Chapter Text
Cuando el mago completo el hechizo, Peter pensó que todo terminaría, que iría a su casa con su familia y comería la rica sopa que MJ preparaba siempre.
Que vergüenza pensar que el universo (o el multiverso en este caso, je) se compadecerse sobre él.
Cuando despertó estaba en un callejón sucio y que olía feo. Lleno de pis, vómito y algo de sangre.
Definitivamente no me gustaba este lugar. Se levantó del suelo un poco mareado de un instante a otro su sentido arácnido empezó a gritar.
El peligro era inminente. No sabía que lugar de mala muerte lo abra tirado el mago. Pero tenía que salir de ahí.
Estaba a punto de empezar a caminar cuando un quejido lo sobresalto, su cabeza se giró de manera imposible hacia el sonido y ahí está Peter tres.
Tirado sobre el piso con sangre goteando por la sien. Sus pies se movieron solo para a ir a ayudar a su yo alternativo, Peter tres levantó la vista con clara dificultad y lo único que le oyó decir fue: —¿Porque te ves así?
Peter levantó una ceja interrogativo mientras ayudaba a levantar a Peter tres y lo miro mejor.
¿Porque te ves así?
Resonó en su cabeza cuando vio que de hecho, Peter tres también se veía diferente, se veía mucho más joven.
Un nudo de le hizo en el estómago, tenía que mantener la calma y ayudar a Peter tres.
—Tu también te ves diferente. —dijo con voz suave.
Peter tres soltó un quejido en cuanto pudo sostenerse en pie. Aún así Peter no lo soltó y aprovechando que ahora era más alto que Peter tres, le reviso la cabeza.
—¿A que te refieres? —dijo sin aire Peter tres.
—Tienes una conmoción cerebral. —susurre.
—¿A que te refieres? — insistió con más urgencia.
—Ojos azules y pelo negro. —dije mientras revisaba los ojos de Peter tres.
Definitivamente una conmoción cerebral. pensó.
—¿A que te refieres? — repitió como un disco rallado.
Hice una mueca, Peter tres debería de estar en shock y además con una conmoción cerebral. Bien, él podía con esto.
—Vamos. Necesitamos encontrar refugio. —se acercó y coloco un brazo por sus hombros cuando escucho la arcada de Peter tres.
No le dio tiempo a reaccionar cuando ya estaba empapado de vómito.
—Lo siento...—dijo Peter tres casi sin aliento.
Me mire la ropa e hice una mueca.
—Da igual —intente mantener mi voz suave— Necesitamos...
Un chillido.
Un niño soltó un chillido y luego uno de los contenedores de basura se abrió de golpe.
—¡Esto es asqueroso! —chillo otra vez la vocecita dentro del contenedor.
Quise dar un paso hacia el contenedor pero dado que Peter tres parecía casi inconciente no pude.
Un niño salió del contenedor cayendo con la elegancia que solo una araña puede reconocer.
Peter uno.
Apenas llegó al suelto se quedó inmóvil mirándonos. Pensé que también estaba en shock. Me equivoque.
—¿¡Porque están asi!? —chillo con urgencia. —¡Se ven más jóvenes! ¡Pero son más altos que yo!
Peter uno siguió revoloteando al rededor de nosotros sin callarse. En otras circunstancias encontraría la situación ridícula, dando el hecho de que apenas llegaba a la altura de mi rodilla. En esta circunstancia solo pensaba en como mantener a salvo a las dos pequeñas arañas que se veían más jóvenes por alguna razón.
En una ciudad ajena que hacía que sus sentidos se volvieran locos, con dos pequeños más que tienen el metabolismo a la par de un tanque y además con los cambios físicos obvio que todos habían experimentado. Peter podría decir que no sabía que hacer, pero encontraría la forma de mantenerlos a salvo. Siempre lo hacía.
En medio de sus pensamientos siento como algo escalaba fluidamente por su espalda y luego un "¡Hola!" Justo al lado de su oreja izquierda. Giro la cabeza hacia esa dirección y se encontro con la gran sonrisa de Peter uno, quien ahora también tenía los ojos azules y pelo negro.
—¡Lo siento si te moleste! —empezo Peter uno— Pero soy muy pequeño y supongo que me cansaré más rápido si caminan, ¡Tampoco sé dónde estamos! Así que supuse como tú eras el mayor podrías saberlo, pero ya me retracte porque todos parecemos confundidos. Además, siempre me ha gustado escalar, es algo de la araña ¿No? ¡Y tu eres muy alto! Como una torre así que te escale ahora mismo porque no podía escalar a Peter tres porque creo que ya se está quedando dormido —le dio una mirada triste a Peter tres quien efectivamente estaba dormitando apoyándose en él— Así que me subí a ti. Aquí huele muy feo y tengo mucha hambre, tu hueles muy feo.
—Peter tres me vómito encima, tiene una conmoción cerebral. —explico.
—¡Ah! ¿Y como ayudo? —pregunto mientras se acomodaba en mi espalda.
—Solo...no te escapes y has lo que yo diga ¿Está bien? —susurre a Peter uno quien asintió repetidas veces.
—Si, si. Entiendo.
Suspiré.
—Bien... —mi mirada fue hacia Peter tres— ¿Puedes caminar?
Peter tres soltó un quejido.
—Supongo que no —dije suavemente y lo agarre en brazos.
Peter tres ni se inmutó.
En tres minutos salíamos del callejón y cuando ya pasaron diez minutos buscando algun lugar para dormir, tenía dos arañitas dormidas encima mío.
