Chapter Text

Entre el sol y el cielo
La primera vez que el destino actuó para que dos chicos con un mismo sueño pudieran encontrarse a pesar de la distancia
Dos familias, ambas de apellido Lee, se encontraban en diferentes extremos del mundo y sin saberlo, muchos años después estarían unidas gracias a un elemento que tenían en común: el amor por la música. A pesar de la distancia, hechos fortuitos lograrían que los caminos de dos chicos (el hijo menor de una y el hijo mayor de otra) se cruzaran, teniendo como destino el mismo sueño.
A Mark se le relaciona con el cielo, a Donghyuck se le relaciona con el sol.
☀️ El sol siempre estará adornando el cielo durante el día. En la noche, el cielo deberá lidiar con la soledad. ☁️
El cielo en compás de espera
El destino puede verse como uno de los designios de Dios
La familia Lee de América se mudaba continuamente, estaba conformada por el matrimonio y sus dos hijos: el mayor llamado Jack (Jinhyung) Lee y el menor, Mark (Minhyung) Lee. Ambos aprendieron de sus padres cómo tocar instrumentos y cantar.
Por las actividades de su padre, constantemente tenían que mudarse, teniendo que dejar atrás partes de su vida en distintos lugares. Los dos hermanos crecieron en distintos sitios: primero en Toronto (pero Minhyung aún era muy pequeño y sus recuerdos son pocos, siendo el más significativo que el clima de allá es frío y el paisaje era nevado). El siguiente destino fue Nueva York, donde se asentaron durante 5 años. Y a mediados de la escuela secundaria, la familia tuvo que cambiarse de nuevo, esta vez a Vancouver, dejando atrás una vida que empezaba a florecer, y en el caso de Mark, con una despedida conmovedora y significativa a través de un video de parte de sus amigos.
Las personalidades de ambos hermanos eran muy distintas, por lo que sus padres habían formado una idea de lo que podría ser el futuro para cada uno de ellos, imaginando al mayor como un talentoso y famoso artista, mientras el menor se dedicaría al estudio en alguna universidad de renombre con el fin de cumplir su sueño de ser escritor, pero el destino (o el plan de Dios) a veces es impredecible y hace que las cosas sean completamente distintas a lo que parecería lógico.
Irónicamente, el hermano mayor Jack era extrovertido, inteligente, religioso, energético y amistoso, además de ser un prodigio en la música, con lo cual terminaba siendo el centro de atención donde quiera que fuera. Mientras que Mark era inseguro y reservado, pero muy diligente y responsable, buen estudiante, devoto a Dios, bastante tranquilo y del tipo de personas que prefieren dedicarse a la escuela en lugar de socializar, pero también con un talento musical innato.
Jack iba a audiciones cuando se presentaba la oportunidad, mientras vivieron en Estados Unidos y Canadá. Por otro lado, Mark era un chico muy estudioso y se quedaba en la escuela mientras Jinhyung perseguía su sueño de ser artista. Pero, fue sólo una mera casualidad que un día mientras cursaba octavo grado, y que justamente era el de la audición global de SM en Vancouver, Mark no tuviera que ir a clases porque la escuela estaba cerrada por una huelga de profesores. Por ello, acompañó a su hermano sin ninguna pretensión más allá de desearle suerte.
Originalmente sólo participaría el hermano de Mark, siendo el último de la fila, pero al final las personas del staff convencieron al menor de intentarlo también y, a través de su baile, cambiaría su destino para siempre. Mark fue elegido y llamó la atención del staff por una razón: “la pasión que desbordaba”, de la cual carecía su hermano. Después de regresar a casa con sus padres, ambos les dieron la noticia y durante esa semana prepararon todo para que el canadiense menor pudiera mudarse a Seúl, teniendo que dejar atrás de nuevo a sus amigos, pero esta vez también a sus padres y a su hermano.
En otras familias, la situación hubiera sido diferente. No es que Jack pudiera aceptar (y resignarse) tan rápido por el hecho de que ese sueño que tanto había buscado la vida se lo concediera a Mark, al final de cuentas aún era un adolescente con las emociones a flor de piel, pero tampoco sintió rencor o algún sentimiento negativo hacia su hermano menor. Al ser hijos de un pastor cristiano, el tener a Dios en su corazón era algo natural, y entender que todo lo que sucede es por voluntad divina, ayudó a sanar esa decepción que tenía consigo mismo y con el destino, para también apoyar a Mark en su nueva aventura por venir.
Y entonces, con lágrimas en los ojos, pero con una gran emoción, Mark tomó el vuelo hacia Seúl que iniciaría su historia como artista.
El sol que soñaba con brillar
El destino puede verse como hechos que convergen en un punto de inflexión
Lee Donghyuck era un niño con una personalidad muy llamativa. La mayor parte del tiempo tenía a sus compañeros a su alrededor, ya que era una persona muy divertida y ocurrente.
Los padres de Donghyuck se conocieron gracias a la música. Su padre era músico, dedicándose a tocar la guitarra. Desde que era muy joven, la madre de Hyuck quiso ser cantante. Llevaba a su pequeño hijo al karaoke, lo que influyó en su gran pasión por la música que se iría desarrollando conforme creció.
Sin embargo, la vida real era complicada y en algún momento ella tuvo que renunciar a su sueño por completo, dedicándose al trabajo para poder sacar adelante a su hijo. De una dinámica donde siempre estaban juntos, pasó a ser un niño solitario que jugaba por su cuenta.
Pero no estaba completamente solo, sus abuelos se encargaban de cuidarlo. Su abuelo era chofer de autobús y en varias ocasiones ambos se acompañaban en los viajes, haciéndolos más amenos y especiales. Por otro lado, su abuela le preparaba ramen y fue quien le ayudó a desarrollar su otro talento: la cocina, que veían como una forma de demostrar amor. Era una persona muy tranquila a la que prácticamente nada la hacía enojar. A pesar de no decirlo con palabras, y ser más de acciones, quería mucho a su nieto y Donghyuck también la amaba más que a nada en el mundo.
Un día, su padre le dijo que debería regresar con su mamá, pero Donghyuck no quería irse. Primero creyó que era un castigo por algo que hizo, incluso prometió que se portaría mejor a partir de ese momento. Pero no había vuelta atrás, el pequeño tenía que reunirse con su madre. Fue difícil, porque pasaron mucho tiempo sin verse y para el niño, ella era una persona a la que técnicamente ya no conocía, pero con el tiempo y el amor que existía entre ellos, el vínculo se fue restaurando, prometiendo que “serán el mejor amigo del otro para toda la vida”. Y de nuevo, la música fue un factor muy importante, pues ambos eran fanáticos de Michael Jackson y en sus canciones encontraron una forma de reunirse como antes.
A pesar de todo, Donghyuck siempre estaba sonriendo, aún si su infancia fue complicada. La ausencia de su madre había influido en cómo veía el mundo y en que tuvo que madurar más rápido de lo que debería. El ser el hijo mayor también lo hacía sentirse con una mayor responsabilidad, de dar el ejemplo a sus hermanos.
En algún momento, Hyuck empezó a pensar en dedicarse a la música. Fue entonces que se enteró de las audiciones sabatinas de SM Entertainment, que tenían fama de ser mucho más difíciles que las normales.
Cuando pasó el grupo de personas en el que se encontraba, no se sentía nervioso. Al final de cuentas, no tenía nada que perder. Había llegado con las manos vacías e irse de la misma forma no sería un problema. Después de despachar a los demás y que sólo quedó el, le pidieron que mostrara de nuevo sus habilidades vocales en notas bajas y notas altas. Aunque no le dijeron nada más en el momento, poco después lo llamaron para la segunda etapa. Ese día su mamá le puso ropa bonita, lo ayudó a peinarse e incluso le colocó protector solar.
Hizo su audición en cámara sin problema y le dieron una respuesta positiva, pero al llegar a casa recibiría una terrible noticia: su abuelo había fallecido. Después del funeral, Donghyuck no podía dejar de sentirse triste y pasaba sus días acostado. Lo único que lo ayudaba a distraerse un poco eran los programas musicales que pasaban por televisión y que su madre sintonizaba para reconfortarlo, en un intento de mejorar el ánimo del chico. El tiempo poco a poco hizo que empezara a menguar un poco su dolor.
Y entonces, sucedió el momento por el que tanto había trabajado. Lo llamaron para integrarse como aprendiz en SM e indudablemente aceptó. Fue doloroso tener que separarse de nuevo de su madre y de sus hermanos pequeños, así como truncar sus estudios, pero si algo tenía claro, es que la música era una parte muy importante de su vida y se aferraría a todo, con tal de realizar su sueño.
La historia de Mark en SM comenzó en un día de verano
Julio de 2012
Mark Lee era el trainee más joven de la generación de SM Rookies en 2012, llegando poco antes de su cumpleaños número 13 durante el verano. Al igual que Johnny, un trainee de Chicago, los primeros meses fueron intermitentes entre su estancia en Corea del Sur y Canadá, donde acudía para terminar sus estudios hasta mediados del 2013. Al terminar el ciclo escolar y a partir de ese verano, se mudaría permanentemente a Seúl, en los dormitorios de la compañía, con una habitación compartida, pero sin un compañero.
De inicio, fue complicado tratar con los otros aprendices porque la mayoría eran mayores que él, y la relación entre hyung y dongsaeng le era algo difícil de manejar por cuestiones culturales que Mark aún no entendía del todo.
Por otro lado, la ventaja de no tener compañía en su habitación fue que en sus tiempos libres podía llamar a su familia por videollamada. Irónicamente, a pesar de la distancia, en ese tiempo se volvió más cercano a su hermano Jack, pues era quien la mayoría de las veces iniciaba las conversaciones.
—¿Cómo te ha ido? ¿Te llevas bien con tus compañeros?
—En los entrenamientos, bien. Practico mucho y es cansado, pero me agrada. Con mis compañeros, es difícil, soy el menor de todos y no hay nadie exactamente del mismo año que yo. Hacer amistad con personas de distinto año de nacimiento es raro aquí. Además, como no domino el coreano aún, la comunicación se complica.
—¿Ninguno de tus compañeros habla inglés?
—Bueno, hay dos, pero son mayores que yo. Aunque como Johnny es de Chicago, y Jaehyun vivió 5 años en Connecticut, sus costumbres no son tan coreanas como las del resto y esta cosa de las edades no es tan estricta con ellos. También hay un chico japonés, se llama Yuta. Pero como apenas está aprendiendo coreano, estamos en la misma situación y es difícil comunicarnos —el hermano menor rio discretamente mientras tocaba su cabello a la altura de la nuca.
Jinhyung sonrió, se sentía feliz de ver que, a pesar de las dificultades, Minhyung estaba teniendo una buena experiencia siendo aprendiz. Y en lo posible, le haría compañía a la distancia mientras lo necesitara, dando como resultado que se comunicaran varias veces a la semana.
Durante ese primer año, Mark aprendió mucho sobre Corea, creció como artista y también en ocasiones viajó de vuelta a Canadá, para lograr terminar sus estudios. A la distancia, sus padres y su hermano lo apoyaban y mantenían el contacto con él, además de conocer a algunos de los aprendices personalmente, pues la familia Lee viajó para pasar esa primera navidad con el menor.
Casi un año después de su llegada, en la primavera de 2013, cuando llegó el compañero de habitación de Mark, Jack tuvo una corazonada, definitivamente la vida de su hermano iba a cambiar radicalmente.
El primer cumpleaños de Mark en SM
2 de agosto de 2012
A decir verdad, Mark llevaba poco tiempo en SM y había podido convivir con sus compañeros porque eran vacaciones de verano. El trato era un poco extraño por todas las diferencias culturales y la barrera del idioma. Aún así, tanto él como sus compañeros se esforzaban por llevarse bien.
El día del cumpleaños de Mark, el menor se sentía nervioso. Esa noche, Jinhyung se había quedado en la llamada hasta la medianoche de Seúl y fue el primero en felicitarlo.
—¡Happy birthday, Mark Lee!
El menor estaba muy feliz, al tiempo que su hermano había tomado su guitarra y le cantó Happy Birthday. También sus padres se acercaron a la cámara para felicitarlo, preguntarle cómo estaba y decirle lo orgullosos que estaban de él. Una vez que se fueron, el hermano mayor continuó con la plática.
—Oye, ¿y entre los aprendices celebran sus cumpleaños?
—No lo sé, nadie ha cumplido años desde que llegué. Soy el primero.
—Ya veo… Ojalá si te hagan algo, sería un buen comienzo.
El menor no se hacía muchas ilusiones, ya que no les mencionó a sus compañeros que se acercaba su cumpleaños. Después de platicar un poco más, se dispuso a dormir un poco, en lo que daba la hora de ir a entrenar.
El día pasó sin novedad, ninguno de sus compañeros le hizo algún comentario sobre su día. Era la reacción que esperaba, pero aun así dolía.
Al terminar la práctica del día, Hansol y Yuta junto con Mark fueron a una de las salas de práctica vocal por indicaciones de Taeyong, pues les dijo que había unas cosas que debían acomodar para las clases del día siguiente. Al entrar estaba todo oscuro, además que Yuta le tapó los ojos al menor con las manos. Después de un silencio que duró unos segundos, el japonés permitió que Mark abriera los ojos, al tiempo que todos gritaban al unísono:
—¡Sorpresa!
—¡Feliz cumpleaños, Mark! —Taeyong se acercó con un pequeño pastel con decoración de Spiderman, al tiempo que todos le cantaban por un feliz cumpleaños.
Los ojos del maknae de los rookies se llenaron de lágrimas, pero también estaba sonriendo. La sencilla fiesta de cumpleaños lo había hecho muy feliz.
Cuando Mark Lee conoció a Lee Donghyuck en la sala de prácticas de SM
Primavera de 2013
Un día entre finales de abril e inicios de mayo, el staff a cargo de SM Rookies llegó con un chico nuevo que irradiaba energía y carisma. Lo presentaron como Lee Donghyuck, informando a los aprendices que sería su nuevo compañero. Originalmente se veía un poco tímido, pero conforme pasaron las horas tuvo más confianza con todos. Incluso tuvo el atrevimiento de bromear con algunos de sus compañeros y reír mucho. A Mark le pareció bonita su sonrisa. A Donghyuck le llamó la atención Mark por dos razones: parecía alguien de su edad y la energía que transmitía era distinta a la del resto de los chicos mayores.
La primera vez que Mark y Donghyuck se hablaron directamente fue para presentarse
El mismo día que llegó Donghyuck a SM, saludó primero de forma personal a Jaehyun, Yuta y Mark, ya que eran los aprendices que tenían menor edad y con los que se sintió un poco menos intimidado.
—Hola, soy Donghyuck. —el chico hizo una reverencia a sus compañeros.
—Soy Yuta, mucho gusto. —Un chico con una linda sonrisa fue el primero en hablar. Tenía un acento extraño, entre del extranjero y de Busan, pero al menor le pareció tierno. Además, le dio una vibra agradable.
—Yo soy Jaehyun —agregó el más alto de los tres. Donghyuck lo observó por un momento, notando la armonía de sus rasgos faciales, que se complementaban perfectamente con su voz suave y encantadora. A decir verdad, era un chico muy guapo.
—Mark. Bienvenido. —exclamó el canadiense sonriendo al tiempo que extendió la mano para saludarlo. El moreno le respondió el saludo de mano y sonrió, pues parecía de su misma edad, y el contrario también le sonrió. Impulsivamente, el moreno soltó lo primero que pasó por su mente.
—Hablas raro —expresó Donghyuck mientras veía fijamente al último chico que se presentó.
—Soy canadiense, tal vez sea por eso. —la expresión de Mark denotaba confusión y su tono de voz no era tan sereno como siempre. Yuta y Jaehyun intercambiaron miradas y una risa disimulada, al parecer las cosas iban a cambiar a partir de ese día.
—Ah, probablemente si es eso. Disculpa. —Hyuck se dio cuenta de la incomodidad en ambos, pero encogió los hombros y se dirigió con los aprendices mayores: Johnny, Hansol y Taeyong.
—Que chico tan extraño. —Mark cruzó los brazos y lo observó alejarse hasta que llegó con el resto de los trainees, con quienes se presentó y posteriormente todos continuaron con sus prácticas. Jaehyun se percató que el canadiense observaba con curiosidad y atención al chico nuevo, inclinando ligeramente la cabeza hacia un lado y sonriendo disimuladamente.
La primera vez que Mark tuvo un compañero de habitación fue el día que llegó Donghyuck
Mark siempre había estado solo en su habitación desde que entró a SM. Aunque ya se había acostumbrado, a veces se preguntaba cómo sería estar acompañado y tener con quien platicar.
Al finalizar las actividades en la sala de práctica, Mark se dirigió a su dormitorio. Observó que había algunas maletas al lado de la cama que se había conservado desocupada en los últimos meses. Unos minutos después llegó una joven del staff junto con Donghyuck: “A partir de hoy serán compañeros de habitación, esperamos que se lleven bien”.
Esa noche casi no durmieron porque empezaron a platicar y les fue difícil cortar la conversación. Se dieron cuenta que en gustos musicales coincidían en varias cosas. A pesar de la primera impresión de Mark, al parecer si había posibilidad de que pudieran llevarse bien. Y lo que le pareció más extraño de Donghyuck fue su personalidad desenfadada, y que a pesar de ser menor que él, no parecía muy estricto en la barrera cultural de la edad que tantos dolores de cabeza le había causado desde que había llegado a Seúl.
Esa noche, por sugerencia del menor, también decidieron que se dirigirían entre ellos con una derivación de su nombre: Hyuck y Makku, respectivamente. Mark aceptó, pues la actitud de su compañero le pareció linda, como la de un hermano menor, el cual nunca tuvo.
La primera vez que Mark (y los aprendices) escucharon cantar a Donghyuck
La llegada del nuevo aprendiz había cambiado la dinámica de la sesión de entrenamiento en esa ocasión. Se dedicaron a platicar con el chico nuevo para conocerlo mejor y dejaron de lado el entrenamiento de canto que correspondía a ese día.
Sin embargo, al día siguiente a la llegada de Hyuck, el staff los reunió para una clase de canto intensiva para compensar el tiempo perdido.
Después del calentamiento y los ejercicios en coro, los aprendices pasaron al frente a cantar individualmente y “a capella”, demostrando el nivel vocal que enorgullece a la agencia. Cada vez que alguno terminaba, los presentes aplaudían y después los instructores daban su opinión.
Donghyuck, al ser el menor, fue el último en hacerlo. Los demás habían escuchado los rumores acerca de que había sido elegido en las audiciones de fin de semana, las más difíciles de SM, así que estaban a la expectativa y con mucha curiosidad de escucharlo cantar.
Tímidamente, el menor se puso de pie al frente de todos sus compañeros, que estaban sentados en el suelo de la sala de práctica, mirándolo con atención.
El instructor de canto le dio la señal para empezar, interpretando la canción que presentó en la segunda audición. Donghyuck respiró profundamente, y con los ojos cerrados, empezó a cantar Baby de Justin Bieber.
A lo largo del fragmento de la canción que cantó, estaba con los ojos cerrados la mayor parte del tiempo, y cuando los abría no se atrevía a mirar a los demás por los nervios que sentía. Aun así, su voz no flaqueaba, mientras sus compañeros lo observaban con atención.
Cuando finalizó, los aprendices tenían expresiones difíciles de leer, pero todos coincidieron en que lo había hecho muy bien y le aplaudieron animosamente.
El instructor le dijo que lo había hecho muy bien, le dio algunos consejos que estuviera menos nervioso y para que hiciera ejercicios de respiración. Donghyuck agradeció con una reverencia a su instructor y después a sus compañeros, para después regresar a sentarse con los demás aprendices, a un lado de Mark.
El mayor lo veía con admiración, y en cuanto tuvo a su compañero de nuevo a su lado, expresó con emoción y una gran sonrisa que fue correspondida por Hyuck:
—A mi también me gusta Justin Bieber.
💚🐯🍉☀️🐻💚

