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M1A ~ rebirth

Summary:

:¨ ·.· ¨:
`· . ꔫ 𝑴𝒊𝒂 fue rescatada por su primo el cual la lleva al mundo real, dieciséis años después, en el cuerpo de 𝐆𝐚𝐭𝐨, un animatrónico basado en su peluche de la infancia. Tiene que aprender a adaptarse, volver a encontrarse con sus seres queridos y algunos otros no tan queridos que le van a traer más problemas que antes.
━ ❝ Tenés que vivir, Mia, tenés una familia, tus papás, tenés... una hermana ❞ 𐑂°‧₊

 


┈─ logo by ©kwrma

Notes:

Para entender esta obra por completo antes debería leer las partes 1 y 2 disponible en la serie de trabajos
Las cosas que están dichas en portugués van a estar en cursiva
Para tener en cuenta: los capítulos con título son los más importantes para la historia.

Chapter 1: Death is life is...

Chapter Text

Desperté otra vez y realmente me pregunté por qué lo había hecho. ¿O acaso esto es el cielo? No, no lo era. Miré a mi alrededor y era lo más parecido a un taller que había visto nunca. Claramente no era el cielo. Me senté y me miré las manos. Eran... ¿patas? Y grises. El cuerpo de Ballerina Kitty no era gris. Me paré y me dí cuenta de que medía muchísimo menos de lo normal. Entonces solté un grito. Cuando escuché mi voz, no podía ser, ¡sonaba como la mía! No esa voz robótica que tenía Ballerina Kitty. ¿Sería un sueño? 

— ¡Mia! ¡Despertaste! —gritó León y corrió a abrazarme y me levantó en brazos. Yo no podía creerlo pero sentía su tacto, no como antes. Mucho más real, como cuando era una niña. Lo abracé también aunque no entendiera nada. 

— ¿Qué pasó? ¿En dónde estoy?

— Estás... estás en mi apartamento. 

— ¿Qué? ¿Y Ballerina Kitty? ¿Qué es este cuerpo?

— El local... se incendió. 

— ¡¿QUÉ?! 

— Sí... no se sabe el porqué, pero se sospecha que fue alguien externo. 

— Y... ¿qué pasó con el resto?

— Lo lamento mucho, Mia, no pude salvarlos...

En ese momento, sentía que quería llorar. Eran mis amigos de hace 16 años y ninguno estaba conmigo ahora. Teníamos el sueño de vivir afuera juntos y ninguno estaba ahora. No lo podía creer. Agaché la cabeza y efectivamente, de mis ojos, salió una lágrima. ¿Que tan realista era éste cuerpo?

— ¿Por qué me salvaste a mí?

— Fuiste la única a quién pude salvar.

— ¡MENTIRA! Vos no los conocías pero yo sí, León ¡Todos ellos eran excelentes personas! Los dejaste morir ¡solo para salvarme a mí!

— No fue así, Mia! Cuando llegué el incendio estaba muy extendido. Vos estabas casi en la puerta, te pude salvar, incluso traté de salvar a Camille pero... los bomberos me sacaron por todo el humo.

Me quedé un minuto callada, pensando en lo que dijo.

— Mia, pensá que aunque sea ahora sus almas están descansando en paz después de tantos años encerrados ahí. No te olvides que ellos estuvieron mucho más tiempo que vos ahí.

— Deberías haberme dejado a mí irme también, León

— ¡No, Mia! Esos chicos por más que vos y yo quisiéramos, no tenían a dónde ir. No tenían familia

— ¡Francisco sí! 

— Su padre era una mula de drogas, lo mataron el mismo día que a él. Por eso nunca lo buscó. Ulises no tenía familia. Benjamín y Elizabeth prácticamente fueron abandonados por su madre, no creo que querría volver a verlos. Y Camille, bueno, tal vez sí...

— ¡Ves que sí podrías haberlos salvado!

— ¡NO PUDE! ¿ok? No pude, el destino lo quiso así, solo te pude salvar a vos, Mia. Sé que tal vez no es la respuesta que buscás pero las cosas sucedieron así y lo lamento muchísimo. Yo me largué a llorar cuando ví todo así. Era nuestro proyecto y sentía que una vez estaba haciendo bien las cosas. Y no pude. Vos ahora estás acá, tenés que vivir Mia! Disfrutar de la vida después de 16 años encerrada en ese lugar. Vos tenés una familia que te ama, yo, tus papás tus tios, tenés... tenés una hermana, Mia.

— ¿Qué?

— Se llama Aillén. Tus papás la tuvieron muy poquito tiempo después de que vos murieras.

— ¿Me reemplazaron?

— ¡Claro que no! Tu mamá ya estaba embarazada en tu cumpleaños. Ellos... planeaban decírtelo cuando acabara tu fiesta pero... no les salió bien. 

— ¿Puedo verla?

— Claro, seguro Mia —dijo León y sacó aquel aparato plano para mostrarme una foto.

— ¿Qué es eso? —interrumpí.

— Es un celular. En estos años la tecnología avanzó y llegamos a esto. Se pueden ver fotos, videos, aplicaciones de todo tipo.

— Ya veo... tendré que acostumbrarme

— Ves, acá está —dijo mostrándome la foto de una chica pelirroja. 

Esa chica tenía la misma cara de papá, los ojos de mamá, era sin dudas mi hermana.

— Es... es hermosa —dije casi llorando.

— Y tenemos que ir a verla, a Buenos Aires.

— ¿No vivís acá?

— Me mudé acá un tiempo. Es un departamento del... novio de mi papá

— ¿El tío es gay?

— Después de muchas mujeres se dió cuenta. Era su amigo Martín el amor de su vida.

— Creo que lo conozco, es el que siempre andaba con él, no?

— Sí, es él. Bueno, tenemos que irnos.

— ¿A dónde? 

— A Buenos Aires, ya te dije!

— Ahh, claro. Bueno, te ayudo a guardar las cosas

Un rato después de eso ya estábamos cargando unas cajas al auto. Él había venido por un mes a Brasil, así que no tenía muchas cosas en el departamento. Mientras cargaba las cajas, no sentía casi cansancio y podía levantar cosas bastante pesadas. Este nuevo cuerpo funcionaba genial.

— León, ¿cómo funciona exactamente mi cuerpo? Antes pude llorar y cuando me abrazaste pude sentir tu tacto, no entiendo muy bien.

— Lo traté de hacer lo más realista posible, no sabía que funcionaba tan bien. Me quedo contento que me salió bien entonces.

— ¡Es como sentirme viva otra vez!

— Eso era lo que quería lograr —dijo y rió.

Entre que seguíamos guardando las cosas para ya irnos, encontré una cámara que era la que tenía desde que éramos chicos los dos. La prendí y me puse a ver las fotos que tenía. Había muchas fotos con aquella chica, Aillén, haciendo pavadas o simplemente en días comunes. Fui retrocediendo y encontré fotos de mis papás en la actualidad. Mamá estaba algo cambiada, ya no se teñía de rubio, se dejó solo unos reflejos en el cabello castaño. Papá sin embargo estaba bastante igual, mismo corte de pelo, los mismos lentes de bibliotecario. Mi tío también se veía bastante parecido en las fotos que aparecía, ahora que estaba con su nuevo novio se veía mucho más feliz genuinamente y no tan serio como antes. Después aparecieron fotos viejas, Aillén con lo que serían seis años, se veía que era su primer día de colegio. Usaba lentes así que sacó la miopía de papá, yo no había tenido esa suerte.

Un par más de fotos fui pasando y llegué hasta un video del nacimiento de Aillén. En éste León iba con la cámara hacia papá y lo felicitaba, después enfocaba a mamá quién lloraba con mi hermana en brazos, hasta que escuché una frase que me partió el alma. 'Ojalá estuviera tu hermana acá para verte, mi vida' dijo mamá. Yo había sido su primera hijita, como no extrañarme, es lo que hacen los papás ¿no? Estaba a punto de llorar otra vez cuando león llegó y me dijo que ya prácticamente estaba todo listo para irnos.

— ¿Te pusiste nostálgica con mi cámara?

— Quería ver qué tenías, pensé que no la usarías más.

— La uso para momentos importantes que quiero una buena foto. Vení, vamos.

León cerró el departamento con llave y bajamos al estacionamiento donde estaba su auto. Subimos y emprendimos la vuelta hacia Buenos Aires. En el camino me fue contando de a poco todos los avances de la tecnología, el mundo, como ya los teléfonos no tenían un teclado físico, qué eran y como se usaban ahora las redes sociales, videos, y esas cosas del mundo moderno que yo ignoraba. Tenía que adaptarme pero era de esperarse que las cosas cambiaran en todos los años que estuve encerrada en ese lugar. 

También me fue contando como era mi hermana, que le gustaban mucho los influencers y las redes sociales, que era una chica muy dulce, cariñosa y leal. Me la imaginaba y era exactamente como yo imaginaba a mí hermanita. También me contó como ella lo admiraba y eran amigos, tal como yo y él. 

Era un viaje largo hasta Buenos Aires, tardamos dos días aproximadamente pero llegamos a su departamento. Cuando ya estábamos sacando las cosas del auto me contó que Aillén iba a venir a visitarnos ese mismo día.