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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-01-28
Updated:
2026-01-28
Words:
1,763
Chapters:
1/2
Comments:
4
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20
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2
Hits:
220

DIVORCIO

Summary:

Ella solo anhela una cosa en esta vida, y es tener un hijo con su esposo. Ya cumplio todas sus metas y solo quedaba esta por tachar de la lista. Pero, una tensión comienza a nacer entre ellos tras la distancia por parte de Kim Seungmin, quien ultimamente solo se enfoca en el trabajo. Las peleas se vuelven diarias y Lee Minha termina por solicitar una cosa.

El divorcio.

Notes:

Inspirado en la relación de casados del especial "SKZ FAMILY"

Ya esta terminado. Es corto. Narración de sexo no explicito.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: La tormenta antes de la paz.

Chapter Text

Seungmin y Minha se casaron hace cuatro años, y hace seis meses que la femenina viene pidiendo el divorcio a su esposo.

¿La razón?

No sabe cual es la verdadera razón por la que quiere el fin de su relación. Tal vez la cantidad de horas que pasa sola en la casa mientras Seungmin trabaja, o puede ser la poca intimidad que hay entre ellos hace más de ocho meses. Aunque también puede ser el hecho de que, después de años de relación y la pedida de mano, Seungmin nunca le hablo de hijos.

Desde muy pequeña soñó con eso, el deseo de Minha por tener hijos era tan grande como la distancia que puede haber entre la tierra y el sol. Anhelaba poder cargar con su bebé, vivir la eperiencia y crecer con ella. Por eso no pretendía estar con un hombre que no quisiera lo mismo. Era una mujer bonita y deseada por todos, había visto como su cuñado, Jisung, se le quedaba viendo en varias de las reuniones familiares. Amaba a su esposo, pero más amaba la idea de crear sus propios hijos. Y Seungmin no le daba eso.

¿Aún vivían juntos? Claro que si.

Ante los varios intentos de querer divorciarse de su esposo, la esperanza de la chica crecía un poco más. Minha creía que el hecho de que Seungmin aún no le concediera el divorcio era porque tenia planeado cambiar, que pelearia por ella, por aferrarse a lo que tenían. O capaz muy en el fondo, Minha nunca tuvo la intención de separarse de su esposo, y por eso aún seguía bajo ese techo. Pero, ¿Hasta que punto era sano aguantar? Seungmin no cambiaba en nada y si se quedaba esperándolo sus oportunidades se iban de la mano con el tiempo perdido.

Luego de pensarlo por un tiempo considerablemente largo, planeó un escape de su vida. Huir esa misma tarde, preparando sus maletas con ropa y algunas pertenencias especiales, para dejar la casa antes que su esposo llegara. Porque sabía, que en cuanto lo viera, todo se iría para atrás. Ella volvería a confiar y esperar por algo que no sabe si iba a pasar.

Una vez listo todo, se apresuró a salir de su habitación para llegar a la escalera y estar a pasos de su dichosa libertad. Pero el ruido de las maletas sobre el suelo se detiene. Su mente nublada no le permitió escuchar como alguien ya se hacía presente dentro de la casa, sorprendiendose al escuchar su voz debajo de las escaleras frente a la puerta principal.

- ¿Dónde vas?

Minha se asustó. En un rápido vistazo analizó la hora en su reloj y se sorprendió. Era temprano.

- Que raro verte tan temprano en casa. - dijo mientras seguía intentando bajar las maletas con ella, permaneciendo firme a su plan. Ignorando, o tratando de evitar la mirada de su esposo.

- Dije, ¿A donde vas?

Seungmin caminó hacia las escaleras, interponiendose entre el cuerpo de su esposa y el próximo escalón, y Minha suspiró algo molesta y cansada, antes de soltar las maletas, golpeando las ruedas sobre las maderas en un fuerte ruido.

- Ya te lo dije Seungmin, no vengas a hacerte el sorprendido ahora.

- ¿Sorprendido de que?

- Te dije que quiero el divorcio. - la palabra hizo incomodar a Seungmin, dejándolo estático por unos segundo. Segundos que la femenina aprochecho para volver a agarrar sus cosas e intentar irse. El castaño fue más rápido y la tomó de la muñeca izquierda, impidiendo que siga su camino.

- Yo no firme nada así que...

- Yo si.

Era verdad, Minha no tenía intenciones de volver a ver a su esposo. Por lo cual dejo los papeles firmados sobre su cama, con una nota avisando el porqué se iba... o algo así. Tal vez mintió un poco en ella, tal vez solo quiso dañar el poco amor que Seungmin le tenia para que pudiera soltarla con facilidad. Porque nada era peor que aferrarse a alguien por amor, y no iba a dejar que Seungmin pase por eso, prefería mil veces que la odiara a que sufriera por ella.

- ¿Tú...que? ¿En serio Minha? ¿Queres tirar todo esto a la mierda así sin más?

- Tengo que irme Seungmin...

- ¿Cuál es el motivo? Dime, ¿Cuál es la razón por la cual la señorita quiere terminar con esto? - Minha tenía la mirada en un punto fijo, negada a decir una palabra. Pero el ya estaba empezando a enojarse, frustrarse. - Te pregunté algo Minha.

- ¡Quiero un hijo Seungmin, y si tú no me lo vas a dar otro lo hará! - La reacción de él viajo desde la sorpresa ante las palabras de su esposa, para pasar a una de enojo con solo pensar en que otro hombre tocaría la delicada piel de su mujer.

- Con que un hijo quieres...

Seungmin agarro el cuerpo de Minha, subiéndolo a su hombro y volviendo a subir a su cuarto matrimonial, dejando las maletas tiradas en el último escalón de la larga escalera.

- Seungmin, ¿Qué haces? ¡Bajame! - decía mientras luchaba por salir de sus brazos.

- Dijiste que querías un bebé, bueno eso vamos a hacer.

- No, yo no quiero...No quiero que sea así. Seungmin por favor...~

Su voz se quiebra, y sus golpes son más fuertes. Quería liberarse de su agarre. Seungmin la baja con delicadeza para buscar aquellos ojos que tanto amaba, fallando en el intento. Podía verse la cristalina capa creciendo en aquel lugar o su nariz color carmesí que tenía siempre que lloraba. Ella se sentía pequeña ante la presencia de su esposo, quería irse y no volver.

- Minha... No entiendo, necesito que me expliques que es lo que queres. Primero me dices que me vas a dejar porque no te doy hijos, pero después que no quieres...

- Es que.. no quiero que sea así. No quiero que lo hagas porque sabes que me voy.- suspiró y se rasco levemente la cien - Quiero que el bebé sea producto del amor entre dos personas, no de la calentura del enojo y los celos. Solo déjame ir, ¿si?

- No. Yo no puedo dejarte ir Minha, yo te amo. Te amo demaciado.- afirmó acercándose a su esposa- No había tocado el tema de los hijos porque quería terminar primero mi proyecto.

- Claro... el trabajo.

- Escuchame. - Insiste. - Porque una vez que termine eso, recibiré un ascenso, que eso nos permitirá comprar una casa más grande...

La sorpresa volvió. ¿Acaso Seungmin si pensaba en hijos?

- Espera ¿Qué? ¿Tú pensabas...? ¡Seungmin! - gritó y le pego levemente en el pecho- Es que... ¡¿Qué te pasa?! Literalmente te estaba pidiendo el divorcio y ¿No fuiste capaz de explicar nada?

- Iba a ser una sorpresa...

Minha estaba muy molesta. Pasó los últimos meses pensando que su esposo ya no la amaba, había pensado en estar con otros hombres. ¡Dios mio, había pensado estar con su cuñado! Y él no era capaz de decirle la verdad.

- ¿Sabías que cuando te molestas, tus orejas se ponen rojas? - rió - Aveces me detengo a pensar si en cualquier momento saldrá humo de ellas...

- No es chistoso.

- Amor, solo intento alivianar el momento.

Seungmin suspiro antes de acercarse a su esposa, acorrandola contra la pared. Minha sentía como sus cuerpos se pegaban, el roce producía cierta electricidad que viajaba a sus más bajos deseos.

- Entonces...- Su voz provoca algo en ella que no sentía hace un tiempo - ¿Aún quieres hacer ese bebé? Porque tu escote me lo esta dejando muy difícil amor...

Minha puede ser que no esté pensando con claridad, que solo quiera dejarse llevar por el deseo y la pasión. Porque al levantar la vista, pudo ver aquellos labios que adoraba besar, aquella nariz característica del hermoso perfil de su esposo... y esos ojos... negros como la noche pero brillantes como la luna. En este momento desearía no amar demaciado a su esposo, desearía no sentirse tan deseada cuando el la miraba. Pero le era imposible, porque Seungmin realmente la amaba, en todas sus formas y facetas.

Estaba tan perdida en como los dedos de el se metían entre su blusa y su piel, que no se dio cuenta que ya se estaban besando. Como hace meses no lo hacían. Extrañaba sentir sus labios, su lengua adentrarse dentro de su boca. Extrañaba como Seungmin mordía su labio inferior y delineada el superior con su lengua. Extrañaba como el siempre quería más de ella, más de su cuerpo.

Por eso no le sorprendió que ya estuvieran en la cama desnudos mientras el beso seguía con la misma intensidad que hace minutos. Seungmin estaba sobre ella, rozando su pecho contra sus sensibles botones rozados y erectos. Todo de Seungmin podía volver agua la situación, como sus manos tomaban su cintura. Como su lengua se deslizaba por su cuello, pechos y abdomen. Como su lengua trabajaba rápidamente en su intimidad, estimulando aquel punto erojeno en su cuerpo. Para luego subir y besar ahora con sus labios más brillosos que antes, su boca.

Sentir la caliente piel de él, sobre la suya, la hacia erizarse. Seungmin ya estaba duro. Pues llevaba meses sin ver a su esposa de esta forma, pero no podía decir que había olvidado como se veía. Al contrario, el recordaba cada detalle de su cuerpo, como su cintura encajaba perfectamente en la palma de su mano. Como aquel característico lunar sobre su pezon derecho desaparecía cuando subía en alto. Y también recordaba la mirada de su esposa cuando quería más. Por eso no tardó en alinear su pene en su intimidad, para entrar lentamente.

¿Podría haberla preparado? Si, pero a Minha le gustaba más así, de cierta forma le gustaba el dolor en la penetracion. Entre más fuerte y rápido, ahí era. Hoy iba a jugar un poco con eso, entre la velocidad de sus estocadas y el pequeño juego de su pulgar sobre su clitoris, haría que Minha llegara primero que el.

Las minutos corrían al igual que las gotas de sudor en la frente de Minha, quien ahora se encontraba montando a su esposo y siendo ahora ella, la que juega con la velocidad. Ambos estaban cerca, podías notarlo en como el cuerpo de ella se movía con rapidez mientras trataba de mantener la poca compostura que le quedaba. Seugmin sostenía su cuerpo con fuerza, buscando dar estocadas más profundas cada vez.

No paso mucho para que ambos acabarán juntos, la sensación en sus cuerpo esta vez era diferentes. Ambos fueron concientes de lo que acaban de hacer. Y solo quedaba esperar. Unieron sus labios nuevamente en lo que sus respiraciones y cuerpos se recuperaban.

- Te amo...

- Te amo Min, nunca lo dudes.

 

-----

Fin.

Notes:

Hay un extra donde se cuenta como Minha llevó el embarazo y el nacimiento de su bebé. Si les interesa saber que pasa, no duden en comentar.

Saludos!
Gracias por leer :)