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Se suponía que no había lugar para uno más.

Summary:

Alguien entró donde no debía.
No sabía qué reglas estaba rompiendo.

No era un invitado.
Tampoco un intruso.

Se suponía que se iría.

Provocó incidentes.

Alteró protocolos.
Comprometió la seguridad general.

Se suponía que sería temporal.

Y cuando nos dimos cuenta,
ya no estábamos preguntando por qué había llegado…
sino qué haríamos
si se iba.

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O donde Danny se muda accidentalmente a la mansión Wayne y Bruce tarda tres semanas en darse cuenta.

Notes:

Cuando vi este post en tiktok dije “vamos a escribirlo” y tardé cerca de medio año en hacerlo pero finalmente ha llegado el momento de publicarlo. Tengo varias ideas guardadas para futuras publicaciones. Espero les guste

Chapter 1: Bienvenido a Casa… ¿O No?

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Bueno, esto era incómodo, pensó Danny mientras Bruce Wayne lo miraba fijamente. 

 

—¿Quién eres? 

 

La pregunta flotó en el aire. Danny estuvo a punto de reírse por lo absurdo de la situación, pero se contuvo. Había pasado tres semanas en esa mansión y era la primera vez que realmente lo notaban. Si Jason no hubiera dicho nada, habría seguido siendo un fantasma… figurativamente, claro.

Tenía delante un gran festín de desayuno y, por una sola pregunta, ahora tendría que conformarse con un plato de panqueques y desaparecer tan rápido como pudiera. Pero antes, quizá antes hay que regresar un poco en el tiempo.

 

Hace 3 semanas

 

Tenía serios problemas. Había escapado de su casa, destruido el laboratorio de sus padres, arruinado el de Vlad y casi eliminado toda la investigación de la GIW. Y, para colmo, ahora estaba sin hogar, todo por una horrible cadena de coincidencias.

¿Y qué había hecho después? Escapar tan lejos como pudo, saltando de un problema a otro. Gotham parecía el último lugar donde alguien lo buscaría, pero la ciudad de la oscuridad no ofrecía más que nuevos problemas. Sus pocas horas de descanso no habían sido suficientes para borrar el agotamiento de su mente y su cuerpo.

¿Quién en su sano juicio se atrevería a meterse en la guarida del murciélago? Solo un loco… o un adolescente desesperado con ganas de ver la luz del sol al día siguiente.

 

Había pasado cerca de una semana desde que escapó y aún no encontraba un buen lugar donde dormir. Estaba tan preocupado por que alguien relacionado con la GIW lo encontrara y lo capturara que no había logrado descansar bien. Tenía ojeras, y su estómago gruñía tan fuerte que estaba casi seguro de que cualquiera podía oírlo.

Tan distraído estaba que no se dio cuenta de dónde se encontraba. Tampoco es que conociera bien Gotham, pero había estado evitado las zonas lujosas para no llamar la atención ni aparecer en alguna cámara de seguridad.

 

Fue tanta su hambre, o quizá que su mente estuviese en otro lado, que, cuando alguien lo tomó del hombro y lo guió hasta un taxi, su cerebro hizo cortocircuito.

 

¿Lo estaban secuestrando? ¿Cómo había llegado a esta situación?

 

Lo estaban metiendo en un taxi, sí, pero no estaba del todo seguro de qué estaba pasando. Lo único que podía pensar era que se encontraba en uno de los episodios más confusos de su vida.

 

— El señor Wayne me mandó a que lo recogiera y que lo llevara directo a casa — Escuchó decir a su secuestrador.

 

El taxista miró por el espejo retrovisor y añadió, como si fuera lo más normal del mundo

 

— Hoy el señor Alfred y el Señor Wayne estarán afuera todo el día por lo que me mandaron a mí

 

No lo había amenazado con un cuchillo ni con un arma, y tampoco había sido brusco. Quizá no era un secuestro del todo. El taxi arrancó rumbo a lo desconocido.

 

Danny, atónito, frunció el ceño. 

 

Entonces el nombre Wayne resonó en su cabeza y lo hizo tensarse. No solo porque lo había escuchado mil veces en las noticias o en historias que vinculan el apellido Wayne con Batman, sino porque ahora estaba en camino a la mansión de uno de los hombres más poderosos del mundo.

 

¿El señor Alfred? ¿El señor Wayne? ¿Era una broma de mal gusto o realmente lo estaban llevando a la mansión de un multimillonario? Sabía que el pensamiento que se formaba en su mente estaba mal, pero… si no iban a estar ahí, tal vez podría aprovechar para descansar y, al menos, encontrar algo para comer hasta que regresaran. Estaba seguro de que en algún momento alguien le dijo que robar a los millonarios estaba bien por lo que entonces no estaría haciendo nada malo, y si es que en el raro caso de que lo llegaran a atrapar solo se haría invisible y se iría a la próxima ciudad donde pudiera esconderse.

 

¿Y todo tan... normal? 

 

¡No! ¡Esto estaba mal! 

 

¡Tenía que bajarse de este taxi en ese mismo momento!

 

—Llegamos —dijo el conductor mientras se estacionaba frente a las rejas de la mansión—. Informaré al señor Wayne. Que tenga un buen día.

 

Y tan rápido como lo habían metido al taxi, lo dejaron ahí.

 

¿Sus pensamientos habían sido tan ruidosos como para no darse cuenta del tiempo? Había visto cómo las casas cambiaban al acercarse a su destino, pero aun así todo se sentía tan irreal.

 

No podía simplemente entrar a esa mansión, ¿Verdad? Miró el taxi, pero ya se había ido. No podía pedirle que lo regresara al lugar donde lo había recogido; ahora estaba más perdido que antes.

Suspiró y dio un paso hacia adelante, solo para girar y dar otro en dirección contraria, indeciso. Podía entrar como Phantom y cometer una pequeña fechoría… o regresar todo el camino a pie, sin rumbo fijo.

La decisión se tomó sola cuando las rejas se abrieron para darle paso a la enorme mansión. Quizá eran automáticas, pero en ese momento definitivamente parecían una invitación.

 

—Bueno, con permiso… —murmuró.

 

Avanzó por el largo camino hasta la puerta, preguntándose si debía tocar o simplemente entrar. 

 

¿Qué demonios?

 

La abrió lentamente y se sorprendió al ver que no estaba bloqueada.

¿Las mansiones solían dejar la puerta abierta, o solo ésta había decidido facilitarle la vida a cualquiera?

Ya estaba dentro. Demasiado tarde para dar marcha atrás.

Su plan había cambiado: ahora las prioridades eran encontrar comida, un lugar donde descansar y, si podía, escapar antes de que alguien lo notara. Si todos iban a estar fuera, quizá no era tan mala idea aprovecharse de la mansión.

 

¿Qué podría salir mal?

Notes:

Que no se note que recien estoy aprendiendo lo basico de ao3. Quizas vean muchas notificacioes en algun momento. Una disculpa.
Aqui dejo el link del post que inspiro este FF: https://www.tumblr.com/seronefada/757510440315207680/danny-moved-in-the-wayne-manor-it-took-them-three?source=share