Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandoms:
Relationship:
Character:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2026-02-10
Words:
2,372
Chapters:
1/1
Kudos:
5
Hits:
232

Ella

Summary:

Nada de esto estaría pasando si hubieran hablado antes

Notes:

Esta obra esta muy inspirada en una escena de ATV temporada 1, los diálogos son muy similares (60%)

> espero que sea de su agrado :)

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Manuel entro al apartamento furioso, saco la llave de su bolsillo y abrió la puerta lo más rápido posible, cuando la puerta se abrió se adentro al apartamento cerrado fuertemente la puerta, estuvo tres días en la casa de su amiga. Él ojiverde estaba enojado ya que cuando decidió irse fue porque vio una foto de Lautaro junto con una chica. Pero hoy vio un video del rubio junto con esa chica, eso y las palabras que dijo la chica en una publicación fue lo que colmo su paciencia.

 

Se suponía que Él y LAUTARO estaban intentando algo, que iban a dejar que la cosa avancé a su ritmo, hace un mes que estan con esto, iban a pasos lentos pero sabían que podían llegar a más, él ojiverde era romántico, cariñoso, atento y siempre cumplía los caprichos qué el rubio quisiera, ¿que mierda hizo para que LAUTARO se comportará como un idiota?

 


 

— Gracias por entenderlo, muchas gracias en serio. – él rubio sonrió y abrazo a su amiga.

 

— No es nada, algún día iba a escuchar esas palabras salir de tu boca. – la chica dio una palmada a la espalda del rubio — Recuerda que siempre puedes contar conmigo. Siempre estaré aquí.

 

Lautaro se rió, sabia que siempre podia contar con su amiga, después de una hora de estar hablando con su amiga se despidió para irse al departamento que compartia con Santiago y Manuel.

 

Él rubio en todo el camino a casa pensó que todas las promesas que le hizo él morocho, por su mente pasó ese día cuando Santiago dijo que Manuel estaba viendose con una chica, ese dia estaban con otros amigos en la sala del departamento, Santi de la nada dijo "¿desde cuando estas con ella?" Después de escuchar esas palabras él rubio quedo confundido, pero se rompió cuando el morocho dijo "Solo nos vemos como amigos, solo hacemos cosas de amigos, nada más, ella es bonita, es graciosa, pero estoy enamorado de alguien más", Santiago dijo "¿Entonces por qué siempre te manda mensaje? Hasta cuando yo y Zaira salimos por ahí la topamos y pide que te saludemos de su parte. Y no solo eso, eh, hasta cuñado me dice". Lautaro se fue al baño a vomitar, sintió que su estómago iba a mandar a las maripososas junto con el asqueroso vomito.

 

Ese día Lautaro se enfermo de gripe, solo Santiago lo cuidó, ya que él ojiverde se fue a casa de su madre por una emergencia. Él corazón del rubio estaba rotó, ese día lloro como si no hubiera un mañana, si tan solo Santiago supiera que no lloraba por la gripe.

 

Él rubio se preguntaba constantemente si solo era un juego para él morocho, si solo fue una diversión, quería saber el porque, quería saber por qué le hizo esto, si él ojiverde sabía cuanto lo amaba, ¿Por qué lo habia usado? ¿Por qué nunca la menciono? ¿Ella lo amaba más que él? 

 

Finalmente llego al departamento, iba a entrar con las llaves pero vio que la puerta estaba abierta, entro despacio al departamento, no quería hacer ruido ya que probablemente estuviera Santiago con una chica y le gustaría asustarlo, sintió pasos en la cocina.

 

Santi. – susurró muy despacio, para ir a pasos lentos hacia la cocina.

 

Manuel movía su pierna, su mano estaban en su nunca. Ella tenía sus manos en el rostro del morocho.

 

— No entiendo por qué estas asi, decime que te tiene tan mal, puedo ayudarte. – ella estaba preocupada, se notaba en el tono de voz — Podes contar conmigo.

 

 

— Es que me enteré de algo, y no supe como reaccionar, pero no es tú culpa. – él ojiverde se tallo los ojos, no quería llorar — Es sobre moski, él hizo algo que no merece ser perdonado tan fácilmente... que insoportable que está últimamente. – suspiro pesado — Quiero morirme, ¿no entiendo por qué me hizo esto? 

 

— Bueno, para, para, para, porque no vale la pena que te pongas así. – acario ambos brazos del ojiverde — Porque no te vas a acostar, mañana es otro dia y van a poder hablar bien sobre lo que hizo que tanto te tiene molesto, pero no podes decir que te queres morir, tenes que calmarte.

 

— Mira, algún dia tú y yo vamos a irnos de aquí. Y vamos a ser felices porque no los merecemos, y no habra nadie que nos moleste. – agarró la mano de la chica para dejar un corto beso, su amiga y él merecían paz y no mentiras de otras personas.

 

— Sí. – dijo contenta la chica.

 

— Vamos a empezar de nuevo, vamos a dejar atrás a Santiago, a Lautaro, vas a dejar atrás a ese que tanto te molesta, y vamos a ser felices.

 

— Bueno... – la chica iba a agarrar el rostro del morocho para darle un beso. Pero fueron interrumpidos por él chico que se paro en la puerta de la cocina.

 

— ¿Que haces aquí? – pregunto con molestia él ojiverde hacía ese rubio.

 

Él rubio se relambio los labios antes de contestar. — Estuve mandándote mensajes hace días, preguntando por qué te fuiste sin decir nada. – hubo un silencio por parte de los tres, ella y él miraban al rubio — Que sorpresa verlo.

 

— ¿Sopresa por qué? – soltó él alto con fastidio – Yo vivo aquí, es mi casa.

 

Lautaro se quedó callado, miro a la chica, esta miro al morocho. — Disculpen, los dejó solo. – agarró su bolso — Hola, moski. – él mas bajo vio de reojo cómo la chica salió haciendo sonar sus tacones por toda la casa, se escucho la puerta de la casa sonar indicando que se cerró.

 

Él rubio se acercó hacía él ojiverde. 

 

— Yo no me merezco este mal trato y este silencio. – miro las zapatillas del morocho, subió su mirada para encontrar la mirada del morocho, la mirada de este era pesada, tenía el ceño fruncido y los labios cerrados.

 

Manuel no iba a contestarle, pero lo hizo. —Te dije tres veces que no quiero hablar e insiste. – miro hacia otro lado, pero lo miro para que el rubio mirara lo enojado que estaba — ¿Con que idioma te lo tengo que decir? – el tono de voz del morocho era molesto.

 

— En ningún idioma, quiero que hablemos. – él rubio miro esos ojos verdes claros, iba a decir todo lo que tenia que decir, su corazón le pedía que diga todo lo que le lastimaba — Yo me merezco una explicación real, no una tontería de que no podemos amarnos porque esta mal... que dos hombres no pueden amarse. – el tono de voz del rubio era algo triste, su voz se escuchaba suave pero con ese tono agudo y un poco triste, nervioso. — Explíqueme, por que me dio un anillo y me ofreció casamiento... Y después me trata con este desprecio. Santiago tuvo que mandarte mensaje diciendo que me contesté los míos, y usted solo dijo que no quería hablar conmigo... ¿Que hice mal?

 

Manuel no podía creer que él rubio le reclame por eso. — ¿Lo querés saber?

 

— Sí. – el tono de voz del rubio paso a uno suplicante al decir esa sola palabra.

 

Él morocho trago aire. — Muy bien te lo voy a decir. — se paro derecho, sus ojos nunca dejaron de mirar a moski — Me di cuenta que vos sos la misma mierda que la gente de la que tanto te burlas. Igualito... Pensé que eras distinto, pero no, sos la misma mierda de persona que ellos. Te gusta jugar con los sentimientos de los otros.

 

— ¿Qué? — él rubio frunció el ceño, no entendía por que le estaba diciendo eso. 

 

— Sos un egoísta, un manipulador, un mentiroso, un infiel. — él tatuado iba seguir hablando pero fue interrumpido.

 

— ¿Qué estas diciendo? – miro indignado al más alto — Yo no soy así.

 

Manuel solo asistía con la cabeza, sus labios formaron una línea recta, no quería perder tiempo con él rubio pero debía dejar las cosas claras. — ¿No? ¿Entonces por qué estas con esa? Ella es la misma que estuvo aquí dos veces, pensé que era tu amiga, pero al parecer no... Ella también es una mierda, sabía que estábamos intentando algo, es una maldita que le gusta romper hogares, una muy mala persona, un monstruo. Así son ustedes dos, se cubren y se apañan. 

 

— No es un monstruo, ella no es así, sos vos quien nunca te cayo bien ella, pero no es culpa de ella que vos hayas sido tan pesado con tus palabras.

 

Él morocho nego la cabeza indignado. — ¿Entonces por qué ella salió a decir que estaban de novios? Que estaban felices los dos juntos, que te ibas a ir a vivir con ella a otro lado. Pensé que realmente podía confiar en vos, pero te pusiste de novio con esa tipa.

 

Lautaro no quería decir que todo eso fue una confusión, que su amiga si había dicho que quería ser más que amigos, pero Lautaro dejo en claro las cosas, ella comprendió y pidió disculpas por eso que dijo que se difundio en redes sociales. Quería que él morocho diga la verdad también así que mintio en que si salían. — Pero la deje, la deje, porque te amo a vos. – él rubio movió su mano apuntando al ojiverde — Cómo vos dijiste que me amabas a mí. – ahora el rubio a apuntó a él mismo, sus ojos estaban brillosos por las pequeñas lágrimas que contenian sus ojos cafes.

 

— Sí, sí, pero eso fue un error. – hubo dos segundos de silencio, él ojiverde vio los ojos cristalizados del rubio pero no le importo — Me equivoque. – ambos se miraron — Yo estaba enamorado de un Lautaro que imagine, pero que no existe.

 

Él más bajito se aparto un poco del alto, estaba confundido con las palabras del morocho, nego con la cabeza. — No... — movió uno de su dedo negando y mirando hacia otro lado — Nadie deja de amar de un dia para el otro por nada. – miro al morocho de nuevo — ¿Qué es, Manuel? — una pequeña lágrima cayó por su rostro —Porfavor... – se acercó aún más al morocho — Yo te amo... – paso su mano por atrás de la cabeza del ojiverde para acercar sus labios y besarlo, pero este movió su rostro para no ser besado — Yo te amo... te sigo amando – esta vez puso sus dos manos en el rostro del morocho, él ojiverde se dejó llevar por las manos cálidas del rubio — Porfavor... 

 

— Lautaro... – él morocho sintió los labios del rubio tocar lo suyos.

 

— Porfavor... – él más bajo acarició el rostro del más alto para besarlo un segundo.

 

— Lautaro... – fue besado por segunda vez unos segundos — No me lo pongas más difícil, porfavor. – movió su rostro haciendo que la nariz del rubio acariciara su mejilla.

 

— Yo no lo pongo difícil... solo lo beso. – beso la mejilla del alto y busco la mirada de este — ¿Y sabes que? Me di cuenta que aún me amas. – agarró otra vez el rostro del morocho para besarlo — Que es todo mentira lo que salió de tu boca, que no querés separarte de mí, que no pensas eso de mí. Solo estas enojado. – él morocho movió su rostro y aparto al rubio.

 

— No, no, no es mentira. – miro al rubio — Es lo mejor para lo dos, tú eres un chico con muchas pretendientes para elegir, yo también... – miro los ojos del más bajo, pero este miraba los labios del alto — Vamos a ser juzgados por todos si hacemos público lo nuestro. 

 

Lautaro miro al morocho con un poco de duda y muy confundido. Manuel miraba hacia la puerta de la cocina — ¿Es ella? – soltó él rubio.

 

— ¿Eh? – paso su vista hacia él rubio.

 

— ¿No? — vio cómo él morocho se miraba un poco confundido también — Sí, es ella. – se alejo un poco más lejos del ojiverde.

 

– No. – él morocho iba a hablar pero fue interrumpido.

 

— Es ella. 

 

— No. – se acercó un poco hacia él más bajo.

 

— Sí, es ella. – miro cómo él más alto se acercaba así que se alejo un poco más — Por eso cuando llegue estaban muy juntos y charlando con que iban a ser felices juntos. 

 

Manuel quería decir "No, ella solo es mi mejor amiga" pero esas palabras no salieron nunca de su boca. — No, porfavor... – él mas bajo lo interrumpió una vez más.

 

— Ay, que tonto. – puso su mano en la frente y cerró los ojos, finalmente había visto a esa chica. 

 

— Le estoy diciendo que no. – miro al rubio esperando que también lo mirara. 

 

— No, no, es ella. – se acercó brutamente al morocho y lo miro a los ojos. 

 

— Lautaro. – intentó agarrar el brazo del rubio pero este no se dejo.

 

— Decimelo en la cara al menos. Decimelo.

 

— Porfavor, Lautaro, no es así. – sus manos se movía en señal de tratar de calmar al rubio.

 

— ¿¡Por que la querés alargar!? ¿LA ELIGIÓ A ELLA? ¿ES ESO? — las palabras sonaron bastante fuertes aunque el rubio no haya levantado la voz.

 

 

Manuel vio que no tenía que más decir para que Lautaro entendiera que no estaban destinados a estar juntos, para que la gente no se burlaran de ellos en Internet ni en público, así que soltó las palabras que probablemente le duelan hasta a él mismo. — Sí, sí, me confundí, como vos con esa. — él rubio miraba totalmente confundido, él ojiverde siguió hablando — Querías una respuesta, pues ahí la tenes. Estoy enamorado de una mujer, ya esta, finalmente elegí. 

 

Ambos se miraron por unos segundos, la mirada del rubio era confusión, su boca estaba entreabierta, probablemente quería decir algunas palabras, pero las palabras nunca salieron. Manuel decidió que era momento de irse, así que se movió y salió.

 

— Me voy, no se cuando volveré. – camino lo más rápido posible, la puerta fue abierta y cerrada.

 

Lautaro escucho como la puerta sonó fuerte, así también sonó su corazón, las lagrimas caían por su rostro, su respiración estaba agitada, su mundo entero se cayó, fue rápidamente hacía la ventana para ver al morocho, y lo vio abrazándola a ella, subieron juntos en el auto y se fueron, su amor se estaba yendo, su vida se estaba yendo, su todo se estaba yendo con otra persona, con ella. 

 

Esa noche Lautaro lloro toda la noche, sus ojos estaban rojos de tanto llorar, estaba completamente solo en apartamento, ni siquiera Santiago estaba para consolarlo. La luna fue testigo de como lloro por un hombre que ya no lo amaba.

Notes:

Si les gusto no se olviden de dejar su hermoso Kudo para más historias tristes ('ー')/~~