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Era una noche lluviosa... Y era complicado ver, bastante complicado, 2 magos,uno más grande que el otro, junto a una bruja, dejaron un bebe de un año y una nota en la puerta de una casa, llamaron a la puerta y se fueron.
Antes de que se abriera la puerta, arena negra pareció surgir de la nada, cubrió la cesta, reemplazando al bebe con un cachorro negro, un Pastor Belga, dormido, la nota despareció y apareció otra que decia algo completamente diferente,una mujer bonita y rubia abrio la puerta,miro ak piso y se encontró con el cachorro,tomo en brazos al animal humedo, "Por favor,cuidad de mi cachorro o vendan lo, pero yo no puedo lidiar con el" leyo la carta en voz alta "que mal gusto dejar un cachorro y esperar que otras personas lo cuiden... Bueno, parece un pastor... Será un buen guardián para la casa." Murmuró entrando con el cachorro en brazos, algo asqueada pero por suerte el perro no huele tan mal.
"Petunia,¿quién era?" Preguntó Vernon, sin levantar la vista de su propio hijo de un año y un mes de edad,que estaba jugando con formas geométricas de madera, estúpidamente tratando de apilar un cubo sobre una esfera.
"Ah,no era nadie,querido, algún ser cruel dejo a esta criatura preciosa bajo la lluvia y el frío, creo que podríamos quedarnos con esto, podría ser un buen guardián si lo entrenamos" dijo tranquilamente,mostrando al animal húmedo, como mostrando a un bebé.
"Parece.... Ah,es un perro, claro que todos sirven... Pero¿cómo lo vamos a mantener? Tenemos que pagar la hipoteca, Petunia, con nuestro hijo, ¿crees que nos alcance?" Pregunto, habiendo levantado la mirada para ver al perro, con cuidado lo tomo en sus manos,agarrandolo del pellejo para examinarlo "se ve algo flaco, por sus orejas me arriesgo a decir que es un Labrador... Son perros policía así que quizás si sea buena idea..." Pensó para sus adentros.
"Le daremos las sobras hasta que terminemos de pagar la hipoteca." Aseguró mientras miraba al perrito, era pequeño, parecía un cachorro, quizás de dos meses,tenía dientes,así que puede comer sobras.
"Bien... Le compraré algo de comida para perros,para que no muera de hambre mientras criamos a Dudley." Dejo al animal en su regazo, su mirada volvió a su estúpido hijo, que seguía tratando de apilar idiotamente un cubo en una esfera, sin entender, sin razonar, sin aprender que el cubo seguiría cayendo porque la esfera no tenia lados.
"Creo que... Será bueno para la casa... Con Dudley aquí, será mejor tener un perro que pueda alertar si alguien entra o proteger la casa en general..." Excusó su instinto de quedarse con la criatura, no sabía por qué, pero realmente quería al perro.
"Será lo mejor, entonces." Con cuidado acarició la cabeza del animal, luego miró a su esposa y la carta en sus manos "Petunia, déjame ver esa carta "
"Ten, iré a preparar té con miel." Le dio la carta a su esposo y se fue a la cocina, a poner la tetera.
Mientras, él hombre leyó la carta y el reverso de la misma,que indicaba que el perro se llamaba Harry y que no se preocupe por el pelaje gris en forma de Z que está sobre el ojo del perro, que la adquirió por sus padres... Vernon miró fijamente el pelaje del perro hasta notar la marca "Harry... Nombre extraño para un perro... Está bien." Suspiró y volvió a mirar a su hijo."bien, saldremos adelante...
