Chapter Text
-Me pregunto si esta vez Sasuke regresara a la aldea-
Sabía que las probabilidades de que lo hiciera eran prácticamente nulas pero no por eso podía dejar de fantasear con eso mientras regresaba a casa, pensar en Sasuke no era algo nuevo, al final del día mis pensamientos siempre regresaban a él. Y hoy desde que Sikamaru trajo el informe de su misión más reciente, en el que notificó que había concluido, tengo que aceptar que no he podido pensar en nada más que en él.
Tiene meses que se fue y aunque se supone que era una misión que no debió de llevarle, a lo mucho, poco más de 1 mes, henos aquí 7 meses después.
Ciertamente era raro que a alguien como a él le tomará más tiempo del previsto, casi siempre solía terminar sus misiones con una eficiencia sorprendente, y en el peor de los casos, no solían pasar más de 2 meses para que mandara su reporte y tras un par de días de descanso solicita una nueva misión, y ya que él no disfruta venir a la aldea por mucho que insista que es bienvenido, iría a buscarlo personalmente a entregarle su nueva misión, si bien esa parte no me molesta pues el tener una excusa para salir de la aldea me da un respiro de todas mis responsabilidades, preferiría que viniera a la aldea eso nos daría mucho más tiempo para hablar y ponernos al día, quizás incluso podría convencerlo que quedarse un par de días, en cambio precisamente por mis responsabilidades no puedo permanecer más que un par de horas fuera de la aldea, por lo que el tiempo que tengo para hablar con él es mucho más reducido de lo que me gustaría. Por eso el poder verlo y hablar con él durante un par de horas, bajo la excusa de ir a asignarle una misión, se convirtieron en momentos invaluables que esperaba cada mes.
Por eso cuando note, por que claro que lo note, que se había tardado MUCHO más de lo esperado no podía evitar pensar: ¿Qué situación puede llevar al gran Sasuke Uchiha a demorarse tanto en una misión?
Sasuke era inequívocamente fuerte, sabía que la probabilidad de que fuera herido de gravedad o asesinado en combate era prácticamente imposible, lo sabía, no había nadie mejor que yo mismo capaz de afirmar eso, pero eso no significa que dejara de preocuparme por él, era consciente de que estaba a un par de días de ir a buscarlo si es que seguía sin dar indicios de vida; por eso cuando Shikamaru entró a su oficina esta mañana y le informó que el reporte de Sasuke llegó durante la noche, mi curiosidad y necesidad por saber qué demonios había pasado durante su misión, no hizo nada más que aumentar.
Me encontré revisando el reporte que mandó apenas supe que estaba aquí y ciertamente no tenía nada que me diera alguna pista de que pudo causar una demora tan grande, y eso sin mencionar que Sasuke es terriblemente vago en todos sus reportes y este no era la excepción; la misión consistía en seguir a un grupo de desertores con habilidades inusuales de Kirigakure, descubrir su motivación y neutralizarlos para llevarlos de vuelta a la aldea a que enfrentarán juicio, se decidió enviar a Sasuke pues se tenía la sospecha que no se tratase de un grupo aislado y que podrían ser miembros de algo más grande. Pero aunque así fuera y no se tratase de simples rebeldes inconformes con el Mizukage actual, el tiempo que tardó en esta misión era simplemente demasiado, había estado demasiado tiempo fuera, demasiado tiempo sin saber nada de él.
¿Qué pudo haber pasado?¿Estará bien?, de acuerdo a Chōjūrō el tampoco había recibido noticias o informes de él, hasta el día de ayer en la noche cuando de repente 7 meses después de iniciada su misión, le llamaron los vigías informándole que Sasuke se encontraba en la entrada de la aldea con los desertores neutralizados pero vivos y un reporte increíblemente vago donde explicaba que las sospechas eran ciertas, existía una organización cuyo objetivo era destruir Kirugakure por resentimiento al Mizukage y todo el país en general, pero que ya había sido neutralizada.
Pero... ¿Y ya?, solo por eso no había dormido adecuadamente desde hace meses sintiendo una opresión en mi pecho ante la duda de que diablos podría estar pasando para que se tardara tanto; Pensarlo de una forma tan banal, como que solo era una misión, que algunas misiones se alargan, que es parte del trabajo de ser un ninja, solo hacía toda la incertidumbre de la situación extrañamente dolorosa.
Todas las noches regresaba a la misma idea una y otra veces, dejar todo por un par de días o quizás incluso unas cuantas semanas para ir a buscarlo, saber que estaba bien ya cuando regresara enfrentaría las consecuencias de mi abandono, pues una cosa de la que irremediablemente me había dado cuenta desde hace un par de años, era que no podía dejarlo ir, que tal vez si le pudo haber pasado algo, no podía dejar de pensar en que no podía abandonarlo, que no podía dejar que me abandonara.
No podía aceptarlo. La simple idea me causaba dolor de cabeza.
De hecho esta mañana me desperté decidido a irme en un par de días sino es que mañana mismo si es que seguía sin saber nada de él. La única razón por la que no lo había hecho antes era por la confianza, por la estúpida, ciega y sincera confianza que tengo en Sasuke.
Confío en Sasuke, confío en su fuerza, confío que no hay nadie más fuerte que él y sé que él puede hacer cosas increíbles; la probabilidad de que fuera a buscarlo, lo encontrara y que estuviera bien, si bien, calmaría la incertidumbre y el dolor que me provoca la idea de abandonarlo o más bien que me abandonara, abriría paso a una posibilidad mucho más dolorosa que un simple y estúpido dolor de cabeza; la posibilidad de que Sasuke pensara que no confiaba en que podía cuidarse solo, en que piense que creo que necesita de mi siempre, en que piense que no creo en él, en que no confío en él, ni de lo que es capaz, y eso jamás podría ser así. Darle esa errónea impresión a Sasuke de que pienso eso de él, sé que lo lastimara, y lastimarlo a él, me destruiría por completo. Se que jamás diría en voz alta que lo lastime, pero yo lo sabría, lo vería en sus ojos, por eso no me había decidido a irme antes, por miedo a que creyera que no confío en él, por eso decidí hacer precisamente eso, confiar en Sasuke, confiar en que estaba bien, claramente no ayudó mucho a la ansiedad que crecía en mi pecho noche con noche pero me permitió que fuera manejable, decidí darle 6 meses extra hasta que fuera a buscarlo, después de 6 meses tendría una excusa lo bastante sólida para justificar el que fuera a buscarlo en medio de una misión, sin que creyera que no confío en él y lo pudiera lastimar. Puedo decir que al final, pareciera que estaba leyendo mi mente porque regreso justo cuando estaba a punto de irme.
Soltando un fuerte suspiro, miré al cielo nocturno esperando que este me diera las respuestas que necesitaba de todas las preguntas que se formaban en mi mente, o que por lo menos me ayudara a despejar la misma de todos mis pensamientos, lo cual para ser sinceros no necesitaba de mucho esfuerzo, solo elimina a Sasuke de ahí dentro y ten por seguro que mi cerebro quedará en blanco.
-Hahaha...- Era realmente irónico a decir verdad.
La noche era tranquila, despejada, podía ver la luna completamente sola, no había nubes, no había estrellas, sólo la luna brillando, era hermosa, hacía cuánto que no la veía, algunos meses supongo.
-Como Sasuke- dije en un susurro, bajando la vista.
Apenas salieron esas palabras de mi boca, me percate que volvíamos al mismo ciclo de siempre, Sasuke viviendo gratis en mis pensamientos, otra vez. Necesitaba distraerme un poco, ya eran demasiadas ideas cruzando por mi mente, y ya tenía suficiente con el agotamiento de estar todo el día en la oficina, ahora que sabia que ese idiota estaba bien, al fin podría dormir sin nada mas en mi mente. Pero que se prepare pues apenas mande el recado para avisar que está listo para la siguiente misión que no dude que lo interrogaré sobre qué diablos pasó para que tardara tanto en completarla.
Levanté la vista para ver cuánto faltaba para llegar, solo para darme cuenta que, sin notarlo, ya había llegado a casa, fue apenas entonces que pude escuchar la distracción que necesitaba, Boruto y Himawari jugando en el salón, o por lo menos Himawari lo hacía, Boruto solo permanencia en el sillón leyendo algo. Sin esperar más entre a la casa, que aunque en ella estaba mi familia, a quienes amaba incondicionalmente y estaba profundamente agradecido por ellos, era también consciente que a veces se sentía dolorosamente...
Vacía.
-Ya estoy en casa- Dije mientras me quitaba los zapatos.
-Bienvenido, Naruto- Dijo Hinata con una sonrisa, mientras se limpiaba las manos con un trapo y salía de la cocina, para encontrarme en la entrada, como todos los días desde hace 13 años; para ser sincero, parecía que los años no pasaban para ella pues no podía negar que sin importar cuánto tiempo haya pasado se sigue manteniendo hermosa, como una estrella.
-Pero al final la luna siempre lo es más-
-PAPÁ!!, llegaste- Escuche gritar a Hima, cuando apareció de la puerta que da al salón corriendo apresuradamente hacia mí para lanzarse directo hacia mis brazos.
-Así es mi princesa, ¿Qué tal estuvo tu día?, ¿Te divertiste?, no creas que olvidé que hoy fue tu día de prueba en la academia.
-Si, me divertí muuuuu-cho y sabes papá, ya lo decidí, quiero ser una shinobi- Dijo con esa sonrisa que parecía lo iluminaba todo.
-Enserio?!, que increíble, estoy seguro de que serás la más fuerte de todos- Le di un fuerte abrazo, y la bajé al suelo. Abrazarla era lo que necesitaba, amaba a Hima y a Boruto (aunque este último pareciera odiarme), podía estar seguro que lo hacía, cuando estaba con ellos era como si todo el cansancio desapareciera, era como si fueran lo que necesitaba, no me sentía...
Vacío.
De repente escuché pasos provenientes del salón, más pesados, totalmente diferente de los de Hima, para empezar estos no se escuchaban ni apresurados y ni siquiera venían hacía mi dirección.
-Tarde, como siempre, nada nuevo- Escuche decir a Boruto, mientras subía las escaleras, con un tono ¿despectivo?, ¿decepcionado?, ¿sarcástico?, no estoy seguro, no logro entenderlo del todo, y eso que todavía no ha entrado por completo a la adolescencia, temo por mi cuando ese día llegue.
-Boruto, ya habíamos hablado de esto- Lo reprendió Hinata.
-Ugh... si, como sea ya cene, me voy a la cama, buenas noches mamá, buenas noches Hima, descansen-
-Buenas noches hermano, tu también descansa-
-Buenas noches Boruto- Dijo Hinata -Hima sube tú también, que ya se paso tu hora de dormir y sabes que tienes que descansar, mañana te espera un largo día, y ya te permití esperar a que llegara tu papá, ahora a lavarse los dientes y a la cama mi amor-
-Si mamá, hasta mañana papá, te amo- Dijo dándome un último abrazo que rodeaba mis piernas.
-Hasta mañana Hima, descansa y no olvides que yo también te amo- Y sin más que decir se fue corriendo escaleras arriba seguida de Hinata.
Hinata es una gran madre, siempre se preocupaba por estar con los niños priorizando que no se sientan solos, algo que considerando mi trabajo es una tarea significativamente difícil, debería de agradecerle por todo el trabajo que hace, aunque no estoy seguro de cómo, ¿flores? ¿una cena?, hace cuánto que no salimos, ya ni siquiera lo recuerdo...
Ah, ahí está otra vez ese vacío que parece llenarse cuando estoy junto a mis hijos pero que apenas se van vuelve, y duele, no físicamente, no, duele como cuando sientes que te quiebras por dentro, esa clase de dolor, como si algo no estuviera bien, como si no fueras feliz.
Me pregunto si siempre me he sentido así. No estoy seguro aunque para ser sinceros, no creo que sea nada nuevo, quizás he estado pensando demasiado el día de hoy, y por eso estoy siendo tan consciente de ello, debería ir a comer algo e ir a dormir.
Me dirigí a la cocina a calentar un poco de sobras de la comida del día de hoy, y no pude evitar sentir que el dolor ¿crecía?, era por lo menos irónico hasta cierto punto pues ahora que lo pienso se siente como si de hecho nada hubiera cambiado como si físicamente hubiera crecido, pero siguiera siendo, ese niño huérfano, como si me faltara algo. Es realmente curioso, cuando estaba solo nunca sentí esto, este dolor, esta ¿soledad?, creo, no sé siquiera cómo nombrarla, no se si este vacío es realmente soledad o algo mas que aun no entiendo, solo sé que ahora que tengo a la aldea, que cumplí mi sueños, que tengo una familia, amigos, que conseguí todo lo que siempre desee... me siento vacío.
Mhm... Todo lo que siempre desee... pero que deseaba ¿ser hokage?, ¿tener una familia?, ¿ya no estar solo?, ¿tener a alguien a mi lado?
Ahhh– por que todo tiene que ser tan complicado ahora, cuando era niño e incluso adolescente todo era mucho más sencillo, paso uno traer de regreso a Sasuke, paso dos convertirme en hokage, paso tres o extra ganarme el respeto de la aldea; pero ahora que los cumplí ¿por que me siento más miserable que antes?
En el pasado, al estar con Hinata sentía que todo iba a estar bien, por momentos sentía el vacío llenarse, Hinata era un gran partido, es una persona amable y como pensé una excelente madre, estar con ella me generaba seguridad del futuro. Pensé que estar con ella me haría feliz, ahora no estoy tan seguro, si bien no tengo nada que reclamarle, no puedo evitar pensar que nada de esto está bien, que las cosas no deberían de ser así, que no debería sentirme así, y creo que por primera vez desde que me case que no solo no es justo para mi, no es justo para ella.
Me pregunto si aún me ama, no recuerdo cuándo fue la última vez que me lo dijo, peor aún, no recuerdo cuándo fue la última vez que yo se lo dije, ¿se lo dije alguna vez?, no lo recuerdo.
Amor... qué concepto más problemático, diría Shikamaru, y estoy seguro que nunca he estado más de acuerdo con sus palabras.
Justo ahora lo único que podía hacer era suspirar por como están las cosas. Termine de cenar, apague las luces y subí a dormir, todas las luces del piso de arriba ya estaban apagadas, probablemente ya todos estaban durmiendo, si al final ya era tarde cuando llegue, después de comer y divagar por quien sabe cuanto tiempo, ya será mucho más tarde aún, me dirigí a la habitación principal y note que Hinata ya esta estaba durmiendo, y eso al igual que todo lo demás, no era nada nuevo, no es como si tuviera razones para esperarme, llegados este punto, parecíamos más un matrimonio que se mantenía por el bien de los niños que por una conexión verdadera.
Ya sin querer darle más vueltas mejor me fui a dormir, ya había pensado suficiente por hoy, y creo que eso era de hecho, algo nuevo.
