Chapter Text
Su día empezó lo más normal que podría esperarse de él. Despierto desde las cinco por su estúpido insomnio, después de hacer un poco de yoga en directo, solo en pijama y la blanca pared de una de sus tantas habitaciones, BaekHyun no creía tener muchas ganas de ir a otro de sus horarios. Si acaso le quedó algo de voluntad para hacerlo, jamás se esperó que en esa ocasión, algo fuera a ser diferente.
"¿Sabes que eres tendencia por tu en vivo de esta mañana?" MinSeok le dijo, como su guardaespaldas, sentado junto a él en la van que rentaron por el trabajo de hoy, BaekHyun apenas lo miró fuera de su celular. Él sabía lo que se decía de sí en las redes. No pudo más que sonreír, aún era entretenido saber desde el perfil de otros. "En serio, BaekHyunee, tienes que dejar de ser popular por estas cosas."
"¿Qué? ¿No se supone que cualquier promoción es buena para que se escuche mi nombre?" Por la forma en la que esa popularidad podía atraer nuevas personas conociéndolo y viendo sus redes, él no creía en la mala promoción. Tenía un álbum próximo a salir, y aún como solista de diez años en la industria haciéndolo bien, necesitaba agenciarse buena red. Ya tenía fans asegurados, no estaba mal tener uno extra, para que en el medio nunca fueran a olvidarlo. Que MinSeok le mostrase su celular con un par de publicaciones en X a nombre de supuestos fanáticos le frunció el ceño, por supuesto, no todo lo que leía ahí era lindo. Así como había comentarios divertidos sobre lo que hacía en sus directos, alguna que otra gente... "No es como si me preocupe. ¿A quién le importa lo que pueden decir de mi segundo género? Yo sé cuál es, no necesitan cuestionarme."
"Es que no creo que ayude mucho que te pongas a bailar, mostrando el trasero frente a la cámara y millones de gentes, o a hacer esas poses provocativas como si estuvieras en celo cuando claramente no puedes," BaekHyun juntó más el ceño. Entendía a dónde iba MinSeok: en una sociedad regida por dividir tan estrictamente lo que era masculino y femenino, como del segundo género: alfa, beta y omega, no le sorprendía que tuviera esas opiniones (menos en la coreana). A la gente no le parecía bien que chicas y chicos omegas anduvieran ahí actuando rudos y fuertes, siempre los querían ver delicados, tiernos y bonitos (como se les vendía a la gente), ser beta tenía sus privilegios, nadie juzgaba mucho lo que hacían—como MinSeok, eran libres—, su género era uno tan simple que no había puntos extremos a los que debieran inclinarse; pero al ser una o un alfa, de quien se esperaba protección, fuerza, cierta masculinidad que debía poner a la gente a temblar solo por su voz, comportamientos tiernos y descontrolados eran juzgados por el más mínimo ojo. BaekHyun debería saberlo, era un idol, todo mundo lo tenía en el foco. Y como alfa declarado... "A la gente no le gusta que actúes así, ellos no quieren que les ofrezcas tu culo, ellos quieren ver tus abs, brazos y si se puede, el pito."
"¿Sabes que eso me sexualiza a grandes extremos?" No era como si MinSeok pensara así, aunque estuviera chapado a la antigua por ganarle casi con quince años de edad, lo entendía. Al final: "Tampoco es como si hubiera hecho nada así. Ok, sí, que hace una semana sí me puse a bailar frente al directo, pero nunca quise insinuar que a alguien le ofrecía mi trasero. Y eso de que digan que estaba siendo provocativo en mi sesión de yoga, como omega en celo—"
"Sé cuán despectivo puede ser..."
"¡Porque lo es! Es despectivo."
"... pero eso no quita que la gente te juzgue. BaekHyun, eres figura pública. Y como alfa que representa a una comunidad después de que casi todos los idols que debutaron fueran betas, omegas y alfas que medían más de 1.80, con cuerpos super musculosos, dejando tú un precedente para aceptar cuerpos diversos y alfas de todo tipo," BaekHyun suspiró. Eso ya había sido hace once años, cuando él debutó, sí, era el único alfa que no medía más de dos metros, no tenía grandes pectorales, solo una gran voz y que todo mundo confundió por ser un omega o beta alguna vez (tuvieron que mostrar su cartilla del segundo género oficial para acallar a todos esos haters, porque BaekHyun era un alfa, le gustase a quien le gustase), pero ya no era así. A lo largo de esos años y hasta entonces, muchos otros alfas (como los llamaban) de cuerpos diferentes también hicieron su debut, solista o grupal. Sí, fue el precedente, no para que lo siguieran señalando. ¿Qué no podían pasar de página? "No puedes dejarte caer. No te conviene traer estas malas opiniones otra vez, menos cuando estás por sacar nuevo álbum."
"El cual tiene canciones sobre cómo subir y bajar en alguien todo el día," MinSeok cerró los ojos, él ya sin preocuparse. Después de ponerse de acuerdo en su chat con su familia sobre ese viaje que harían a Europa tan pronto terminaran sus promociones, ya nada le importó ahí. Miró a MinSeok, y le dio un par de palmadas en el hombro. "Relájate. No me va a afectar ese tipo de comentarios. Sí, tienes razón, gente que dice '¿y este es tu alfa...?' por ahí en redes mostrándome con partes de esos en vivo puede estarme deplorando..."
"Byun..."
"Pero que lo hagan tampoco debe afectarme. Recuerda que, si yo empecé como el precedente para que más alfas pequeños y grandes salieran a mostrarse, no se reduce solo en aspecto. Las y los alfas no se reducen a ser solo gigantes, musculosos, fuertes y protectores. También podemos ser tiernos, y una que otra vez, dejar que alguien nos vea el trasero."
"¡Byun!"
"Ya estamos por llegar, señores. ¿Gustan que aparque en el subterráneo para ustedes?" La interrupción de su chofer fue precisa para entonces. MinSeok no tuvo con qué más reclamarle, al indicarle dónde debía ponerse para estar más cerca de donde iban a grabar su video, se distrajo. Quedó en segundo término su discusión.
Tampoco fue necesario volverla a traer. Después de todo, iban ahí para atender un horario. BaekHyun iba a grabar ese día su video principal, listo para decir cómo iba arriba y abajo por alguien con la alegoría de un elevador y todo ese outfit vaquero—clara insinuación de cabalgar a alguien—, BaekHyun no sintió que MinSeok le pudiera reclamar mucho. Llegar a un nuevo lugar siempre era interesante. Por cómo se regían las cosas en su mundo con el segundo género, donde había ese instinto casi animal, por el que muchos se dejaban llevar por olores, presencias, feromonas, BaekHyun necesitaba prepararse. Nadie que lo hubiera conocido de verdad podía mentir: sabían que era un alfa hecho y derecho, su presencia de segundo género era fuerte. Podía verse pequeño, tierno y adorable, pero cuando lo llegaban a oler, o solo a presenciar con toda esa aura que establecía bien quién era el que mandaba ahí, nadie dudaba de nuevo.
BaekHyun tenía una fuerza que para él era incontrolable. No era física, su poca asistencia al gimnasio podía admitirlo, pero eso era lo curioso del segundo género. No importaba tanto cómo se mostrara su físico, si eras hombre y omega, podías concebir, mujer alfa, podías concebir y hacer que otros concibieran por ti. Para él ser hombre alfa, en cuerpo era débil, mas, sus feromonas, olor y presencia le daba la vuelta a ese prejuicio. Ganó su popularidad como idol, presentador, actor y modelo de ese modo. Nadie negaba que era otro en el escenario, en su casa podía ser un desastre. Cuando se ponía a trabajar, especializado en coreografías, sesiones fotográficas y mostrando su poder en canto (más allá de su aspecto físico), era imparable.
Por desgracia, nunca había podido manejar ese asunto. Era ahí donde debía controlarse. Sabía que su olor a veces podía ser mucho, cuando trabajaba con omegas (sobre todo mujeres), llegaba a marear e incomodar sin querer. Él no deseaba darles esa visión de ser un alfa domador o una de esas mierdas, su segundo género no estaba de acuerdo. Ya había intentado suprimirlo con especialistas, según lo que el último le dijo, era parte de su otro ser queriendo defender su posición (como sabía que era un individuo más débil y simple, se excedía en su dominancia, a la defensiva para que otros dominantes no lo prejuzgaran). Le había funcionado bien para llevarse entre alfas; cuando eso afectaba incluso a la población de sus fanáticas, BaekHyun ya no lo pensó. No había modo de suprimirse, tomaba diario pastillas inhibidoras de cualquier tipo de calor y provocaciones de celo, pero eso no reducía la cantidad de aura, presencia, feromonas y olores que podía esparcir. Solo le quedaba concentrarse, y como buen ejercitador de yoga que era, buscó su zen antes de entrar al escenario.
Ya tenían ahí todo puesto. Había un par de actrices y actores dispuestos entre la escenografía, cámaras, maquillistas y vestuarios. La directora y sus camarógrafos lo recibieron, y aunque en su mayoría, BaekHyun trabajaba con betas (como MinSeok) para evitarse los malos ratos, no iba a discriminar a nadie. La directora—una omega— lo saludó y de inmediato fue obvio el cambio. No lo hizo para molestarle, sin embargo, mientras le explicaba qué iban a grabar ahí (en ese pasillo que lo conducía hacia un elevador ya abierto), la vio claramente inclinar su cuello más de lo debido. Como si buscara aprobación, muestra de su dominio, tranquila de decirle cómo ella hacía lo que él solo si se lo pedía.
"Ok. Entonces, entro ahí y me espero."
"Sí. Casi al segundo siguiente va a entrar nuestro modelo. No debe espantarse, es un poco más grande de lo que estábamos esperando, pero como usted pidió explícitamente que encontráramos a un alfa hombre..."
"No es como si no hubiera vivido toda mi vida rodeado de alfas grandes," bromeó, si vio esa ceja de MinSeok que, por detrás, ya lo juzgaba por las insinuaciones, él se las reservó. La directora Shin al menos se rio, sumisa o no, le dio el gusto. "¿Quién fue el modelo seleccionado?"
"Es un modelo debutante. Sé que usted merece toda la experiencia y renombre, pero créame cuando le digo, señor Byun, que no pudimos encontrar mejor rostro para su video," eso no le importó mucho, ya con el retoque de maquillaje puesto en la conversación, apenas contestó, antes de que la directora fuera directo: "Su nombre es Park ChanYeol, y siento que usted coincidirá conmigo en cuanto lo vea."
"¿Ese tal Park ChanYeol está por aquí?" Los ojos grandes de la directora, sorprendida por su cuestión lo recibieron. Entonces, como señal, fue a traerle. Una sola moción de mano hacia su camarógrafo y la gente detrás de él se lo dijo. Era justo el poder de su aura.
"En seguida viene. De hecho, sí está aquí. Vino desde antes, ya estaban preparándolo con su vestuario y maquillaje."
"¿Y al final qué tipo de vestuario fueron a escoge—?" BaekHyun no pudo terminar su frase cuando la respuesta a su pregunta se le presentó de frente.
Entonces, BaekHyun nunca se había sentido inferior entre otros alfas. Sabía que sí, él era pequeño y débil para muchos, pero considerado el mecanismo de defensa que desarrolló desde que en la adolescencia dio notas de su segundo género, no había creído sentirse de esa misma forma junto a alguien. Saber que, por primera vez, lo podía hacer y lo hacía frente al recién llegado lo dejó mudo. En general, Park ChanYeol—como lo nombraron— no era un alfa exorbitante. Si BaekHyun lo podía decir, era como cualquier otro: alto, fuerte, de grandes brazos (y eso lo podía ver, su playera negra sin mangas, llena de hilos blancos al frente, solo cubrían lo que ya estaba expuesto desde su cuello), filoso mentón, espalda ancha, y manos grandes. Pero exudaba algo que nunca había olido ni sentido en otro alguien. ¿Era su cabello que aún alborotado en rizos combinaba tan bien entre su negro y las flores azules que le pusieron como tocado para adornarle? ¿O esos ojos almendrados, tan grandes como la nuez, llenos de brillos artificiales? Quizá se trataba de sus labios pequeños carnosos, o sus orejas, representaban bien lo que hacía: como un supuesto elfo del que él iba a caer en su hechizo, BaekHyun no creía difícil fingir su actuación. De verdad, Park ChanYeol lo estaba hechizando. Y si él se sentía pequeño, aún cuando también tenía sus hombros anchos con los que defenderse, cintura de avispa, ojos oscuros y de lunas al revés, nariz recta u orejas grandes, no era nada comparado a la belleza de ese hombre. ¿Podía alguien caer así de fácil por un mismo género?
"ChanYeol, qué bueno que llegaste. Seguro ya lo conoces, pero déjame introducirte," la voz de la directora lo trajo otra vez ahí. Atrás quedaron todas sus inquietudes y sensaciones. Aunque miró solo al recién llegado, BaekHyun volvió a su zen, temeroso de que en la distracción hubiera liberado más feromonas de las que debía. La directora no aparentaba afectarse, nadie, así que, BaekHyun se creyó a salvo. Al menos hasta que ChanYeol fue a sonreírle, y en esas mejillas redondas pintadas de estrellas y nubes encontró su perdición: un maldito hoyuelo. Era la cosa más dulce, y sin querer, ya estaba preguntándose cómo se podía hundir ahí, si su lengua llegaría profundo en esa piel. "Park ChanYeol, este es nuestro querido idol de idols y buen jefe, Byun BaekHyun. Señor Byun, su modelo."
"Es un gusto conocerlo al fin, señor. He sido un fan desde hace mucho tiempo."
"¿Sí?" Preguntó, y aunque no gustaba de ser presentado con tanta opulencia como la directora lo hizo, dejarse halagar, aunque fuera frente a él no le costó mucho. Quería que viera su poder, como buen prospecto, BaekHyun infló su pecho y se dijo que era justo todo eso: un buen jefe. "¿Puedo saber por qué? No es que muchos alfas suelan seguirme. Considerando que la mayoría de la población que me sigue es beta u omega..."
"Sí," ChanYeol se rio, y otra vez, BaekHyun cayó duro. ¿Había algo que no le gustara de ese hombre? Sabía lo que podía ser. Después de todo, BaekHyun no se cerraba a tener relaciones con su mismo sexo, no sería la primera vez. ¿El problema? Nunca lo hizo con otro alfa, y diablos, para cómo era su sociedad, eso estaba imposible. Ningún alfa en la historia (que él supiera) lo había hecho. Tampoco omegas entre omegas. Era de ley: un alfa estaba con un omega, tal vez con un beta, pero ¿otra alfa? Inaudito. BaekHyun ya era un precedente, no creía que fuera a ser histórico, si tan solo ChanYeol cediera (¿se estaba apresurando mucho cuando recién había conocido al chico?). "Lo sé, y de hecho, no lo conocí por meterme de lleno a escucharle. Mi hermana YuRa fue la que me lo enseñó. Ella es una omega. Desde entonces, mi juventud estuvo llena de sus canciones y mercancía. Prácticamente crecí con usted, fue lógico que terminara haciéndome su seguidor."
"¿Lógico, dices?" Insistió, sin que ChanYeol le explicara más, BaekHyun se quedó ahí mirándole. "¿Creciste conmigo porque dices que tienes...?"
"Oh, soy más chico que usted. Tengo 29."
"Eso no es mucho, yo tengo 33."
"Cuatro años son una gran diferencia."
"No muy grande," él urgió, y sobre la connotación que puso, se excedió. Lo pudo ver, el debilitamiento de la otra sonrisa, lo hizo corregirse, antes de cambiar el sentido. No podía aventarse, BaekHyun corría peligro. Mostrar gusto o interés por otro alfa así tan abiertamente cuando (en realidad) recién descubría que eso podía querer, suponía precaución. No podía ignorar que seguían acompañados. Al carraspear poquito, BaekHyun se acomodó el sombrero, antes de poner manos sobre su cinturón en sus jeans. "Entonces, supongo que será bueno que trabajemos juntos. Me encanta hacer sueños realidad de mis fanáticos, sobre todo los hombres. Hay cierta emoción cuando me dicen que le parezco atractivo a uno."
"Yo no he dicho eso."
"¿No lo crees?" Insinuó, la forma en la que lo hizo, ignorando su intención anterior y poniendo incómodo el asunto, trajo solo el ceño del modelo. La directora vino al rescate, su risa los salvó antes de hacer de eso más evidente.
"Por supuesto que lo cree. ¿Quién no creería que usted es atractivo, señor Byun? ¿Cree que podríamos iniciar así el rodaje?"
"Sí, estoy seguro de que sí," contestó, de todas maneras, ya habían acabado su retoque, estaba listo para la acción, y no podía más que querer ponerse manos a la obra con su descubierto modelo.
Lo cierto fue que el rodaje junto a ChanYeol no duró mucho. Como actor secundario que solo salía en dos o tres ocasiones, la grabación que hicieron juntos solo tardó porque tuvieron varias veces que repetirla. No por errores ni problemas con él, más por lo que querían mostrar en el video, y aunque BaekHyun disfrutó de tener a ChanYeol cerca como ese ente atractivo que podía darle a cuestionar sus intereses, no fue mucho. Salieron del elevador, ChanYeol no volvió a aparecerse, y con un día de rodaje que necesitó para acabar con sus escenas totales, BaekHyun tuvo que despedirse.
El sueño húmedo que tuvo esa noche, donde se oía a él cantar cómo subía y bajaba, mientras usaba solo ese sombrero sobre el distintivo elfo..., le dijo que no podía dejar las cosas así. Quiso, porque involucrarse como estaba pensando con un alfa no era correcto. Era mejor que lo dejara ser tal como fue: un crush muy extraño y pasajero. Su ser interior no sintió lo mismo. Lo molestó y después de que despertara con una tienda en sus pantalones, todavía por esa imagen del grandioso hoyuelo o los brazos manejándole a su antojo, BaekHyun se preguntó qué se suponía que quería su segundo género (¿qué no eran ellos los dominantes?, debían querer lo contrario), y decidió que necesitaba más ahí. Al menos para sacarse una espinita de encima, no podía tolerar eso otra noche. Quería acercarse otra vez, a ver si ChanYeol todavía llegaba a provocarle lo mismo. Lo curioso fue que no necesitó pedirlo. Aunque pudo, preguntándole a MinSeok si tenía el contacto del modelo, buscándolo en redes o hasta pidiéndole a la directora si podía pasarle su número (lo debían tener en sus registros, y si la directora era tan complaciente con él como se vio hace unos días...), el destino pareció facilitárselo.
Ese comeback iba a ser grande, BaekHyun había planeado bien hacer lo posible para que diera suficiente contenido a sus fans, y como él era cofundador de la empresa en la que trabajaba, no había razones para detenerse. Iban a grabar tres videos. El principal había quedado hace unos días, y aun si seguía en post-producción, necesitado de revisiones para garantizar su salida al público, BaekHyun tenía que ganarle al tiempo: iban a grabar su segundo video ese mismo día. Misma localización, igual equipo. MinSeok ya no lo regañó esa vez, quizá porque estaba muy ocupado preguntándose qué hacer con su problemita después de despertarse para conectar un en vivo donde exponerse otra vez (y por su horario). Llegaron tranquilos al lugar.
"¿ChanYeol?" No esperó que, el hombre de sus sueños—literalmente—, estuviera ahí frente a los de maquillaje.
"¡Hola, señor Byun! Qué bueno es verle," pero fue lo que vio en cuanto entró a la tienda de maquillaje. Sus plegarias fueron oídas, él no tuvo que buscarlo, se lo pusieron ahí en bandeja de plata. Y al sentarse junto a él, con la excusa (no del todo) perfecta de hacer su propio maquillaje, extendió su sonrisa. Sin desaprovechar el momento, no muchas veces se encontraban esas oportunidades. El destino jugaba bien sus cartas.
"Sí, lo mismo digo. ¿Hoy estás aquí porque...?"
"Oh, ¿no se lo han dicho? Voy a actuar otra vez junto a usted. Me toca ser con el que hace los segmentos de pareja tiernos," eso sí lo sorprendió. Sabía que iban a grabar la historia que continuaba un poco el primer video: con él enamorado de ese ser hechizante, describiéndole como limonada en sus labios, algo sabroso y dulce. Jamás se imaginó que la directora se animaría a traer al mismo actor. Aunque él dejó abierta la selección del casting, y animó incluso a que fueran más diversos con las posibilidades, esa parte de poner a un hombre—no solo así, sino un alfa hombre—, llamaría mucho. Sus fans no iban a estar felices, ya se veía explicándoles que lo suyo en ese video era mera actuación y que lo hizo imaginándolas..., si tan solo fuera así de fácil, a BaekHyun le estaba naciendo algo de solo ver a ChanYeol con esa playera que abrazaba tan bien sus brazotes y ese hoyuelo profundo al sonreírle. ¿De verdad su alfa en sí no se sentía inquieto de que pudiera gustarle uno de su mismo segundo género? "No es que esté insinuando nada con eso. Eh, de hecho, a mí también me sorprendió cuando me dijeron. Supuse que esta podría ser una buena oportunidad, al final, usted es un gran personaje, y si puedo decir que ya actué junto a EL Byun BaekHyun, no creo que sea difícil que en otros proyectos puedan contratarme."
"¿Por qué? ¿Te ha sido difícil conseguir trabajo estable?" BaekHyun quiso saber, si de verdad lo hizo para seguir platicando o porque ChanYeol lo hipnotizaba sin saber qué iba a decirle, no se molestó en oírlo. Igual, comenzaron a aplicarle su maquillaje, tiempo suficiente para que ambos compartieran más juntos.
ChanYeol le sonrió, solo un poco débil.
"No es que me queje. Al no ser un modelo que haya firmado aún con una empresa de entretenimiento, no puedo decir que tenga ese trabajo estable que dice. Pero está bien, puedo manejarme, he vivido por mi cuenta ya un tiempo, como independiente, consiguiendo por aquí y allá trabajitos."
"¿Y estás de independiente porque quieres o porque...?" Ahí sí pareció sobrepasarse un poquito. El hoyuelo y (por ende) sonrisa de ChanYeol desapareció. No pudo mirarle, enfocado en su regazo, BaekHyun lo aclaró, temiendo incomodarlo. "Perdona, no es que necesites decirme, solo quería saber—"
"No es fácil tener el contrato con una empresa cuando eres un alfa diferente," BaekHyun arqueó una ceja. No se esperaba respuesta de ahí, que ChanYeol le dijera una cosilla más lo enmudeció. Debía haber algo que pudiera preguntar, tal vez si estaba tan dispuesto a contarle, solo no lo hizo. ChanYeol le devolvió su sonrisa, al menos al forzarla. "¿No piensa así usted?"
Si a BaekHyun le preguntara, le habría podido dar ahí y en ese momento lo que fuera. ¿Contrato con él? Por supuesto. ¿Dormir una noche? Sáquenle hora y día. ¿Vivir juntos por siempre? Sí, bueno, ya se imaginaban lo que diría. De verdad, BaekHyun estaba muy intrigado sobre por qué su cuerpo reaccionaba así. No era que BaekHyun dudara de su sexualidad, ya había pasado por millones de cambios hormonales, confusiones, inquietudes y descubrimientos para saber que era bisexual, y aunque propiamente no lo había dicho para el medio, sus insinuaciones en entrevistas sobre amar sin importar lo que era hombre o mujer, bien recibido porque, al menos, eso admitía que un omega o beta hombre también tuviera oportunidad de salir con él—si acaso BaekHyun pensara salir con fanáticos, en su vida lo había hecho y dudaba ocurrir algún día—, no creía tener problemas sobre esa parte. La cuestión era el segundo género, bien lo dijo: un alfa no podía estar con otro alfa. ¿Por qué entonces su ser se sentía atraído tanto sexual como físicamente por ChanYeol? Solo lo conocía de dos días, ¿era posible caer así o estaba confundido por la presencia de un alfa más dominante?
¿Y qué era eso que ChanYeol le quería decir? ¿Con ser un alfa diferente...? BaekHyun sabía, como alfa bajito y pequeño, sí, era distinto. Pero ChanYeol era el prototipo de uno. ¿Acaso había más que no estaba viendo en sí...?
"¿Ya están listos mis actores?" No pudo cuestionar cuando la directora les llamó. Después de asegurar que su maquillaje fuera tan natural y ligero como el ambiente doméstico de su segundo video debía ser, no hubo modo de seguirle.
Lo que sí fue sentirse en un mundo revuelto y de paraíso junto a ChanYeol ahí. Solo estaban actuando. Que ChanYeol le sonriera de esa forma, con todos esos detalles de darle comida en la boca, voltearse, girar al bailar improvisadamente, y hasta compartir una misma cama, donde lo miró a centímetros de él y pudo oler su dulce fragancia a cereza, no era nada más que parte de un libreto. Él lo hizo bien, ChanYeol fue increíble. Hasta le dolió tener que fingir su ruptura, viéndole aventar su ropa frente a él. Estúpido, pero quiso más de él. Si pudiera realmente cantarle cuánto amaba el sabor dulce de su boca probándola en la de él, no habría dudado en hacerlo. Su video no iba a ese punto, por supuesto que no hubo besos. De por sí que poner una escena dormidos compartiendo un mismo colchón, con él abrazado al cuerpo enorme como la cuchara grande ya iba a ser explosivo cuando saliera en redes. Nada quitó que lo dejara con ganas de más. Y cuando la grabación de ese día terminó otra vez, solo con un par de escenas por regrabar para el siguiente, BaekHyun no pudo contenerse. Suponer que iba a regresarse y despertar la mañana después con otra tienda en sus pantalones era suficiente. Antes de recoger sus cosas e irse, en medio de verlo agradecerle a su equipo—en serio, más perfecto no podía ser—, BaekHyun se le acercó al modelo.
"ChanYeol."
"Señor Byun, ¿listo para irse?" No pudo decirle, su boca no sabía cómo ponerlo en sí. Antes de que fuera a decir una barbaridad que pudiera meterlo en problemas, BaekHyun le extendió su celular. Mismo que ChanYeol tomó, aún dubitativo. "¿Señor...?"
"Pásame tu número. Digo, si quieres, eh..." por supuesto que tuvo algo que decir, y aunque se avergonzó al grado de rascarse el cuello como típico adolescente, se armó de valor. Aún había algo por hacer, aunque fuera de momento. "Sería bueno poder contactarte, si necesito a alguien como tú en otro de mis proyectos..."
"¿Solo quiere mi número por el trabajo?" BaekHyun apretó los labios. Quería a ChanYeol de muchas maneras, pero su número era una especial.
"También si quieres o puedo contactarte..." ChanYeol dudó un poco ahí, se notó el titubeo, y sin saber si BaekHyun acababa de hacerse un chiste, la sonrisa de ChanYeol le quitó el nervio.
"Estoy disponible de lunes a jueves después de las seis. Tengo hora de comida como a eso de las tres, pero no siempre puedo responder, a veces debo guardar mi celular en horas laborales."
"Creí que habías dicho que no trabajabas en una empresa formal."
"Como modelo. Tengo otro trabajo para mantenerme," BaekHyun asintió, si quiso saber, no se animó a preguntar, al menos no a tiempo. "Esperaré su mensaje o llamada entonces, señor Byun."
"BaekHyun," él dijo, y aunque fue obvio el por qué, se lo dejó claro a ChanYeol. "Puedes tutearme."
"BaekHyun," oh, Dios, ese nombre en los labios tan apetecibles iban a ser su ruina.
BaekHyun no podía dudar en sí, quería a ChanYeol y lo quería ya. Saber cómo y cuándo iba a suceder era el problema. Quizá no iba a ser pronto, sin embargo, ya había un progreso. Después se preocuparía por explicarse cómo podía gustarle otro alfa. Que MinSeok lo ahorcara, sin duda, él era diferente.
〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆
Nunca pensó que vería a ChanYeol tan pronto después de eso. Desde que le pidió su celular de esa forma osada, BaekHyun no se había puesto a pensar lo que había signifcado. Dijo: sí, bueno, me gusta un alfa, ¿y qué? ¿Debería ser el fin del mundo? Y aunque una parte de él sí estaba confundida, porque no sabía cómo funcionar en una relación así, soñar día sí y día no en ChanYeol, con lo poco que en realidad se habían conocido ya debía decirle que algo iba muy en serio con esa situación. No era solo él, porque en realidad la parte de él, lógica, decía que eso era muy raro, no solo por su primer o segundo género, sino porque no tenían nada de conocerse. Apenas si lo había visto bien, por más que ChanYeol pudiera ser todo su tipo (no solo para él, sino cualquiera que lo mirara), el que con tan pocas interacciones ya se obsesionara así decía cómo su lado irracional (el medio instintivo, animal) era el que tenía esas intenciones. No habría caído prendado de un hombre tan fácil si fuera solo él, pero si dejaba hablar a su ser instintivo interior que lo clasificaba como alfa, era evidente por qué se sentía todo tan impulsivo. Entonces, lógicamente pensó que tal vez no era un interés real, quizá solo le atraían las feromonas de ChanYeol, por ser tan fuertes, por ser diferente—en el modo que eso significara para él—, y como alfa que deseaba verse, BaekHyun también quería acercarse más a él. ¿Eso explicaría sus sueños húmedos y necesidad de querer mensajearle al segundo siguiente de haberse ido del set? Tal vez no, pero era posible. Cualquier alfa podía también medio interesarse por un igual, era como las mujeres u hombres heterosexuales, que podían admitir cuando alguien de su mismo género era atractiva o atractivo sin cambiar su sexualidad. Que sí, BaekHyun era bisexual para admitir ambos, pero no aplicaba igual con alfa, beta y omega. Nunca había tenido un verdadero interés por alguno.
Por supuesto que las parejas de un mismo segundo género eran posibles. Aunque fueran extremadamente raras—y repudiadas por una sociedad tan cuadrada como la suya—, existían. BaekHyun solo no veía nada familiar sobre los alfas. ¿Dos betas, dos omegas juntos? Sí, ¿por qué no? Hasta sonaba lógico. Se representaban muy bien, se entendían, pasaban por las mismas peripecias. ¿Dos alfas? Era como hablar de polos opuestos. En su experiencia, un alfa (y más, un hombre alfa) era imposible de convivir con otro igual. No quería decir que no fueran amigos, el problema era que su naturaleza los ponía en constante alerta, por la protección que los sobrecogía, pensar en posibles enemigos o atacantes les hacía tener un sensor activo cuando había otro dominante. Y suponer que alguno quisiera demostrar competitividad, olvídate. BaekHyun sufría de ello, era el alfa más competitivo, no siempre a la defensiva, pero su radar por ser alfa pequeño lo ponía al brinco con cualquiera que quisiera mostrar más que él. Por curioso que fuera, no sintió eso con ChanYeol, su atracción instintiva era más interés, deseo, querer cercanía. Tal vez iba un poco por la parte sexual, y si ella era un nuevo tema con el que quisiera experimentar porque a su segundo género se le metió una de esas locas ideas de adolescencia tardía, BaekHyun ya no sabía ni qué creer.
Lo interesante fue que se había compuesto lo suficiente para esperar a que pasaran tres días antes de mensajear o hablarle a ChanYeol. BaekHyun lo quería escuchar, porque su voz seductora como ángel que lo conducía al paraíso lo podía hacer levitar a lo poseído. Obviamente, llamar no era usual en la actualidad, ¿quién demonios aún hablaba al teléfono? Por su ansiedad social, consideró más normal mensajearle. Los tres días eran base para dejar un buen tiempo y no parecer desesperado o stalker, ¿no? Bueno, eso se dijo, lo cierto fue que igual ya había buscado todas las redes sociales del modelo, y al menos en Instagram lo había seguido en su cuenta oficial. Que sus fans hicieran todas las conjeturas de lo que eso era, MinSeok tampoco lo podía regañar, era su colega, el actor de su video. Seguro lo veía normal, al ser otro alfa... el problema estuvo en que, sin importar cuánto él se esperó para escribirle un mensaje y pensó en las opciones posibles (como enviarle algún reel o tiktok que le pareciera gracioso y decirle "ja, ja, soy" o una cosa así), se fue al traste. Todo cuando una mañana más en la que despertó temprano para ir a grabar a su estudio, decidió salir a tomar un café. BaekHyun no era muy dado a comprar café directamente de la tienda. Para algo podía pedir desde aplicación o en el café de su edificio. Tal vez el destino le cambió su idea, algo debió decirle que lo tenía que hacer. Y reafirmó que el instinto podía ser muy loco a veces—no entendía a su alfa y solía molestarse con él la mayoría de las ocasiones—, pero no siempre llegaba a equivocarse. En momentos tenía que darle la oportunidad de hacer, sino alguien iba a forzarlo.
Como ver a ChanYeol detrás de la máquina registradora.
"Bienvenido a Starbuck, ¿en qué le puedo servir, señor...?"
"¿Park?" Él contestó, aunque no fue la respuesta a su orden, cuando ChanYeol mismo quedó mudo con la boca entreabierta, no hubo juicio. Era mutua la impresión, para caer estático. BaekHyun no, necesitaba saber y lo quería ahora. "¿Qué estás haciendo aquí?"
"Ah, eh, pues, bueno, yo..."
"ChanYeol," alguien más lo llamó, y al encogerse el modelo frente a esa voz, BaekHyun se preguntó quién era. No olía algo en particular, si bien creía seguro era una beta. Mujer pequeña, figura ancha. Debía apenas llegarle al hombro, lo que para ChanYeol era como al pecho, ¿y aún así lo hacía encogerse como perrito apaleado? ¿Quién era esa...? "¿Ya tomaste la orden? Tienes una gran fila."
"Ah, sí, perdona, Hyo. ¿Q-Qué es lo que quiere ordenar, señor?" A BaekHyun no le gustó esa respuesta. Se hubiera puesto en modo alfa cabezadura si no hubiera sido porque 1) estaba de incógnito, hasta ahora nadie (aparte de ChanYeol) parecía reconocer quién era, si era así, ya lo vería en redes, lo que lo llevaba a 2) no quería hacer un escándalo. No en un Starbucks, no como el famoso idol de idols a punto de tener gira mundial y comeback, ni mucho menos en lo que aparentemente era el posible trabajo de su (medio) crush. Tenía que controlarse, antes de lanzarle el diente a alguna persona.
"Un caramel macchiato, por favor. Alto. Con pana, que sea doble."
"Caramel macchiato con pana doble, en seguida," ChanYeol nombró antes de decirle su cuenta. Él pasó solo su tarjeta, confundido aún sobre lo que ocurría. Más por ver cuánto le podía preocupar ChanYeol. Tampoco era que antes hubiera tenido intenciones asesinas así de intensas cuando alguien molestaba a su pareja. Wow, ¿dijo pareja? Pues, sí, era cierto, en otro tiempo podía hablar de parejas. No era que BaekHyun fuera virgen o no hubiera salido ya con un par de personas. Solo no esperaba que tan pronto metiera a ChanYeol en ese saco. ¿Qué le pasaba? "Aquí tiene, señor."
"Gracias," recibió ticket y tarjeta de una misma forma. Si algo vio antes de irse a la barra fue que ChanYeol le había anotado en el ticket hablar después. Solucionó todo lo que le ocurría por dentro. BaekHyun se hizo a un lado, y aunque todavía observó a esa mujercilla que le alzó la voz a ChanYeol, cuando obtuvo su macchiato entregado con una nota más junto a su nombre escrito solo como BBH—gran punto, menos personas lo identificarían de esa forma—, algo le quedó claro. ChanYeol tenía descanso de media hora entre las tres, lo podía ver detrás del Starbucks. ¿Qué iba a hacer BaekHyun ahí?, no tenía idea. Igual ya lo podían ver excusarse pronto de su grabación para terminar otro día, salir en su Lamborghini y estacionarse cerca de la zona como si no pareciera un lunático al solo observar detrás de sus vidrios polarizados, hasta que cierto alfa encorvado saliera por la puerta trasera.
BaekHyun tomó otra vez su mascarilla, y armado con su bolsa, le fue al encuentro. Entonces, ChanYeol tal vez no esperaba que fuera muy puntual. Estaba ahí, sentado sobre una caja de café molido junto a la basura, con vape entre los labios. No era la imagen que BaekHyun esperaría, pero si algo le removió el olor del alfa con el vape de fresa solo lo hizo enloquecer más. Sus feromonas debieron ser advertidas.
"Oh, BaekHyun. Estás aquí, yo... hola."
"Hola," respondió, sin saber qué más decir. Si el otro no empezaba a explicar, él iba a soltar cualquier cosa. Al adentrarse poco más al callejón y salir de cualquier vista, BaekHyun colocó mano con bolsa sobre su cintura, antes de que su boca se abriera: "¿Me das?"
"Oh, ¿quieres...?" No tuvo que decirlo, BaekHyun asintió. ChanYeol le ofreció el vape en seguida. "Toma. No sabía que fumaras."
"Tú y muchos fans más. Creo que, para ellos, soy una santa palomita," ChanYeol le sonrió. Tampoco era un crimen fumar, sabía que el vape tenía consecuencias y quizá era peor que el cigarro en adicción, solo no lo podía evitar. Como jefe y idol, la vida era muy ajetreada. Un vape lo relajaría, tal como al hablar con su medio crush. ¿ChanYeol lo habría tomado de la misma manera o él era el único loco haciéndose ideas? "Aún así, creo que no soy el único que no sabe mucho del otro."
"Sí, sobre mi trabajo..." era evidente de lo que se trataba. Incluso ahora, ChanYeol usaba la camisa, gorra y mandil con su logo. Se reconocía, no había forma de negarlo. "Te dije que tenía otro trabajo para sostenerme."
"Nunca dijiste que fuera en Starbucks."
"¿Debía? No es que me enorgullezca mucho. Digo, no está mal, pagan bien la hora y tengo prestaciones de ley. Me explotan, sí, pero tener un café gratis a la semana y poder pagar mi renta vale la pena. Más cuando ser modelo no ha dado muchos frutos," lo que a BaekHyun todavía le parecía increíble. ¿Cómo era que un hombre tan bien hecho como él no conseguía las mejores ofertas y se veía en planas de revista? Imposible, ¿la gente estaba ciega o se habían perdido los valores? "No es que tampoco desacredite a quienes sí quieren trabajar de esto, pero considerando lo que realmente desearía estar haciendo ahora..."
"¿Este es tu trabajo mientras cumples tu sueño?" BaekHyun terminó por él, en comprensión de lo que era, solo obtuvo un suspiro. Mismo que él imitó antes de darse otro toque. Le devolvió después el vape a ChanYeol, no se lo quería quedar, ya era mucho por ese día. "Sí, sé lo que es eso. Y oye, no te juzgo, solo me has sorprendido. Jamás esperé encontrarte en este lugar. Después de que estuvieras grabando conmigo el video..."
"Sí, todavía espero la fecha en la que saldrá, creo que eso me podría catapultar al espectáculo. Gracias otra vez por la oportunidad, no sé qué significa para ti, pero para mí ya es mucho."
"Solo espero que el día en el que salga el teaser, mis fans no te revienten el dm con mensajes de odio."
"¿Lo harían? ¿Con un hombre alfa que salió en un video con su idol hombre alfa?"
"No sabes quiénes son mis fans."
"Bueno, mi hermana es una y no se pone así de intensa. Aunque ella ya esté casada. Lo que me recuerda, me seguiste el fin de semana en instagram, ¿no?"
"N-No estábamos hablando de eso, s-si no..." BaekHyun tuvo que cortar el tema. No quería que lo expusiera, aunque él solito lo hacía, hasta no entender al cien qué era lo que realmente quería con ChanYeol, no se iba a lanzar en esas. Desviar el punto era lo mejor que le salía. "Tú trabajando aquí."
"¿Qué más quieres que te diga? Sí, trabajo en Starbucks. Es mi trabajo explotador mientras cumplo un sueño, si es que puedo llegar. Desde que me hice la cirugía..." BaekHyun arqueó una ceja. La palabra cirugía en los medios siempre era negativa. Como si alguien no se pudiera hacer un arreglito sin ser criticado. ¿Qué si él quería levantarse la punta de su nariz o abrirse más el ojo? Tampoco estaba para exagerar, no pensaba en el botox ni en las arrugas. De cualquier modo, el arreglo que se hizo ChanYeol (cualquiera que fuese) estaba fabuloso. Que le dijera con quién fue, necesitaba el dato, si acaso lo requería. "No importa, todavía tengo fe. Creo que obtuve una gran posibilidad estando en tus videos, así que veremos qué pasa."
"¿Y si no llega a pasar nada?"
"Entonces, lo seguiré intentando. Que no pase nada no cambia la cosa. Lo sigo haciendo porque lo sigo queriendo. Esa es mi única verdad, sin importar en dónde me encuentre después o ahora," BaekHyun necesitaba que ChanYeol dejase de hablar. Cada palabra que salía de su boca, dioses, era una razón más para que su instinto lo amara. Su parte humana y lógica todavía lo mantenía ahí frente a él a buena distancia en lugar de lanzarse y marcarlo con su olor como su alfa quería. De cualquier modo, lo supo. No era solo un interés, ChanYeol ya tenía toda su atención. Lógica o no, así era. Tal vez podía hacer algo al respecto.
"¿Te parece entonces si me hablas más de ese intentar otro día?" ChanYeol lo miró de ceño fruncido. BaekHyun solo se encogió, antes de explicar: "Dijiste que estás libre los viernes. Resulta que este viernes tampoco tengo agenda."
"¿En serio?" No, tenía una reunión en la sala de juntas en inb100, necesitaban coordinar fechas y recintos de su próxima gira, también las filmaciones del vcr, revisión del setlist, vestuario y mucho más. Para BaekHyun podía liberar su agenda. Sin importar que MinSeok, como el otro cofundador y guardaespaldas, lo ahorcara. "Ok. Entonces, ¿qué quieres hacer?"
"No sé, ¿tú qué sugieres?"
"¿Qué hacen normalmente los idols en un día libre?"
"Ah, ¿encerrarse del mundo y no salir de su casa en una villa, viendo la televisión y fingiendo que nadie los conoce 24/7?"
"Suena a un gran plan. Entonces, tu casa en la villa, viernes," BaekHyun sintió un poquito de calor, tan solo pensar que ChanYeol fuera a su casa, suerte que tuviera la mascarilla en la barba, gorra y lentes de sol. Se le notaba menos, o eso creía él, su aspecto casual de manos en la sudadera sobre jeans y bajo su chaqueta esperaba ser el complemento de la fingida. "Tengo una clase de ballet en la tarde, ¿podrías recogerme?"
"¿Ballet? ¿También bailas?"
"No realmente. Solo una amiga va a ofrecer una clase, y quise apoyarla. En general, ese día estaría disponible también en mi casa, fingiendo que el mundo no existe, vestido en pijamada las 24/7," BaekHyun se rio, le gustó que ChanYeol quisiera imitar su descripción. Tenía ese humor, lo pudo ver en su sonrisita. "Pero por esta vez, iré a una clase. Entonces, si puedes pasar por mí..."
"¿No te molesta que un famoso llegue por ti en su Lamborghini?"
"¿Bromeas? ¿Por qué crees que te lo estoy pidiendo? Si tener un amigo idol puede darme ciertos privilegios..." BaekHyun quiso bromear de sentirse usado con la idea de ser ese chico al que lo usaban por su riqueza y popularidad no por sus verdaderos sentimientos, pero antes de que lo pudiera hacer o registrar, ya estaba diciendo en voz alta:
"Amigo."
"Oh, sí, eh... perdona, no quise decir que—"
"No, está bien. Es... me agrada poder ser tu amigo, ChanYeol," ¿iban muy pronto ahí? BaekHyun no lo sabía, solo que su corazón bombeaba como loco, y con la sonrisa que ChanYeol esbozó, tenía solo un hilo para sostenerlo antes de caerse encima de él. Si no se detenía...
"Ok. Entonces, te enviaré dirección y hora después," asintió, eso estaba bien. Mejor para él. "¿Qué es esa bolsa que tienes?"
"Oh, ¿esto?" Señaló, casi al olvidarlo. La bolsa de plástico que tenía en su manita se la mostró, y al ver su contenido, se la entregó. Solo lo dijo. "Toma, es tu almuerzo."
"¿Eh?"
"No creo que un vape y un simple café sea la mejor comida. Si quieres ser un modelo guapo y fuerte, debes alimentarte bien," su lado protector nació ahí, como alfa que quería proveer para quienes consideraba parte de él, no podía faltar el gesto. Sabía que no era muy común en él, BaekHyun era más de recibir que dar, pero ChanYeol le hacía nacer partes que no creía de sí. Ese maldito alfa.
"Gracias, BaekHyun," ChanYeol miró de la bolsa, a ese sandwich que compró en la cafetería de su empresa. Esperaba no ser alérgico a nada de lo escogido y que pudiera gustarle. "Se ve rico."
"Bien. Entonces..."
"¿Viernes?"
"Sí, viernes," qué bueno que ChanYeol estaba más centrado que él. Necesitaba enfocarse. Ya se le hacía tarde, y si quería liberar su agenda de todo un día... "Ok. Nos vemos el viernes."
"¡Hasta entonces!" Salió huyendo de ahí. Tan patético. En serio, no se sentía así desde que se animó a confesarle su interés a una omega en secundaria. ¿Qué le pasaba ahí y por qué un alfa como él podía acelerar así su corazón tan pequeño?
〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆
Lo que le pasara, lo estaba por descubrir. Ahora que iba en camino a la dirección del estudio de ballet, BaekHyun no tenía con qué más distraerse. Era saber que iba a ver a ChanYeol junto a él, en su casa, en un fin de semana completamente libre y nada más que eso. Todo se iba a saber, y no quería algo distinto.
BaekHyun bajó del auto con todo lo que necesitaba: gorro, cubrebocas, sudadera amplia para no llamar la atención—claro, porque nadie llamaba la atención usando tanta ropa en plena tarde de verano—, sus llaves, celular y cartera. Quizá no iba a necesitar la última, pero no le venía mal, por si acaso. Uno nunca sabía cuándo se le iba a ofrecer algún puestito de comida en el camino. ¿Ya estaba pensando muy lejos sobre lo que iba a hacer con ChanYeol o era algo probable?
Ser un idol de renombre donde siempre había alguien que pudiera aparecer y tomarle fotos para subirlo a redes, lo mantenía alerta. BaekHyun no solía preocuparse mucho cuando iba a dar una vuelta con su mejor amigo, su familia o alguna otra persona que hubiera invitado, incluso en sus actividades diarias. El problema ahora era que se iba a encontrar con Park. Y aunque no era algo por lo que preocuparse si la gente lo veía como "oh, un alfa, debe ser un amigo, nuestro BaekHyunee siempre tiene buenos amigos", para BaekHyun se veía distinto. Reconocidas sus emociones, donde tal vez ChanYeol le podía interesar para algo más que una amistad—por raro que aún sonase la idea de dos alfas juntos—, él sentía que debía ser discreto. Cuando sus relaciones personales se volvían así de importantes, no le gustaba que la gente se fijara mucho en él. Sabía que ChanYeol era una figura pública, no era como su hermano o sus papás que detestaban tener cámaras captándoles, de alguna manera, su rostro iba a aparecer en internet. Pero BaekHyun no quería que todo mundo fuera consciente de su relación, no aún, no así. ¿Podía ser su instinto alfa al que no le gustaba que otras personas vieran de más a su parej...? Wow, eso sí fue muy lejos. De todas maneras, era algo con lo que lidiar y sobrellevarlo. ChanYeol era un modelo, la gente lo iba a ver, y sí, también con él (cuando salieran sus videos). Desear que fueran un poco discretos para mantener lo suyo como debía ser: privado, suyo, único, era preferible. Salió con ese pensamiento, y al asegurar que no hubiera gente loca por ahí escondida con sus cámaras profesionales, llegó a la entrada del estudio de ballet.
No era un estudio muy profesional ni grande, perdido en una calle donde negocios y oficinas ya estaban cerradas por la hora, parecía un lugar muerto si no fuera por la única luz prendida al fondo. BaekHyun pasó como Juan por su casa. Con puertas abiertas, un largo pasillo de mosaicos rojos, y nadie más que un par de intendentes haciendo la limpieza del lugar, buscó la puerta que le dijera dónde estaba el alfa. Algunas luces donde no había nadie se prendían bajo su paso, automáticas. Las paredes blancas y techos abovedados le daba un toque reluciente al lugar, también hogareño. Parecía una casa antigua. No se veían muchos lugares así en Corea. La luz completamente prendida lo guio a donde debía llegar, y al oír la música clásica a alto volumen le dio la pista. Si necesitó más respuesta a sus preguntas, solo tuvo que asomarse por la ventanita rectangular de la puerta para asegurarlo.
Había un par de personas sobre el suelo de madera lisa frente al espejo y barra del lugar, entre ellos, una mujer bastante musculosa al frente. Debía ser la instructora, si era la que se oía y daba palmadas a cada paso de los demás; a BaekHyun no le importó tanto cuando su olfato le dijo dónde encontrar a quien buscaba. Fue como si lo hubiera reconocido, con sus feromonas tan distintivas de alfa. ChanYeol se veía espectacular en medio de la clase. No lo podía decir de otra manera. La forma en la que ese leotardo negro le abrazaba tan bien sus piernas largas y musculosas era tan sexy. A BaekHyun le podía prender de una. Completar su vestuario con la playera negra que se le pegaba a sus brazos como segunda piel era exquisito. A BaekHyun le gustaba de verdad, no había forma de negar su atracción sexual y física por ChanYeol. Era inmensa. Alfa o no, quería probar algo de eso, y si él recibiría el paquete que se le marcaba bajo la tela de malla o lo podía dar, no le importaba. Una parte de él, esa que era todo un alfa, deseaba ser quien tomara y fuera arriba. Porque era lo que deseaba hacer como dominante, pero no se molestaba por ir del otro lado. Nunca había estado ahí, por razones obvias donde sus encuentros solo eran con omegas y betas, no sabía de dónde le nacía tener a alguien por encima de él, y quizá en la cama lo podría definir mucho más cuando su instinto tan a la defensiva de demostrar su valía como alfa hablara. Mas, al ser solo una primera interacción, donde no quería saltarle a ChanYeol de una si aún no sabía cómo él se podía sentir, no creía hacerlo pronto (tal vez nunca). Se iba a guardar su pensar por ahora y disfrutar lo que podía admirar a la distancia.
"Muy bien, clase. Acabamos con esto," se oyó amortiguado por la puerta. Por la música apagada, fue más claro. BaekHyun escuchó cómo la gente al interior aplaudía, incluido Park, que respiraba inclinado sobre sus piernas. Una sonrisa atravesó sus labios. ChanYeol sudado y cansado era toda una cosa para morderse el labio inferior. "Si están interesadas e interesados en continuar con el taller de ballet después de esta clase muestra, recuerden registrarse en el link que les pasé al grupo. Muchas gracias por darle la oportunidad, ¡lo hicieron maravilloso! Y recuerden..."
"La práctica hace al maestro," dijeron al interior, en respuesta a la maestra. Otra ronda de aplausos llenó la sala. Entonces, la gente se dispersó. BaekHyun abrió el espacio para la salida de personas. Intentó calmar sus feromonas, no quería ser notado o visto de inmediato. Sería malo que, alguien dentro, lo reconocieran como ese idol de idols. Saludó a quienes lo miraron de costado, después, sin tener reconocimiento alguno por quienes pasaron, creyó darle tiempo suficiente a ChanYeol para salir. Se asomó otra vez para buscarlo. ¿Estaría todavía tomando sus cosas o por qué no lo había visto entre la gente hasta ahora?
Lo que BaekHyun observó por la puerta lo dejó paralizado. No debía ser nada que lo sorprendiera mucho, pero que ChanYeol estuviera hablando con un hombre como de su tamaño, delgado, bien esculpido, como una varita de nardo en un leotardo que mostraba su pecho por sostenerse con dos tirantes, y le sonreía tan bien al hablar con el alfa le ardió en la boca del estómago. No debería, a fin de cuentas, BaekHyun no era nada de él. En buenas palabras, tal vez eran amigos (¿colegas?). No tenía por qué molestarse, ni hacerle una escena de celos, incluso si bien reconocíal que se trataba de un omega. Pero es que BaekHyun no lo pudo evitar, ese hombre rubio era lo que él no, y aunque BaekHyun siempre se había sentido orgulloso de lo que era, sin importar cómo la gente lo juzgaba por su apariencia, por un microsegundo ahí deseó ser lo que tanto la gente deseaba que fuera por verse más pequeño, delicado y bonito. Al menos, quizá ChanYeol le sonreiría igual de bonito como lo hacía con ese chico.
No, ¿de qué estaba hablando? Él era un alfa, y aunque pudiera ser inusual, no tenía por qué sentir que necesitaba cambiar solo para agradarle a alguien. Dos alfas no era algo bien visto por su sociedad, no era imposible, pero jamás lo aceptarían. ¿Y qué?, BaekHyun ya había demostrado que podía romper esquemas impuestos por la sociedad. Si en serio quería arriesgar su culo por ese alto desnalgado, entonces, iba a hacerlo bien. Como el alfa instintivo y celoso que era, atravesó la sala. Sus feromonas debieron atraer la atención, eran poderosas. Más de una chica y chico aún presente lo volteó a ver cuando pasó, incluso el amiguito de ChanYeol, afectado al ser un omega. Bien, que lo supiera, él era un alfa muy capaz. Capaz de proteger a ChanYeol, capaz de manejar a ChanYeol. Por más que el tonto alfa no se diera cuenta de que ahí estaba con todas las feromonas que había expulsado. Parecía que no todos se afectaban por ellas, a veces BaekHyun sufría de eso: unos cuantos lo notaban, pero no todos los alfas. Al final, no estaba intentando mostrar dominancia sobre ChanYeol para que lo viera, sino sobre los demás, para que notaran cuán buen proveedor era para ChanYeol.
"¿Sigues aquí, Park?" Antes de que él pudiera acercársele más, hasta hacer algo así de impulsivo como tomarle de la cintura, el hombro, su cuello y marcarlo con todo su maldito aroma, la instructora de hace rato apareció. BaekHyun tuvo que parar. Su parte lógica salió, después de todo, ¿qué estaba haciendo? ¿Intimidar a gente desconocida en lugares públicos? Demonios, ¡era un idol! Y si alguien lo reconocía en pleno show de celos... "Ya deberías irte, se hace tarde para que salgas."
"¡MinHa! Muchas gracias por la invitación. No sé si el ballet es lo mío, pero después de tener esta sesión con ustedes, creo que voy a—"
"¿Te inscribirás para robarte el corazón de mi pareja?" La mujer musculosa soltó, al ver cómo rodeaba con un hombro al hombre de su tamaño, el mismo omega por el que ya estaba a una de armarse la de Troya, se calmó. Luego, se sintió estúpido. No supo cómo no olió eso, el omega estaba marcado, y aunque era sutil, se percibía: la instructora era su alfa. Claro. BaekHyun era un completo idiota. Al menos, ya no había gente que lo observara en su pasarela de la vergüenza. No con la parejita de instructora y bailarín haciendo su escena.
Ella marcó más al omega sobre la sonrisa de ChanYeol, evidente cuán unidos estaban por tocarle el cuello como MinHa lo hacía. Cualquiera sabría que el cuello era un lugar preciado en su mundo, un punto débil, con más olor de una persona, un lugar con el que te podían matar de un golpe o rajadura. Y aunque ellos no fueran animales para desgarrarse de esa forma, su instinto con el que el segundo género venía de una evolución generacional los llevaba muy atrás con esas ideas. Era donde un omega siempre iba a vulnerarse frente a un alfa, más con su pareja. Donde BaekHyun quería marcar a ChanYeol, por más que ambos fueran alfas, y no se deberían marcar. Como dominantes, ellos no ofrecían su cuello a nadie, ni a su pareja. ¿Por qué BaekHyun sí deseaba ponerse así como el rubio con ChanYeol, a que lo olisqueara, le pegase su aroma? ¿De verdad era algo reciente o siempre fue así de defectuoso y ChanYeol apenas se lo hacía notar?
"No lo creo. TaeMin es todo tuyo."
"Entonces, creo que deberías apurarte. Alguien te espera," eso lo dijo el recién nombrado, todavía con su pareja que lo marcaba aún más—¿él habría provocado eso, por sus feromonas, de activar el lado celoso protector de otro alfa?—, no esperó que el omega lo volviera a ver. Lo hizo, con su barbilla y esa sonrisa divertida, lo señaló. ChanYeol se volteó de esa misma manera, y le devolvió el nervio de llegar. Como nunca lo había sentido, hasta que esos grandes ojos lo enfocaron.
Adiós a su plan de mostrarse como alfa dominante, fuerte y protector. Ante los ojos decisivos y afilados de ChanYeol, él se volvió gelatina. No hizo más que quedarse tieso. Sudoroso y como idiota, solo se le ocurrió soltar:
"Eh... h-hola."
Después, aunque tuviera los puños a cada costado a la defensiva, ChanYeol sonrió y fue como si se le iluminara la sala. BaekHyun se sintió más ligero, sus manos se soltaron, el corazón le bombeó y al volver su respiración a la normalidad, se permitió sonreír bajo la mascarilla. Bueno que la trajera, al menos no veía su sonrojo. ¿Sería muy evidente por sus orejas? BaekHyun no solía enrojecer tanto, pero sus malditas orejotas a veces lo traicionaban. No eran bonitas como las de Park, solo eran aparatosas. Debió esconderlas bajo su gorro.
"BaekHyun," su nombre en labios de ChanYeol hizo que canciones de drama se oyeran en sus oídos. Mientras le confesaba su amor en miles de idiomas en su cabeza, ChanYeol se despidió de sus amigos, tomó su bolsa, previo a llegar a su lado, listo para atacarlo con el olor de su alfa. Esas cerezas lo inundaron de una y fue el olor más refrescante que hubiera recibido. ¿Alguien lo podía culpar de quererse embarrar de ello? Olía exquisito. "Perdona, no te había visto. ¿Tenías mucho esperando?"
"¿Qué? No, no. Yo solo estaba..." ChanYeol no tenía por qué saber lo posesivo que era. Eso no era de buena pareja. O sea, cualquiera sabría que un alfa lo era. Ahora que BaekHyun lo pensaba: ¿ChanYeol podría ser igual? No sentía que quedara con su imagen, pero era posible, después de todo, también era un alfa. "No importa, fue divertido ver el final de la clase. Jamás creí que te estiraras de esa forma."
"Oh, ¿me viste mientras todavía estábamos...?" ¿Era ese un sonrojo en las puntas de sus orejas? A BaekHyun se le enchinaron los ojos, de esa forma que siempre lo hacía cuando sonreía de más. No pudo evitarlo, ChanYeol y su vergüenza eran bonitos. No en el mal sentido, jamás se burlaría de él, solo a su alfa le gustaba ser el que provocara eso en el otro alfa. Como a ningún alfa le haría. "Ahora que lo pienso, yo estoy muy mal vestido. Diablos, sí me tardé mucho. Ah, me quería cambiar antes de que vinieras, pero como me quedé a platicar con TaeMin y MinHa..."
"¿Es tu amiga, la instructora...?" BaekHyun no sabía por qué le llamaba un poco la atención esa mujer tan musculosa junto al omega. Ya no tenía por qué preocuparse por ellos, al estar fuera de riesgo, no debería darles más atención. Por supuesto, MinHa ya estaba acomodando sus cosas para desalojar. Eran casi los últimos, otro beta y omega se acercaron a hablar con Taemin como ChanYeol lo hizo—quizá eran más amigos—, pero es que había algo inusual. Como que algo no embonaba. Sí, una alfa mujer era un poco inusual, no imposible. Instructora de ballet, por supuesto que iba a ser musculosa, esas danzas requerían fuerza de pierna y brazo, no tanto como el de la alfa, mas, su segundo género podía justificar la exagerada masa muscular. Se veía tan alta y espaldona. Como si una mujer no pudiera, ugh, a BaekHyun a veces se le metían las ideas retrógradas de la sociedad. Era inevitable, así como se decía que dos alfas no podían estar juntos, ver a una mujer alfa era extraño. Solo eran sus prejuicios.
"Sí. ¿Te importaría esperarme un poco más? En serio me gustaría cambiarme, no quisiera andar con esta ropa y mi sudor en tu casa..."
"Oh," regresó a ChanYeol con esas palabras. Olvidada la instructora y su pareja, BaekHyun lo vio. Entendía por qué ChanYeol se lo pedía, solo no el perder esa hermosa vista. Si por él fuera, se lo tragaría de una, ¿ChanYeol en verdad necesitaba cambiarse de ropa? "No es necesario, no hay nadie en mi casa que te vaya a juzgar."
ChanYeol se rio, debió creer que era una broma.
"P-Pero podrías cambiarte en mi casa," ¿por qué había tartamudeado? Un alfa casi no lo hacía, perdía su dominancia de esa forma. ChanYeol lo había hecho tartamudear más de una vez ahora.
"¿Y ensuciar tu carro carísimo? No, ya vi lo que traes, no pienso subirme de esta forma a tus asientos de cuero y ensuciarlos," a BaekHyun le gustaría que lo hiciera. De hecho, que ChanYeol dejara su sudor en los asientos haría más duradero el aroma. BaekHyun jamás lo limpiaría, si pudiera tener el olor a cerezas como perfume de auto, lo querría. ¿Eso lo hacía sonar muy desquiciado? "Hay unos baños por aquí, deja que me arregle un poco."
"ChanYeol..." lo quiso llamar, y cuando el alto lo miró a la expectativa, BaekHyun supo que pedirle lo que quería lo iba a asustar. Un alfa no pedía por el olor de otro, no podía decirle que lo deseaba. No aún, era muy pronto para decir algo. "Te espero afuera del baño."
"Ok, no tardo. ¡Gracias, MinHa! ¿Nos vemos la próxima semana?"
"¡No olvides checar el link que les mandé! Me escribes cualquier cosa," MinHa le soltó, su voz un poco más grave al subir de tono. Cuando solo despidió a ChanYeol de último con mano arriba y una sonrisa, BaekHyun no pudo inquirir más sobre ella. Quién sabía de dónde se había sacado esa amiga ChanYeol, BaekHyun solo asintió respetuoso en su salida. Después, abandonó la sala. Junto a ChanYeol, llegó a las puertas de baños más al frente en el pasillo.
ChanYeol le pidió unos minutos para cambiarse, y BaekHyun aceptó. O eso se dijo, le iba a dar el tiempo que quisiera. El problema fue ver el mensaje que le había llegado. Por más que BaekHyun quisiera ser un gran anfitrión y mostrarse como todo un buen alfa proveedor, era pésimo para cocinar. Pidió una pizza para llegar a cierta hora en su casa, su seguridad le había confirmado la llegada, pero él, de tanto ver y pensar, había olvidado preguntarle al alfa si estaba bien con eso. No sabía si tenía alguna dieta rigurosa o no podía comer algo. La había pedido vegetariana, pero eso no quitaba el queso—malo para intolerantes a la lactosa— o la grasa—BaekHyun tampoco debería comer eso tan cerca de su comeback, lo siento, MinSeok. Tal vez si le podía preguntar...
"ChanYeol, ¿te importa si pedí una pizza? No sé si seas..." lo que fuera a decir se le atoró en la garganta. Cuando se encontró a ChanYeol frente a los espejos ante los mingitorios, con nada más que pantalones de mezclilla quedó mudo. No fue por lo que creerían. Claro que el cuerpo de ChanYeol era un bombón, desde sus músculos marcados en su espalda, brazos y abdomen, BaekHyun sabía que lo amaba. El asunto estaba en eso que veía en su pecho, porque él no veía razón para tener dos cicatrices del tamaño que ChanYeol tenía bajo el pezón. Solo una cosa.
"B-B-BaekHyun..." primera vez que ChanYeol tartamudeó. De inmediato, ChanYeol se tapó. Expuesto o no, lo hizo. Tomó su playera y se cubrió a ese pecho ahora plano, pero que antes tenía... BaekHyun no lo pudo nombrar, quedó mudo. El susto en los ojos de ChanYeol que sabía lo había visto se lo dijo todo. Por eso decía que era un alfa distinto. BaekHyun entendía mejor, todo embonaba. "Y-Yo..."
"Perdón," soltó, y avergonzado, tomó la chapa. "Te espero afuera."
Cerró otra vez la puerta en su privacidad. Entonces, BaekHyun se preguntó qué hacer ahora. Había obtenido una revelación tremenda. ChanYeol era... no, él no podía ponerle ninguna denominación, no hasta recibirla. Ya basta de sus prejuicios, debía saberlo de su boca. Pero ¿se lo podía preguntar? Bueno, evidentemente no era algo que ChanYeol quisiera revelarle de una. Sabía que se lo había insinuado, cuando mencionó ser un alfa distinto, ya había algo dicho entre líneas. No creía que estuviera en su currículum, pero la directora lo debería saber igual, ¿no? Por algo lo contrató, BaekHyun pidió explícitamente un alfa para su video. No cualquier alfa, debía ser alguien nuevo, que no tuviera mucho en el medio, BaekHyun quería darle a alguien la oportunidad de debutar, no necesitaba super estrellas. También quería alguien distinto, si él lo era al ser definido como un alfa inusual (por su tamaño y complexión), merecía la pena que otros alfas también se dieran a notar. Pero ¿en serio ChanYeol era lo que creía? ¿Cómo no se dio cuenta?
¡Por supuesto que no se dio cuenta! ¿Cómo lo iba a notar? ChanYeol era un alfa, y era todo el prototipo de alfa: alto, grande, fuerte, musculoso. Era la misma razón por la que lo conflictuaba ver a MinHa, porque esos no eran apelativos que su sociedad mierdera le daba a una mujer. Pero ChanYeol no era una o... ya no. Mierda. ¿Qué le pasaba a BaekHyun? No era que prejuzgara, él apoyaba y entendía todas las formas de sentirse y pensar, de verdad, era muy mente abierta. Solo lo estaba sobrellevando. Jamás había conocido a alguien de esa manera, tampoco le había gustado alguien así. Sonaba tan mal, lo sabía, y de verdad, no juzgaba a ChanYeol y sus elecciones de vida, solo lo había impresionado. ¿Ahora cómo manejaba su crush? Lo que vio no cambiaba sus emociones, solo... ¿de verdad era normal sentirse así como alfa? Por otro alfa, y uno como ChanYeol. ¿A dónde fue a parar? ChanYeol de verdad le estaba dando toda la experiencia, ¿no?
"¿Sigues aquí?" ChanYeol lo asustó cuando salió de esa forma del baño. Se había quedado junto a la puerta, medio ido. Volvió al mundo de los vivos cuando lo escuchó, y verlo le recordó lo que había visto. Ya no apreciaba su cuerpo semidesnudo, ChanYeol traía una camisa junto a una chaqueta. Que se hubiera tapado no quitaba lo que ahora sabía. Aún así, cuando BaekHyun conectó lo que ChanYeol le dijo, solo le quedó contestar:
"¿Querías que me fuera?"
"No muchas personas se quedan después de ver lo que tú has visto," ChanYeol confesó. Entonces, BaekHyun solo pensó en lo que le pasó por la cabeza hace rato. Se sintió más estúpido, porque eran sus viejas enseñanzas jugándole en contra. Pero que ChanYeol tuviera esas cicatrices en el pecho no cambiaban lo que sabía: ChanYeol era ChanYeol. Se hiciera lo que se hiciera, y sí, quizá lo conocía de poco. Pero ¿se iba a quitar la oportunidad de conocerlo por esa tontería?
"Qué estúpidos. No sé por qué lo harían," BaekHyun espetó, y el verdadero enojo que le salió como veneno de su boca, sorprendió hasta a ChanYeol. BaekHyun decía la verdad, era así como pensaba. Le gustó más, al menos el prejuicio se iba, y se permitió abrir a la realidad. "¿Nos vamos ahora?"
"¿Okay...?" Esa duda que escuchó no le gustó mucho. Quería hacer algo para darle más seguridad a ChanYeol, pero tampoco halló qué. En su lugar, se dio la vuelta e impuso la marcha hacia la salida. "Sobre la pizza..."
"Ah, sí, te preguntaba si estabas bien comiendo eso. No tengo mucha comida en casa, casi no estoy, y cuando estoy, no cocino. Podría invitarte algo, pero no quise tentar mucho mi suerte, por eso, ¿está bien una pizza vegetariana?"
"¿No comes carne?" ChanYeol quiso saber en cambio, BaekHyun solo le sonrió.
"Mucha, pero no sabía si tú—"
"Oh, yo también como mucho. Pero está bien, no soy quisquilloso, como de todo. Pizza vegetariana suena rico, gracias," BaekHyun sonrió, al menos se había ganado la tranquilidad. De vuelta a lo querido. Puntos para el alfa chiquito.
"No hay problema," sabía que ser un caballeroso estaba pasado de moda. BaekHyun sabía toda la implicación de lo que las mujeres decían sobre ese actuar que no favorecía a la guerra feminista, pero cuando salieron del lugar y quedaron frente a su auto, BaekHyun no pudo evitar adelantarse para llegarle a ChanYeol y abrirle la puerta. Quería que se notara un poco su interés, tal vez no mucho. Su alfa ya estaba en modo cortejo. De verdad no le importaba cómo fuera ChanYeol, aún lo quería. Entonces, sí iba en serio.
Con la mano extendida a su lugar, ChanYeol solo le sonrió antes de entrar a su auto. BaekHyun también le cerró la puerta. Después corrió todo lo que sus patitas podían para llegar pronto al lado del conductor. Bueno, que fueran todo lo serio que su segundo género quería. No importaba nada más, volvía a cómo empezó la tarde: iba a saberlo todo, BaekHyun lo deseaba. No perdería la oportunidad con ChanYeol.
〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆〆
