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A kiss with Lucas

Summary:

Por eso, para Mike, el jugar a verdad o reto con varios compañeros de su curso en la fiesta de Stacy, después de la graduación, sonaba divertido en un inicio, pero comenzó a sonar mal cuando retaron a Lucas a besar a Will en los labios.

Notes:

Hola <3

Estoy obsesionada con ver a estos chicos en fiestas ochenteras, me parece una falta de respeto que nunca hayan ido a una.

Se me ocurrió esta idea porque Lucas es DEMASIADO guapo y Will estaba mirando de más en la escena del vol.2 cuando lo están curando, y Mike OBVIAMENTE lo notó y le da demasiados celos jajajajaja. Amo a mis bebés.

PD: toda la season 5 es canon acá, porsiacaso.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

- ¿No estamos grandecitos para este juego?

- Tan amargado Wheeler, como siempre.

Después de la partida de D&D, Max, Lucas, Will y Dustin habían insistido en ir a la fiesta de Stacy porque “no estaban dispuestos a quedarse sin beber para celebrar la graduación”. Si le hubiesen preguntado en la mañana, Mike hubiese dicho que no, porque no sentía que había algo que celebrar, pero ahora todo se comenzaba a ver un poco diferente.

Mike no había pensado tanto en la universidad este último año como debería. Se sentía atrapado, como si todo este tiempo hubiese pasado en un suspiro apagado. Y él sabía que Hopper tenía razón, que debía comenzar a dejar de cuestionar para poder aceptar lo que pasó. Su mente había vivido en ese momento desde ese día y se sentía adormecido, mientras los demás vivían la vida en frente de él, como en un película. Por eso, ir a una fiesta como esa se sentía equivocado al inicio, pero ahora era más como un nuevo comienzo.

Así, por fin, también podía comenzar a dejar de ignorar unas cuantas cosas, la cuales, en su mayoría, estaban relacionadas a la misma persona: el que no puede evitar quedarse mirando a esta persona cada vez que caminan juntos y sus manos se rozan, o cuando se sientan juntos y chocan sus rodillas, o cuando juegan D&D y él le devuelve la mirada, mientras pareciese tocarle su pie con el suyo por debajo de la mesa. Se sentía sofocado, le apretaba el cuello de su camisa. A veces su estomago daba vueltas cuando despertaba después de una pijamada, y encontraba a cierta persona mirándolo, y este esquivaba sus ojos inmediatamente para hacerse el dormido.

Por eso, jugar a verdad o reto con varios compañeros de su curso, aunque sonaba divertido en un inicio, comenzó a sonar mal cuando Chasse retó a Lucas a besar a Will en los labios.

Claro que ya tenían un vaso de vodka encima como mínimo, más varios sorbos por los retos, y la música estaba alta, con más gente bailando cerca del grupo donde estaban. La casa de Stacy era muy grande, mucho más que la suya, al igual que su vida social; todo Hawkins parecía estar allí.

Will se veía nervioso al inicio, se refregaba las palmas, pero sonreía igual que siempre, tal como lo había visto durante este último tiempo. Alegre, sin preocupaciones, como antes. Todos estaban en un círculo, y ya habían retado a otras chicas a besarse entre ellas, unas que Mike no conocía, y Lucas había retado a Chasse a besar a Zac, lo cual había desencadenado en esta situación.

- ¡Pero no solo un beso de juntar labios! Ley pareja para todos.

Estúpido Chasse y la reconchadetumadre.

- Pero está Max, no es-

- No te preocupes por mí Will. - Max miró fijamente a Mike mientras hablaba - Te lo presto tres minutos. Tómalo como un regalo de graduación.

- Debemos sacrificarnos Will, después podemos vengarnos de este tonto con algo peor.

Todos se rieron. Se había formado un ambiente agradable, divertido, lleno de adolescentes con alcohol encima y un Mike que no le devolvió la mirada a Max.

Mike también se reía y miraba fijamente los movimientos de Will, posiblemente iba a ser su primer beso en frente de todos, aunque no estaba seguro. Tampoco era que Mike supiese mucho de su vida amorosa en general. Tal vez había besado a alguien en Lenora, o mientras estaban en cuarentena, y nunca le dijo nada. Aun así, a Will no parecía importarle. Claro, Lucas era guapo, muy guapo, no iba a negar eso. También era popular, divertido, y aunque tenía a Max, a ella no parecía importarle que su novio se fuese a besar con su amigo delante de todos, así que menos Mike debería tener un problema con eso. Hasta Dustin parecía estar pasándola bien, probablemente también estaba planeando vengarse de Chasse.

Por su parte, Mike quería agarrar a Chasse y arrojarlo del tercer piso por las escaleras.

Lucas y Will se acercaron y en un parpadeo, ya se estaban besando limpiamente. Fue un toque de labios al inicio, pero comenzaron a mover sus bocas rápidamente para terminar haciendo gemidos en broma y reírse. Después Will le dio un beso en la frente a Lucas mientras miraba a Chasse.

- Ya verás cuando sea mi turno.

Will soltó a Lucas y volvió a su lugar, justo frente a Mike en el círculo que se había formado. Lo miró de reojo.

Y aunque todos parecían haberlo superado instantáneamente, Mike no; y sentía que ese beso había durado cinco minutos. Su estomago le daba vueltas. Veía a Lucas darle un beso en los labios de vuelta a Max, y ambos sonreían, como si nada hubiese pasado, como si un beso con Will en los labios no significase nada, mientras que, para él, lo era todo.

Después del turno de Dustin, donde con Lucas y Will obligaron a Chasse a beberse medio vaso de vodka en un sorbo, y no pudo pararse más del sofá durante el resto de la noche, todos comenzaron a dispersarse. Algunos a bailar, otros desaparecieron entremedio de la gente, otros se fueron. Eran las dos de la mañana y, por insistencia de Max, los chicos habían ido a buscar más cerveza, dejándolos juntos a solas. Ella no tardó en hablar.

- ¿Qué mierda estás haciendo, Wheeler? Por Dios.

- ¿De qué hablas, Maaaxineee? - Mike estaba ebrio y lo sabía, y le gustaba llamarle por su nombre completo cuando así era. Solo para molestarla.

- ¿Dejaste que Lucas le diera un beso a Will antes que tú? ¿Vas a poder superarlo algún día? - Mike se quedó inmóvil, sin decir nada. Ese beso se repetía en su cabeza una y otra vez desde hace dos horas.

- Cállate Max. Tu dejaste que tu novio se besara con Will delante de medio Hawkins.

- A mi no me molesta, a diferencia de ti. Por la cara que pusiste, valió totalmente la pena. - Ella se reía y Mike estaba rojo hasta la orejas.

- ¿Y quién dice que me molesta? Yo también podría besar a Will.

- Claro que podrías besarlo, el problema es que no lo has hecho.

Mike no pudo responderle, aunque tampoco sabía qué decir. Los chicos llegaron con las cervezas.

- Gracias Will. - Dijo Max, tomando la lata de su mano y bebiéndose un gran sorbo mientras miraba a Mike. - Mi recompensa por haberte prestado a Lucas.

- Cuando quieras. - Le respondió él. Mike notó que Will estaba ebrio porque tenía los ojos más pequeños que normalmente, y una sonrisa constante que hacía que no pudiese dejar de mirarlo.

 Cruzaron miradas.

- Siento que nuestra amistad es más fuerte ahora Byers. Mike, creo que ahora yo seré su mejor amigo.

- Qué dices Lucas, fue una apuesta. Si Will quisiera realmente besar a alguien del grupo, obviamente sería a mi, ¿no Will?

- ¿Cómo esto terminó siendo una competencia? - Will se reía.

Dustin miró a Mike esperando que dijese algo, pero por más que pensaba, nada se le venía a la cabeza. Solo veía ese beso una y otra vez, y no podía soportar que Lucas tuviese a Will agarrado de los hombros.

Para la diversión de Max, el alcohol iba a hacer más por Mike esa noche que nadie.

- Lamentablemente para ti Lucas, el mejor amigo de Will sigo siendo yo. Con o sin beso. Yo lo vi primero.

Mike tomó a Will de una de sus muñecas y lo acercó a su lado más fuerte de lo que esperaba, chocando sus hombros. Le iba a pedir una disculpa, pero a Will no parecía importarle. Al contrario, lo rodeó con uno de sus brazos por la cintura mientras Mike le respondió con uno de sus brazos en sus hombros. El ambiente se mantenía animado, despreocupado, normal. Mike no se sentía así desde hace demasiado tiempo.

 

El alcohol le estaba pasando la cuenta a Mike. Eran las tres y media de la mañana y la fiesta no tenía para cuándo acabar. Lucas y Max se habían ido recién, y Dustin se quedó dormido en el sofá al lado de Chasse. Will y él parecían los únicos medianamente cuerdos así que decidieron irse a casa de Mike, la cual estaba a unos 20 minutos caminando. Tomaron a Dustin de un brazo cada uno, y se lo llevaron casi a la rastra por el vecindario. Iban riendo de cualquier cosa, mientras Dustin soltaba incoherencias de ebrio y tropezaba a cada rato; también se reían de sus compañeros bebiendo sin control, de la cantidad de tragos nuevos que probaron, hasta que Mike ya no pudo aguantar más, porque era lo único que había tenido en la cabeza toda la noche.

- No puedo creer que te hayas dado un beso con Lucas. Ebrios son insoportables, de verdad.

- Yo no tengo la culpa. - Will se reía. - Además, es Lucas. Puede ser muy guapo y lo que sea que las chicas piensen, pero se sintió como si besara a mi hermano.

- ¿De verdad? - Mike se detuvo, ya estaban fuera de su casa. - ¿De verdad lo sentiste así?

Ese gesto inmóvil tensó el ambiente, logrando que Will lo mirara.

- Claro, ¿crees que porque soy gay me van a gustar todos mis amigos hombres?

- N-no, claro que n-no. - Le respondió Mike rápidamente, moviéndose de nuevo, apurando el paso a la puerta del sótano.

- Y-yo también qui-quiero un b-beso t-tuyo, Will. - Dustin los hizo reír a ambos. Definitivamente, hablando de ebrios, él era el peor del grupo.

Al entrar, intentaron hacerlo lo más despacio posible, y dejaron caer a Dustin en el sofá donde, claramente, no había espacio para más personas. Ahora que Nancy ya no vivía con ellos, y ese día se estaba quedando con Robin y Jonathan en la casa de Steve, su habitación había pasado a ser la de invitados, aunque nadie la había usado como tal todavía. Nadie quería entrar a Hawkins después del “terremoto”. Por lo mismo, los colchones que normalmente estaban en el sótano, ahora estaban en esa habitación, donde hoy se habían quedado a dormir los amigos de Holly. Solo quedaba una opción para dormir, y Mike lo sabía, pero no sabía si Will también lo había notado.

- La habitación de Nancy está ocupada, ¿te parece si vamos a mi habitación? Prefiero dormir en algo blando, si no te molesta. - Will no parecía sorprendido. Es más, si parecía que ya se lo esperaba. Mike apenas podía verlo entre la oscuridad, pero solo eso bastaba para que su pecho se le apretara.

- Claro. Si me devuelvo a esta hora a casa así, mi mamá tendrá más que una cosa que decirme, y créeme, me lo dirá ahora, no en la mañana.

Ambos subieron las escaleras riendo despacio, intentando que no crujiese tanto. Dustin ya no se movía y parecía haberse acomodado en el sofá. La casa estaba callada, tranquila, sin nada extraño, como antes. Llegaron al segundo piso y Will pasó al baño antes que Mike, mientras él ordenaba un poco su desastre.

A pesar de todo el tiempo que pasaban juntos, sus amigos no solían entrar a su habitación, si no que lo hacían todo en el sótano. Will no era la excepción, pero Mike sabía que la razón era diferente. No se sentía capaz de calmarse a solas con él en un espacio donde habían compartido tantas cosas, y donde él todavía tenía pegados dibujos de hace cinco o seis años, antes de que las cosas cambiaran, antes de que Will desapareciera, y antes de que El apareciese en sus vidas, para después desaparecer también, ahora para siempre.

- Mike, ¿estás bien? Pareciera que quieres vomitar. - Will le estaba tocando el hombro mientras se sentaba a su lado en la cama desecha.

- N-no, creo que dejé de beber a tiempo. Aunque no sé si pueda decir lo mismo en la mañana - Le sonrió. - Voy al baño.

Mike no lo dejó responder y salió de a habitación. Estuvo tantos meses evitando pensar en todo lo que sucedía a su alrededor, que ahora las sensaciones lo estaban desbordando. Tenía las orejas rojas, y sentía caliente el lugar donde Will lo había tocado. Y ese beso. Ese estúpido beso de mierda.

 

Cuando Mike volvió a su habitación, Will estaba acostado en su cama. Se había quitado los zapatos, y miraba los dibujos y posters a su alrededor. Tenía la mirada perdida. Mike se acercó a su closet y le lanzó unos shorts y una camiseta de manga corta.

- Mejor así, ¿no? - él también sacó unos shorts del closet para él y se desabrochó su cinturón. Will desvió la mirada. Mike estaba rojo, avergonzado, y no sabía muy bien si era por quitarse los pantalones frente a su mejor amigo, quien ahora le parecía el ser más hermoso que había visto en su vida, o por ese maldito beso con Lucas, o por el alcohol.

- Si, mejor así.

Ambos se pusieron de espaldas. Mike se cambió sus shorts y se quedó con una camiseta sin mangas, y Will tenía su camiseta de Volver al futuro favorita. Le quedaba un poco larga, aunque no era como si Mike tuviese alguna queja. Ambos se sentaron en el borde de la cama intentando que el techo no diese tantas vueltas. Sus brazos se tocaban y Mike comenzó a mover su pierna. Will puso su mano en su rodilla.

- No hagas eso, de verdad me pone de los nervios.

- Lo siento. - Le sonrió. - ¿Aún prefieres el lado izquierdo? Puedes dormir como quieras. - Eso sonó más íntimo de lo que esperaba.

- S-si, está bien. - Will se acosto hacia atrás y Mike se quedó fijamente mirando sus labios, las cuales respiraban rápido. Max tenía toda la razón, cómo podía ser posible que Lucas lo hubiese besado antes que él. Debería habérselo arrancado de los brazos, haberlo llevado a otro lugar y… - ¿Puedes mantener la lámpara de lava encendida? Por favor.

- C-claro.

Mike se levantó y apagó la luz principal, y ambos se acomodaron bajo las mantas, en la cama de una plaza y media.

Al tener a Will a su lado, Mike podía oler su perfume mezclado con alcohol. Ambos estaban mirando el techo, y sus pensamientos repetían la misma imagen una y otra vez. Sabía que era porque estaba celoso, y que Max tenía razón en todo, como siempre. Al menos se alegraba de ahora tener problemas que no involucraban un peligro de muerte inminente.

- Mike, ¿estás despierto? - La luz era baja. Will se había volteado a su lado.

- Si, ¿no puedes dormir?

- No, la verdad es que… - Will dudó un momento. No parecía seguro de si seguir hablando o no. Tal vez el alcohol lo estaba ayudando. - Quería decirte que me alegró mucho verte reír hoy. Creo que no te veía así desde hace mucho tiempo. - Claro que Mike no tenía idea de cómo responder a eso.

- Es porque… estábamos todos juntos. Además, ya no nos persigue un psicópata que intenta destruir el mundo. - Will sonrió. - Y porque le diste un puto beso a Lucas.

- Tenías que mencionarlo de nuevo. - Ambos se rieron. - De haber sabido que eso te haría tan feliz, nos hubiésemos besado antes.

- Me niego a ver eso de nuevo, por favor.

Se reían, y Will volvió a mirar el techo, ahora con sus brazos bajo su cabeza. Ya no les daba todo vueltas. Mike cada vez veía con más claridad hacia dónde quería derivar esta conversación, pero tenía tanto miedo…

- No quiero verte besando a nadie más. - … aunque la comunicación nunca ha sido su fuerte. Will lo quedó mirando. - D-digo, no al frente mío al menos. - Y cada vez, todo salía peor.

- Bueno, no planeaba que medio Hawkins viese mi primer beso, ni tampoco que tú estuvieses ahí, pero ya ves.

Oh, odiaba tener razón algunas veces.

- O-oh, lo siento. No lo sabía. Y probablemente Lucas tampoco.

- Lo sé, si no lo estoy culpando. Yo accedí. - Sonrió y volvió a voltearse hacia Mike. - Al menos fue un buen beso, después de todo.

El pecho de Mike estaba apunto de explotar y sus orejas estaban calientes. Bendita lámpara de lava.

- ¿Ah, si? ¿Y te hubiese dado lo mismo si era Dustin también? ¿O Max? - Will se quedó pensando un momento antes de responder.

- La verdad es que si. Tampoco es algo tan importante, ¿no? Lo importante es que sea con alguien que te importe, eso lo vuelve… especial.  - El estómago de Mike dio un vuelco. Si, era verdad. Él recordaba su primer beso. Ese día, en el gimnasio del colegio, con el olor a cloro de la piscina en la ropa de El, y su rostro de sorpresa. Lo más valiente que había hecho en toda su vida hasta ese momento, para después no volverla a ver casi por un año. Al menos Will estaba de vuelta.

Al menos Will estaba de vuelta. En el hospital, sonriente como siempre. Como si esa semana nunca hubiese pasado.

- Tienes razón. Intento creer que para El fue especial. - Hubo un pequeño silencio.

- Claro que lo fue Mike. Todo lo que vivieron juntos fue especial para ella.

- Menos ese semestre en Lenora, me imagino. - Rió y miró a Will, quien le sostuvo la mirada. Parecía esperar una respuesta que ni siquiera Mike sabía era capaz de dar en voz alta. - No pude volver a decirle que la amaba Will, nunca más. Y creo que ella lo sabía también. Que las circunstancias nos mantenían juntos, pero… pero ya no me sentía de esa manera hacia ella desde hace bastante tiempo. Creo que, por eso… me ha costado tanto. Y me costó tanto entenderlo también. De verdad creía que… que todo lo que sentía era real.

- Creo que lo estas tomando de la peor manera, de verdad. Tu la amabas, aún la amas. Tal vez no como ella a ti, pero eso no significa que menos. En ese momento, lo que sentían ambos era real. Tuviese o no las etiquetas equivocadas. Ahora, a todos solo nos queda aceptar su decisión y vivir con eso. No es justo, pero eso lo que es.

Will siempre tenía las palabras correctas para él, y tenía tanta razón.

- Aunque ahora que estamos confesando cosas, y que veo tus paredes con mis antiguos dibujos (por cierto, gracias, pero que vergüenza), también me quedan algunas cosas por confesar. - Will hablaba muy rápido y el corazón de Mike estaba latiendo muy fuerte, tanto porque se había sacado un peso de encima, como porque los ojos de Will brillaban muchísimo, y solo lo veían a él. - La pintura que tienes ahí. - La señaló a un costado del escritorio. - Debo aceptar que me alegra verla ahí, que te gustase, pero… te la entregué por las razones equivocadas. Lo que realmente quería ese día era… confesarme.

¿Qué?

- Y como soy un cobarde, y tu estabas tan mal por lo de El que… te mentí. Y me arrepiento hasta el día de hoy. Tal vez yo ayudé a que hayas tenido toda esa confusión de la que hablas. - Le sonrió y volvió a mirar el techo. Mike solo quería que sus ojos volviesen a los suyos. - Aun así, todo lo que te dije ese día… si lo sentía, pero El no la comisionó. Incluso, nunca la vio.

Claro que Mike recordaba ese viaje como si hubiese sido hace una semana. Tiene vivos los recuerdos mas importantes, y uno de ellos fue su conversación con Will en la van, cuando le entregó esa pintura, y sus palabras lo hicieron sentir que era capaz de todo. Que realmente era útil. Ahora, si lo fue o no, es lo que lleva teniendo borroso todo este tiempo.

Por otro lado, ¿la confesión de Will estaba sucediendo en ese momento, o Mike se lo estaba imaginando?

- Mike, di algo que puedo con tus gritos, pero no con que te quedes callado. - Mike no notaba cuánto tiempo llevaba en silencio.

- Will, no eres cobarde. Incluso, eres la persona más valiente que conozco. No te culpes por esto. Yo tampoco fui el mejor amigo ese tiempo, y lo siento tanto. También, lo siento por no haberme dado cuenta antes. Perdona por el daño que te hice. - Ahora estaban de frente en las almohadas, cada uno con un brazo bajo su mejilla. Una comodidad que no sentían hace mucho tiempo. Will le sonreía y Mike sintió que podía morir tranquilo.

- Tampoco estoy eternamente enojado contigo por no notarlo. Solo… me da un poco de risa que nunca te hayas dado cuenta. Los chicos lo saben hace mucho. Probablemente, El también lo sabía. - Mike intentaba no ilusionarse con lo que estaba pasando, pero era imposible. Le sudaban las palmas y su corazón latía muy rápido.

Sabía que solo tenía que preguntarle, pero por qué tenía tanto miedo.

- ¿Max también? Por Dios… ya veo por qué hoy estuvo molestándome toda la noche.

- ¿De verdad?

- Si. Dijo que… - Tragó saliva. - … que cómo era posible que Lucas te hubiese besado antes que yo. - Ahora sí que sus orejas iban a explotar.

- Bueno, es que el reto fue con él, no contigo. - Will dudó un momento antes de seguir. - ¿Te hubiese gustado que fuese contigo?

- Después de lo que me acabas de contar, no sé si lo merecía. - Mike sonrió y puso su mano en su mejilla. Los ojos de Will ardían bajo la luz tenue de la lámpara.

- Podrías ser el segundo, si quieres. - Soltó Will, en un susurro casi imperceptible. Si no hubiese sido que estaban tan cerca, Mike no hubiese podido escucharlo. Sus narices se tocaron y las manos de Mike temblaban.

- ¿Puedo serlo? Aunque no creo ser mejor que Lucas.

- Yo si lo creo.

La mano de Mike acercó los labios de Will a los suyos esos pocos centímetros que faltaban. Primero un toque suave, limpio. Luego, Mike giró su rostro y movió sus labios casi por instinto, viendo hasta dónde Will era capaz de aceptarlo, y aunque ambos comenzaron despacio, Mike abrió sus labios y Will se abrió paso, profundizando el beso, pasando uno de sus brazos por su cuello, enredando sus dedos en su cabello.

A Mike solo le bastó ese movimiento para tomar la cintura de Will y pegarla a la suya, disfrutando su aroma y grabándolo en su memoria. Se dedicó a explorar sus brazos, sus manos, su cuello, y no tardó en llegar a su espalda, y meter la manos por debajo de su camiseta, sintiendo a Will temblar bajo el toque de sus dedos. Por su lado, Will exploraba su boca, hambriento. Lo tomaba del cuello y lo apegaba aun más. Tanto, que Mike no se dio cuenta cuando lo tenía encima suyo, dandole más espacio para seguir tocando.

Will se metió entremedio de sus piernas y bajó sus labios a su cuello, mordiendo un poco, sacudiendo el cuerpo de Mike contra la cama que crujía. Mike bajaba sus manos de vez en cuando y lo presionaba contra él aun más. Sus manos en su espalda, sus piernas entrelazadas, sus bocas alimentándose como si llevaran años de hambruna, de ganas de hacer todo lo que estaba pasando en ese momento.

Mike se sentó en la cama y subió la sudadera de Will por sobre su cabeza, hasta que se la sacó. Un collar le colgaba sobre la piel fría, y Mike quería calentar cada centímetro. Partió besando su cuello, bajando de a poco, luego por su pecho, y lo tomó de la cintura con ambas manos, mordiéndole. Will tuvo que morderle el labio.

Respiraban con fuerza, besando cada parte de la piel del otro. Will no tardo en quitarle la parte de arriba a Mike y besarlo por completo también, tratando de no causar tantas cosquillas. Sus toques se sentían cuidadosos, calurosos, reales, como si siempre hubiesen estado ahí, esperando.

- Mierda, Mike…

- ¿Qué, acaso no te gusta este “segundo beso”? - Mike le sonrió con sus labios en su pecho, aspirando su olor, sintiendo cómo su pecho subía y bajaba con su respiración. Will sonreía.

- Mmm… pensaba que habías tenido bastante experiencia con El, ¿qué pasó?

- No te siento desconforme.

- No lo estoy.

Mike necesitaba controlarlo todo, apretarlo contra sí y beber de él, así no iba a olvidar jamás su olor. Lo tomó de la cintura y lo volteó, subiéndose sobre él, con sus piernas rodeándolo. Presionaba sus caderas y su estomago daba mil vueltas. Mike sudaba mientras bajaba desde los labios de Will hasta su cuello y su pecho, luego a su estomago y al borde de sus caderas, donde lo tomó del muslo y lo miró a los ojos.

- ¿Esto está bien?

- Si.

Will le estaba sonriendo con los ojos, mientras le tomaba del pelo y sentía que todo el mundo era suyo desde ese momento. Comenzó a pasar sus labios por el borde del short de Will, mojando la zona, sintiendo cómo le tiraba el pelo. Volvió a la altura de su boca, y lo miró a los ojos.

- Desde ahora, quiero ser todas tus primeras veces.

La cara de Will, contra todo, se puso aún más roja. Mike, por su lado, tenía la respiración apresurada y sus caderas ardían al tacto de los dedos de Will, los cuales habían comenzado a entrar a su short desde la espalda. Mike no sabía que se podía ser tan feliz.

- Más te vale.

Will presionó sus manos para pegarse fuertemente a Mike, besándolo desesperado. Ambos se rozaban con fuerza, con miedo de avanzar más. El torso de Will tenía unas cuantas marcas moradas. Mike no se había dado cuenta de cuándo hizo eso. Cómo, alguna vez, pudo dudar de este sentimiento.

Todo estaba tan bien ahora.

El cabello de Mike caía sobre las mejillas de Will. Había un jadeo intenso entre sus labios, y sus manos ya estaban por todas partes. Mike nunca había sentido que quería estar así con alguien. Toda la pena, el olvido, la confusión y el dolor parecían haberse ido de la foto. Estaba tan feliz que ni siquiera podía decir nada.

 

Estaban acostados el uno al lado del otro. Ya estaba saliendo el sol y tenían los labios hinchados. Mike estaba sobre el pecho de Will, después de haber cerrado el seguro de la puerta de su habitación. Escuchaba su latido rápido y solo quería grabar ese aroma en su memoria. Esta vez, no iba a cometer los mismos errores. No iba a perderlo de nuevo.

- Lo siento Will, pero estoy enamorado de ti. Y si ya no te sientes así, está bien. Me lo merezco por ser tan… por no haberme dado cuenta de nada, nunca. Hasta el último momento.

Will se tensó por un momento bajo los brazos de Mike.

- Te perdoné hace tiempo ya Mike, cuando me di cuenta que esto no tenía que ver contigo, o al menos no del todo. - Hizo una pausa. - Y aunque he intentado olvidarme de ti, no ayuda mucho el verte todos los días, y tus miradas cada vez que caminamos a tu casa, o cuando nos sentamos a ver una película bajo la misma manta, o cuando jugamos D&D y te atreves a coquetearme con tu personaje, o todas las veces que te he pillado mirándome mientras no puedo dormir porque te tengo demasiado cerca… ¿Qué más puedo hacer, si lo único que he hecho estos años es estar enamorado de ti?

Ah, bueno, eso sí era una confesión.

El corazón de Mike iba a explotar mientras levantaba la vista, y lo esperaban los ojos brillantes del que, hasta hace un par de horas, parecía ser solo su mejor amigo.

- No irte. No te vayas. Y, por favor, nunca vuelvas a besar a Lucas.

Will se rió.

- Nunca más.

Notes:

Si, yo también estaría feliz de ser el primer beso de Will Byers <3

¡Gracias por leer!