Work Text:
Amanai llega a la escuela de hechicería de Tokio escoltada por Misato, por Gojo y por Geto. Su determinación a ser la recipiente de Tengen ya se esta tambaleando, pero ha llegado tan lejos en su vida solo para este objetivo, toda su vida se le ha dicho el honor que esto, ser la recipiente de Tengen-sama. Ese es el objetivo de su vida, es por lo que ha vivido todos estos años.
[¿Por que esta dudando ahora?]
Ella no morira, se convertira en Tengen y Tengen a su vez, se convertira en ella, se suponía que ella todavía viviría después de la asimilación. Ha pasado por intentos de asesinato justamente por esto, pero al mismo tiempo ha conocido a Geto Suguru y Gojo Satoru debido a esto.
Ellos- le han mostrado mas del mundo, mas alla de ser el siguiente recipiente.
[¿Por que esta dudando ahora?]
Bajan a la tumba estelar, escapando de la emboscada que ese hombre con la cicatriz en la boca les tendió en la entrada. Geto-kun había lanzando varias maldiciones para retrasarlo y arrastro a Gojo con ellos, negandose a dejarlo atras, lo lleva con ellos a la fusión de Riko con Tengen-sama.
[¿Por que esta dudando ahora?]
En las tumbas es donde encuentran con mas personas, por un momento Amanai teme que sea otra emboscada, pero se calma cuando ve que todos ellos llevan un uniforme similar a los de Misato, Geto y Gojo, con algunas variaciones, pero todos con el boton de espiral en algun lugar visible a excepción de un selecto grupo de personas: Un hombre de cabello rosa, el niño pequeño en sus brazos, ademas de dos niños pequeños mas que estan de pie y confundidos a cada lado de otro hombre con cabello negro.
—Yaga-sensei ¿Qué esta pasando?— Pregunta Gojo una vez que salen del elevador que los baja a las tumbas, un elevador viejo que rechinaba por engranajes viejos y oxidados.
Gojo mira al grupo de personas, que tienen una expresión- complicada. El hombre de cabello rosa parece indiferente mientras carga al niño en sus brazos, mira a Riko con el ceño fruncido antes de resoplar.
—¿Por qué Tengen esta llevando a cabo la fusión si Riko esta aquí?— Pregunta Gojo quitandose las gafas oscuras. Las palabras hacen que el estomago de Riko caiga y se retuerza, pero sin esperar una respuesta, él avanza abriendose paso entre la persona a la que llamo Yaga y a la mujer de cabello rubio, que también tiene una expresión de impotencia.
Riko lo sigue, de cerca. El lugar, que había visto desde arriba parecía una cueva inmensa, pero ahora que esta aquí solo puede pensar en un coliseo romano. Las terrazas circulares capa por capa, como si se tratara de anillos. Las paredes se elevaban con arcos, galerías y fachadas, el lugar a oscuras excepto por las antorchas que iluminaban cada cierta distancia en todos los niveles hasta abajo, donde se encontraban las raíces del inmenso arbol que crecía dentro de esta cueva, esta tumba.
[Este lugar donde Riko iba a pasar el resto de su vida]
Es ahí donde los ve: Una mujer de cabello oscuro y un atuendo de tradicional de kosode y hakama esta de rodillas sobre las raíces del arbol.
Esa no es Tengen-sama, Tengen-sama era la extraña anciana que se estaba desplomando dentro de las raíces del arbol, siendo cubierta por ellas y dejando solo una extraña masa de carne en las manos de la mujer arrodillada.
La mujer debajo se la traga, bebé de una copa de lo que parece ser vino o agua, para ayudarse a si misma a pasar la carne por su garganta.
—La fusión se ha completado— Lo dice la mujer rubia detras de Riko y una parte de Riko también lo sabe. Tengen se ha fusionado… con alguien mas, no con ella.
—Sensei— Vuelve a decir Geto —¿Qué esta pasando?
Yaga suspira y mira a Riko fijamente, se da cuenta cuando se da vuelta y lo ve también.
—Amanai-san, lo siento— Dice directamente —Pero tu nunca fuiste el verdadero recipiente de plasma estelar, tuvimos que decir que eras tu para que funcionaras como fachada y proteger a la verdadera.
La revelación destruye a Riko, simbrando todo en ella y haciendola retroceder con incredulidad, sin comprender del todo las palabras de ese hombre a pesar de que esas mismas palabras estan destruyendo algo en ella que no podía entender del todo.
[Toda su vida-]
—¡Que maldito asco!— Escuchan a la mujer gritar desde debajo, antes de que repentinamente aparezca volando detras de ellos y luego simplemente caiga de nuevo. Ya mas cerca, Amanai puede verla mejor:
Una mujer mayor, no anciana, solo adulta. De cabello negro y corto, con una cicatriz debajo de su flequillo del lado derecho, como si se hubiera golpeado con algo muy fuerte. Tiene un par de ojos ambar brillantes y esta haciendo muecas extrañas antes de lanzarse contra el hombre de cabello rosa en un abrazo. El hombre la sostiene con un brazo mientras con el otro sigue cargando al niño de cabello rosa.
La mujer lloriquea un momento antes de girarse a los que deben ser los altos mandos, los reconoce porque estan viejos y arrugados, tal y como Gojo se ha quejado de ellos en una conversación, antes de empezar a reirse de ellos en sus caras y hacer señas obscenas con sus manos.
—Quiero ver, bola de imbeciles, como pueden intentar matarme ahora que me necesitan, viejos decrepitos infelices— Les dice con un todo de absoluta burla sin respeto.
Los ancianos hacen muecas de desden y rencor mientras la miran y farfullan entre ellos antes de alejarse y perderse en los tuneles.
—¿Qué-?— Riko pregunta en voz baja, aunque no esta segura de que pregunta.
¿Qué esta pasando?
¿Quién eres tu?
¿Qué va a ser de mi?
¿Porqué te fusionaste con Tengen-sama?
La mujer de cabello negro reacciona de inmediato y la mira con sorpresa, luego algo parecido a la vergüenza y finalmente pasa a la empatía.
—¿Amanai-san?— Pregunta confundida y sorprendida —¿Qué estas haciendo aquí? Yaga ¿Qué esta haciendo ella aquí? ¿No les dije que no la trajeran? Ella no necesitaba presenciar esto— Luego señala al elevador y grita —¡Te estoy viendo ahí, Zen’in! ¡Llegaste tarde, la fusión ya se llevo a cabo y tengo a tus hijos como rehenes, baja aquí a hablar!
Vuelve a mirar a Yaga con el ceño fruncido, recuperando al niño de cabello rosa para pasarlo a sus brazos con cuidado sin despertarlo.
Yaga suspira con resignación.
—Los altos mandos- — La mujer hace un sonido de desprecio — - Estaban convencidos de que no vendrías para la fusión.
—Y querían estar seguros de tener un recipiente para Tengen— termino la mujer con desprecio —Dije que vendría, vine. No tenían porque traer a una niña inocente a esto.
—Eso no estuvo en mi poder— Yaga-san se denfendió levantando las manos. Es cuando el hombre que los embosco en la entrada baja con una mirada que asegura la muerte, pero la mujer no se inmuta y procede a discutir con él, a regañarlo.
Después de eso, Riko no recuerda nada.
.
.
.
—¡Señorita Riko!— Misato la saluda cuando despierta, finalmente. Esta en un lugar que no conoce, acostada en una cama incomoda y todo a oscuras —Señorita Riko ¿Como esta?
—¿Qué esta pasando, Kuroi?— Pregunta en voz baja, la voz no le tiembla y eso en si la sorprende.
Kuroi le acaricia la frente con cuidado y besa su sien antes de contarle todo.
La mujer de la tumba estelar era la recipiente de Tengen, seleccionada hace unos siete años, cuando la anterior a Riko escapo. Esa mujer se había ofrecido a si misma como recipiente y había jurado que se asimilaría con Tengen cuando descubrió que Riko sería seleccionada, quien en ese tiempo debía tener unos siete años.
La mujer se llamaba Kaori y había estado en contra de que una niña se fusionara, por lo que se ofreció a si misma para protegerla de alguna manera. Pero no le creyeron, así que siguieron diciendole a Riko que ella sería el recipiente en caso de que Kaori-san no se presentara. En otras palabras, cuando Kaori-san se presento y se fusiono, el uso de Riko fue inmediatamente descartado.
—Se suponía que te iban a sacar del país— Le contó Kuroi en voz baja —Para que estuvieras a salvo y evitar los intentos de asesinato, estarías a salvo en el extranjero y volverías después de la fusión, pero se negaron a enviarte lejos, no lo sabía, señorita Riko, se lo prometo, no sabía.
Kuroi se rompe en llanto y la verdad es que Amanai no siente nada mas que un vacío en su pecho. Todo por lo que había vivido hasta ese momento, todo lo que creyó hasta ese momento-
Fue como un castillo de arena. Riko había estado dispuesta a romperlo, a romper la vida que se trazo para ella en busca de algo mas, algo nuevo, algo como lo que le mostraron Geto y Gojo.
En su lugar, alguien mas lo rompió y aunque el resultado fue el mismo, se sentía- hueca, como si le hubieran arrancado esa opción de elegir, porque nunca fue algo de ella para elegirlo ¿Verdad?
—Hola ¿Amanai desperto?— Pregunto una voz desconocida y por un momento, Riko temió que se tratara de Tengen-sama, de la mujer que tomo su lugar al asimilarse con Tengen-sama.
Corrieron la cortina y en lugar de la Tengen-sama, era una mujer de cabello rubio y ojos rosados, recordo haberla visto con los demas cuando bajo a la tumba estelar.
—Que bueno que despertaste ¿Como te sientes, Amanai-chan?— Pregunto con una sonrisa alegre —Soy Tsukumo Yuuki, antigua recipiente estelar que escapo de su destino, es un placer conocerte. Kaori-sensei me mando a ver como estabas y a preguntarte como te sientes con esto. Kuroi-san, quieren hablar contigo.
Kuroi traga saliva y asiente, levantandose de su lugar con rígidez a pesar de que Riko se aferra a su falda para no dejarla ir. Aun así, le sonríe tratando de calmarla y una promesa de volver luego, antes de marcharse.
Tsukumo la deja marchar y luego toma su lugar en la silla.
—Hola, Amanai-chan, vengo a avisarte que es lo que va a pasar ahora tras la fusión.
—Ah, si, Tsukumo-san.— Trago saliva y miro los ojos rosados de la mujer, que tenía una sonrisa particularmente alegre pero una expresión todavía empatica.
—Te quedaras temporalmente en la escuela de hechicería, ya que el departamento donde vivías fue destruido por Q, Kaori-san dice que hasta que decidas que hacer, sera mas seguro que te quedes en la escuela y también te transferimos a una escuela en Tokio, es de la misma escuela misionera en la que ibas antes, pero ya que era un hecho conocido de que tu ibas a fusionarte, es posible que intenten dañarte.
[Excepto que incluso si la atacaban, no sería a Tengen-sama]
[Porque Tengen-sama ya se había fusionado con alguien mas]
[Porque otra persona se había fusionado con Tengen]
[Amanai no tenía un propósito ya]
—Te avisaremos cuando el papeleo este hecho, hay que encontrarte un lugar donde puedas vivir y encontrar a alguien que te cuide.
—¿Qué- qué hay de Kuroi?— Pregunto Amanai apretando la sabana.
Kuroi le había dicho- que durante generaciones, su familia se dedico a servir a las recipientes de plasma estelar [¿Eso significaba que ahora que Amanai no lo era, perdería a Kuroi?]
—Kuroi-san no es una hechicera entrenada en si, pero eso depende completamente de ella. No puedo responder en su nombre, de cualquier forma tiene que pasar algunas entrevistas— Tsukumo empezo luego a parlotear acerca de lo que Riko podía hacer ahora que no sería la recipiente de Tengen, contandole de posibles viajes, asombrosas aventuras o experiencias nuevas.
Todo eso se escuchaba como bruma para sus oídos, porque no podía procesar las palabras.
[Porque Riko jamas se había permitido pensar en una vida así para ella misma, convencida de que viviría para Tengen y la hechicería]
—Si ya te sientes bien, alguien afuera te va a acompañar a la habitación donde te quedaras mientras se arreglan los asuntos de vivienda y tu transferencia de escuela. ¿Te acompaño con ella?
Afuera de la enfermería estaba una joven, mayor que Riko pero menor que Tsukumo, tenía cabello oscuro y un lunar debajo del ojo. Sobre todo eso, tenía un fuerte aroma a cigarrillo impregnado en ella.
—Ieiri-san
—Ah, si. Por aquí. Sigueme ¿Te quedaras, Tsukumo-senpai?
—No, voy de salida, te la encargo, Shoko.
—Seguro, cuidate. Por cierto, me llamo Ieiri Shoko ¿Tu eres-?
—Amanai Riko.
—Amanai, sigueme— Se la llevo consigo a lo que debía ser su dormitorio temporal —Puedes quedarte aquí, Amanai— Le dijo la compañera de Gojo y Geto, Shoko, creía que ese era su nombre —Los baños estan al final del pasillo y mi cuarto esta a dos puertas, si necesitas algo, no dudes en llamarme.
Riko apenas pronuncia un agradecimiento y entra a la habitación.
Es un lugar sencillo, ligero y nada que diga que es su propio lugar.
Riko cerro la puerta y con eso, fue como una barrera para dejar al mundo lejos de si misma.
.
.
.
A veces, veía a lo lejos a Gojo y a Geto también, en un par de ocasiones ellos la buscaron y tocaron la puerta, pero Riko no les respondió. Gojo fue mas insistente, pero Riko se negó a abrirle la puerta también a él.
Nadie mas, aparte de ellos dos, la ha molestado hasta ahora.
La mujer que tomo su lugar en la fusión no había tomado la molestia de venir a verla, de ver como estaba.
[De como había sacudido su mundo, su vida]
Ni siquiera tenía noticias de Kuroi todavía ¿La estaban aislando?.
Ya llevaba aquí ¿Qué? ¿7 días? Solo había salido al baño y alguien, posiblemente Shoko, le dejaba comida afuera de su puerta, donde dejaron una mesa para no dejar la bandeja en el suelo.
Ese día, como menciono antes, vio a Gojo y Geto. Cada uno con un niño debajo de sus brazos que se retorcía en un intento de liberarse. El niño de cabello rosa que llevaba Gojo se reía a carcajadas, mientras el otro niño de cabello oscuro que cargaba Geto se intentaba liberar con una expresión menos alegre. Tras ellos, Shoko llevaba de la mano a una niña.
Riko recordaba a esos niños, estaban ahí el día de la fusión y parece que ahora estaba viviendo aquí.
O eso cree, ha escuchado risas de niños ultimamente.
Amanai los mira a lo lejos, a traves de la ventana de su habitación donde se ha encerrado a si misma y no permite visitas de nadie aun.
Baja la cortina y se encierra en si misma una vez mas.
.
.
.
Pasa casi un mes antes de que esa mujer venga a verla en persona. Tocan la puerta y el sonido toma por sorpresa a Riko, porque no es la hora en la que Gojo o Geto vengan a ver como esta, ellos normalmente pasan en la noche, pero ahora debería ser medio día.
De cualquier forma, no abrira la puerta… por lo que la otra persona lo toma como señal para abrir por su cuenta.
—¿Amanai-san? ¿Estas despierta?— Le pregunto la voz de la mujer en voz baja. —Respeto tu privacidad como adolescente, pero como adulto mas o menos responsable entrare para garantizar que estes a salvo.
Dicho esto, forzo la cerradura y abrió la puerta.
La luz de afuera ilumino demasiado su habitación a oscuras, obligandola a cubrirse los ojos por el cambio de iluminación.
—Traje la confirmación de tu nueva vivienda, escuela, y acerca de Kuroi.
Eso hizo que Amanai finalmente se asomara de debajo de sus sabanas y mirara a la mujer a los ojos.
Llevaba ropa diferente a la ultima vez, su cabello estaba recogido en una simple dona para el cabello, aunque algunos mechones se le escapaban. Llevaba un uniforme oscuro a diferencia de la ultima vez, que llevaba un traje de ceremonia tradicional.
—Me alegro que estes viva— Dijo con una sonrisa y se invito a si misma para sentarse en la silla del escritorio de la habitación —Como dije, vengo a avisarte de los detalles de tus arreglos de vivienda.
—¿Qué pasa con Kuroi?
—Misato Kuroi ha dicho que desea quedarse contigo si tu lo deseas, ya que no es una hechicera como tal, el cuartel general no esta muy interesado en que sera de ella. Yo tengo mis reservas, porque tu eras la representante de la fusión con Tengen y todavía estoy preocupada de que intenten dañarte y no creo que Misato sea capaz de protegerte del todo.
—Yo quiero irme con Kuroi— Dijo Amanai con firmeza mirando a la mujer a los ojos, ella la miro de regreso y se encogió en hombros.
—Nunca dije que iba a evitarlo, Tengen asignara una barrera en tu casa y en tu escuela como forma de protección.
Se refiere a Tengen como otra persona, no como si fuera ella.
—Tu eres Tengen-sama— Le dijo en un arrebato de valentía.
—No… soy su recipiente, por los siguientes ochenta y nueve años sere su recipiente y después de eso, entonces nos asimilaremos en una sola, hasta entonces somos dos personas diferentes compartiendo cuerpo.
—Eso no es lo que me dijeron que pasaría— Admitió Riko, pellizcando sus dedos —Me dijeron que me convertiría en ella y ella en mi.
—No se como te educaron al respecto, Amanai— Le dijo tranquilamente Kaori —Acepte la fusión porque tu ibas a morir si te fusionabas con Tengen.
Eso se siente como un rayo. Le dan escalofríos y se estremece mirando a la mujer esperando que se riera y dijera que era broma. Pero ella la mira con seriedad, Riko siente ganas de vomitar a pesar de que no ha comido nada.
—Ten en cuenta que a pesar de que eres las mas compatible, es solo porque recipientes mas compatibles se negaron o fueron asesinadas por la secta de adoración. Eres compatible, si, pero solo descartando a las que ya no estan.
Riko la miro fijamente y empezó a llorar, la mujer se sobresalto y busco en sus bolsillos un paquete de pañuelos desechables que le ofreció torpemente.
—lo siento, lo siento, Riko-chan, no lo decía de esa manera- me refiero- bueno- ten, ten, suenate la nariz.
Riko acepto el pañuelo y se sono la nariz, una vez que se recupero un poco, la mujer volvió a sentarse en la silla, solo que la puso mas cerca de la cama y habló con mas cuidado.
—Aunque si tengo que ser un poco honesta, envidió un poco la libertad que tendras de ahora en adelante.
—No tengo ni la menor idea de que hacer con mi vida, no se siente como libertad.
La mujer, Kaori, se rio.
—Bueno, en su momento, me sentí igual. La libertad es una cosa que te abruma, especialmente cuando has vivido toda tu vida creyendo que seras solo… un engranaje dentro de algo mas, algo que no depende de ti, Amanai— Le dijo Kaori-san, con las piernas cruzadas y el cuerpo inclinado atras en el respaldo de la silla —Una vez que la adrenalina se va, te das cuenta que no tienes idea de que hacer ¿Qué va a hacer de ti o tu vida? ¿Qué vas a hacer con eso, Riko?
—¿Tu que harías?
—Lo que yo hice y lo que tu puedes hacer seran cosas muy diferentes, al final, depende de ti. Porque por primera vez en tu vida, vas a tomar una decision sobre tu futuro. No consideres lo que quieren los demas para ti, no consideres lo que la hechicería quiere de ti, lo que Misato, Gojo-kun o Geto-kun, no pienses en Tsukumo-san ni en mi. No consideres lo que nadie mas quiere de ti, sino lo que tu quieras para ti misma— Kaori-san se levanto de la silla y fue a la puerta —La decisión es tuya, Amanai, porque eres tu quien vivira tu vida, nadie mas.
Esa es su despedida, porque luego se va del cuarto y la escucha decir algo como ‘¡Ya los vi ahí, ustedes dos, vuelvan a entrenar!’
.
.
.
No sale de su cuarto inmediatamente, aun piensa las cosas bien, tratando de decidir que sera de su vida ahora. Porque necesita un propósito… un propósito para si misma, no para los demas.
Volvera a la escuela- esta muy lejos, probablemente se mude a Tokio, donde pueda estudiar en una escuela secundaria y luego estudiar aquí, en la escuela de hechicería. No cree tener madera para convertirse en una hechicera, no es tan fuerte como Gojo ni Geto, tampoco esta interesada en convertirse en lo que son ellos, ni arriesgar su vida.
Pero quizá pueda ser una asistente.
Ella estaría ayudando, de alguna manera, sin ponerse en riesgo. O quizá debera encontrar un trabajo de medio tiempo y estudiar en una preparatoria normal, estudiar en la universidad, algo como… como una trabajadora social, ayudando personas.
Por primera vez desde el día de la fusión- no, por primera vez en su vida, Amanai Riko piensa en lo que debe hacer con su vida. No porque es lo que se espera que lo haga, sino porque ella quiere hacerlo.
