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Language:
Español
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Published:
2025-12-24
Words:
3,101
Chapters:
1/1
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21
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238

Is Secret

Summary:

Mudano insistía en que aquello se mantuviera en secreto hasta que las cosas no salieron como él pensaba.

Work Text:

Naito miraba el techo de aquella habitación, la luz tenue que pasaba por las ventanas daba un ambiente cómodo y un aire pacífico entre tanto caos que conlleva ser un Oni en aquel mundo miserable.

Una de sus manos acariciaba aquellos cabellos de tono salmón que estaban en su pecho descubierto tranquilamente mientras que la otra apresaba la pequeña cintura del Omega que descansaba sobre él con tranquilidad.

Sentía las manos de Kyouya en su pecho, sus dedos paseando y contorneando sus tatuajes con tranquilidad.

— Danochi... ¿Cuando haremos nuestra relación publica..? —Soltó con cuidado, rompiendo aquellos largos minutos de silencio que prevalecía entre ambos. Mudano le miró, alzando una ceja ante ese tema que muy pocas veces tocaban— Digo... No me molesta como estamos ahora... Pero es algo cansador siempre tener que ocultarlo y no poder ni abrazarte en público.. ya vamos para dos años juntos Naito...

Oiranzaka sintió como la mano en sus cabellos detenía aquellas caricias, suspiró levemente, ya había cagado el momento.

Pero si no era allí, no era nunca, ya que Mudano siempre desviaba aquel tema.

— Sabes bien lo que opino —Soltó únicamente el Alfa mientras ajustaba más el agarre en la cintura de este para así subirle un poco, quedando cara a cara, con el aliento mezclándose entre ellos y sus narices rozando con cuidado— Pronto lo diremos... Pero los que necesitan saberlo están al tanto, ya eso basta y sobra, Kyo.

"Los que necesitan saber", refiriéndose a sus superiores, algo superficial, informando como si fuese un papeleo el que un doctor y un capitán estaban en una relación romántica.

— ... Está bien —Y como siempre, el Omega de lunares asintió ante las mismas palabras de siempre no queriendo recaer en una discusión y arruinar los pocos momentos que tenían juntos.

Naito sonrió bajo, atrapando los labios de este finalmente en un beso y dándole la vuelta para quedar sobre él, enredándose una vez más en aquellas sábanas juntos.

 

[ ∞ ]

 

— ¡Danochi!¡Que gusto verte por acá! —La brillante sonrisa de Kyouya, como siempre, iluminaba los pasillos del cuartel de Shibuya, viendo al pelinegro llegar con sus alumnos.

— No fastidies —Rodó los ojos el Alfa, ignorando el brazo del Omega rodeando sus hombros— Él es el doctor Oiranzaka Kyouya, jefe del escuadrón de salud de Shibuya.

— ¡Un gusto!¡Bienvenidos a uno de los escuadrones más importantes de la agencia! —Sonrió haciendo un signo de paz— Danochi, ¿Y estos flacuchos van a ir al campo?, está fea la cosa allá arriba —Señaló, Naito le miró y miró a su clase.

— No, te los vengo a dejar, que aprendan el trabajo del escuadrón de salud, deben decidir un área en la que enfocarse —Señaló, Kyouya trató de no tambalear su sonrisa, solo asintió.

— ¡Tendré asistentes hoy!, que suerte, justo estamos cortos de personas —Señaló y chasqueó sus dedos, viendo a una enfermera salir— Por favor consíguele uniformes al escuadrón de Mudano, tendremos manos extra hoy.

Está asintió corriendo, Naito solo se despidió para irse, Kyouya solo mantuvo su sonrisa y les dejó cambiarse a todos para llevárselos, tratando de mantener su buena energía, su sonrisa y sus bromas, aunque recibiese aquellos comentarios de "Doctor Playboy", "Mujeriego", etc.

 

*

 

— ¿Por qué hacer eso? —Naito miró a Masumi, este alzó una ceja, manteniendo su sonrisa aunque sus ojos ojerosos mostraban lo cansado que estaba.

— ¿Qué?

— Soltar así como así tu relación con Koura —Soltó, Yodogawa le miró ahora sí extrañado.

— ¿Y por qué no debería hacerlo? —Ladeó su cabeza— Por mucho que joda a Koura, es a quien amo y viceversa, no tengo razones para ocultarlo, es mi novio y fin del asunto, que los sepan todos —Se encogió de hombros— Siempre he pensado que quienes esconden su relación se avergüenzan de ella, ¿Para que carajos tienes una entonces si te avergüenzas? —Rodó los ojos.

El del tatuaje en el rostro le miró ante ello y solamente se quedó en silencio sin expresión alguna.

— ¿Y por qué la pregunta en primer lugar?

— Nada, solo me incomoda ver cómo Koura te mira como si fueses una joya —Buscó una excusa, su lobo rasguñaba.

— Ahora me lo voy a besar enfrente tuyo, idiota.

Naito rodó los ojos ante lo dicho por aquel Omega y miro a otro lado, apreciando la ciudad de Nerima.

— Por cierto, ¿Es verdad que a Kyouya le están lanzando los perros uno de la agencia de Osaka? —Masumi le miró divertido a Naito, este alzó una ceja, su lobo gruñendo.

— ¿Cómo?

— ¿No supiste?, hasta a Nerima llegó el chisme, alguien de la agencia de Osaka que fue transferido a Shibuya por una misión le andaba coqueteando y hasta llegó con flores —Soltó a reír— Según que si trasladan a Kyouya a Tokyo, él también pedirá cambio, anda comiendo de los pies de ese loco.

Mudano asintió ante ello, con una sensación de molestia en su pecho, era un ardor, una molestia enorme.

¿Alguien coqueteando con su pareja?, era inaceptable... Pero tampoco es como que pudiera hacer nada, porque nadie sabía a final de cuentas que era su pareja.

 

[ ∞ ]

 

— ¿Que te picó? —Kyouya miró al Alfa que le había jalado a una oficina apenas le vio, acababa de ser transferido a la escuela Rasetsu.

— ¿Cómo es eso de que un Alfa te está coqueteando y hasta te trajo flores? —Soltó directo encarando al Omega.

— Ah... Es solo Shion.. le dejé en claro que no estoy interesado, tranquilo —Negó rápido.

— ¿Desde cuándo sabías que él gustaba de tí? —Soltó.

— No sabía, me enteré cuando de la nada llegó con flores —Le miró ya serio.

Mudano negó y suspiró para así salir de allí, tratando de calmar su aroma de molestia. Kyouya solo le miró irse, con un mal sabor de boca y su lobo llorando ante aquella escena formada.

 

[ ∞ ]

 

Un suspiró cansado salió de sus labios mientras caminaba por los pasillos de la agencia, arrastrando sus pies descalzos mientras pasaba un mareo.

Oiranzaka estaba cansado, perdió la cuenta de cuántas veces hizo transfusiones ese día, le sorprendía estar en pie siquiera.

Se estiró doblando en un pasillo, dispuesto a descansar sentado en ese suelo una media hora. Pero apenas levantó la mirada quedó congelado, el aire yéndose de los pulmones ante los dos cuerpos muy cerca entre sí allí, riendo bajo, cómplices.

Naito, su Naito, estaba allí, sonriendo con una de sus enfermeras muy cerca, la mujer tenía su mano en el brazo de Mudano y este parecía haber escuchado el mejor chiste del mundo.

Un jadeó le salió de los labios por la impresión, cubrió su boca pero era tarde, ambos Onis le miraron y se despegaron.

— Perdón, venía a descansar, sigan en lo suyo, Shinaya, por favor, no vayas a tardar tanto, y capitán Mudano.. sea más discreto —Les miró antes de irse rápido de allí.

 

[ ∞ ]

 

— ¿Qué hacías tan cerca de Shinaya? —Soltó Oiranzaka apenas Mudano cerró la puerta de aquella habitación donde él Omega entró para despejar su mente de lo que acababa de ver.

— Solo me contó algo que me causó gracia, ¿Qué acaso no puedo reírme? —Soltó el Alfa de una.

— No contesta mi pregunta, cuando se cuentan cosas no es apropiado estar tan cerca sobre todo si tienes novio Mudano, indistintamente nos estemos ocultando o no, es respeto —Señaló, su aroma salía agrio, enojo— Además de que te estaba tocando, yo te abrazo por los hombros y ahí andas alejándome

— ¿Con que es eso? —Alzó una ceja— Estás exagerando Kyouya, tengo derecho a poder reírme aunque sea —Le miró.

— No te estoy diciendo que no tengas derecho, claro que lo tienes, pero conoce los límites porque te recuerdo que tienes pareja, un Omega, un novio al cual debes respetar indistintamente la gente sepa o no, Naito, yo jamás dejo siquiera que me toquen otros Alfas a menos de lo necesario que es un saludo o algo, por respeto a tí —Le miró.

— Estás exagerando y no estoy de humor, ni tengo tiempo, para discutir ahorita contigo de esta ridiculez, si estarás así de celoso, es mejor dejarlo así y tomarnos un tiempo —Soltó— Yo estoy de novio con un adulto, no un niño y sus berrinches infantiles.

Kyouya le miró, claramente afectado con aquellas paradas, viéndole al Alfa irse de allí rápido sin siquiera darle tiempo de decir algo.

Su pecho dolió, su lobo rasguñó herido y no pudo sostener las lágrimas ante ello, soltando a llorar allí.

 

[ ∞ ]

 

Naito ya sabía que aquel día iba a ocurrir algo malo apenas despertó.

No pudo descansar bien, la discusión con su pareja (si es que seguían siéndolo) volvía a su mente cada vez que trataba de descansar, los ojos lagrimosos de Kyouya llegaban a su mente, sus palabras, todo.

Realmente le dió la razón, si, fue una falta de respeto a él como su novio estar tan cerca de una Omega, pero realmente no fue intencional, conocía a Shinaya desde que ella entró a la agencia, se trataron de colocar al día, la chica comentándole acontecimientos sucedidos en el área de salud, siendo de los principales protagonistas su Omegas en las anécdotas.

Kyouya siempre mantenía una sonrisa en el rostro y soltaba comentarios alegres para mantener el optimismo en aquel lugar lleno de caos y muerte, por algo era tan querido por muchos, siempre buscaba mantener del mejor animo a sus pacientes y a veces su torpeza le llevaba a tener momentos humildes, era una de las muchas cosas que le enamoró.

Así que de verdad le causó gracia una de las tantas anécdotas de su amado doctor, dónde la chica comentó que sin querer Kyouya le regeneró una pierna a un hombre cuando esté pidió los brazos, tuvo que hacer doble transfusión y casi se gastaban las bolsas de sangre para él, así que el pobre quedó todo pálido y mareado hasta tropezar ante la perdida de sangre que terminó cayendo en un tobo de agua.

Era algo que admiraba de él, su vocación por cuidar a las demás personas incluso antes que su propio bien.

Suspiró, le debía una disculpa y una enorme.

Miró como el yate de la agencia llegaba al muelle habían personas de la agencia corriendo por allí, era raro.

Apenas bajó del yate, finalmente tocando tierra, soltaron aquella noticia que le heló caga gota de sangre de su ser.

— ¡La academia Rasetsu está en llamas y aún hay Onis dentro!

El aire se le fue de sus pulmones, sus alumnos y su novio se supone que estaban allí.

No lo pensó dos veces para desplazarse lo más rápido que podía allí, casi con desespero, orando en voz baja de que todos hayan logrado salir de allí.

Apenas llegó, vio aquella academia prendida en fuego, Onis corrían por todos lados, ayudando a los queridos y los que terminaban de salir.

Vió alrededor, suspirando apenas divisó a toda su clase fuera, algunos quemados y regenerandose apenas, siendo Ikari uno de los más heridos, pero hey, al menos estaban vivos.

Miró alrededor y ayudo a algunas personas a alejarse de dónde caían cenizas y trozos de estructura, viendo disimuladamente alrededor en busca de su pareja, el equipo médico de la academia corría por todos lados ayudando a los heridos.

Pero no lo vió.

Tuvo que frenar a una enfermera que pasaba rápido a su lado, era imposible que nadie notará la falta de este.

— ¿Dónde está el doctor Kyouya?

— Al doctor Kyouya nadie lo vio salir, Capitán Mudano, y lo estamos buscando, necesitamos la ayuda de él con los heridos de gravedad —Soltó antes de seguir con su trabajo.

Sintió su mundo caerse y miró a la estructura, estuvo dispuesto a entrar rápido, su lobo lo ordenaba, necesitaba sacarlo.

Pero los brazos de sus alumnos le sostuvieron, incluso el de aquel titán perteneciente a la habilidad de Homare le sostenía.

— ¡Profesor Mudano no! —Chillaron algunos.

— Ya la estructura está a poco de caerse, si entra, no va a poder salir —Juji soltó rápido, supuso que usó su habilidad para saber— ... Hay muchos cuerpos calcinados dentro.. no sentí movimiento así que no hay nadie más con vida a quien salvar...

Si, su mundo pareció frenarse por segundos ante aquello.

Aquella sonrisa apareció en su mente, seguidos de sus ojos tristes y llenos de dolor en la última vez que vio a Kyouya.

A Kyouya, a su novio, su Omega.

Su pareja al cual se negó más de una vez decir que era tal, el cual le dió miedo soltar a los cuatro aires que era suyo y solo suyo.

No sé avergonzaba, jamás lo haría, lo amaba con locura.

— Kyo... —Susurró con dolor, sintiendo como sus estudiantes finalmente le soltaban cuando justo la estructura de la escuela más vieja terminó por desplomarse.

Todos se cubrieron, el solo pudo ver aquello e incógnitas iban en su cabeza, ¿De verdad pasó eso?¿De verdad su novio era de esos cadáveres que estaban quemados?¿De verdad lo último que escuchó de él fue que terminarán ya que consideró su molestia como un arrebato infantil?

No, no podía ser, no quería agradar ese tatuaje, no quería tener que ver cómo colocaban un nombre más a aquella lápida con sus conocidos difuntos no podría ni tendría el valor de siquiera leer el nombre de Oiranzaka allí.

— ¡Doctor por acá!¡Este paciente está ya delirando! —Escuchó la voz de una enferma.

Casi en automático su rostro se giro y el alma volvió a su cuerpo apenas vio al chico de cabellos salmón ser ayudado por enfermeras a llegar donde un paciente y rápidamente cortar su brazo para que el herido recibiera su sangre.

Injusto, eso pasó por su mente. Kyouya se veía herido, lastimado y quemado, además de dificultades para respirar seguramente ocasionadas por el humo inhalado, pero estaba allí, ayudando, siendo utilizado como un banco de sangre para ayudar a otros.

Apenas le soltaron al doctor y le vio tambalear, se desplazó rápido para abrazarle y sostenerlo, apegándolo a su cuerpo lo más que podía, sintiendo a este débil.

— Diosa luna, estás vivo... —Soltó bajo sosteniendolo. Le miró, este le miraba con sorpresa y cansancio, se veía pálido seguramente por la sangre extraída— Perdóname por todo, Kyo..

— Danochi, no creo que sea el lugar... Estamos en público.. —Soltó el Omega con cuidado y algo de dolor.

— No... Que todos los sepan ya, no me importa... Tuve que aprender a la mala a valorar a la persona que tengo a mi lado, jamás me avergonzaría de tí ni de nosotros juntos, amo esto y quiero demostrarlo hasta fuera de Japón de ser posible... Te amo y lamento tanto que tuviera que pasar algo para darme cuenta de mis errores —Soltó casi hasta quedarse sin aire.

Solo sintió las manos del Omega en sus mejillas y suspiró antes de besarle con cuidado, pegándole más a sí mismo.

Escuchó algunas exclamaciones de sorpresa a su alrededor, pero le pudo importar menos en estos momentos, solo necesitaba asegurarse que el chico en sus brazos estaba bien.

— Necesito ir a trabajar... —Escuchó el susurro del Omega, solo besó su frente con cuidado y acomodó el cabello de este con cuidado para dejarle.

— Estaré acá cerca, si necesitas ayuda dime, después de esto tenemos una charla pendiente —Dijo con cuidado, Kyouya asintió leve— Por cierto, ¿Cómo surgió el fuego?

— Sinceramente, no lo sé, solo escuché la alarma y cuando salí, ya estaba propagado... —Le miró y escuchó un carraspeó, ambos adultos voltearon a ver a la clase de Mudano.

Los seis alumnos señalaron a un séptimo, Shiki Ichinose solo sonreía con pena, sin camisa y con quemaduras, Ikari a su lado rodó los ojos.

— Estábamos entrenando y se salieron de control las cosas.

Naito miró al Alfa joven, miró a la clase, miró a la academia en llamas, seguidamente a los Onis heridos y luego a su novio antes de volver a ver a Ichinose.

— Expulsado.

 

[ ∞ ]

 

— Esto es raro de ver —Soltó Jin mientras estaban asomados todos los de su clase por la puerta al pasillo de la agencia de Nerima donde se estaban quedando mientras reconstruían la academia.

¿El qué veían?, a su querido profesor entregar un enorme ramo de flores y chocolates al doctor Oiranzaka quien solo sonreía con cariño.

Era lo más normal que podían conseguir desde que dijeron que eran parejas desde hace ya casi dos años, y sorpresa, ese día celebraban específicamente su segundo año de relación.

— ¡No es raro!¡Es romántico y hermoso! —Sonrió Kuina antes de ver al chico peli blanco de su clase que se cubrió con su bufanda— ¿No quieres que sea así de romántica?

— N-no gracias —Negó rápido y busco huir.

— ¿Shiki cuando volverá? —Preguntó Juji al aire.

— Cuando termine su castigo de hoy y al profesor Mudano se le olvide todo lo que pasó —Respondió el de mascarilla negra negando, viendo a la pareja mayor despedirse con un beso y separar para irse cada quien por su lado, Kyouya con el capitán Masumi cuando esté le llamo porque le volvieron a arrancar el pie y Mudano a hablar con Koura mientras volvía al aula.

Todos pasaron corriendo y fueron a sus lugares, viendo a su profesor entrar.

— Hoy me tomaré el día, tengo un compromiso importante al cual no puedo faltar, así que quedarán bajo el cargo del vice capitán Koura Namikido mientras que al capitán Masumi Yodogawa vuelven a ponerle el pie —Negó el de tatuajes.

— ¿Por qué no nos da el día libre también? —Se quejó Ikari— Estamos bajo su cargo, debería llevarnos a donde sea que vaya.

— No los pienso llevar a mi cita con mi pareja, además no se me olvida que incendiaron toda la academia —Les miró a todos quienes se quejaron.

— ¡Pero si fue culpa de Shiki! —Señaló Kuina.

— Por uno pagan todos, buena suerte hoy, todos tuyos Namikido —Negó para así retirarse.

— ¡Suerte con Kyouya! —Se despidió y miró al grupo de adolescentes— Hoy el capitán Masumi está de mal humor, así que espero y sepan esconderse bien, jugaremos a las escondidas en el bosque —Sonrió.

— Carajo —Susurró Kougasaki, pero al menos no fue Naito quien se la desquitó con ellos.

Todos se levantaron de sus lugares para salir del lugar siguiendo a Namikido, viendo a Masumi sonreír de una forma digna de película de terror antes que todo saliera mal.

— ¡Buena suerte muchachos!¡No se vayan a herir de gravedad porque no estoy de servicio! — Los jóvenes vieron a Kyouya despedirse al pasar cerca de ellos con diversión y hacer su usual signo de paz con una sonrisa antes de irse tomado de la mano con Mudano quien sonrió viendo al Omega abrazar su ramo de flores.

Las chicas tenían razón, eran adorables de ver y hacían una bella pareja.