Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-01-07
Completed:
2026-03-02
Words:
22,426
Chapters:
10/10
Comments:
2
Kudos:
38
Bookmarks:
1
Hits:
856

the jetset life is gonna kill you

Summary:

Ya dije que soy pésima haciendo resúmenes pero básicamente en esta historia se conocen, tiempo después se enamoran y mantienen el secreto de su relación hasta que un periodista los descubre. Ambos ven sus carreras amenazadas y deben actuar antes de que la verdad salga a la luz.
Por cierto, en este día tan especial quiero desearle a Lewis un FC. Ah, y también un muy feliz cumpleaños ♡

Notes:

Llevo dos meses escribiendo esto de a poco porque tiene mucho de mí detrás, tanto lo que sucede específicamente sino también las inspiraciones detrás, es muy personal y quería hacerlo bien.
Por un lado, como se ve desde el título, todo está muy inspirado por MCR que es la banda de mi vida, la que me obligó mi hermana a escuchar desde que soy chica y porque el primer fic que leí en mi vida fue de Frerard. También falta muy poco para el recital y es en lo único que pienso últimamente.
Por otro, está inspirado por uno de los autores que más leí en mi vida y el que me carreó la tesis, ahora también este fic: Roland Barthes. RIP Roland, you would have loved fanfics.

Agradecimientos especiales:
☆ a mi hermana que tal vez lea esto
☆ a toda la gente que escribe y a la gente que nos lee

Chapter 1: do you remember that day when we met?

Chapter Text

“Como celoso sufro cuatro veces: porque estoy celoso, porque me reprocho el estarlo, porque temo que mis celos hieran al otro, porque me dejo someter a una nadería: sufro por ser excluido, por ser agresivo, por ser loco y por ser ordinario.” Roland Barthes

Nadie sabe qué tan celoso o posesivo puede llegar a ser hasta que se enamora de verdad por primera vez. Todos nosotros podemos imaginar lo que haríamos en cierta situación antes de vivirla, podemos hacer teorías o conjeturas, incluso hablando de amor podemos tener hasta la convicción de que los celos están mal, que son incorrectos o hasta tóxicos, sin embargo, el amor puede llegar de pronto y arrastrar por el piso hasta a la última de tus convicciones.

"Yo no creo en los celos ni en el amor que ata, para mí amar es ser libre" había escuchado con similares palabras cada amigo o amiga de Lewis cuando le contaban un problema amoroso. Siempre su recomendación era confiar en el otro o no hacerlo sufrir por los celos propios, y hasta ahora en cada relación que él mismo había tenido aplicaba ese mismo consejo sin problemas.

Mientras tanto, Franco con mucha menos experiencia en relaciones había sentido muchas veces esos celos que paralizan, duelen y pueden llevarte a armar escándalos, aunque él jamás lo había hecho. Si estando con alguien una actitud, palabra o una falta le dolía lo procesaba solo, por dentro, lo canalizaba en otras cosas. Cuando, también, alguien cercano le contaba una situación que involucraba ese sentimiento, no podía jamás juzgar a quien revisaba un celular y hasta entendía que sentir eso te llevara a la locura.

Pero, claro, cuando se habla de amor no sirve ningún discurso armado previo si realidad pone a prueba todas esas creencias.

No solo en cuanto a los celos, en muchas otras cosas ellos tenían filosofías de vida tan distintas: edades, orígenes, aprendizajes, formas de entender el mundo desparejas, sin embargo, aquella primera vez que se vieron algo los conectó. Franco venía esperando conocerlo hace mucho tiempo, casi desde que tenía memoria, desde que lo veía en la tele y soñaba ser él, cada vez que se abría un camino nuevo que le permitiera seguir sus pasos él solo pensaba en el día en que pudiera por fin estrechar su mano.

Lewis en cambio se había enterado ese mismo día que él existía, cuando una persona de prensa de su equipo le había preguntado si tenía un minuto disponible para conocer un rookie que iba a hacer sus primeras prácticas libres ese fin de semana con Williams. Él respondió que sí, mas preguntó cuánto quedaba por hacer y al escuchar que solo sería media hora más sonrió, pensando que al fin terminaría temprano y podría disfrutar el resto del día. Les pidió que le avisen al rookie que en media hora ya podía entrar mientras rogaba (en su mente) que fuera rápido el saludo.

Pasó esa media hora abstraído, nunca guardaba esperanzas de tener la tarde libre entonces no hacía ningún plan desde el jueves al domingo si era semana de carrera. Pero esta vez no podía evitarlo, tenía tanto que quería hacer con su tiempo, y aunque jamás se quejaría de tener que pausar sus hobbies por su trabajo porque amaba ambos con la misma pasión, a veces deseaba tener más que solo 24 horas en un día.

La última tarea de prensa era responder preguntas para la prensa gráfica. No hacía falta prestar demasiada atención a ellas porque a lo largo de los años solían ser las mismas o similares. Las leyó por encima, ensayando posibles respuestas para algunas, cuando la última llamó su atención y lo dejó pensando: “¿pensás en el retiro?", claro que no pensó inmediatamente, ya había respondido esa pregunta miles de veces los últimos dos años, ¿por qué seguían preguntando lo mismo?. Era algo que ni siquiera se podía permitir pensar, una puerta directamente clausurada. Sabía que en algún momento Iba a tener que hacerlo y quería que fuera en sus propios términos, no sentirse arrinconado sin ninguna otra opción, pero era un deseo que todavía no tenía.

Volvió a leer la pregunta y preguntó si era necesario responderla, le explicaron que sí y que era la última del día por lo que podía tomarse todo el tiempo necesario para pensar una respuesta. Sintió un poco de mala voluntad detrás de la pregunta, teniendo en cuenta que eran sus últimos meses en la escudería y que hasta el día antes de anunciar su nuevo contrato alguien importante en el equipo le había dicho como broma que pronto en su retiro iba a poder descansar. Él en ese momento respondió que no se iba a retirar y que ni siquiera pensaba en eso porque todavía tenía muchos objetivos por cumplir, solo que ya no con ellos. Decidió que esa respuesta anterior había estado bastante bien y que iba a repetirla palabra por palabra para que el mensaje llegara a quién debía, si de todos modos el público jamás llegaría a leer esa respuesta de esa forma exacta, antes debía pasar por los filtros de prensa.

Ya respondida esa pregunta, se sintió libre, más liviano, algo renovado. Él se había propuesto terminar este contrato con las mejores energías, sin rencores, pero en este último tiempo le había quedado muy en claro quienes no lo querían y quienes no lo habían querido nunca. A sus aliados los había conocido y reconocido desde siempre. Respiró hondo, cerró los ojos brevemente e hizo una cuenta mental de los días que le quedaban en ese lugar, luego abrió los ojos de nuevo y vio todo con más optimismo.

Un minuto después subió a la terraza del hospitality del equipo para esperar al rookie que le habían informado que estaba viniendo. Esperaba que se apurara y no lo hiciera perder el tiempo, aún había chances de que se arrepintieran y lo hicieran volver a hacer la tarea de prensa más irrelevante y sin sentido del año, solo para no cederle el tiempo libre. Miró hacia abajo y observó que se acercaba gente con sombrillas de Williams entonces suspiró aliviado, en cinco minutos como máximo ya estaría yéndose.
Desde arriba, no veía mucho lo que pasaba abajo pero de repente se había detenido en su camino todo el equipo de Williams y trató de adivinar qué pasaba sin poder distinguir mucho. Se puso un poco impaciente pero apenas segundos después, todos se movieron y continuaron avanzando en su dirección hasta que en un minuto ya se encontraban todos en la terraza haciendo la presentación formal.

Los equipos de prensa de cada escudería se saludaron porque ya se conocían y se apartaron de los conductores para capturar con cámaras y teléfonos el momento desde todos los ángulos, solo por costumbre y porque era su deber, en caso de que se decidiera usar para algo.

Franco apenas si podía contener su emoción por estar conociendo a su ídolo y por escucharlo darle la bienvenida a este mundo, le resultaba increíble que sin conocerlo más que un minuto le deseara que sea solo el inicio de un camino largo en la categoría. Muchas veces había imaginado previamente ese encuentro y en todos esos escenarios él se mantenía sereno, le hacía preguntas para hacerle e incluso algunos chistes, pero en ese momento estaba nervioso por tenerlo al frente y no recordaba nada más, solo podía escucharlo y responder escuetamente lo que le preguntaba.

Después de charlar de pie unos minutos, Lewis lo invitó a sentarse. Había notado sus nervios y lo entendía, estaba en un ambiente nuevo en el que recién le había dicho que siempre había soñado estar aunque sea un día. Trató de recordar cómo había sido su primer día y por supuesto había estado nervioso él mismo hablando con la gente que admiraba, entonces no podía sino sentir empatía. Apenas se sentaron, Franco se relajó y comenzó a contarle resumidamente lo que le había preguntado, cómo había sido su camino hasta acá.

Le contó sobre su país, de sus dificultades y lo mucho que le había costado llegar incluso hasta ese primer paso, pero se dio cuenta enseguida de que no lo contaba buscando lástima, como muchos otros, sino de forma hasta divertida, desdramatizando. Si bien lo conmovieron las dificultades que él había pasado, pensaba en las innumerables historias de gente de este ámbito que contaba su vida como si hubiera sido la más difícil sin tener en cuenta que sus conexiones, o sus circunstancias hacen que todo sea increíblemente más fácil para ellos que para otros. No juzgaba ningún camino, por supuesto, en cualquier caso era meritorio llegar hasta ahí, pero algunas personas parecen ignorar que para otros todo es doblemente cuesta arriba.

Franco había logrado causar una buena primera impresión en Lewis, a pesar de que comentó para sí mismo que cuando entraba en confianza hablaba mucho. Lo miraba observar cada detalle de ese lugar como las paredes y los trofeos, entonces se le ocurrió invitarlo a conocer lo que lo autorizaran del edificio y por supuesto aceptó de inmediato.

Él miraba todo como si fuera nuevo, sorprendente y con una curiosidad tan genuina preguntaba sobre todo. A Lewis eso le divertía y lo conmovía en partes iguales, notaba que solo era un chico muy joven con un sueño que parecía no dar nada por sentado. Cuando les indicaron que ese era el final del recorrido, ya sin las cámaras grabando pero con la gente de prensa de cada equipo detrás de ellos, Lewis le dijo, intentando prevenirlo de que esa inocencia duraba poco en este mundo:

-Mira, yo nunca doy consejos porque siento que no soy quién para darlos. Pero siento por lo poco que te conozco que este mundo es tu pasión y que realmente querés una oportunidad.

-Sí, por supuesto, es lo que he soñado toda mi vida.

-Entonces dejame darte ese consejo que podés tomar o dejar. Nadie piensa más que en sí mismo en este mundo, todos tienen su propio interés primero. Es algo que me costó entender y que sufrí mucho para asimilar, pero la verdad es que estás solo. Todos aparentan buena onda pero se pone peor. No quiero ser negativo, quiero abrirte los ojos y que no se aprovechen de vos. No confíes en la palabra de nadie hasta que no esté todo firmado.

Franco le agradeció el consejo y le dijo que por supuesto iba a tomarlo, incluso le agradecía el compartir eso con él porque significaba muchísimo. Luego se acercó a la jefa de prensa y le pidió algo, que ella le entregó con cuidado, volvió con L y le explicó:

-Se que tal vez no es apropiado y que estoy abusando de tu buena onda, pero ¿podrías firmarme dos cosas que quiero regalarle a mi papá?

-Claro que sí, no hay problema.

-Esto es un DVD que compró mi papá, él tenía la colección completa de todas las temporadas que salieron en este formato, pero la última vez que estuve en su casa le robé específicamente este porque sabía que este año se me iba a dar el poder conocerte. Y también, si es posible, ¿firmarías esta réplica de tu primer auto?

Mientras Lewis le escribía una pequeña dedicatoria en el interior del DVD, escuchaba a Franco emocionado contándole cómo veían esos DVD una y otra vez al punto en que ya estaban rayados. También le explicó que veían esas carreras en familia y analizaban cada detalle, que todos lo admiraban mucho y que era un sueño que tenía desde su infancia el poder conocerlo, aunque ya era la tercera vez que repetía lo mismo.

Lewis quiso abrazarlo por la ternura que le provocó todo lo que contó, pero en ese momento se acercó la jefa de prensa y le dijo que había otro rookie esperándolo, el que ese fin de semana iba a estar con Ferrari, y que si quería recibirlo un momento.

Franco observó la reacción de Lewis, quien hace un rato le había dicho que estaba a punto de irse a su casa y se veía impaciente por hacerlo, por lo que él había intentado en un inicio no hablarle mucho para que no lo odiara por haberle robado tanto de su tiempo libre. Sin embargo, ahora no parecía tan apurado por irse e incluso sonreía respondiendo que sí, que podía quedarse un rato más.

Segundos después, Lewis se despidió de él y Franco salió, cruzándose a Oliver muy sonriente justo en la puerta. ¿Justo él tenía que ser? pensó, fastidiado. Se saludaron y se desearon suerte en las prácticas, aunque esas palabras sonaron poco sinceras.

Franco dejó ese hospitality con la cabeza baja y en silencio volvió a Williams. Cada vez que había imaginado conocer a su ídolo, solo había en su mente espacio para reacciones de felicidad y emoción después de haber compartido algo con él, jamás se hubiera imaginado esa puntada en el pecho que sintió al verlo sonreír por la posible presencia de otro rookie. Trató de dejar de lado esa amargura, de no pensar en que tal vez ahora le estaba dando ese mismo consejo que él había recibido hace un rato y que había sentido que era solo para él, pero no pudo.

Qué le hace una raya más al tigre, pensó, y añadió una razón más a la lista mental de razones por las cuales detestaba a Oliver. Cerró la cuenta provisoriamente y abrió la puerta del hospitality de Williams, dispuesto a seguir trabajando y dar su mejor esfuerzo al día siguiente.