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Retrato Sin Rostro

Summary:

❥--- ¿Así es como me ve? ¿Mi persona no tiene presencia para usted...?

Las palabras, cargadas de un dolor insoportable, atravesaron el aire del estudio como una herida abierta. Jamás esperó escucharlas salir de labios de su propio oficial.

Los ojos grises de su subordinado se clavaron en él, vidriosos, temblando; y en ese instante sintió como si mil estacas se hundieran en su pecho.
No supo qué significaban esas lágrimas... ni cuándo había dejado de merecerlas.

Las palabras se le atoraron en la garganta. Sus manos se alzaron con la intención desesperada de retener al hombrecillo frente a él, de explicarse, de corregirlo todo. Pero fue inútil.

Antes de que pudiera reaccionar, Yin Yu dio un paso atrás y, con la ayuda de la magia de sus dados, desapareció del estudio, llevándose consigo algo que Hua Cheng no sabía cómo nombrar... ni cómo recuperar.

٭ ------------------------------------------------- ٭

⚠︎ ADVERTENCIAS:

- Infidelidad
- Tropo Artista y Musa
- Conflictos emocionales intensos

♡ SHIPP PRINCIPAL:

- HuaYin - Hua Cheng × Yin Yu

ᰔ MENCIONES DE SHIPS:

- HuaLian - Hua Cheng × Xie Lian
- Blackmoon - He Xuan × Yin Yu

Notes:

Si te enredo entre mis dedos
Cuantos nudos cocerás
Me marchito entre tus labios
Pa que tu puedas sanar
Yo me guardo entre los besos
Esos que vas a negar
Y me encierro en mi torre
Esperando tu llamar
Y aunque me estás robando de a pedazos
Pego los que quedan pa' estar a tu lado
Y aunque las lágrimas no se hayan secado
Y así arda que no lo hayas notado
Vuelvo a lucir ese vestido
A ver si hoy si me merezco un cumplido
Y como un goterito me voy vaciando
Y se agota tu pócima, se te está acabando

Canción: Esmeraldas y Billetes - By Mila

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Este es la primera vez que escribo para AO3.
Como tal no es mi primer fanfic, la verdad ya llevo un tiempo haciendo esto pero en otras aplicaciones, pido que me sean pacientes pies apenas me acostumbro al formato de AO3 y sigo confundido de como poner etiquetas 😅

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: ❥ Acto I & II

Chapter Text

Parte I: Ruinas
❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥

 

---¿Y entonces?

La voz rasposa de la calamidad lo saco de aquel pequeño trance por el que su mente se desconectó de su cuerpo.

A Yin Yu le costo reaccionar nuevamente: Fue tan ridículo que tomó una respiración profunda, tuvo que parpadear algunas veces y frotarse los ojos con algo de fuerza. Antes le hubiera preocupado que la fricción dañara su piel, pero ahora con su nueva forma, sabía que el daño se regeneraría pronto; y si no, se ocultaría en las manchas rojas que tenía ahora al rededor de sus ojos.

---Fuí un idiota... ---Finalmente respondió a la pregunta hecha por el hombre de ojos dorados.

Yin Yu mantuvo la mirada baja, le reflejo distorsionado en la taza de té le sonría con crueldad.
Burlándose fríamente.
Juzgándolo.

La apretó con fuerza, sus músculos temblaron ante la tensión.

Quería llorar.

Llevaba horas resistiéndose, mientras mordía su labio inferior. Sin importar que se rompiera.

El poco orgullo que le quedaba se negaba a verlo más vulnerable, más patético, más cobarde e inútil de lo que era.

Su delgado cuerpo quedo protegido bajo los brazos de Agua Negra, su bata lo envolvió para protegerlo del viento frío -lo que fué innecesario ya que al ser un fantasma sentia frio todo el tiempo-. Aun así, agradeció la acción, al igual que lo destrozó.

Tener un pecho donde su cabeza pudiera reposar, solo hizo que todo su cuerpo se rompiera a temblar. Los sollozos ahogados, comenzaron a sonar cada vez más fuerte conforme pasaban los minutos entre esos brazos que lo acercaban.

---¡¿Así es...Así es como se siente el amor cuando no es para mí?!

Su voz salio desgarrada por el llanto, por los gritos que estaba ya cansado de ocultar.

---Yo... yo creí que si hacía todo bien... si sonreía... si me esforzaba en ser lo que él quería... algún día podría alcanzarlo. Pero no A-Xuan, no sintió nada, nunca.

» ¿Por qué no puedo ser suficiente?

Un recuerdo paso ante sus ojos.

Aquellos ojos miel que le robaban el sueño desde hace siglos. Los mismo ojos que llego a ver en pinturas, esculturas, poemas y también se los topó de frente...eran su pesadilla.

---No debería doler... no debería doler verlo con alguien más, si yo nunca fuí algo para él. Pero duele. Duele como si me arrancaran el corazón.

--- Bèn Yú... ---He Xuan quería hacer algo por este chico que se desmoronaba en sus brazos. No tenia las palabras. Solo sus garras negras sobre aquella cortina de oscuros cabellos, a la que cepillaba, tratando de llevar alivió a este corazón sangrante.

---Ojalá pudiera odiarlo. Ojalá pudiera odiarme menos... Solo quería saber cómo se siente que alguien me vea. Que me elija y me diga: Yin Yu, tú me bastas.... Pero eso nunca pasará.

He Xuan escuchaba con mucho dolor cada palabra de desgarró.

Lo dejó hasta que el cansancio termino por desmayar a Yin Yu. Hundiendolo en un profundo sueño. El desgaste emocional y físico, termino desafiando la naturaleza misma de los fantasmas, los cuales no necesitaba dormir.

He Xuan solto un suspiro pesado, sacando su propia carga de emociones.

Le dió un último vistazo a este cuerpo inerte sobre su pecho.

Sus manos se colocaron de manera que alzar a Yin Yu cual novia no fuera difícil. Sus pasos sonaron en ecos, mientras caminaba por los pasillos de su propio castillo hasta llegar a su habitación. Abrió la puerta, siendo recibido por la penumbra levemente iluminada por el reflejó de la luna, una gigante cama ya lo esperaba con algunos peces esqueleto que miraban ansiosos como su amo colocaba el cuerpo de aquel joven sobre la cama y cubría con sabanas.

Sus peces fantasmas se acerco a ellos, acurrucandose cerca de Yin Yu para hacerlo sentir comodo y protegido en una barrera.

Mientras tanto, He Xuan sentando, solo observaba aquel palido rostro.
Aparto los cabellos del rostro.
Sus falanges medios acariciaron sus mejillas con ternura.
Miro el lunar bajo el ojo izquierdo...sonrió, y se acerco a besarlo.

--- Yu'er.... Si tan solo notaras como te veo

Se habia enamorado de Yin Yu sin darse cuenta.

Y es que no lo podían culpar.

Yin Yu, era delicado y muy sensible, era jodidamente imperfecto y en esos...había una belleza extraordinaria. Entendía al General Qi Ying, entendía porque este Dios del Oeste se sentía tan aficionado por Yin Yu.

Y lo envidiaba hasta cierto punto, porqué tuvo el honor de ver a esta Luna del Oeste en su punto más alto. Brillando. Inspirando. Y tan llena de vida.

Desgracia para ese Dios y él.

Yin Yu solo tenía ojos para un hombre, un hombre que no veía ni la mitad de lo que valía.

Los dos había sido rechazados con guante blanco. Quedando en posiciones de hermano menor y amigo.

Lo aceptaron, pero dolia.

Aunque tenían algo más en común...los dos pensaban lo mismo:

Hua Cheng era un desgraciado.

∘₊✧──────✧₊∘

 

Los sueños era lugares llenos de magia. Los cuales hacían que la persona descansará y se sintiera dichosa al cerrar los ojos.

Los sueños nunca debían ser crueles y despiadados; esas era las pesadillas, que te robaban el sueño, entrabas en un estado desesperado de miedo y pánico.

No eran cosas iguales.

Pero...en ese caso, ¿que ocurría con Yin Yu? ¿Con los recuerdos?

Al momento que sus ojos se había cerrado, su mente como siempre lo torturo.

No había noche que no lo hiciera.

Aquella mentesilla suya amaba jugarle mal, hacer que su "descanso", se hiciera la PEOR actividad en su lista de tareas/necesidades. Una vez se convirtió en fantasma vió como un privilegio en carecer de la necesidad de descansar, se absorbía de trabajo para abstenerse de dormir; pero a veces era inevitable. Su alma era debil, su cuerpo era debil....muy débil.

Los recuerdo pronto atacaron.

Algunos hermosos.

Otros...prefería olvidarlos.

Cuando tus sueños no son ni buenos, ni malos.
¿Como se le llama a eso exactamente?

Agonía

∘₊✧──────✧₊∘

 

[ 𝓜𝓾𝓬𝓱𝓸𝓼 𝓐𝓷̃𝓸𝓼 𝓐𝓽𝓻𝓪́𝓼: ]

Si alguien hace un siglo atrás, le hubiera dicho a Yin Yu que terminaría en Ciudad Fantasma, trabajando para Sangrienta que manda en la tierra y -aun sin amar su trabajo- querer este lugar. El Yin Yu de esos tiempos ya le hubiera dado un gran puñetazo a quien se atrevió a abrir la boca, o mínimo hubiera gritado: "¡Antes muerto que ser humillado de tal manera!"

Ja. La vida sin duda era todo un acertijo.

Un lugar que ante sus ojos era caótico, sucio y cruel. Un lugar que merecía su disolución por el mal que albergaba sobre sus cimientos. Un lugar al que por años como Dios Marcial miro con desdén y mató a sus habitantes cuando estos salian a "divertirse" en aldeas. Termino convirtiéndose en su hogar, protegiéndo a sus habitantes, ayudando, sacando a los dioses y humanos no deseados. Termino siendo alguien para estas personas.

Si, en un inició quisieron matarlo para comerlo, pero Hua Cheng intervino ya que vio en Yin Yu algo útil para la Ciudad.

Ahora tenía respeto.

Tenía amigos -por llamarlos de una manera-.
Tenía seguidores -igual por nombralos-
Tenía un cariño que nadie en tierra y cielo le dio antes.
Tenía una familia de fantasmas.

De este hogar tenía un lugar preferido. Y no, sorprendentemente no era el Bazar -aunque entraba en su lista de favoritos-, era el Barrio Rojo.

Un lugar donde el placer de los cuerpos, del vinos y la musica prevalecía las veinticuatro horas del día. Era conocido por sus burdeles grandes, sus cortesanas bellísimas, y algunas hasta de buenos modales. Pero...para Yin Yu este Barrio Rojo no tenía su gusto por tales rumores.

Era por la agradable compañia.
No las máscaras sensuales de horas de trabajó, sino, por el sentimiento de comprensión, de hermandad, de sentirse uno mismo sin esa ridícula marcará de una cara sonriente y triste a la vez.

Por eso, siempre terminaba cruzando aquellas cortinas rojas.

Como hoy.

---¡Oficial de la Luna Menguante! ---En cuanto la cortinas corridas mostraron a Yin Yu, la mujer que atendía la entrada salto de alegría ---. Ya es tardé, pense que hoy no vendría.

---Igual me alegra mucho verte Fei Lí ---Saludo mientras desataba los hilos de su máscara, para retirarsela por completo ---. Este día solo se extendió un poco más de lo habitual mi patrullaje. Siento mucho eso, ¿aun tienen pasteles de luna?

Fei Lí solto una ligera risa mientras asentía.

---Siempre guardamos unos para nuestro Oficial

---Perfecto ---Tanto Fei Lí y Yin Yu comenzaron a caminar por el largo pasillo, pasando por las paredes llenas de lamparas y pinturas eróticas, las cuales ambos ignoraba por su conversión ---. ¿Hubo clientes desagradables o inconvenientes después de mi último patrullaje?

---¡Ni uno solo, Oficial! Desde que usted sacó a ese asqueroso cliente, las chicas y yo estamos más que tranquilas. Solo basta con que Madame Loto mencione su nombre y... ¡BUM! No tardan de salir despavoridos, nadie desea despertar de nuevo su ira, Oficial. ---La chica solto una risa con malicia, que fue correspondida por Yin Yu, quien solto una risa más tenue, casi tímida.

Pronto llegaron a la sala de estar para las cortesanas, un lugar que solo los que trabajaban ahí tenía acceso, pero Yin Yu era una pequeña excepción. Lo sentó en un divan y Fei Lí sirvió el té mientras Yin Yu se quitaba su capa para dejarla a un lado y estar más cómodo. El té estaba caliente. En un punto exacto para ser reconfortante al paladar y al tacto, era un té de mandarina, su favorito.

---Tenga Oficial, sus pasteles de luna.

Un plato con cuatro piezas fue empujado hasta quedar frente a Yin Yu, quien no dudo en tomar uno saboreandolo de inmediato. Mientras masticaba con una sonrisa, sintió un peso sobre su espalda, unos brazos colgaron de sus hombros, y unas uñas largas delinearon su barbilla.

---Buenas noches Oficial ---Una voz coqueta y provocativa sono sobre su oído.

---Buena noche igual para usted, señora Cui Qiao.

---¿Seguro que el Oficial no es un brujo?, siempre adivina quién se le acerca.

---Usted es la unica que se me encima de esa manera ---Yin Yu termino de comer su querido pastel, y ladeo el rostro para mirar al rostro a la fantasma que ahora estaba inclinada sobre el diván a lado de él. Cui Qiao era una mujer dotada, extremadamente bella, con aspecto de veinticinco años, sin embargo era la veterana entre las cortesanas en ese burdel, con una edad minima de mil años. Aun así, no dejaba de ser elegante.

---Oficial, no me malinterprete ---Cui Qiao llevo sus manos a su pecho. Robando una risa nasal del Yin Yu.

---No lo hago, señora.

Hubo un minuto de silencio en el que los presentes se relajaron entre té y algunas golosinas. No tardaron en llegar más cortesanas a unirse a ellos.

---¡Oficial! ¿Viene por un nuevo retoque? ---Una de las cortesanas que se unió recientemente pregunto con emoción.

---Este día en realidad, solo vine a verlas.

---El Oficial puede engañar fácilmente a Nie JuSong, pero no a su excelencia Cui. Sabe que lo leo, y usted vino por... ---La fase de Cui Qiao se quedo a la mitad. Pues sus manos fueron hasta la cinta que mantenía ajustada la tunica exterior de Yin Yu. La desató un poco, las tunicas se aflojaron y deslizaron por los hombros de Yin Yu, dejando expuesto su tunica interior blanca.

Se puso nervioso.

El sonrojo subió a su rostro, tiñiendo hasta las orejas.

Siempre pasaba, y eso divertía a las cortesanas. Nunca se cansaban de molestar a este hombre de personalidad tan fácil de alterar y avergonzar.

---Nie JuSong tiene razón ---Cui por fin completo la frase, alejando sus manos de la cintura para ayudar a cubrir nuevamente los hombros de Yin Yu ---. ¿Hoy disfrutará nuevamente de una cita con nuestro señor Hua Chengzhu?

---En realidad...no, pero no estaría mal verme bien para Hua Chengzhu, para cuando regrese a Mansión Paraíso ---Los dedos de Yin Yu jugaron nervioso en la taza de té.

---...Fei Lí, Nie JuSong, por favor, ambas traigan lo mejor para nuestro Oficial; este día debe de verse sacado de los mismos cielos.

---Nuestro Oficial ya estuvo en los cielos, su belleza es natural ---Fei Lí solto una risa antes de irse.

---Oh, chicas no se burlen de mí de esa manera.

---Nada de bromas, es verdad. Ahora, ¿como quieres verse el día de hoy?

El silencio se hizo unos instantes, todas esperaban una respuesta de Yin Yu, quien miraba su reflejó en la taza, con una tenue sonrisa.

---Quiero verme...deseable.

Mirar esos ojos llenos de brillo, fueron para Cui Qiao como verse a si misma de nuevo. Cuando aun era una mortal y ella tenía los mismos ojos que Yin Yu ahora... Eran los de alguien enamorado, como ella lo estuvo por su esposo. Un amor que era con el corazón y el alma.

---Así será Oficial.

∘₊✧──────✧₊∘

 

---Muchas gracias por todo chicas, como siempre hace un excelente trabajo.

---No hay de agradecer, Oficial.

Ya estaban en la entrada del burdel nuevamente, frente aquellas costinas rojas. Fei Lí y Cui Qiao miraban con orgullo su "trabajo", así como daban miradas de aliento para este nerviosillo hombre.

Justo cuando Yin Yu iba a correr las cortinas para irse. Alguien más lo hizo, interrumpiendo su acción.

---¡Oficial Luna Menguante! ---Un fantasma que tenia un uniforme parecido al de Yin Yu pero sin joyas plateadas y de color marrón, apareció de frente claramente agitado ---. Hasta que logro encontrarlo.

Yin Yu frunció el ceño, con seriedad al imaginar que uno de sus trabajadores venia a informarle de problemas.

---¿Que pasa? ---Su voz salio más seca de lo que esperaba.

---El señor Hua Chengzhu, mando a este subordinado para buscarlo ---El fantasma hizo una reverencia a su superior mientras comunicaba el mensaje ---. El señor, me pidió informarle que lo espera en el estudio de pintura. Por favor no llegue tardé.

---¡Oh! ---Tan rápido como su seriedad había llegado, también se habia disipado al recibir ese mensaje ---. Ya iba para Mansión Paraíso, veré a Hua Chengzhu en el estudió. Gracias por su trabajo

---¡No hay de que, Oficial! ¡Este humilde siempre a sus ordenes!

Yin Yu no espero más respuesta y salio del burdel, con una alegría indescriptible, ansiando llegar al estudio.
Por detrás en fantasma y las cortesanas lo miraba. Fei Lí dio una aplauso llamando la atención por la emoción.

---¿Creen que ya tengamos un segundo señor de la Cuidad? ---preguntó Fei Lí.

---El Oficial Luna Menguante ya lo es con todo el trabajo que hace ---replicó el fantasma.

---Tal vez debamos ya de empezar a decirle Señora de la Cuidad.

Cui Qiao sonrió y deseo saber el nombre de ese Oficial, nunca le habían dicho su nombre. Pero sentía que pronto lo sabría y ahora sí, podrían llamar a Yin Yu de manera apropiada.

∘₊✧──────✧₊∘

 

Cui Qiao no estaba del todo equivocada, un siglo después supieron que su querido Oficial Luna Menguante, era el ex Dios Marcial del Oeste su Alteza Yin Yu.

Pero...desgraciadamente, no lo supieron de la manera linda y esperada.

Las cortesanas seguían siendo las menos contentas con las desiciones de Hua Cheng.

Aquellos momentos lindos, se redujeron a recuerdos enterrados en montones de cenizas.

Actualmente Yin Yu evitaba el Barrio Rojo, no sentía con tuviera cara para ir después de como terminaron las cosas.

Cuando la soledad le ganaba o aquella jovencita Fei Lí lo convencía de volver. Solo quedaba la cascara vacía de lo que un día fue.

Este...ya no era su querido Oficial.

 

∘₊✧──────✧₊∘

 

Parte II: Tuyo... Y Tuyo.
❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥❥

 

La brisa ya conocida del jardín lo envolvió.

Era un agradable aroma a flores silvestres que venía del jardín central, el único lugar donde la vida fue posible en Cuidad Fantasma. Un lugar relajante, en el cual Yin Yu también trabajó para levantarlo. Se le había echó costumbre disfrutar de pasearse por los pasillos que daban al jardín, solo para apreciarlo en unos escasos minutos de tranquilidad, antes de volver al ajetreado trabajo.

Al final del pasillo, la puertas entreabiertas del Estudió de Arte se alzaban dandole la bienvenida. El aroma del incienso inundó su nariz tan pronto recorrio las puertas para pasar al salón a penas iluminado.

Abrir sin tocar, ya se había echó una costumbre. Fue difícil acostumbrarse.

Sin embargo, Yin Yu no quería volver a desatar la ira de Hua Cheng. Un día no respeto esta nueva regla y un cuenco lleno de tinta negra se estrelló contra su rostro. Golpeándolo y manchandolo con la tinta.

Fue un lío quitar la mancha de tinta en su rostro, duro días con ellas...y no hablemos de la ropa.

Tuvo que conseguir un nuevo uniforme.

Desde su lugar miró el pincel deslizarse por el lienzo. Creando una nueva obra de arte. Yin Yu no se dio cuenta cuando contuvo la respiración, pero pronto, el pincel descansó sobre un cuenco y Hua Cheng le dirigió la mirada.

---Llegaste.

---Siento la tardanza, Hua Chengzhu.

---No importa ---Tomo un trapo para limpiar la tinta de sus manos ---. ¿Puedes adivinar que es lo que pintó?

Hua Cheng pareció juguetón, mirando a Yin Yu que se acercaba a su lado.

---No lo se.

---Te daré una pista, es sobre el asunto con el lago de almas.

---Hua Chengzhu ---Yin Yu abrió los ojos asombrados al ver el lienzo ---. Usted...¿consideró mi propuesta sobre construir un punte para las almas de los niños?

Hua Cheng asintió

---¿Te gusta el diseño?

El lienzo mostró un puente largo de madera roja, se sostenido con estructuras de plata, los barandales igual era de plata decorados con relieves de estrellas fugaces. Representando la vida misma y la vida que les espera al rencarnar.

Yin Yu sonrio.

---Es simplemente hermoso, Hua Chebgzhu.

---¿Seguro Yin Yu?...siento que le falta algo

Hua Cheng se tomo la barbilla y se la froto, analizando la pintura una y otra vez.

---Tal vez...luces.

---¿Luces?

---Ujum, tal vez los faroles de luz dorada haría que fuera más llamativo y seguro para los niños, y...podriamos intentar que la flora se de en ese lugar para darle vida. Seguro los niños lo amaran.

---Vaya Oficial. No sabía que tenía un amplió conocimiento sobre niños ---Yin Yu bajo la mirad avergonzando. Iba a responder cuando Hua Cheng volvió a tomar la palabra sin dejarlo hablar ---. Seguro hubieras sido un buen padre.

Yin Yu sabia que esta era la forma en que Hua Cheng aceptaba sus ideas. Eso lo hizo sentir orgulloso de si mismo y útil.

---... Yin Yu

---¿Hua Chengzhu?

---... ¿Crees que le gustaría esto?

La sonrisa de Yin Yu vaciló un momento.

---... Hua Chengzhu, ¿habla de su Alteza Xie Lian?

Entre el silenció que era la habitación, solo se escucho un ligero sonido de afirmación por parte de Hua Cheng. La atmósfera se torno pesada y llena de melancolía.

---... Estoy seguro que le encantaría a su Alteza.

No se dijo nada más.

Hua Cheng dio una bocada de aire antes de indicarle que se sentarse en el taburete ya preparado. Le dio algunas indicaciones para la pose de esta noche, y una vez estuvo satisfecho, empezó a pintar.

Yin Yu grababa en su memoria, la calida melodia del pincel. Y la intensa mirada de Hua Cheng.

∘₊✧──────✧₊∘

 

🪻💜

Lo sabía...
Sabía que el rostro sobre el lienzo no era el mío.
Sabía que no era para mi aquella mirada, ni esa delicadeza y devoción con la que esculpió.

Pero...era féliz.
Era feliz en mi fantasía.
Con ser su modelo me conformaba.

Sabía que algún día toda esa fantasía me sería arrebatada.

∘₊✧──────✧₊∘

 

---¡Mhg!...

---¿Te duele?

Yin Yu apenas y pudo crear un sonido de afirmación, que hizo temblar el miembro de Hua Cheng sobre su boca.

Estaba recostado boca arriba en la cama, apretando las sabanas mientras sentia los tirones de las cuerdas sobre sus tobillos, cada que se atrevía a moverse. Su cabeza colgaba de la cama dando el mejor angulo para tragar lo que su jefe le ofrecía.

Sostenían su garganta con fuerza, impidiendo su respiración en el proceso. Y las lagrimas brotaban de sus ojos.

---... ¿Te gusta?

Yin Yu se quedo inerte ante la pregunta, cerro los ojos con aun más fuerza. Se queria negar a responder, pero su garganta volvio a emitir ese sonido afirmativo.

Ese simple acto hizo que Hua Cheng soltara un gemido adorable, compensado con una caricia suave sobre su cabello aún trenzado.

---... Yin Yu, ¿crees...crees que le guste?

---... ---Silenció.

Más lagrimas salieron.
« Hua Chengzhu, ¿porque piensa en él en estos momentos? », penso y quiso preguntar, pero no lo hizo. Solo abrió su red de comunicación espiritual para responder.

--- No lo sé, pero...puede que no.

Siendo sincero Yin Yu no conocía a Xie Lian, solo era conciente de las historias dichas en el cielo sobre el aclamado "Pequeño Jun Wu" y el Dios venerado de su señor. Se escuchaba una persona muy agradable, perfecta y muy refinada. Eso...eso le hacía pensar que Xie Lian no sería como él en la cama.

Yin Yu tenia tendencias a la sumisión, a la degradación y al abuso en estas situaciones. Le gustaba cuando el placer y el dolor danzaban juntos hasta dejarlo sin conciencia alguna, lloroso, sin poder moverse incluso antes de llegar a su primer orgasmo.

Hua Cheng chasqueo la lengua.

Su idea original era embestir la boca de su subordinado tan duro hasta correrse en su garganta y dejarlo sin voz por todo un día entero. Yin Yu se miraba emocionado por eso. Pero no sucedió, empezó lento, delicado, casi apenas un roce.

Yin Yu lo recibió, como siempre lo hacia sin objeción, después de todo el estaba solo para el placer de Hua Cheng. Pero no puedo evitar pensar en está delicadeza con la que lo estaba tratando ahora, el cuidado...

«Por favor, dime que solo un poco de ese cariño es para mi...»

∘₊✧──────✧₊∘

 

Hua Cheng no despejaba la mirada del lienzo, estaba tan concentrado pintando algunos detalles dorados sobre la vestimenta blanca del lienzo. Yin Yu se encontraba detras de él, este día no sonreía, sus labios por alguna extraña razón -que si era de su conocimiento negado- temblaban. Igual que su cuerpo enteró.

« No son mis ropas », penso.
Sus ropas siempre eran negras o grises.
Su cabello era negro como la tinta, no castaño.

El aclamado Oficial del la Luna Menguante, abrazó a su señor por la espalda, haciendo que inevitablemente Hua Cheng se sobresaltara.

Yin Yu nunca fue una persona afectuosa.

El contacto fisico fue algo que evitaba a toda costa, solo aceptándolo en casos extraordinarios. Pero cuando se trataba de Hua Cheng -y de una botella de vino de por medio- ....

Con mejillas rojas, pasos torpes y aquella neblina de verdad. Donde el "¿Que diran?" dejaba de importarle, solo quedaba el impulso, la necesidad de ser sincero con él...con el mismo mismo y su corazón en la mano.

Tal como lo haría un honesto Quan Yizhen.

---Hua....Chengzhu.... ---Sus palabras se arrastraban en medio de su respiración algo pesada. Sus manos más traviesas subieron hasta tocar el pecho de Hua Cheng, apretarlo para que sus cuerpo quedaran tan pegados que la espalda de la calamidad era capaz de sentir el subí-baja de un pecho respirando. De un pecho vivo como el de Yin Yu.

---...Yin Yu ---Hua Cheng se notaba afectado por este comportar tan extraño de su subordinado ---. ¿Que te pasa hoy?

La mano con el grillete maldito, fue tomada, apretada sobre el mismo con la fuerza suficiente para hacerlo gemir de dolor. Ante la reacción Hua Cheng no tuvo de otra que aflojar su agarré, y evitar seguir lastimando a su sirviente.

Yin Yu alzo la mirada, dilatada y perdida.

La mano aun libre subio hasta la mejillas de Hua Cheng, la tomo como quien toma cristal, con aquella calma y ligereza que lo caracteriza hizo que el rostro de Hua Cheng se ladeara para poderse mirar a los ojos.

Le dedicó su sonrisa.

---A-Cheng~ ---Su voz ahora sonaba algo coqueta ---. ¿Porque no me sigue pintando poco más?~.

---Ya es noche ---Hua Cheng desvio la mirada ---. Y debes descansar.

---¿Desde cuanto mi descanso importa? ---El reproche llegó sin quererlo junto a un puchero ---. Solo trabajo, y el sueldo es muy bajo.

---¿Estas quejandote? ---Hua Cheng uso el tono amenazante e irritado que usaba para intimidar. Pero, parpadeo confundido cuando escucho la risa de Yin Yu inundar el estudió.

---¡No! ¡Claro que no, no podría atreverme! ---Su risa se disipó ---. ...Solo comento.

---Oficial, le recomiendo que mejor se abstenga de "comentar", y mejor haya a descansar.

---... ¿Porqué no...pasamos la noche juntos? Compre algo de ropa, pense que podría gustarle a A-Cheng.

La mirada de Yin Yu se desvio por unos segundos, sus mejilla se teñieron más.

« Adorable pero...¡Que atrevido era este Oficial! », penso Hua Cheng. La propuesta era tentadora, pero se negó.

---Estoy cansado. Tal vez...otro dia.

"Otro día....."
¿Porque dolia?
Pero solo asintió

---Bien...A-Cheng, ¿puede llamarme por mi nombre?

La mirada de Hua Cheng volvió a él, ladeo la misma. Ante él estaba su "Oficial de la Luna Menguante", sin embargo, parecía que este se haya ido de vacaciones y dejado a uno totalmente fuera de sus cabales. Borracho, diciéndo incoherencias y que ni se podía mantener de pie por si solo.

Hua Cheng solto una suspiro pesado, ya cansado de esta situación.
« Terminemos rapido », pensó.

---Yin Yu ---Repitió de forma fría.

---No, no, no...digame Yu, solo Yu, A-Yu, Yu'er...

Silenció.

La boca de Hua Cheng no se movió ni un centímetro, permaneció apretada en un linea recta y con un ceño fruncido pronunciado.

Una lagrima traicionera cayó por su mejilla derecha, derramando el delineador que con tanto esmero se coloco para resaltar la parte más bella de él.

Sus ojos. 

"Oficial, sus ojos grises le hacen parecer una muñeca delicada. Sin duda debería de intentar resaltarlos más. Cualquier caería con solo verle los ojos". Eso la había dicho Cui Qiao

---Hua....

Y todo se volvió oscuro.
Se había desmayado.

Al dia siguiente, despertó desorientado. Nuevamente en su cama, aún con la ropa de anoche y rastros de maquillaje corrido por su rostro y almohada. La vergüenza le alcanzo, se cubrió el rostro todo el día -con manos o su marcará-, sin atreverse a mirar a Hua Cheng, hasta una semana después.

Pero, el rastro de lagrimas se le quedo tatuado.