Chapter Text
Iruma estaba inconsciente
Iruma estaba en el suelo, inconsciente
Su estómago sangraba por la herida abierta
Iruma estaba perdiendo demasiada sangre
Iruma estaba muriendo
Iruma estaba ...
[~]
Un pequeño dragon bostezo cansado mientras estiraba el cuello y soltaba pequeños gañidos, tanteando con su hocico busco una obertura desde el resguardo de su madre, saliendo del inmenso pelo que dragón tenía, observo el alrededor oscuro de la cueva como si fuese un nuevo patio de juegos, antes de que pudiera saltar desde donde estaba, un hocico repleto de dientes le cogió desde la base del escamizo cuello y lo dejo entre sus patas, su padre dragon ya despierto había cogido a su cría a tiempo antes de que pudiera salir a jugar sin supervisión. El gran dragón púrpura de largos cuernos blancos lamió la mejilla de su hatchling, y este se quejó.
– Iruma~ mira como has crecido!
El dragoncito giro la cabeza hacía su padre, que con ojos dorados afilados le observaba con ternura, poco después un hocico peludo llamo la atención de su cachorro, su madre había despertado y ahora los dos abrazaban al pequeño dragoncito rechoncho que quería salir a jugar. Fuera había una tormenta feroz, el clima perfecto para un pequeño dragon como Iruma.
– ¿Eh?
Despertó de golpe en una cama blanda y con sábanas suaves, mientras el extraño levanta-muertos rugía buscando despertar a Iruma, este lo apagó antes de que pudiera darse cuenta y de repente, todo llegó como un golpe súbito de realidad, él estaba en el palacio, muriendo y desangrándose, mientras sus coronas luchaban por él... porque estaba en su antigua habitación? Por qué estaba vivo? Lo más extraño llegó en ese momento, se miro las manos y vio manchas oscuras de color azul perla, cuando acercó su mano a su rostro, noto que eran escamas, y además, noto que sus uñas eran más largas y afiladas, casi de bestia. Se levantó corriendo y se acercó deprisa al espejo de cuerpo completo donde se observo paralizado.
Seguía siendo Iruma, Iruma Suzuki, pero.. porque tenía rastros de escamas de color azul perla alrededor de su rostro, manos y cuello?! Por qué tenía largos colmillos y largas garras de bestia?! Estaba evolucionando o algo así?! Primero despertó de una muerte segura en lo que deducía era el pasado, pero ahora no estaba seguro de lo que veía, pues no era demonio, todo lo que veía le recordaba a... una bestia.
– Iruma-chiii!! - El grito de su abuelo, lo saco de sus cavilaciones y cuando se giro a observar, se sorprendió de ver más escamas de color blanquecino alrededor de su abuelo, mientras que opera poseía la misma forma de siempre - Oh? Acaso has dormido mal? Te encuentras bien? Estás más pálido que de normal.
– Abuelo, creo que he tenido un sueño muy extraño.
– Oh?.
– No te preocupes, vamos a desayunar!
Iruma estaba confuso, por supuesto, pero no le dio mucha importancia, simplemente se olvidó de lo que había pasado tan pronto hinco el diente en la apetitosa comida que Opera le había preparado. Mientras los dos dragones hablaban de su nuevo día en la escuela, Iruma se pregunto en qué clase de tiempo estaba, si simplemente se lo preguntaba a su abuelo, las cosas acabarían más bizarras de lo que ya eran. Así que simplemente se preparo y se puso el uniforme de Babyls. Listo para enfrentar el nuevo comienzo de su nueva vida. Cuando llegaron a mitad de camino. El viento empezó a ascender y el polvo empezó alzarse, miles de dragones empezaron a tomar forma en lo lejano, mientras batían sus alas y se acercaban a la impresionante escuela, Iruma miraba asombrado a los dragones de diferentes colores aparecer. Casi como si estuviese soñando.
– Ah, es verdad, que nunca has visto a otro dragon hasta ahora, no crees?! Cuando te encontramos ni siquiera podía convertirte de nuevo en tu naturaleza verdadera! Que triste.
Iruma solo podía asentir vagamente y luego parpadeo para girarse a mirar a su abuelo, notando el fluir de una larga y escamosa cola blanca que se agitaba detrás de su abuelo. Eh? Yo? Naturaleza? No estaba entendiendo nada, Opera entrecerró los ojos mirando fijamente a Iruma y este le devolvió la mirada incrédulo. Después de un momento, ambos desaparecieron e Iruma camino dentro intentando hacerse pasar por un don nadie, no quería llamar la atención para nada. El camino al auditorio fue raro, muy raro, porque Babyls era incluso más grande ahora y porque demonios había dragones de dos metros caminando como si nada por los pasillos? Por suerte no era el único que caminaba como un humano. Cuando llego al auditorio, se sorprendió de ver este con el techo abierto y dragones descendiendo a colocarse en perchas de piedra caliza, donde varios dragones se posaron, alrededor de lo que eran gradas para los humanos. Iruma se sentó entre ellos y sonrió brevemente a un dragón de pelo gris que le miró sorprendido y se ruborizó un poco. En el escenario había dragones incluso el triple de dragones de que los alumnos, con imponentes cuernos y ojos maliciosos, el que más destacaba era uno morado oscuro con dos colmillos superiores gigantes, que con un resoplido molesto y una bola de humo, hizo que todos en el auditorio se callaran de golpe. Iruma sonrió divertido. Ese debía ser Kalego en su forma draconica.
– Iruma-chi!! Tú abuelo está aquí!!.
¿Eh?
– Mi nietecito acude a esta maravillosa escuela este año!
¿Eh?
– Mírenlo que tierno es!! Luego repartiré fotos para todos!!
¡Nadie quiere eso!
Iruma se hizo una bolita y suspiro porque, incluso en otro universo, su abuelo debía presumir de el como fuese, Purson le miró curioso y luego al gran sabio dragon. Los dragones rugieron golpeando las perchas con sus colas, haciendo resonar estás como vítores. Kalego rugió y todos se callaron de golpe.
– Que el becado suba al estrado para el discurso de bienvenida!
– Iruma-chi!!
Iruma quería que la tierra se lo tragara, realmente que si. Se levantó y camino firme hacia donde los grandes dragones observaban al joven polluelo. Había algo en el chico que hizo que todos los dragones tuvieran la necesidad de agacharse a su paso, todos los alumnos lo notaron y los profesores retrocedieron un paso para dejarle pasar, Kalego le miró con ojos brillantes y gruñó enseñando todos sus colmillos. Iruma ni siquiera pestañeo, aunque estaba paralizado delante del dragón púrpura oscuro, Kalego olfateo al pequeño polluelo y se aparto un poco a regañadientes. Cuando Iruma se hubo puesto frente a todos, miles de ojos filosos le observaban expectantes. Iruma estaba paralizado. Pero no por nada había llegado a ser Rey Demonio y aunque frente a miles de lagartijas gigantes, no iba a retroceder.
– Se conoce que Babyls es la escuela más prestigiosa del Netherworld, y yo me preguntó quién lo dice, si los que fallaron en sus pruebas o los que escalaron hasta la cima y rugieron triunfantes después de graduarse con todo el conocimiento que los profesores relegan en ellos? Es así pues, que la escuela alberga secretos, pasadizos y misterios, pero quienes somos nosotros para..eh.. pagar nuestra llama interior ante la incertidumbre? Brillemos! Alcemos las garras y gritemos; "Estamos listos para luchar y devorar!"
Todo el auditorio se quedó callado, incluso el rumiar de los dragones se detuvo, los ojos finos en él, Iruma estaba sudando del miedo, pero había pasado por cosas peores en su larga vida hasta ser Rey Demonio, alguna cosa que otra había aprendido. Primero fue un rugir y luego cientos de ellos que llenaron el estadio de vítores y garras golpeando las perchas animando al joven, con el espíritu lleno de energías renovabadas. Iruma bajo con las piernas tiesas. Y un ligero temblor.
Un dragón rojo como el magma, se detuvo frente a él en el patio trasero, su larga cola a aba en un forma de daga y portaba dos anillos perforados en ella. Sus largos cuernos se curvaban hacía atrás, Iruma reconocería a su novio fuese donde fuese. Asmodeus Alice era un dragón volcánico con un orgullo por sus bellas escamas rojizas y sus grandes dientes negros obsidiana. Iruma observo como el dragón miraba fijamente sus movimientos.
– Ese discurso debía ser mio, pero ha sido arrebatado y los dragones Ígneos no nos tomamos bien que se nos lleven las joyas que consideramos nuestras. Así pues! Demuestra que tan poderoso eres como para arrebatarme mi momento!
Las escamas de los dragones eran ignífugas pero había un par de fuegos especiales que conseguían atravesarlas. Pero Asmodeus no tenía ideas claras en ese momento, así que abrió sus fauces y su garganta empezó a brillar con un color dorado mientras su cuerpo generaba el fuego necesario, Iruma siseo un poco y sus ojos se afilaron como agujas de gato mientras sus garras se tensaban. Maldita sea Iruma! Él había sido Rey Demonio después de años luchando en el Netherworld, hasta hace unas horas, seguía siéndolo hasta que le atacaron por sorpresa, maldita sea! Los recuerdos confusos y ese sueño raro podían irse al carajo!
Mientras Alice usaba su larga lengua para apuntar a Iruma y los demás estudiantes y dragones observaban, Iruma perdió el rumbo un momento y casi como instinto primitivo, ataco ferozmente al hocico de Asmodeus, usando sus garras que radguñaron traspasado la gran capa de sus escamas lo suficiente para molestarlo un poco y distraerlo. Pero cuando Asmodeus empezó a moverse rugiendo molesto y el fuego se apagó, Iruma mordió con fuerza su hocico y clavo sus dientes largos, haciendo sangrar al dragon Ígneo fácilmente. Todos se quedaron petrificados observando y Asmodeus see detuvo sorprendido.
La coraza de los Ígneos era la más dura del mundo draconico. E Iruma lo había atravesado con suma facilidad.
