Chapter Text
Era una noche que llovía a mares, el cielo se encontraba con el color más oscuro que puede haber, parecía triste, el viento soplaba con euforia, como tratando de gritar, como si supiera que iba a pasar algo, como si tratara de advertir que el día no acabaría bien.
Lautaro se encontraba sentado en una banca de la plaza, agitado, como si viniese de correr la peor y más sufrida maratón de su vida. Se encontraba hiperventilando, llorando, sufriendo. Era como si le hubiesen sacado el alma, como si solo lloraba porque era lo único que le quedaba.
Su amado, su mejor amigo, su novio, ese pelinegro de ojos profundos y llenos de tatuaje, le había ocultado la mayor traición que podría haber hecho. Él había confiado, se había arriesgado, se lanzo de lleno solo para encontrar un lago vacío, sin agua, sin nadie que lo recibiera.
Y decía nadie porque no solo Manuel lo había lastimado. Su amigo, su compañero de cagadas, su otro mejor amigo, ese con quien se reían del pelinegro por cualquier cosa, lo sabía todo y no le dijo, no le dijo algo que tenia que saber, Santiago decidió guardarse el peor secreto que se pudo haber guardado, uno que su Mosquita, como él le decía, necesitaba saber.
Se preguntaba por qué, porque sus dos mejores amigos, los únicos en quien confiaba ciegamente lo habían lastimado de esa manera, se le oprimía el pecho de angustia y dolor saber que sus dos únicas personas de confianza que tenia en Argentina lo habían traicionado de esa manera.
Moski vio a dos figuras corriendo en su dirección, rápidamente los reconoció, eran ellos, la causa de sus lágrimas, la causa de sus tormentos.
_NO SE ACERQUEN- grito el mini rubio de forma dolorosa
_Solo queremos aclarar las cosas Mosquita- dijo el mas alto en un tono de súplica- Por favor escúchanos, déjanos decirte todo, te lo suplico- esto último lo dijo como si amenazara con llorar, como si supiese que había perdido a su amigo.
Santiago sabía que la había cagado, sabia que todo lo que había luchado por que Moski volviese de ese lugar amenazaba con desaparecer, sabia que el mini rubio podía irse de nuevo, y esta vez iba a ser definitivo, lo iba a perder de nuevo, solo por querer protegerlo la había cagado más.
_Lauti por favor escúchame- dijo llorando el pelinegro, la principal causa de su dolor- No es lo que parece, hay una explicación, déjame decirte por qué. Mi Mamá ella me…
_ N0!!, no sigan- dijo el rubio interrumpiendo- No quiero saber sus excusas baratas. Me hicieron mierda- dijo con el peor sonido de angustia que puede salir de una persona- Me hiciste bosta otra vez- dijo esta vez mirando al tatuado- Te pedí por favor que me tuvieras en cuenta en todo, te pedí que si lo volvíamos a intentar ya no me ibas a ocultar nada. Decidí creer nuevamente, confié, y así me pagaste. - Esto último lo dijo en un susurro, pero lo suficientemente fuerte para que escucharan.
_Mosca yo…
_Baulo, mi profe- dijo mirando al más alto- por qué vos, por qué vos te uniste a ocultar esta mierda- lloró aún más- pensé que vos me ibas a proteger, pensé que me ibas a cuidar. Y al final decidiste ocultarme todo. ¿Por qué? Porque no me dijiste.
_Te juro que tengo una explicación Lauti- dijo apresuradamente, como si supiese que no tena mucho tiempo- yo solo no quería que te fueras otra vez, pensé que ocultándote esto no ibas a irte. Yo no quería volver a perderte, y se que si te vas otra vez ya no vas a volver- dijo esto ultimo comenzando a llorar.
_ Ya no me interesa- dijo serio- me da igual tus excusas de mierda. Nada justifica que me hayan ocultado todo este tiempo que Manuel se iba a...
_Lauti por favor, todo tiene una explicación, si me dejas contarte...- dijo el pelinegro acercándose más a Moski.
_ ALEJATE- dijo este ultimo con rabia- No quiero saber te dije, los dos me hicieron mierda. Las personas que amo me mintieron nuevamente- esto ultimo lo dijo con una calma inquietante- Ya no hay nada de qué hablar, si no les importa…- y empezó a correr nuevamente.
_MOSKI- gritaron a la vez los más altos
Lautaro sin darse la vuelta salió corriendo a quien sabe que destino, queriendo escapar de todo lo que sentía, queriendo olvidar que lo que paso esa noche nunca ocurrió. Su amado Merno, su negrito, el supuesto amor de su vida lo había traicionado.
Moski estaba llegando al cruce de calles, sin mirar siguió adelante, sin importarle nada, sin darse cuenta de que venía un auto a toda velocidad.
Los otros dos vieron que se acercaba el auto y empezaron a correr tratando de alcanzar al rubio.
_ LAUTAROO!!!!- Moski escuchó el grito casi gutural de los otros dos.
Se paro en el medio de la calle y se dio vuelta para saber por que era el grito, pero lo siguiente que escucho fue el chirrido de unos frenos y… Todo se volvió oscuro.
