Chapter Text
Ningún personaje me pertenece, Naruto y todo su mundo pertenece a Masashi Kishimoto. Sin embargo, la historia que a continuación se desarrolla me pertenece a mi.
"La llegada"
Un grupo de ninjas provenientes de la hoja avanza entre árboles espesos del bosque, escoltaban a una niña. El cielo apenas se pinta de los primeros rayos de la mañana. La neblina cubre el bosque que rodea el camino hacia Konoha. Se oye el crujir de ruedas, al paso de las 3 personas que conforman el grupo. En el centro del mismo, Tenten va reflexionando, mirando el paisaje con los ojos muy abiertos.
- "Dicen que Konoha es una aldea llena de héroes, donde florecen los sueños... pero yo nunca he tenido uno que dure más de una noche, no busco ser un héroe. Solo quiero un lugar donde no tenga que irme al amanecer."
El grupo llega a las grandes puertas, justo cuando la aldea inicia con sus actividades matutinas. Tenten trae consigo únicamente una mochila desgastada y un pergamino lleno de bocetos de armas que ha diseñado. Ha sido enviado para servir como aprendiz en la tienda de armas de unos socios importantes de la aldea. Ella mira todo con asombro: las torres del Hokage, los entrenamientos en los campos, los niños con sus pañuelos brillando al sol.
"Konoha... el nombre suena como una promesa."
En el camino, los aldeanos la observan con curiosidad. No saben de dónde viene esa chica con el cabello recogido en dos peculiares chongos que simulan grasiosamente las orejas de un panda; Sin embargo, tiene la mirada de quien ha visto demasiado. Justo estaba por preguntar a sus escoltas si la llevarían hasta la Herrería, hasta que un chico ruidoso y con traje llamativo se acerca a ella.
- ¡Hola! Mi nombre es Naruto Uzumaki, será el próximo Hokage, y por lo mismo te doy la bienvenida a la mejor aldea shinobi de todo el país del fuego, que digo del país, ¡De todo el mundo ninja! ¿Cuál es tu nombre?
Tenten se siente un poco abrumada por tal recibo, pero sonríe ampliamente al niño hiperactivo de buen corazón que acaba de recibirla.
-¡NARUTO! No asustes a la chica nueva, ni nos quites tiempo. Debemos llevarla con Lady Tsunade a la herrería, ya nos están esperando.- El chunin que durante todo el camino había estado en silencio reprende a Naruto.
- Mi nombre es Tenten, mucho gusto. - Interrumpe mientras le dirige una sonrisa algo tímida pero con una mirada llena de esperanza.
-No se diga más, yo los llevo donde la vieja Tsunade y Ero sennin. - Y sin más, jalo a Tenten encabezando el grupo. Los otros dos ninjas no tuvieron más remedio que seguirlos ya resignados.
- ¿Y qué dijiste que vas a hacer allá?
-Aprender a fabricar armas. Ayudar en la forja. - Hace una pausa y sonríe soñadora. -Y quizás, si tengo suerte, convertirme en la mejor kunoichi que haya empuñado un kunai.
-¿Kunoichi? No sabía que los viejos Sanin tuvieran interés en tener alumnos, de haberlo sabido me apuntaría a ello.- Hace un puchero. - Pero me da gusto que estés aquí. ¿Dónde te quedarás? ¿Será por mucho tiempo? Espero que sí, ya me caes bien.
-Tú también me caes bien, son muchas preguntas de las cuales aún no tengo respuestas. Vine además en busca de una familia, soy huérfana que ha estado en muchas aldeas, esperando encontrar un lugar en donde pertenecer.
Naruto la mira, él sabe a lo que se refiere, sus historias son similares, es ahí cuando sabe que una gran amistad esta por empezar.
- ¡Wow, pues siendo así espero que los viejos puedan ser eso que buscas!.... - duda un poco- Yo, estem, tengo algo que hacer, nos estaremos viendo seguido, te lo prometo. ¡Mucha suerte, Tenten de la Aldea de la Hoja! ¡Bienvenida! .
Tenten se detiene en seco ante esas palabras, se conmueve de sobremanera.
- "He vivido en templos, casas de paso y aldeas que apenas recuerdo. Pero cada vez que veía el cielo cambiar de color, pensaba, tal vez en el próximo lugar alguien quiera que me quede."
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La forja de Lady Tsunade y Jiraiya, estaba ubicada en una esquina tranquila de Konoha. Herramientas, pergaminos y armas colgadas en las paredes.
-¿Una chica?- Mira a Jiraiya con incredulidad.- ¡Yo pedí un muchacho! ¡Te dije que pidieras un aprendiz, no una poetisa con moños! - Los dueños de la forja esperaban a un aprendiz varón para ayudar con la fabricación de armas. La confusión generó algo de tensión. -¿Qué parte de "necesito ayuda con el taller" no entendiste?.
-No soy poetisa. Aunque sé escribir haikus si es necesario. - Tenten da un paso al frente, con el rostro tenso pero decidido. Endereza la espalda.-Puedo servir. Aprendo rápido y trabajo duro. - Hace una pequeña reverencia. -No necesito que me tengan paciencia, solo una oportunidad.
-¿Y qué sabes hacer?.- Tsunade se cruza de brazos.
-Sé forjar, afilar y reparar. No necesito que me traten con delicadeza. En el templo me dejaban cuidar las armas viejas. Las trataban como si tuvieran alma. - Sonríe con timidez.- Y creo que algunas me lo agradecían.- Con la voz temblorosa - Sé que no soy lo que esperaban... pero puedo aprender. Y si me dejan quedarme, les prometo que algún día hará el arma perfecta.
Jiraiya la observa con una mirada curiosa y divertida.
Tsunade la observa con esa mezcla de escepticismo y ternura que no admite fácilmente. Suspira, cruzando los brazos. El silencio pesa, pero algo en su determinación convence a la mujer, que ve en ella el reflejo de su juventud.
-No tenemos tiempo para niñerías. - Dados Tsunade.
-Entonces no pierdas tiempo rechazándome. Déjeme demostrarle que valgo algo.
Tsunade levanta una ceja. Jiraiya sonríe de lado.
-Tienes fuego, ¿eh?- Amplia más su sonrisa al hablarle a Tente.- Puso esa mirada, de alguien que no se rinde. Me recuerda un poco a ti cuando eras joven.
Tsunade resopla por vencida.-Cállate, pervertido. - Luego se dirige a Tenten. -Está bien, muchacha. Una semana de prueba. Si rompe algo, limpia el doble.
Tenten sonríe con alivio, los ojos brillando. -¡Prometo que no romperé nada... importante!.
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En el campo de entrenamiento los estudiantes practican el lanzamiento de shuriken antes de ingresar al salón de clases. Naruto, Lee, Hinata, Ino y otros se encontraron platicando mientras Tenten se acerca.
"Nunca imaginé que el aire pudiera oler una promesas. Aquí todos parecen saber quiénes son. Yo solo intento recordar que pertenecer no siempre significa haber nacido en un lugar."
Estaba gan sumida en sus pensamientos que no notó cuando un joven con mallas verdes se acercaba a ella.
-¡Juventud radiante, compañera nueva! ¡Bienvenida a Konoha, Tenten-san! ¡Yo soy Rock Lee, el mejor en taijutsu! Naruto nos habló de ti.
-¿De verdad? ¡Qué honor! Yo practiqué con los monjes del Templo del Dragón de Hierro.- Dice Tenten entusiasmada mientras saca un kunai brillante.- Podríamos entrenar juntos algún día.
Dos chicas se acercan. Una de ellas sonríe tímidamente.
-Soy Hinata. Si necesitas ayuda, puedo enseñarte los alrededores...
- Vaya, eres directa. Me agradas. Pero cuidado que aquí hay egos más afilados que tus armas. Yo soy Ino. - interrumpe con una sonrisa pícara. - Y yo puedo enseñarte cómo sobrevivir a los exámenes... ya los chicos.
Tenten ríe... hasta que lo ve, al fondo, concentrado lanzando shuriken con precisión perfecta. -Él... es bueno.
-Ese es Sasuke Uchiha. El genio. No le hables, no sonríe, no respira si no es necesario.- Dice Ino orgullosa.
- Que interesante, peculiar.- Sonríe con curiosidad.
- Bueno... dejamos que el teme siga de presumido.- Aparece Naruto detrás de Hinata.- Vamos entrando para presentarte a los demás.- Mientras empuja a Tenten hacia los demás. - Uchiha Sasuke, un presumido de lo peor, ya lo conocerás, cree saberlo todo.
Sasuke, sin mirarla, nota su presencia.
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La clase está en silencio. Iruka-sensei escribe con tiza en el tablero: un dibujo de tres grupos enemigos rodeando un punto central.
-Supongan que su escuadrón queda atrapado en un terreno boscoso. El enemigo rodea el perímetro y no hay refuerzos.- Se gira hacia los estudiantes- ¿Qué harían?
Silencio. Todos bajan la mirada... excepto Tenten, que levanta la mano sin dudar.
-Tenten. Adelante.
-Usaría el bosque como ventaja. Si nos superan en número, no podemos enfrentarlos de frente. - Se levanta y camina hasta el tablero, marcando con tiza un camino entre árboles. -Dividiría al equipo. Uno se distrae desde el norte, lanzando trampas sonoras. Los otros dos se mueven al sur, escondidos por la niebla o el viento. - Sonríe con calma.-Cuando el enemigo se desplaza, el terreno mismo será la trampa.
Algunos murmuran, impresionados. Antes de que Iruka fuera capaz, una voz baja pero firme interrumpe desde el fondo.
- Suena bien... si supone que el enemigo es estúpido. Con ese método, estarías muerta antes de atacar.
Tenten se gira. Sasuke no levanta la cabeza del cuaderno, pero sus palabras cortan el aire.
-Y no pareces del tipo que corre rápido.
Las risas empiezan a escucharse por todo el salón. Tenten aprieta los labios.
-Tal vez no rápido corro, pero apunto bien. - Le sostiene la mirada. - Y si algún día peleamos, espero que no te confíes en tus teorías.
El silencio se hace presente. Sasuke parpadea, casi sorprendido. Iruka suena con discreción. Sasuke la mira por primera vez con una chispa de desafío.
-Tu teoría tiene fallas -dice mientras vuelve su vista de nuevo a sus apuntes.
-Entonces dime cómo lo harías tú -responde ella, sin perder el tono desafiante.
-Anticipar. No puedes confiar en el viento ni en el terreno. Solo en tu velocidad y tus reflejos. - Levanta la vista, mirándola directamente. -Atacar primero. Calcula la distancia, golpea donde no esperan. El bosque es impredecible. Las personas también.
Iruka observa, curioso. Tenten lo analiza con una leve sonrisa, sin retroceder.
-Pero si atacas primero sin observar, terminas ciego.- Camina un paso hacia él. - Las armas más letales no son las más rápidas, sino las que saben cuándo esperar.
Sasuke entrecierra los ojos. Por dentro, algo en él se enciende. Esa seguridad, tranquilidad... esa voz firme... no es común.
- No teme hablar. Ni siquiera a mí. Y tiene razón... un ataque sin lectura es tan inútil como un golpe sin intención.
-Esperar también puede matarte.- Sasuke da por terminado su punto.
-Y precipitarte también.- responde Tenten serenamente. - Hace una pausa y suena levemente. - Supongo que dependerá de quién respira primero.
Un murmullo recorre el salón. Iruka no interviene; la tensión es elegante, curiosa, casi cómplice. Sasuke baja la mirada apenas, con una sombra de sonrisa contenida.
No es una novata. Tiene precisión... y un modo extraño de hacer que las palabras pesen más que las armas.
-Bien. Excelente intercambio. - Iruka rompe el silencio y sonríe. -Me alegra ver que en esta clase no solo se lanzan shuriken, sino ideas afiladas.
Tenten regresa a su asiento. Mientras lo hace, Sasuke la sigue con la mirada, en silencio. Ella lo nota, pero no se da vuelta. Solo sonríe de lado.
- Curioso... hacía tiempo que alguien no me obligaba a pensar dos veces una estrategia. - reflexiona Sasuke.
Iruka vuelve el orden a la clase y escribe una ecuación de chakra. Tenten se distrae mirando por la ventana. Sasuke la nota.
-Si no prestas atención, no entenderás nada.
-Ya lo entendí. Solo estoy pensando cómo aplicarlo en una pelea real.- Se inclina sobre su cuaderno.- El chakra no es solo energía. Es emoción concentrada. Si lo controlas con calma, es más preciso.
-¿Emoción? Eso es inestable.- responde sasuke con leve interés.
-Sólo si no la entiendes.
Silencio. Él la observa con curiosidad.
Ino, desde atrás, susurra a Hinata.
-¿Tú ves lo que yo veo?
-Mmm... creo que discuten más bonito que algunos que coquetean.- Dice Hinata mientras se sonroja.
Ino y Naruto ríen. Sasuke desvía la mirada, seria, pero se nota la sombra de una sonrisa. Tenten se ruboriza levemente y fina concentración en su cuaderno.
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