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The Chain

Summary:

La noche ha caído en el Mc’Donalds y Jonathan, ataviado con una chaqueta de lana y unos jeans sencillos, se encuentra con Argyle. No son realmente fanáticos de las hamburguesas baratas, pero era el único lugar al que podían ir a pasar el tiempo sin que los corrieran al finalizar su comida. Así que ahí están ambos, masticando en silencio, sentados a lado de una ventana.

Notes:

Spoilers de la T5 V2.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

La noche ha caído en el Mc’Donalds y Jonathan, ataviado con una chaqueta de lana y unos jeans sencillos, se encuentra con Argyle. No son realmente fanáticos de las hamburguesas baratas, pero era el único lugar al que podían ir a pasar el tiempo sin que los corrieran al finalizar su comida. Así que ahí están ambos, masticando en silencio, sentados a lado de una ventana.

ꟷ¿Un cigarro más tarde? ꟷInvita Jonathan, limpiando la grasa de sus dedos.

ꟷNo, hermano ꟷsu amigo niega con la cabeza, le rebota el cabello en las mejillas sucias. ꟷDejaré esa mierda un tiempo.

La calle se ilumina con los faros de los carros viajando a alta velocidad en la carretera, Jonathan las mira de reojo.

ꟷ¿Eh? ¿En serio?

ꟷSip ꟷel muchacho mastica mientras come. ꟷCompré un auto viejo, entre comprar mariguana y comprar las refacciones que le faltan, estoy consumiendo mi sueldo de repartidor.

ꟷY tu novia ꟷseñala. Sabe de corazón que Argyle no arrastraría a la muchacha a hacer cosas que no le gustan, no puede evitar sonreír un poco.

ꟷSi, también.

ꟷQue agradable ꟷSusurra. Busca entre sus bolsillos aquel casete que le pidió a Argyle. Se habían comunicado mediante cartas y él chico le había ayudado a conseguir el anillo que era para su, ahora, ex novia. Levantó la voz: ꟷOye, toma, amigo, olvide regresártelo hace unos días.

ꟷ¡Oh! ꟷle brillan los ojos de sorpresa. ꟷCreí que lo habrías echado a la basura, ya sabes, por lo que sucedió…

ꟷNah, no vale realmente la pena. ꟷLo tendió hacia él. ꟷEs muy bueno, no es como que quisiera deshacerme de él.

Ambos asienten y continúan comiendo en silencio. Jonathan se deja caer en el respaldo, nada cómodo, de la tienda de comida rápida. Han pasado casi seis meses desde que terminó todo. Los días se han vuelto lentos, rutinarios, incluso. Es casi extraño para Jonathan que una carga sobre sus hombros se haya disuelto desde que se mudaron de Hawkins.

Se había despedido de los sobrevivientes con un gran abrazo y todos habían ido a casa, sintiéndose diferentes, ligeros, e incluso, ansioso. Como si aquella marca, llamada Vecna, nunca se hubiera ido, y estuvieran esperando con ansias que volviera. Más, sabían que no podía ser. Ya no más.

“Se acabo” piensa Jonathan, sobando su barbilla, pensativo.

ꟷ¿Y tu que tal? ¿Dejaste de fumar? ꟷla pregunta lo devuelve a la realidad.

ꟷ¿Eh? ¡Ah! Si ꟷsonríe a medias. ꟷSi, en Hawkins era difícil meter mariguana y, bueno, es un pueblo cerrado y pequeño, la gente no es muy fan.

ꟷ¿Tuviste esos síntomas? ¿Los de abstinencia?

“Oh, mierda que si” recuerda. Solía ir a la casa, o los restos, del árbol de Will a recostarse debido a las jaquecas y los dolores de cabeza. Sudaba frío a menudo y a veces, incluso, vomitaba. Nancy iba a recogerlo, sabía dónde estaba siempre. Una vez llegó junto a Steve, estuvo resentido con ella todo el día, tirándole indirectas y actuando impulsivamente. Después de aquello, Nancy empezó a llegar sola, o acompañada de Robin. Nunca de su madre o de su hermano, Will.

“Ellos no querrían verte así” le dijo ella una vez, cuando lo ayudó a regresar al auto y le llevó de vuelta al WSQK. Le negó la entrada a la casa de los Wheeler y, además, Robin tuvo que despertarlo para que tomará una ducha, porque Nancy le retiró el habla.

ꟷAlgo ꟷresponde, encogiéndose de hombros. Argyle asintió.

ꟷOye, dijiste en la llamada del otro día que tenías que escribir y que tenías que colgar ꟷle recordó de repente.

ꟷ¡Cierto! ꟷchasqueó los dedos, buscó en su mochila, a un costado suyo, las hojas de cuaderno que tenía guardadas. Se las entregó. ꟷAprovechando que estás sobrio, dime que te parece.

ꟷPero odio leer…

ꟷOh, venga, por mí ꟷlos dos se rieron y Argyle finalmente asintió.

Mientras el miraba las hojas, Jonathan siguió mirando hacia la ventana. Los autos iban y venían, el Mc’Donalds estaba medio vacío y apenas estaban las cajeras y algunos chicos comiendo papas en otra mesa.

Vio su reflejo al otro lado de la ventana. Se había recortado ligeramente el cabello, había dejado la hierba y, aunque el proceso había sido ligeramente difícil, ya no ansiaba fumar. Había cambiado el cigarrillo por paletas dulces. Unas Chupa Chups que siempre cargaba en sus bolsillos, cortesía de sus hermanos.

Estos días había regresado a la tienda de vinilos y casetes, a buscar música nueva. Se animó a escuchar los nuevos artistas como Prince, admitiendo que le gustó. E incluso, con Will, eligió Material Girl.  Compró unos casetes de Prince y las escuchaba en el trabajo, cuando el día estaba tranquilo.

Había regresado como fotógrafo en un periódico cercano a su hogar. No le gustaba la nota roja, pero le fascinaba ayudar a elegir portadas para las principales notas. Y acudir a las escenas. Era algo que, sencillamente había extrañado mucho.

Algo había cambiado desde que habían dejado Hawkins, de nuevo. Ya no era la sensación opresora de huir, ni era la ansiedad si el día de mañana no pasaría algo que los hiciera volver, ni el temor y el respiro en la nuca que los hacía temblar. Era alegría, genuinamente, estaban más alegres en casa.

Y lo mejor era que…

ꟷ¡Es bueno, hermano! ꟷfelicitó Argyle. ꟷNo puedo creer que al fin te hayas animado.

ꟷSi, supongo que ya era hora, ¿no?

ꟷNo te preocupes por eso ꟷArgyle agitó su mano, aliviando a Jonathan. ꟷHay gente de treinta años empezando a la universidad. Hay otros que nunca asisten.

Sonaba Super Trouper de fondo, la cajera estaba meciéndose del otro lado de la barra y una chica estaba barriendo y moviendo los labios al compás de la canción. La chica le devolvió la mirada y sonrió, Jonathan apartó la vista.

ꟷMe alegra que no te parezca anticuado ꟷse río.

ꟷ¡Jamás! ꟷrecogió los restos de su hamburguesa y devolvió sus hojas.

Los dos se levantaron de la mesa, llevando la basura a su lugar. Argyle limpió sus manos con un poco de agua en el baño y Jonathan usó las servilletas, mirando por algunos segundos la cicatriz en la palma de su mano. Apartó la vista cuando su amigo le llamó.

ꟷOye ꟷsusurra en su oído. ꟷEsta bien, hermano, un paso a la vez.

Jonathan bufó, conteniendo una carcajada.

Se despidieron con un apretón de manos, Jonathan miró sus casetes, decidiendo que canción podría colocar, pero optó por escuchar la radio. Se negó a usar rosa, se negó a seguir leyendo los artículos pesados de Nancy, se negó a seguir mintiendo. Aunque una parte de él tomó la decisión de abrir un poco más sus gustos musicales.

Así que, prácticamente, cada noche tomaba la decisión certera de escuchar la radio. Quizás, si se acercaba un poco a los números de la frecuencia, podría escuchar a la WSQK, ahora siendo dirigida por Dustin en sus tiempos libres, o por Max, si estaba lo suficientemente animada.

A veces, sumaba a sus hermanos para ir pasear y escuchar música juntos. Eran día de calor, de verano, y la noche refrescaba de forma deliciosa sobre la piel de todos. Y no llevaban abrigo, solo dejaban que la noche agitara sus cabellos y al llegar a casa correrían a sus habitaciones para colocarse sus pijamas y jugar juegos de mesa cuando Jonathan no tenía trabajo por hacer.

A veces, se quedaba en su habitación escribiendo, dejando que el mundo se consuma en la música proveniente de su estéreo de segunda mano y la habitación se llenará del dulce aroma de Chupa Chups.

Y veces, simplemente, Jonathan volvería del trabajo y se acostaría a mirar el techo. Al fin, en paz.

Al llegar a casa, a Jonathan no le extraño las luces encendidas de las ventanas, ni el ruido agitado de su madre preparando la cena en la cocina. Lo que si le pareció extraño fue como a su madre se le borró a medias la sonrisa cuando le tendió una carta.

ꟷJonathan, cariño… ꟷJoyce la llamó, tenía menos ojeras y una sonrisa cansada debido al trabajo, pero al menos ya no era la mujer ansiosa o asustada que solía ser. ꟷTe enviaron esa carta. Tu sabes, no estas obligado a leerla-

Miró el remitente, suspiró.

ꟷEsta bien, mamá ꟷle dio una media sonrisa, dejando su chaqueta en el asiento del comedor. ꟷHuele delicioso.

A ella se le iluminaron los ojos.

ꟷ¡Gracias! Cámbiate la ropa y baja a cenar, te estaremos esperando todos, ¿está bien?

ꟷCene con Argyle ꟷle hizo saber.

ꟷOh, bueno, cenaremos sin ti. ꟷSe marchó hacia la cocina, donde Jonathan notó tres cabezas sentadas charlando, sonrió, saludó con la mano y recibió un “Buenas noches, Jonathan” casi al unísono de los chicos.

Una vez en su cuarto, Jonathan miró la carta de nuevo.

“Nancy Wheeler.”

Estaba finamente envuelta, sin el característico sello Hawkins. Había un ligero toque dulce en la carta y Jonathan por un segundo pensó que eran sus paletas. Sin embargo, el aroma era diferente, era el de ella.

Desde que rompieron, no habían intercambiado nada más que saludos y algunas palabras. Nada del otro mundo. Les tomó más por sorpresa a Mike y a Holly, que siempre fueron cercanos a Jonathan, que a Will, quien ya había notado el deprimente semblante de su hermano al pasar tiempo con Nancy.

Tocó la carta con delicadeza. No pensó mucho en el interior.

Pensó en él mismo.

Estaba pronto a enviar una carta a la universidad. No a la de sus sueños, que era Nueva York. Pero una cercana, un poco más barata. La decisión la había shockeado un poco.

“¿Estás seguro?” había dicho Joyce. “Puedo pedir un préstamo, así podrías ir a la universidad que deseas. Puedo hacer turnos dobles un tiempo.”

Su madre ya no le dejaba la carga de los chicos tan a menudo, considerando que ahora ellos eran adolescentes y ya no los perseguía un tipo malo. Jonathan había ahorrado mucho, Joyce incluso se había ofrecido a cuidar a los chicos para que él pudiera trabajar más tiempo en el periódico.

Lo había rechazado. Quería algo que fuera suyo, que hubiera ganado él.

Realmente, hasta ese momento, se dio cuenta de que no había conseguido algo que fuera del todo suyo. Siempre había algo que le había faltado, y en esta ocasión, genuinamente quería algo suyo. Propio, de él.

Sacó de su mochila las hojas que le mostró a Argyle. Su artículo para entrar a la universidad.

Sonrió.

Volvió a mirar la carta.

Entrecerró los ojos, se acercó a las velas que tenía en su cuarto, aquellas que despedían aroma relajante, y las encendió. Tomó asiento en su escritorio y abrió la ventana del costado. Encendió su radio portátil.

Sonaba Fleetwood Mac, con The Chain.

“I can still hear you saying, you would never break the chain” resonó en su cabeza.

Levantó la carta, rompió la cinta que la cerraba con la misma mano que tenía aquella marca… y la colocó justo donde el fuego quemaba. Era lo mejor, un poco melodramático, si era honesto. Pero cuando la vio volverse cenizas, Jonathan sonrió. Escuchó pasos en las escaleras, oyó la voz de su hermano gritar:

ꟷ¡Jonathan! ¡Ven a jugar Calabozos y Dragones con nosotros!

Oyó las risas de los demás chicos. Escuchó un auto estacionarse afuera. La radio cambió la canción: “Everybody wants to rule the world”

Apagó la llama y se volvió hacia la puerta.

ꟷ¡Voy! ꟷexclamó, antes de apagar la radio, soltar las cenizas en el aire, y despedirse con una sonrisa de aquella habitación que pronto abandonaría, pues la universidad le dio la bienvenida algunos meses después.

Notes:

No me quise meter mucho en "quienes viven o quienes mueren" queda a interpretación. Realmente deteste su rompimiento... hasta que lo entendí. No estoy de acuerdo en ello, pero no puedo negar que ver a ambos crecer independientes uno del otro podría ser un buen inicio para ambos. Adoro mucho a Jonathan y escucharlo preguntar: "Space to be with someone else?" realmente me rompió.
EN FIN.

Kudos, comentarios... todo es recibido.