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In My Arms

Summary:

—¿Y qué quieres un abrazo, o que?— Penta suelta en comentario para aligerar el ambiente, con un tono para nada serio.

El muchacho aparta la mirada, en especial para que Penta no vea la vergüenza en sus ojos. Asiente con su cabeza.

Penta se queda sin palabras.

O

Dominik aún está lidiando perder el campeonato intercontinental y sus sentimientos negativos tras la derrota.

Sorprendentemente, descubre que los abrazos de Penta son muy buenos.

Notes:

¡Hola gente bonita de Internet! ¿Cómo andan?Yo personalmente ya no siento nada desde que Dominik perdió:( jahahah mentira, no siento nada desde que Mamba perdió su cabellera. Pero bueno, John Cena es grand Slam, ya es algo verdad Triple H???? -Mirada de desaprobación-. De todos modos gracias al video de “Solitario” Dominik Mysterio, se me ocurrió la idea de este fic que terminó siendo un Penta consolando a Dom ante la perdida. Espero les guste :D

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

“The more we touch, the more I know

That I could never let you go

In my arms is where you belong”

 

 

 

 

No hay nadie.

 

El pasillo está vacío, que inclusive su presencia se desvanece en el mismo.

 

Acaba de perder su campeonato Intercontinental. 

 

Camina con la cabeza aún mareada por el ajuste de actitud, y la piel ardiendo debido al esfuerzo. Voltea a los lados expectante buscando a sus compañeros de equipo. La esperanza de recibir un abrazo, un apretón de manos o un consuelo se desvanece como una gota de lluvia en el océano. 

Se le forma un nudo en la garganta.

 

No hay rastro de Finn.

Ni de JD, mucho menos de Raquel y Roxanne. 

 

¿En dónde estaban?

 

Voltea a todos lados de nuevo, incrédulo. El cansancio finalmente pesa en sus hombros, siente que su respiración se agita.

 

¿A dónde se había ido su familia?

 

Todo se había ido de cuesta a abajo para Dominik estos días y el punto más bajo fue volver a ver a su padre. 

Y el que sus compañeros no estuvieran dispuestos a ayudarlo, fue la gota que colmó el vaso. 

La furia emerge, reemplazando el sentimiento de pesadez en su corazón. 

Volvió a caer en el círculo vicioso de auto compararse con su padre. Odiaba verlo de nuevo, ahí tan aclamado, tan soberbio ante el público, siempre menospreciando su trabajo como luchador. 

 

“Mientras yo esté aquí, tu nunca seras el Mysterio más grande” 

La frase vuelve a su cabeza, encendiendo su furia nuevamente patea el suelo, casi tropezando debido a la frustración.

 

¡Con qué derecho, su padre le decía eso! 

Odiaba que lo relacionarán con su padre, con el apellido Mysterio, con su legado. 

 

Acaso nunca iba a ser suficiente para él, o peor aún para el legado de su otro padre.

 

¿Qué pensaría su papá Eddie si estuviera a su lado?

 

¿Estaría orgulloso de su trabajo en el ring? ¿Orgulloso de sus logros? ¿Orgulloso de Dominik?

 

Respira pesadamente de nuevo.

 

La ausencia de sus compañeros cala de nuevo en su mente. No que eran familia, se suponía que las familias están en las buenas y en las malas. 

 

Después de todo lo que habían pasado juntos, por que lo habían abandonado súbitamente. 

Si, habian tenido fricciones y malentendidos pero los habían sobrellevado, eso era lo que hacían las familias. Pero… el Judgement Day ya no se sentía como una. Ni siquiera había un pequeño rastro del Grande Americano.

 

Dios, como extrañaba a Liv. 

 

Ni siquiera había pasado tanto tiempo desde la última vez que se vieron, pero aun así no parecía ser suficiente para reconfortarlo.  

 

Extrañaba el calor de los abrazos de su mejor amiga. 

 

Los temblores vuelven a su cuerpo cuando escucha a la distancia como celebran al nuevo campeón, sus nudillos se vuelven blancos mientras sostiene el Megacampeonato de AAA. Los festejos desatan de nuevo la furia de Dominik, estampa el megacampeonato en la pared mientras avanza fuera del Gorilla. 

 

Sigue sin entender que paso…

 

¿En dónde estaba Finn?

 

¿JD?

 

¿Roxanne?

 

¿Raquel?

 

 

¿DONDE CHINGADOS ESTABA EL JUDGMENT DAY?

 

Pateó las cajas del backstage, cualquiera que lo viera diría que estaba comportándose como un niño berrinchudo. 

 

¿¡Y que si era así?!

 

Que pensaran lo que quisieran, cómo debería comportarse cuando las cosas salieron tan mal. 

 

Resopla, mientras se aguanta las ganas de golpear la pared.

 

¿Dónde estaba su familia?

 

Porque lo abandonaron cuando más los necesitaba.

 

¿Estaban resentidos o enojados con él?.

 

¿Acaso fue por la pérdida de los campeonatos de pareja?

 

Era por eso que JD y Finn desaparecieron sin decirle. 

Hay una cantidad inmensa de pensamientos que atraviesan su cabeza, uno cada vez más doloroso detrás del otro. 

 

Aprieta los dientes, y cierra los ojos fuertemente, tratando de disipar los sentimientos que le atormentan, cuánto tiempo había pasado desde que se sintió así.

 

No lo sabe y no quiere averiguarlo.

 

Se desploma en el suelo, el cansancio perfora sus músculos y sus huesos, su Megacampeonato se desliza suavemente por el suelo, abraza sus rodillas y deja que la amargura lo alcance. Hace el intento por aguantarse las lágrimas de frustración mordiéndose los labios mientras continúa abrazando sus rodillas, buscando darse un poco de autocompasión.  

 

Escucha un par de pasos detenerse a su lado, no puede evitar subir su mirada y encontrarse con los ojos oscuros que lo escudriñan. Penta le dirige la mirada desde arriba, observando el desastre tembloroso que es Dominik, la forma en que le tiembla el labio y como parece tan pequeño encogido en el frío piso. 

 

Dominik frunce el ceño, molesto por la interrupción de hundirse en su propia miseria.  

 

Se quedan en silencio durante un rato, Dominik está pensando en una y mil formas de defenderse por sí al enmascarado se le ocurre burlarse de su pérdida. El hombre simplemente se limita a observar como Dominik esconde su cara entre sus piernas.  

 

—Que paliza te dieron, Dom— Penta rompe el hielo, Dominik levanta la cabeza y si las miradas mataran Penta ya estaría 3 metros bajo tierra.

Antes de que Dominik pueda insultar a toda las generaciones anteriores a Penta, el hombre se sienta a su lado. 

Dominik abre los ojos sorprendido por la actitud tranquila de Penta, si el enmascarado estuviera en su situación Dominik sin duda se hubiera burlado. 

 

 

—Te vi allá fuera y vaya nunca pensé que pudieras al tú por tú con Cena en el micrófono — Penta expresa mientras le daba una pequeña palmada en el hombro. 

 

Dominik le mira como si no entendiera español.

 

Un suave ¿Eh? Se le escapa.

 

—Creí que estabas consciente que un duelo de micrófono con John Cena, era un suicidio voluntario — expresa con suavidad casi en un susurro — o bueno eso es lo que la gente cuenta— 

Dominik está confundido, muy confundido. 

 

¿A que estaba jugando Penta?

 

El pensamiento de que el enmascarado tiene una contusión cerebral se esfuma rápidamente al recordar que ni siquiera había luchado ese día. 

El silencio se instala a su lado, puede oír la respiración calmada de Penta quien se limita a sentarse a su lado. Esa había sido una de las pocas interacciones más calmadas que habían tenido. Sorprendente. Dominik se pregunta con baja esperanza si le va a preguntar si está bien, la mínima esperanza se agrada cuando escucha finalmente la pregunta. 

 

—¿Cómo estás? — Penta finalmente suelta lo que se ha estado guardando.

 

—Como quieres que esté…— Dominik expresa en disgusto —el pelón de Triple H y Cena se confabularon en mi contra, no fue justo, me robaron… Me robaron mi título, seguro fue idea de ese que dice que es mi papá…— Dominik despotrica mientras Penta simplemente le da el espacio para desahogarse palmeando suavemente una de las rodillas, como un acto suave de compasión.  

 

 

—Y luego llegó a la salida del ring side, con la esperanza de ver a mi equipo, a mis amigos, a mi familia, esperando por mi, esperando un “Hey, Dominik no te preocupes aun eres Megacampeon” o un “Lo recuperarás pronto, campeón “, “Que genial eres Dominik, que injusto lo que te paso”— Dominik explica mientras mueve los brazos e imita las diferentes voces de los integrantes de TJD.  

 

Penta está haciendo un esfuerzo sobrehumano para no decirle a Dominik que parece un niño berrinchudo. Se muerde la lengua para no desternillarse de la risa, porque sería peor con el estado del Mysterio más joven. No quería terminar con un golpe del Megacampeonato en el rostro.

 

Observa que Dominik inclusive se levanta de la emoción, dando vueltas y explicando las razones por que sus compañeros debieron ayudarle. 

 

Penta se ve tentado a decirle que él tampoco les ayudó cuando perdieron en contra de AJ y Dragón Lee. Sin embargo, se guarda el comentario y se apoya en la pared, observando como el cabello del Mysterio vuela en diferentes direcciones debido al movimiento. 

 

 

Es un poco hipnótico de ver.

 

Finalmente Dominik se detiene en seco, un poco rojo al descubrir que acaba de mostrar un lado muy vulnerable a uno de sus mayores rivales. Se voltea y se acerca nuevamente apuntando con el dedo.

 

—Tuuu, también tienes culpa —

 

—¿Quién yo?— Penta arquea una ceja.

 

—Nunca te gusto que te quitará el Intercontinental y estoy seguro que disfrutaste más que nunca de que lo perdiera, pero al menos tengo la satisfacción de que no me lo quitaste— Dominik le acusa.

 

La risa le gana a Penta. 

Una carcajada sonora estalla resonando por el pasillo. 

 

—Buena esa chico— 

 

Dominik le mira con sus grandes ojos húmedos. 

 

—Si me decepciona un poco, el no haber sido yo quien te quitará el título pero tampoco tengo el corazon negro para alegrarme por tu miseria— Penta sonríe suave— Además…

 

—Tendré muchas más oportunidades para patearte el trasero, en especial, sin tu facción de cholos baratos cerca— Penta expresa retador. 

 

—Hasta crees que podrás Cero miedo—

 

—Ya lo veremos… solo espero que tu equipo esté ahí para recoger lo que quede de ti— Y ahí estaba el Penta que conoce.

 

—No tengo ganas de saber de esos traidores— dice Dominik con los puños apretados.

 

 

Aunque la furia de Dominik ya menguó un poco, Penta no va perder la oportunidad de echarle sal a la herida, pero quizás después. 

O no.

 

—Veo que sigues enojado—

Dominik guarda silencio, y el silencio dice más que las palabras. 

 

—¿Y qué todavía quieres un abrazo, o que?— Penta suelta en comentario para aligerar el ambiente, con un tono para nada serio.

 

El muchacho aparta la mirada, en especial para que Penta no vea la vergüenza en sus ojos. Asiente con su cabeza.

 

Penta se queda sin palabras. 

 

“Enserio” piensa.

 

Da un paso adelante de Dominik quien aún atrapado en la vergüenza no se aparta del mayor, quien lo rodea con ambos brazos alrededor de la espalda del Mysterio, quien simplemente se aferra al otro suavemente apoyándose en él. Dominik abre los ojos sorprendido al sentir los brazos de Penta, apretarlo con fuerza, se apoya en el cuerpo del otro dejándose llevar por la sensación de consuelo. Un consuelo mudo que sin duda necesitaba.Penta empieza a trazar pequeños círculos en la espalda del otro, Dominik se relaja en los brazos y lentamente su cuerpo empieza a colapsar suavemente debido al cansancio, paulatinamente ambos deslizan al suelo, y aunque cae Penta nunca lo suelta. 

 

Se quedan ahí arrodillados en el suelo, con la cabeza de Dominik apoyada en el cuerpo de Penta, el megacampeonato olvidado en el extremo opuesto. 

 

Una lágrima traicionera se escapa de los ojos de Dom, lágrima que es secada suavemente por el enmascarado. 

 

Quién diría que se sentiría tan reconfortante, que Penta lo abrazara. 

Y quién diría que a Penta no le molestara tener en sus brazos a su mayor rival.

 

Era como si estuvieran en el lugar que pertenecían. 

Quien diría que los abrazos de Penta eran tan buenos y reconfortantes.  

Notes:

Supongo que los brazotes de Penta es lo que lo hacen tan buen abrazador, es como un osote y Dominik necesitaba un buen abrazo de oso.
Gracias por leer!