Chapter Text
Esa escena la vivió tantas veces que siempre la tiene grabada de fondo. No importa cuánto tiempo pase, nunca olvida esa escena.
Él está encadenado, llorando, ensangrentado y deseando con todas sus fuerzas morir. Lejos de él, mirándolo con asco, están dos hombres corpulentos que lo habrían matado hace rato si no tuvieran prohibido hacerlo. En el mismo lugar, mucho más cerca, está un joven de apariencia femenina que grita con odio, rencor y promesas de muerte.
Pero no hacia él, sino al único aliado que tenía en ese lugar, el cual abogaba por él aún a costa de sufrir ataques. No atacaba de vuelta, pero impedía que lo siguieran atacando. Ese hombre, cuyo honor como caballero y con el deseo de sentir que su existencia importaba, que existía, era su protector.
Extendía su tortura, hasta que volviera a morir.
El dolor era descomunal, no solo físico, sino también el mental y emocional. No solo saber que nadie lo conocía le perturbaba, sino que el odio que varios le tenían y, peor aún, las luchas entre ellos porque algunos querían defenderlo, le partían el corazón. Solo podían hacerlo mirar en llanto, deseando que todo termine. Deseando que, la próxima vez que muriera, pudiera volver a antes de que pasara todo esto.
Deseaba hacerlo todo bien, que todo saliera bien, pero al final la tortura no terminó ese día y de hecho fue acompañado por el sufrimiento del idiota que quiso sufrir a su lado. Así fue que comenzó la noche más horrible que experimentó hasta ese entonces, hasta que en una mañana, todo terminó.
Cuando un nombre pudo ser recuperado, fue suficiente para que él junto a otras personas lograran terminar con su tortura. Fue gracias a haber extendido el sufrimiento, de encontrar formas de posponer su muerte, que logró llegar a vivir ese mañana en el que pudo ser liberado. En el que pudo, con el corazón partido y el cuerpo destrozado, empezar a intentar reconstruir su vida.
Fue el comienzo de un viaje lleno de muerte, de pérdidas y de un final más amargo que dulce, pero...
—... Llegué a una respuesta. Pude encontrar una conclusión.
Fue lo primero que se dijo apenas se levantó del pasto verde seco que decidió usar para dormir esa noche. Usualmente suele dormir en el hueco de un árbol que encontró hace ya varios años, pero a veces le da ganas de probar algo más fresco. De dormir mirando las estrellas y despertar con los rayos del sol.
Aunque la noche fue nublada y el sol brilla por su ausencia, por lo menos la temperatura es ideal. Siempre es ideal con él, pero por lo menos, a diferencia del bastardo anterior, él disfruta de sentir la naturaleza. De recordar que él, en el pasado y el presente, fue y es un humano. Que no es un monstruo.
Satisfecho con ese pensamiento, miró a su alrededor, un paisaje de solo árboles con ningún animal a la vista y sonrió con melancolía. No es que fuera diferente a otras ocasiones, pero a veces desearía despertar rodeado de vida. Que la vida dejara de evitarlo por culpa de lo que tiene dentro y el hedor que emite.
Todo este lugar tiene su olor, y aunque no es un olor horrible desde su punto de vista, entiende que para cualquier otro ser, es un olor horrible. Es lo que pasa cuando está destinado a portar el olor de la Bruja por lo que le quede a este mundo. Es su deber llevar la esencia de ella y de quienes son sus pares hasta el fin de los tiempos.
No es que eso le guste...
Negando con la cabeza para olvidar esos pensamientos lamentables, decidió empezar a recorrer el lugar. Estirar las piernas siempre era bueno y ya no encuentra divertido meterse en su mundo de las ideas, imaginando mangas o animes del principio al final. Claro que lo hace, pero solo para recordar su pasado. Recordar quién fue antes de llegar a este mundo.
A duras penas recuerda cosas puntuales de su mundo. Claro que sus padres siempre están presentes y él jamás olvidará su gusto por el pelo blanco ni tampoco los momentos más vergonzosos de su vida escolar (por desgracia) pero cosas como países que no tuvo tan presente en su vida o algunas reglas de su antigua sociedad empiezan a ser cosas más difusas.
Y él sabe que existió un continente llamado América, pero si le pidieran nombrar tres países, pues...
—... De seguro me iría mal en geografía, jaja.
Encontrando humor en la desgracia de ir olvidando su mundo original, siguió paseando por el bosque al que llama hogar, mientras el clima comenzaba a ser algo cada vez más difícil de ignorar.
—... Que día tan triste...
Las nubes oscuras en el cielo, el viento desolador y la carencia de todo ruido de civilización o naturaleza prospera. No es que no hubiera árboles por aquí, y desde luego ha visto algunos animales rondando la zona, pero... no lo ven. Lo ignoran. Le tienen miedo. Le esquivan. Le temen. Le odian.
Él ha olvidado cuando fue la última vez que pudo acariciar un animal y ni se diga de una persona. Desde hace tanto tiempo que ya ha olvidado cuando ha empezado, su vida se ha basado en pasear por un lugar que le rechaza solo, con sus pensamientos como su única compañia. Era... era molesto, y un poco hiriente, pero es un dolor al que se ha acostumbrado. Se ha insensibilizado.
No es que sea todo tan malo. Finalmente, tras tanto sufrimiento, tras tanta muerte y tras tantos fallos, finalmente está en paz. Finalmente puede reposar, lejos de la guerra, de la muerte y de las perdidas. No es que obtuviera un final feliz, y desde luego lo que perdió nunca fue recuperado, pero ha aceptado la realidad hace tiempo. Y no es que todo fuera tan malo.
Por lo menos esas personas no lo odian. Ya no lo hacen. Claro que no lo aman y nunca lo harán, pero por lo menos se ha ganado un tenue respeto. Por lo menos son conscientes de que él fue definitivamente alguien en sus vidas, alguien valioso, que hizo mucho en el pasado por ello y que hizo mucho por ellos en el futuro.
No fue suficiente para ganarse su amor, pero por lo menos le abrazaron al final. No fue por amor, sino por compasión. Él lo sabía entonces y ahora más, pero el pensamiento de que les importaba lo suficiente para mentirle piadosamente es suficiente para estar en paz. Es suficiente para que Natsuki Subaru, el olvidado por el mundo y el Arzobispo de la Avaricia, esté en paz.
Está en paz... Ha aceptado su destino. No tiene lugar a donde ir y tampoco puede morir de vejez. Su poder ya es tan grande que el único héroe capaz de matarlo solo puede llegar a un punto muerto.
—... Pero él ya murió, ¿no?
Difícil saber el paso del tiempo. Definitivamente han pasado más de setenta años desde que lo vio por última vez, pero Subaru está seguro de que fue más tiempo. Reinhard, el que abogó por su inocencia en todo momento y que lo defendió en su momento más bajo, era un hombre perfectamente capaz de superar a la muerte si quisiera... pero ese héroe no le tendría miedo a la muerte.
Debió morir con una sonrisa triste, feliz de haber salvado tantas vidas, pero asesinado a muchas más, de haber hecho las paces con su familia, pero terminar perdiéndola, de tener a Felt en su vida, pero sin encontrar el amor. Era un héroe trágico, obligado a ser un arma viviente que, tras tanto dolor, por lo menos logró obtener consuelo. Recibió una recompensa.
Recompensa por su sufrimiento...
—... Ja. Que idea tan absurda. El dolor nunca es recompensado. Solo trae más dolor.
Reinhard fue afortunado y Subaru no lo querría de otra forma. Aunque lo que le hizo a ella nunca lo podrá olvidar, él deseó que obtuviera la felicidad. Y la obtuvo... esperaba que sí. No es que estuviera ahí para ver el final.
Pero si el mundo puede estar tan tranquilo, entonces está bien, ¿no?
Con ese pensamiento aburrido y tranquilizador, él se sentó en la roca que reclamó como su silla personal. No le dolían las piernas ni tampoco tenía necesidades: su Autoridad le impedía sufrir cualquier problema. Pero, a pesar de ello, Subaru se negó a ser complaciente con su poder. No quería perder su humanidad y por eso, aún con todo, se esforzó en ser humano.
Recordar, añorar, aceptar, pasear, anhelar, desear, lamentar... Él abrazó todos esos sentimientos, no dejó que murieran, para recordar que él era humano, no un Arzobispo. Él no sería Petelgeuse, Regulus, Sirius o los Trillizos Glotonería: conservaría su humanidad, no caería hasta lo más bajo.
No se convertiría jamás en el monstruo que el mundo quiso que fuera. Se aseguró de nunca caer tan bajo. Se aseguró de que, aunque las personas a su alrededor no lo recordaran, de amarlos y de salvarlos. Se esforzó un montón por negar el dolor y abrazar el cariño que le tuvieron. Y por eso, al final, fue recompensado por la paz.
Ellos no lo odian... pero no lo aman. Fue un punto muerto, un final lamentable para lo que debió haber sido una historia sobre convertirse en el héroe que quería ser. Quiso salvarlos a todos y al final muchos murieron o encontraron un final insatisfactorio. Él falló, fracasó, fue un héroe fallido.
... Pero un héroe.
Salvó al mundo, le trajo paz, la mató para salvarla y pudo lograr que las personas que más le importaban fueran felices. No hay duda de que fue un héroe, al menos en un nivel general y personal. No cantarán nunca alabanzas sobre su sacrificio y puede que en unos quinientos años él sea solo un mito del que no prestan mucha atención.
Pero fue un héroe. Pudo ser el héroe de Rem. Pudo salvar a Emilia. Pudo hacer tanto...
...
—... Y sin embargo, no me quedó nada jaja.
No es que importe mucho ya. Ellas lograron salvarse y vivir bien. Fueron felices, de eso no hay duda, y todo gracias a él. Es... es una pena que no fuera con él, y que nunca lo amaran como él las amó, pero pudo ser peor. Por lo menos Rem no le guardó más rencor y Emilia le deseó suerte. Por lo menos ellas lo recordarán con algo de cariño... Aunque puede que Rem solo no ponga cara de asco cuando piense en él.
El pensamiento... duele, pero duele cada vez menos, por mucho que quiera esforzarse por recordar esos sentimientos. No es posible sentir el mismo dolor tantos años con la misma intensidad: llegará el día en que no sienta nada, y es entonces cuando tendrá que esforzarse por encontrar otras formas de mantener su humanidad.
Formar nuevas conexiones, familia, adoptar mascotas, volverse granjero... Llegará el día en que tenga que hacer algo para recordar que él es, de hecho, humano.
Es humano, por mucho que su cuerpo ya no lo sea. Su espíritu es humano, y eso es lo más importante.
Fue con ese pensamiento que Subaru miró al cielo nublado, el cual empezó a lanzar gotas de lluvia pequeñas pero que anunciaban ser más cuantiosas con el pasar de los minutos. Como no podía enfermarse y su ropa estaba congelada en el tiempo, no había nada de que preocuparse. Él podía mirar al cielo y maravillarse con la lluvia.
—... Bueno, una vida de granjero no suena mal. La gente no tendría que tratar tanto conmigo, así que no se asustarían, y con el tiempo se darán cuenta de que soy inofensivo. Si... en unos cien años, haré eso. Es mejor que pase el tiempo suficiente para que dejen de tenerme tanto miedo.
Por muy héroe que fuera, su poder aterró a la gente y nunca fue visto como algo más que un posible enemigo. Fue la necesidad mayor de enfrentar el fin del mundo lo que les hizo confiar en él y fueron sus aportes lo que le ganó una ley aprobada por los Cuatro Reinos de dejarlo en paz. Claro que Vollachia lo quiso entre ellos, pero por respeto a su pasado con sus amigos, declinó.
Tampoco parecía que Vincent esperara algo diferente.
—... Él ya murió también, ¿no? Debe estar gobernando su hijo. O quizás su nieto... De hecho, ¿quién seguirá vivo hoy?
Subaru no sabe cuánto tiempo ha pasado, pero por lo menos sabe que pasaron setenta años... hace años. Más de cien años es ser, de hecho, bastante conservador.
Reinhard habrá muerto, Felt también, los de Vollachia están muertos y los que conoció en Kararagi también están muertos (aunque casi todos murieron en la guerra final). Beatrice debe seguir viva y Emilia también. Rem... ella ya debe estar muerta, asi como Ram. Otto también. Roswaal ya prometió no seguir ocupando los cuerpos de su descendencia cuando se cumplió su objetivo y Garfiel, por muy semihumano que sea, ya murió también.
Ferris se... si, y el bastardo de mierda de Julius también está muerto... por lo que Emilia y Beatrice ahora están solas. De su tiempo, solo quedan ellos tres... 'Los padres y la hija'.
...
—...
... Aunque ya aceptó que perdió el amor que pudo haber tenido desde el momento en que su nombre fue borrado, ¿de verdad tenía que haber alguien quien ocupara su lugar? ¿De verdad Emilia tuvo que enamorarse de alguien más con él viendo todo el proceso? Incluso si él no tenía derecho a mandar sobre sus sentimientos, que pasara eso ante sus ojos mientras moría una y otra vez por su bien fue demasiado. No pudo evitar sentirse herido y con derecho, por más vil que pueda sonar.
Él arriesgó tanto, pero al final fue un caballero cualquiera el que se ganó su amor. No fue Reinhard ni tampoco el perfecto de Julius, sino un tipo con el que apenas tuvo una relación fuera del desprecio oculto. De hecho, está seguro de que el que puso veneno en su comida esa vez fue él. Está seguro de eso.
Él, un tipo tan promedio, se convirtió en el amor de Emilia. Un mediocre, alguien más mediocre que él.
... Pero, a pesar de eso, a pesar de cuánto le molesta incluso hoy en día que Emilia haya elegido a una persona tan mediocre... ella de verdad estaba feliz. Ella fue salvada por Subaru, si, pero solo ante la muerte: los demás dolores, esos que no pudo ver o impedir por estar más preocupado por salvar el mundo, no los pudo solucionar.
Al final Natsuki Subaru eligió ser un héroe en lugar del caballero de Emilia, y por eso terminó así.
—Pero el cabrón de Julius logró ser ambas cosas.
Por un tiempo, lo odió profundamente y le deseo lo peor... pero cuando estuvo al borde la muerte varias veces al intentar proteger a todos los que le importaban, entre ellos a la propia Emilia, que colaborara para protegerlo de la tortura a pesar del dolor que le infringieron y de la opinión pública y que, justo antes de recibir un ataque mortal para protegerlo, declarara que él era su amigo más preciado.
... Bueno, en un punto odiarlo es demasiado mezquino hasta para él. Y no es su culpa que, por alguna razón, el nombre de Natsuki Subaru fuera evaporado de la existencia a un nivel que ni el mismo Gula entendió. Solo pudo culpar a Pandora, y por suerte ya la mató después de cumplir con su petición.
Julius se aseguró de que no lo torturaran cuando ambos no tenían sus nombres, aún a pesar de que eso le ganó un maltrato que, de solo pensarlo, le daban escalofríos aún en estos días. Él fue un bastardo que se quedó con el sueño ideal que más anhelaba, pero tristemente todos esos años en los que él tuvo que luchar, él luchó y también se ganó el amor.
Y de seguro el bastardo murió sintiéndose culpable de haberle robado 'su vida'. Que 'no era justo que ambos tuvieron finales tan diferentes'
Por eso no pudo enojarse más con él y aceptó ser su amigo. No el mejor, porque él jamás cambiará a Otto en su corazón, pero sí fue un amigo.
... De verdad Subaru esperaba que haya tenido una muy buena vida. Que dejara de lamentarse por lo que no fue y disfrutara de la recompensa al final de su viaje. Que aprovechara el dolor de pelotas que fue salvar la vida de Anastasia y que juntos fueran la pareja más rica y recta de todo el mundo.
De verdad... desea lo mejor para él.
—...
Mirando el cielo gris hasta el hartazgo, suspiró.
—... La lluvia hoy está muy fea... Más de lo que nunca la vi...
... No puede evitar sentir que esto es un mal augurio. Es un sentimiento que no se puede quitar desde hace unos días: que algo grave va a ocurrir pronto. Que todos sus planes se van a ir al demonio muy, pero que muy pronto.
¿Pero cómo sería posible? Satella está muerta, Pandora también, el Culto fue destruido, el bucle de Flugel se rompió y el Dragón encontró la paz. Claro que quedaron problemas en los reinos como el racismo hacia los Demi-Humanos, el caos que siguió siendo Gusteko y que Kararagi terminó hecha un desastre, pero Subaru confía que esos problemas ya lo habrán solucionado la gente del presente.
El fin de la historia ya llegó: su viaje ya terminó. Puede que muchos no llegaran a ver un mañana y que quienes sí lo hicieron no terminaron de la mejor forma, pero aun así se logró un final esperanzador. Aunque nadie sepa o aprecie la magnitud de su historia, Subaru confía que no desperdiciarán sus esfuerzos.
Que la gente que luchó junto a él se encargó de transmitirle un buen legado a quienes siguieron. Que el mundo ahora está feliz.
... Pero esta lluvia no es nada feliz.
—...
Mirando hacia el cielo en busca de respuestas que no llegarían, Subaru pasó el resto del día en la misma posición en su roca de confianza, mirando a algo más allá del cielo, sea lo que fuera. Mirando y recordando toda su vida hasta este momento, tanto lo malo como lo bueno.
Se dejó llevar en un punto por los recuerdos más alegres que pasó con sus seres queridos. Pensó en el pastel que le hizo Emilia para despedirlo y de cómo de verdad se esforzó en que quedara bien. Pensó en Rem, quien, a pesar de guardarle rencor por motivos dolorosos pero justos, aun así, le contestó a cada pregunta que le hizo y ella, a su vez, le preguntó muchas cosas.
Pensó en Beatrice, la cual, a pesar de ya no compartir la misma cercanía, seguía siendo una buena persona que quería lo mejor para todos. Aunque no fuera su Contratista y aunque ella eligió a Emilia en sus recuerdos, todavía pasaron todo el día bromeando entre ellos, como si fueran los viejos tiempos que solo él recuerda. O en Otto, el cual, hasta el final, prometió hacer todo lo posible por averiguar qué pasó con su nombre.
Pensó en cómo Garfiel le dijo que lo consideraba un hombre fuerte en cuerpo y espíritu, o en que Ram, con su lengua afilada, todavía le preparó panes para el viaje hacia donde fuera a ir. O en que Meili le agradeció por todo lo que hicieron por ellos, asegurándole que no eran solo las palabras que Petra le habría dicho, sino las suyas propias.
Pensó en todos los amigos que formó, ya fueran viejos o nuevos.
Pensó... pensó un poco en ella, a pesar de que se esforzó por no dejarse hundir en la tristeza.
Pensó tanto que, sin que se diera cuenta, la lluvia paró y el cielo nocturno, con todas sus estrellas, iluminó el firmamento. Ahí, acompañado de las estrellas que tanto le gustan, el tiempo pareció ser solo un mero concepto sin importancia.
Volvió a sentirse como si tuviera veinte años, incluso menos. Volvió... volvió a vivir.
Solo pudiendo mirar con adoración el cielo, una sonrisa lamentable se escapó de sus labios. La sonrisa del héroe que cumplió su trabajo, pero que pudo haberlo hecho mejor.
Que pudo ser mejor.
...
...
—... No sé si existe el más allá aquí, pero si existe, espero que estés viéndolo conmigo. Yo... yo no te olvidaré. Lo malo y lo poco bueno que hiciste. Yo... yo te recordaré.
Recordará al monstruo que, al final de su vida, se convirtió en persona, de aquí hasta el fin de los tiempos.
Fue al día siguiente, con el sol del mediodía golpeando con toda la intención de herir, justo cuando finalmente decidió que era un buen momento para dormir una siesta, que alguien se apareció frente a él.
—Natsuki Subaru-kun...
... Alguien que debería estar muerta.
—¿Anastasia...?
[FIN DEL CAPÍTULO. NOTA DE AUTOR ACLARANDO DUDAS A CONTINUACIÓN]
Hola.
... Se estarán preguntando qué es esta mierda, ¿verdad? '¿Qué mierda haces escribiendo esto en lugar de terminar tus otras historias, Genesis? ¡¿Dónde están mis fics de Pokémon?! ¡¿PARA CUANDO ACTUALIZAS ENSEÑANDO A AMAR?'
Enseñando a amar debería publicarse en unas horas o al mismo tiempo que esto, y en cuanto a los fics de Pokémon, es en lo que me centraré mientras termino de escribir Eroge. Y sobre lo que es esto... bueno, es complicado.
Miren, yo soy un fanboy de Oregairu bien hardcore y ahora mismo tengo un montón de ideas para ese mundo, pero también, mal que me pese, soy fanático de otras historias. De franquicias que quiero igual que Oregairu. Tengo un par de ideas sobre Fate que DE VERDAD quiero escribir, escribir mi fic de RWBY ha sido sorprendentemente adictivo y también soy un fanboy enfermo de Re:Zero.
No quiero dejar de escribir Oregairu y, de hecho, la idea de continuar o darle un final apropiado a mis fics antiguos está empezando a entrar con fuerza en mí, pero me doy cuenta de que, ya sea por la vida real o porque lograré mi meta de ser un escritor propio, mi tiempo en esto de los fanfics no es eterno. Claro que me quedaré hasta terminar Eroge y eso seguro me lleve unos cuantos años, pero después... no lo sé.
Por eso, temiendo que centrarme tanto en un solo fandom acabe por impedirme experimentar con otras historias, es que quiero, por lo menos, escribir ideas sobre fanfics de otras franquicias. No creo que llegue a terminar mis ideas más ambiciosas (no sin quedarme aquí diez años por lo menos (ja) ) pero por lo menos quiero intentar algo aquí. Quiero aportar algo a otros fandoms.
Y así nace este fic. Con todo lo anterior dicho, ahora puedo dirigirme al fandom de Re:Zero.
Soy TheGenesis, un escritor mayormente conocido por fics de Oregairu y con cierta historia en el fandom de DDLC (aunque no lo parezca). Soy un escritor muy ambicioso y con más imaginación de la que puedo escribir. No he terminado ninguna idea, pero estoy en proceso de ello y, salvo excepciones, suelo continuar por un largo tiempo mis fanfics. No esperen que escriba algo que solo llegue al capítulo 3. Mínimo 15 capítulos tienen asegurados.
Mi tendencia suele ser escribir en primera persona, pero intenté escribir en tercera persona porque es lo que parece ser normal en este fandom. Aun así, si lo aceptan, querría escribir en primera persona a futuro. Podemos dejar esto en un Prólogo, o sea, algo especial. Ustedes dirán.
Soy fan de Re:Zero, pero no taaan fan. O sea, no me suelo leer las historias secundarias ni tampoco he leído los EX. Estoy al día con la novela, pero me falta contexto del mundo. Amo a todos los personajes en mayor o menor medida y si, eso incluye a Heinkel. Mi personaje favorito es Subaru, y le siguen Vincent, Rem, Garfiel, Julius y Priscilla. Extrañamente, suelo pensar que Emilia es mejor para Subaru, aunque me gusta más con Rem.
Finalmente, sobre este fic en concreto... Básicamente, quise darle un giro al concepto de Re:Forgotten. Entiendo que es una idea popular a la par que detestada y que muchos no suelen terminarla. Pero, como siempre, yo me quise complicar un poco las cosas y decidí que, en lugar de escribir sobre ese escenario, era más interesante lidiar con las consecuencias de tal suceso.
No sé qué nombre le ponga a esto, pero uno que me resuena es 'Después de la Historia del Olvidado'. En pocas palabras, este es un escenario que transcurre mucho después que Re:Forgotten, uno que, aunque muy cruel en algunas cosas, no lo fue en otras, y que logró tener una conclusión 'agridulce'. Es una historia que buscará lidiar con los dolores que deja una historia así y como todos buscarán sanar de una u otra forma sus traumas del pasado.
Es una historia que me sienta bien dada mi experiencia en Oregairu. Es una historia... no la llamaría 'controvertida' pero que tocará temas sensibles como que, bueno, Emilia terminó amando a otro hombre.
Sé que cosas así son controvertidas y que el miedo al NTR es algo que yo también comparto, pero sentí que una historia en la que ella siguió soltera tras tantísimos años era demasiado idealista... aunque, pensándolo bien, si puedo ver a Emilia haciendo eso.
El caso, esto no es NTR, Julius no tiene nada que ver con esto ni tampoco quiero escribir una historia porno. Con eso aclarado, creo que pasaré al último punto.
Las parejas... Soy una extraña mezcla entre harem y 'aquí no hay romance' desde que volví de mi bloqueo. Puedo escribir una sola pareja y de hecho tengo una idea ambiciosa que involucra a Subaru en una relación completamente monógama, pero, digamos que por motivos argumentales y porque, lo admito, me gusta, esto es un 'harem'.
Pero... Bueno, no esperen que sea uno 'normal'. Después de todo, aquí no estamos hablando de jóvenes en la flor de su juventud, sino de auténticos tatarabuelos en cuerpos de jóvenes. No esperen algo 'normal'.
Las parejas están anunciadas ya en caso de que tarde demasiado en actualizar, pero igual lo diré: son Anastasia, Rem y Emilia, en ese orden de importancia. Ya es su trabajo preguntarse cómo diablos funcionará eso.
En fin, se me hizo largo, pero es porque es mi primera introducción auténtica al fandom y quise dejar las cosas claras. Lamento haber pegado esto al capítulo, usuarios de AO3, pero por esta vez lo vi necesario.
En fin, espero sus opiniones. Ya no estoy en ese punto de mi vida en que me importan los fav, follows, comentarios y kudos para continuar un fic, pero claramente si a nadie le gusta esto, me tomaré mi tiempo, sin presiones. Pero tranquilos, que esto, como mínimo, tendrá otro capítulo, aunque reciba amenazas o solo quince comentarios de artistas ansiosos por plasmar mis ideas en sus dibujos.
Jeje. Bueno, fue un placer. Nos leemos más pronto que tarde.
