Work Text:
La noche caía igual que siempre y el viento helado se cola por las ventanas del lugar chocando contra su rostro mientras el estudio está en silencio, iluminado por la pantalla y una lámpara cansada y en medio de esta Minseok está sentado frente al monitor, repasando jugadas que no necesita mirar mas de una vez para saber en que podría mejorar. Hasta que el silencio es roto cuando Minhyeong llega tarde como de costumbre dejando las llaves sobre la mesa de la entrada y quitándose la chaqueta. Notando el silencio.
—¿Ganaron? —pregunta Minseok sin girarse y con un tono serio. —Sí.— Respondió Minhyeong mientras lo miraba y un silencio incomodo se esparcía por la sala y del teléfono de Minseok se puede apenas escuchar un .
Est-ce que tu m’aimes ?
Min Hyeong Reconoce la melodía y en ese momento siente como un nudo en su pecho aparece, el mismo que siempre aparece cuando se trata de Minseok. y que siempre prefiere evitar por lo que está a punto de decir el típico “estoy cansado” y huir como siempre lo hace para evitar esa situación, hasta que por primera vez en meses no lo hace.
—Minseok —dice firme tratando de esconder todo el manojo de nervios que tiene encima —. Mírame, por favor.— Minseok se gira, sorprendido para mirarlo. —¿Qué pasa?—Dijo mirando como Minhyeong camina despacio hasta quedar frente a él —Tengo miedo —dice de inmediato, sin rodeos—. Y he dejado que ese miedo me haga callar demasiadas cosas.
Minseok frunce el ceño al escuchar aquella palabras tratando de contenerse no irse en contra del mas alto que aun lo mira a los ojos jugando con sus dedos en señal de que estaba nervioso. —Minhyeong…— Dice asta que es interrumpido —No, déjame terminar —pide suspirando pesadamente —. Si no lo digo ahora, nunca lo voy a decir.
La canción avanza. La frase vuelve a caer como una pregunta inevitable.
Est-ce que tu m’aimes ?
Y Minhyeong traga saliva pesadamente esperando a que los nervios y sus sentimientos no lo traicionen . —Sí —responde firme al escuchar aquella frase proveniente del telefono de Minseok—. Te amo. No bien, no perfecto… pero de verdad.—
Los ojos de Minsek se agrandan apenas escucha aquello que tantas veces desio oir de la boca de Minhyeong cuado todo comenzó a ir en declive, necesitaba escuchar ese simple te amo para sentirse bien , un te amo que tardo demaciado en llegar.
—Entonces si me amas ¿por qué se siente como si no me eligieras?— dijo serio ocultando ahora sus emociones ante el mas alto — y fue hay como vio que Minyeon baja la mirada, luego vuelve a subirla. —Porque pensé que amarte significaba protegerte de mí —confieso mientras sus ojos comenzaban a cristalizarse —. De mis errores, de mis caídas. Y no entendía que lo que más te dolía era que me quedara a medias.
Entonces Minseok se levanto lentamente mirando como el mas alto comenzaba a llorar frente a él buscando salvar algo que se había quebrado hace mucho y prefería olvidar para no volver a salir lastimado..—Yo no necesito que seas perfecto —dijo suspirando y tratando de evitar verlo a los ojos—. Necesito que te quedes. — Minhyeong asiente mientras lo mira y seca sus lagrimas con sus manos—Y yo necesito dejar de tener miedo.
Da un paso más cerca. Esta vez sí lo toca. Le toma la mano, firme y seguro de que no quiere volver a alejarlo de su vida nuevamente no luego de hacer vivido un infierno por culpa de no saer expresarse. —Si fallo, quiero que estés conmigo. No lejos. No después. Conmigo.
El silencio ya no pesa igual y el aire frio que entra por las ventanas ahora deja de sentirse tan frío como la habitación estuviera llenandose de un calor reconfortante luego de mucho tiempo.Entonces Minseok siente el temblor en la mano de Minhyeong pero ya no duda.
—Eso era todo lo que necesitaba escuchar —susurra.
La canción termina.
No hay puerta cerrándose.
No hay mochila.
No hay despedida.
Solo dos personas que, por primera vez, deciden no huir.
Minseok apoya la frente en el hombro de Minhyeong como siempre solía hacerlo .—No me sueltes después —advierte con una pequeña sonrisa burlona. y Min Hyeong.lo rodea con los brazos.—No lo haré. Aunque tenga miedo.
Y así, la historia cambia.
No porque el amor fuera distinto… sino porque esta vez, alguien habló a tiempo. algo que quizás meses atras no habia sucedido y era la razón por la que ambos habían llegado hasta ese punto
No fue una pelea.
O porque Minhyeong olvidó comprar los dulces favoritos de Minseok antes de llegar a verlo.
Y eso era lo peor.
Fue algo más lento, más silencioso… y más cruel que los fue consumiendo poco a poco como si fera una enfermedad que comenzó cuando ganar dejó de sentirse suficiente como si todo ese esfuerzo no sirviera de nada.
Las entrevistas, los focos, la presión. Minhyeong siempre respondía seguro, sonriendo, diciendo lo correcto mientras Minseok lo miraba desde el costado, orgulloso… y un poco invisible y ajeno a la situación pero después de todo amaba pasar tiempo con Minhyeong así tuviera que ser la sobra de este .
Pero cuando apagaban las cámaras, esa fachada se caia y Minhyeong se volvía distante quizás no frío. No cruel. Solo distante , como si un mro de concreto se formara en medio de ambos tuviera un cartel de —Estoy cansado —que era lo que siempre decía el mas alto junto a un —. Hablamos luego.
Y el “luego” se volvió mañana.
Y mañana, en un nunca.
Y fue hay donde Minseok empezó a notar los pequeños cambios: las manos que ya no lo buscaban primero, las risas que se quedaban en el chat del equipo y los silencios incómodos cuando estaban solos , intentó ser paciente. Siempre lo era. Pero su paciencia se acababa cada vez mas rápido mientras, se decía que Minhyeong estaba cargando con demasiadas cosas.y entonces amar también se convirtió en esperar.
Pero había noches en las que Minseok se despertaba solo, con el eco de una pregunta que no se atrevía a decir en voz alta.
¿Me amas… o solo te quedas porque es fácil?
Mientras Minseok, por su parte, sí lo notaba, y notaba cómo él sonreía cada vez menos. Cómo hablaba bajito tratando de no incomodar y por último cómo se apagaba el brillo tan característico de Minseok se iba de poco a poco.
Y eso lo asustaba.
Porque Minseok era lo único que lo hacia sentír seguro en medio de ese mundo que espera verlo fallar para echarlo de patitas a la calle, pero a pesar de que Minseok representaba todo eso para el Minhyeong tenía miedo de apoyarse demasiado de él. Tenía miedo de que, si se quedaba de verdad,si lo decía en voz alta, si lo elegía sin dudas…
…fallara .
—No quiero arrastrarte conmigo si todo sale mal —pensó más de una vez estando a solas dudando en si hacia lo correcto o no .
Así que se guardó el amor en el pecho.
Lo convirtió en costumbre.
En silencios.
En “estoy bien”.
Hasta que Minseo ya no lo estuvo. y aquella noche del estudio, Minseok había escuchado esa canción por accidente. La frase se le quedó clavada como una espina:
Est-ce que tu m’aimes ?
Y a pesa de no saber francés lo entendió a la perfección y por primera vez, decidió no tragarse la pregunta. Mas no gritó, no reclamó, no lloró.
Solo dijo lo que más dolía decir:
—No quiero ser tu refugio temporal…. ya no mas
Y ahí llegaron.
A ese punto donde nadie hizo nada “mal”, pero alguien se cansó de amar solo y no recibir ni la mas mínima muestras de amor a cambio .Porque el amor no se rompe de golpe.Se rompe cuando uno se queda esperando una respuesta que el otro tiene miedo de dar.
Y finalmente todo estallo cuando una noche había caído sin que ninguno de los dos se diera cuenta. El estudio estaba casi a oscuras, iluminado solo por la pantalla del monitor y una lámpara olvidada en la esquina. Keria llevaba horas ahí, fingiendo que revisaba jugadas que ya conocía de memoria. No estaba trabajando. Estaba esperando.Como siempre solia hacerlo con la esperanza de que ese dia las cosas volvieran a ser como antes de Minhyeong le demostrara que lo amaba como antes solia hacerlo que corriera a abrazarlo en cuanto ingresara por esa puerta gritando que había ganado una vez mas para luego invitarlo a comer y terminar la noche como ambos riendo mientras caminaban tomados de la mano por el parque cerca a su restaurante favorito pero ese dia Minhyeong llegó tarde.
Otra vez y dejó las llaves sobre la mesa sin hacer ruido, como si el silencio pudiera protegerlo de lo que venía. Minseok no se giró. —¿Ganaron? —preguntó Minseok , con voz neutra tratando de no hacer evidente su emoción por recibir una respuesta positiva, después de todo se alegraba demasiado por lo triunfos de Minhyeong en algunas ocasiones mas que por lo suyos propios , porque lo amaba. —Sí.
Respondió el más alto y luego hubo un silencio.mientras se quitó la chaqueta, la dejó caer sobre la silla. Esperó alguna reacción. No hubo nada. —¿Eso es todo? —preguntó Minseok harto de la situación y apunto de hacer que la situación explotará finalmente su paciencia se había terminado —. ¿“Sí”? —Estoy cansado —respondió como siempre Minhyeongi—. Fue un día largo.
Keria apretó los dedos contra el escritorio.antes de soltar con firmeza —Todos los días son largos para ti.—Eso hizo que el contrario levantara la mirada. —¿Qué quieres decir con eso?
Minseok se giró lentamente. Sus ojos no estaban enojados. Estaban agotados. —Quiero decir que siempre estás cansado cuando se trata de nosotros pero no para otras cosas acaso a no soy importante para ti.
Y la canción sonaba muy bajito desde el celular de Keria, casi imperceptible. Hasta que Minhyeong la reconoció cuando la frase atravesó el aire como un cuchillo.
Est-ce que tu m’aimes ?
—¿Desde cuándo escuchas eso? —preguntó, intentando desviar la conversación, después de todo Minseok escuchaba otro tipo de canciones siempre que miraba sus jugadas para poder concentrarse mas . —Desde que empecé a hacerme preguntas que tú no respondes.
El mas alto frunció el ceño.—Minseokie …
—No —lo interrumpió—. Déjame terminar, por favor. Por una vez.
Se levantó de la silla. No se acercó. Mantuvo la distancia. —Yo no necesito grandes gestos —continuó ya detonando la bomba en medio de su complicada situación —. No necesito que lo grites ni que lo publiques. Solo necesito sentir que me eliges. Y últimamente… no lo haces.
—Eso no es verdad.
—¿Ah no? —Minseok sonrió, pero no había alegría solo había un sarcasmo acompañado de una pequeña risa igual de sarcástica —. Dime cuándo fue la última vez que te quedaste conmigo sin mirar el reloj. Dime cuándo fue la última vez que me miraste como antes.— Minhyeong abrió la boca y la cerró cuando no encontró nada que decir .—No es tan simple —dijo al final—. Tengo muchas cosas en la cabeza.
—Yo también —respondió cansado de la situación —. Pero aun así, siempre te hago espacio.— El silencio volvió a caer. La canción avanzó, cruel, puntual.
Est-ce que tu m’aimes, ou tu fais semblant ?
(¿Me amas o sólo estás fingiendo?)
Minhyeong se pasó una mano por el cabello. —Tengo miedo —admitió—. Miedo de prometerte algo que no sé si podré cumplir.
—¿Y crees que yo no tengo miedo? —Respondió Minseok, con la voz temblando por primera vez—. ¿Crees que no me da miedo amarte así, sabiendo que puedo perderte?— Dio un paso al frente.—Pero aun así me quedo… aun asi te elijo a ti
Eso fue lo que rompió algo detro de Minhyeong. —¡No quiero que me pongas como el malo! —exclamó indignado—. No es que no te ame. Es que si fallo… si todo se viene abajo… no quiero arrastrarte conmigo.— Los ojos de Minseok finalmente se llenaron de lágrimas, pero no cayeron, no permitiría que el mas alto lo viera llorar —Entonces dime —susurró—. ¿Me amas… o solo me proteges manteniéndome a distancia?
Minhyeong no respondió.
Y con ese silencio, Minseok lo entendió todo.
No era falta de amor, era miedo a amar de verdad.
Aun asi dio un paso atrás.
—Yo no puedo vivir de lo que “podría ser” —dijo—. No puedo seguir esperando a que algún día tengas menos miedo que ahora.— finalmente se dirigió a la habitación y Minhyeong lo siguió.—¿Qué estás haciendo? — pregunto mientras miraba como Minseok abrió el armario. Sacó una mochila comenzando a llenar sus cosas en ella .—Lo que debí hacer hace tiempo.— solto sin rodeos conteniendo sus ganas de llorar —No te vayas —dijo Minhyeong, con la voz rota pero la decicion de Minseok estaba tomada —. Por favor.— dijo suplicando mirando como Minseok se detuvo y erró los ojos suspirando pesadamente antes de voltear a verlo .—Si me quedo —respondió—, voy a seguir preguntándome esto todas las noches.
Se giró antes de volver a tomar la mochila y cerrarla para poder irse notando como Minhyeong lo seguía hasta que llegó a la puerta principal donde lo miró por última vez como lo había mirado siempre: con amor.
—Est-ce que tu m’aimes ?
Minhyeong finalmente dio un paso al frente, pero fue tarde. —Yo… —empezó.
Pero ante esa duda Minseok nego con la cabeza y lo mio en el marco de la puerta. —No me lo digas cuando ya me voy. Dímelo cuando aún puedo quedarme…. dilo Minhyeong — pero no hubo respuesta solo silencio y finalmente salio con aquella mochila por la puerta dejando oir un sonido fue suave cuando se cerro .
Pero para Minhyeong, sonó como un final definitivo y como si su mundo se cayera en mil pedazos mientras la canción terminó. Y por primera vez en mucho tiempo desde que se mudo a ese lugar junto a Minseok , el silencio fue absoluto, no mas risas no mas pasos apresurados que lo recibía cuando llegaba, no mas gritos de Minseok mientras jugaba, finalmente todo había terminado y no pudo evitar derrumbarse recostado en la puerta esperando a que Minseok cambiara de opinión y volviera pero eso no pasaría.
Los días pasaron y nada cambio Minseok jamás volvio y el lugar se volvio un desastre sin el hay y las noches fueron lo peor.No el día.No los entrenamientos.No las entrevistas.
Las noches.
Minhyeong dormía poco y mal. A veces no dormía nada y se quedaba mirando el techo, escuchando el ruido lejano de la ciudad, esperando —sin admitirlo— que la puerta se abriera y que sonara un “Minhyeongie ya llegue” pero eso nunca sucedía tampoco sucedería por mas que quisiera y el lado de la cama de Minseok seguía intacto. Demasiado ordenado. Demasiado vacío. El olor todavía estaba ahí, y eso dolía más que no tener nada, sin duda arrepentida de no habérselo dicho aquella vez o de haber corrido por él cuando se iva .
Había querido protegerlo.
Había querido hacerlo bien.
Pero ahora entendía algo terrible:
su miedo había sido más fuerte que su amor.
Cada frase de Keria regresaba como un eco:
“No quiero ser tu refugio temporal.”
“Yo te elegí.”
“No me lo digas cuando ya me voy.”
Y en medio de la noche él se sentaba en el borde de la cama, con el teléfono en la mano, escribiendo mensajes que nunca enviaba.
¿Llegaste bien?
Lo siento.
Te amo.
vuelve por favor
te extraño
Los borraba todos.
Porque ya era tarde.y porque Minseok merecía más que palabras tardías.
En el estudio, todo seguía igual… y al mismo tiempo, no.
Las risas no sonaban igual.
Las jugadas no tenían el mismo ritmo.
Las victorias se sentían huecas.
Y en medio de una madrugada cualquiera, la canción volvió a sonar por accidente cuando intentaba dormir .
Est-ce que tu m’aimes ?
Min Hyeong Cerró los ojos, con la garganta apretada finalmente .—Sí —susurró al aire—. Siempre te amé.— pero ya era demasiado tarde y por más que rogara Minseok no volvería y tampoco estaba ahí para escucharlo.
Finalmente el tiempo siguió pasando hasta un dia en un gran evento con las luces, cámaras, aplausos encima cosa a lo que estaba acostumbrado. Finalmente lo vio, el mundo se redujo a un solo punto.como si él fuera la luz en medio de la oscuridad por lo que se aseguro de que si fuera el de inmediato y se alegró al saber que
Minseok estaba ahí.
Estaba más delgado. Más serio. Más distante, pero hermoso como siempre… y distinto como si todo ese tiempo lo hubiera cambiado demasiado .No lo miró al principio. Hablaba con otros colegas y sonreía con educación como muchas otras veces. no era la sonrisa que él conocía. Esa se la había dejado a él y su corazón le latía tan fuerte que le dolía y sentía como si en cualquier momento fuera a salirse de su pecho .
—Ve —le dijo Sanghyeok, empujándolo suavemente. Y él caminó rápido antes de perder el valor.— Minseok
Y el se giró cuando lo escuchó .Por un segundo, solo uno, algo cruzó su mirada. Sorpresa. Nostalgia. Dolor. —Minhyeong —respondió, correcto, educado—. Hola.— pero ese “hola” pesó más que cualquier insulto.
—¿Cómo estás? —preguntó el mas alto algo nervioso —Bien —mintió el contrario —. ¿Y tú?
—Sobreviviendo. — y luego de eso se formó un silencio. Mientras las luces parecían demasiado brillantes para una conversación tan frágil. —Escuché que te fue bien —dijo Minseok forzando una sonrisa —. Me alegra.
Y eso fue lo que rompió a Min Hyeong.porque a pesar de todo su amado Minseok la primera persona que confio en su talento ciegamente y a pesar de que era conciente de que lo lastimo en su intencion de no dañarlo aun seguía deseándole lo mejor, incluso después de todo.
—Yo no —confesó ango desanimado—. No me fue bien sin ti — pero la mirada de Minseok solo bajó tratando de evitar el tema. —No vinimos a hablar de eso.— respondió con seriedad el mas bajo mientras se cruzaba de brazos —Yo sí —dijo el mas alto , con la voz baja casia punto de quebrarse —. Todos los días desde que te fuiste.
pero la respuesta de minseok solo fue respirar hondo antes de soltar alguna palabra tratando de disimular sus ganas de correr a abrazarlo, pero no lo aria no mas no seguiría mendigando por el cariño de Minhyeong no cuando ya estaba harto de que toda la situacion—Gum… digo Minhyeong … no puedes aparecer ahora y—
—Lo sé —lo interrumpió—. No vengo a pedirte que vuelvas. Vengo a decirte lo que debí decirte antes dijo llamando la atención del mas bajo que solo lo miró atento esperando a que las palabras que tanto había esperado salieran de la boca de Minhyeong —Tenía miedo —solto sin mas rascando su nuca arrepentido de todo mientras a su mente venia la imagen de Minseok saliendo del lugar junto a su mochila —. Miedo de fallar, de no ser suficiente… y terminé fallándome igual. No porque no te amara, sino porque no supe cómo quedarme.
El ruido alrededor desapareció.—Yo te amé mal —susurró—. Pero te amé de verdad.
Y con eso dicho Minseok solo cerró los ojos y nego con la cabeza .—Eso es lo que más duele —dijo tratando de contener sus lagrimas —. Que nunca dudé de tus sentimientos… solo de tu decisión.
La misma herida.
La misma pregunta.
Est-ce que tu m’aimes ?
—Ahora sí —respondió Minhyeong también conteniendo sus lagrimas —. Y no tengo miedo de decirlo.
No hubo abrazo.
No hubo beso.
Solo una mirada larga, cargada de todo lo que aún dolía.
—Cuídate, Minhyeong ….—dijo Keria finalmente. — pronto iré por mis cosas que faltan que tengas linda noche
Y se fue.
Luego de eso nada cambio la rutina seguía igual que siempre harta que finalmente Minseok volvió a aparecer por aquel lugar que alguna vez llamo hogar y que tenia muchos recuerdos de ambos siendo felices desde tontearías sin importancia hasta peleas que se resolvían con un lo siento, la vida había sido buena durante ese tiempo antes de que las dudas de Minhyeong apareciera y hicieran de las suyas — bueno? — dijo mientras seguía guardando sus cosas suplicando por que su jefe no lo obligara a trabajar en ese momento porque no quería toparse con Minhyeong pero para su mala suerte un idiota había analizado mal sus jugadas y ahora era el quien debía analizarlas para que así no hubiera ningún problema y sin querer el tiempo avanzo hasta que la noche cayo y sucedió lo del inicio de esta historia
