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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 12 of Cuéntame una Canción
Stats:
Published:
2026-02-12
Words:
3,456
Chapters:
1/1
Kudos:
4
Hits:
41

Voces en el Aire

Summary:

One shot inspirado en la canción ¿A Dónde Vamos? de Morat
Escrito por: Breen

Primer festival de Fanfiction de Aldrón: Cuéntame una canción.

Notes:

Escrito por: Breen

Work Text:

Aarón Mercury, como sería su nombre artístico, es un cantante pop mexicano de tan solo 24 años, ama tocar el piano, la guitarra y otros instrumentos que los maneja con tanta naturalidad. Para él la fama ha sido un golpe a su realidad pero también un cambio un tanto positivo, ya que para él es bonito poder cumplir sus sueños y ver que tiene un fandom muy bonito y fuerte que lo apoye en cada paso que de, por lo que está muy agradecido siempre, pero hay un pique que se incrusto en su mente que trata de no darle mucha importancia.

El saber que al ser famoso ya no tiene las mismas costumbres y manías que tenía, como al salir a la calle sin tener la alerta de encontrarte a una persona que te pida una foto (no es reclamo), salir con tus amigos que consideras en ese entonces como reales, que no quieran aprovecharse de ti para subir de seguidores, entonces para Aarón (aunque le es difícil aceptarlo) le resulta algo agotador no poder tener un momento de “paz”, de poder ser ese chico normal que le gustaba divertirse sin ser juzgado o señalado por cualquier acción que la sociedad considere mal, entonces ese pensamiento ronda mucho en su cabeza pero después vuelve a esos consejos que le ha dado su mamá, de disfrutar y no darle mucha importancia a los que te señalan, si tu eres feliz lo demás no importa.

Por lo que ese sentimiento se le esfuma y prefiere no tomarle mucha importancia, pero también de sus cosas que rondan en su mente. También piensa cómo le gustaría tener una pareja que lo apoye, lo aliente, pero sobre todo que lo ame tal cuál es. En un momento lúcido se le viene a la mente una persona que últimamente se le ha colado en sus pensamientos y probablemente en su corazón.

Aldo de Nigris, un chico rubio de ojos azules proveniente de Monterrey, pero ya tiene años viviendo en Cdmx, tiene 24 años, estudia en la universidad la carrera de ciencias de comunicación, está en el último semestre de su carrera, por lo que sus prácticas las está realizando en el lugar donde se ubica una estación de radio poco conocida, pero para él es lo mejor, por que puede aprender un poco más.

Explicando un poco del chico ojiazul, Aarón lo ha tenido muy presente y más por el “percance” que tuvieron hace unas semanas.

 

Flashback

Una tarde un poco nublada pero se sentía fresco el clima, en la habitación específicamente de Aarón, se encontraban ambos jóvenes. Aldo estaba en la cama de Aarón, columpiando sus pies como es de costumbre cuando está aburrido, mientras Aarón está tocando la guitarra y escribiendo en su libreta par de ideas de una nueva canción que quiere componer, en eso Aldo lo voltea a ver pero no es una mirada cualquiera, es esa mirada que habla más de lo que debería pero por miedo no puede, aparte también tiene la curiosidad de que lo que está escribiendo, entonces decide levantarse de la cama y dirigirse directo a donde se encuentra Aarón.

-¿Qué es lo que estás escribiendo? Te noto muy concentrado- Aldo trata de asomarse a lo que está escribiendo Aarón, pero como acto de reflejos, Aarón pone su brazo tratando de tapar lo que quería ver Aldo.

 

-Es una canción, pero no puedo mostrártela- Aldo notó que Aarón se puso nervioso, pero eso no detuvo a Aldo de ser insistente, entonces trató de quitar su mano de Aarón del cuaderno, pero en un rápido movimiento Aarón lo jaló y en eso Aldo casi cae arriba de él, pero por reflejo alcanza a agarrarse de la pared, lo que hace que sus caras queden muy cercas.

 

Ambos se quedan viendo sorprendidos, pero no pueden moverse, algo dentro de ellos que no se explican se sintió, en eso Aldo baja su mirada a los labios de Aarón y tiene intención de acercarse y en eso Aarón vuelve en sí y siente un pánico, por lo que por inercia Aarón se para rápido esquivando a Aldo, se queda parado en medio de la habitación.

Voltea y ve en Aldo una mirada cómo triste, sacado de onda y con pena, antes de que Aldo articule una frase, Aarón rápido responde

-Creo que deberías irte, tengo que acabar unos pendientes y aparte ya está anocheciendo- Aarón sentía pena, pero no de mal forma. Aldo asiente y comprende, recoge su mochila y lo mira -nos vemos luego- pasa a lado de él y se escucha que cierra la puerta.

 

Aarón trata de comprender qué es lo que estaba a punto de pasar, ¿Aldo lo iba a besar?, trató de no darle mucha importancia, vuelve a retomar el escribir la canción, pero le es difícil concentrarse y mejor se va a dormir para no sobrepensar eso. Entre menos lo tenga presente mejor. 

Fin de Flashback 

A raíz de eso Aarón estuvo pensando y pensando estos días, quizás semanas en esa situación y en más cosas que empezó a notar con más claridad con Aldo y llegó a la conclusión de que tiene sentimientos fuertes por el güero. Suena muy loco y precipitado, pero para Aarón no es algo que deba pensar mucho. Para una parte de él no es algo que sea escandaloso, pero le es difícil pensar que tenga sentimientos por su mejor amigo.

Entonces recuerda la canción que estaba escribiendo y se da cuenta que es exactamente lo que siente por Aldo, solo que en ese entonces no lo tenía muy presente por lo distraído que es o prefería ignorarlo. La volvió a leer y se dio cuenta que se escucha muy cursi, pero recuerda que Aldo le encanta todo el tema del amor.

Entonces Aarón, como el aventado que es y cuando algo lo quiere trata de hacer de todo para poder conseguirlo, por lo cuál va a hacer la locura más grande del mundo, decirle sus sentimientos cantándole la canción, ¿y por cuál medio lo hará? Sencillo en la estación de radio en donde va Aldo, entonces Mercurio pondrá en marcha el plan.

4 días después:

De lado de Aldo, se encontraba acostado en su cama, ya había terminado su día en la cabina de radio, entonces tenía parte del día libre, pensaba en llamar a Aarón y ver si se ven, pero piensa que a lo mejor está ocupado, aparte de que no han hablado mucho desde el día del suceso. ¿Para Aldo ese momento fue algo bonito (aunque al final no llegó a nada) y por qué fue bonito para él? Simple, porque Aldo está perdidamente enamorado de Aarón. ¿Hace cuanto se dio cuenta? Desde siempre, cuando lo vio por primera vez, aunque suene cliché. Quedó encantado con el pelinegro, le gustó al segundo que lo vio, pero con el paso del tiempo, la convivencia y los tratos que le daba Aarón, fue inevitable no sentir algo por él, pero una parte que le hace ruido es el miedo de si llega a confesarle sus sentimientos a Aarón le diga que no siente lo mismo y no quiere arruinar su amistad.

 Por lo que aunque lo ame con locura, prefiere tenerlo como su mejor amigo -ese pensamiento le da una punzadita en el pecho y se pone triste ya que él quiere tener a alguien que lo quiera y apoye, aunque él anhele que sea Aarón pero no todo es como uno quiere- suelta un suspiro y prefiere dejar el tema ahí. Se recuesta de lado y está a punto de irse a dormir, en eso su celular empieza a sonar anunciando una llamada. Aldo ve quien es y se encuentra que es Dylan, compañero de la estación de radio, confundido contesta:

-¿Bueno?

 -Hola, Aldo. Perdona que te moleste, ¿pero quería ver si podrías venir de nuevo a la cabina de radio?

-Claro no tengo tema, pero ¿ocurrió algo?

-Eh no, lo que pasa es que se me olvido pasarte una guía para que te sirva de ayuda en tu próximo examen y estaré ausente unos días, mejor de una vez la tengas -el tono del chico se escuchaba tranquilo y serio.

-Sí, claro. Salgo para allá. Llego en unos 15 minutos.

-Gracias, Aldo. Acá te espero -escucha el tono de fin de llamada, suspira, se levanta de la cama, camina hacia el baño, se arregla un poco, toma su cartera, llave y sale de la casa. La ventaja es que la estación le queda a 10 minutos caminando, entonces no es un problema para él, le sirve como para despejar su mente.

Llega a la estación de radio, se dirige a recepción diciendo que viene a recoger algo con Dylan, le dieron acceso, entra a la cabina y se encuentra con Dylan.

-Hola, ya estoy aquí -saluda Aldo con su respectiva sonrisa de amabilidad- gracias, Aldo y perdón por hacerte venir de nuevo -Aldo ríe y hace un ademán restando importancia- no te preocupes, tampoco es como que estaba haciendo algo productivo.

Dylan ríe -bueno esta es la guía para que la puedas repasar para tu próximo examen que me comentaste que tendrías- Aldo asiente hojeando por encima -pero antes de que te vayas, ahorita en 2 min entraré al aire y te quiero dar oportunidad de estar unos minutos para conducir la sección de las personas que piden canciones, ¿te animas? -Dylan se le quedó viendo esperando respuesta- Aldo se sorprendió debido a que no pensaba que eso lo podría hacer, ya que se consideraba principiante y apenas estaba en su práctica. No quería fallarle. Lo miró dudoso -¿Seguro? Me gustaría, pero no quiero arruinarlo y pase algo malo- Dylan ríe y le da una palmada relajándolo -no te preocupes, he visto las prácticas que has tenido y te desenvuelves bien, solo que la diferencia es que aquí estarás en vivo, confió en que lo harás genial- Aldo lo piensa unos segundos y asiente feliz, pero con algo de temor -está bien, lo haré, pero si algo me empieza a fallar, me ayudarás, ¿vale?- Dylan asiente. Si no te preocupes, te aseguro que no necesitarás mi ayuda.

 

Ambos entraron a la cabina de radio, Dylan le indicó que se siente en la silla principal, Aldo se puso a observar y más le fueron ganando los nervios. Respiró hondo y trató de tranquilizarse. Afuera de cabina les indicaron que salen al aire en 15 segundos, se prepara Aldo y siente que Dylan le da unas palmadas en la espalda y le susurra -lo harás bien- en eso gritan de afuera: estamos al aire -en eso Dylan como esa costumbre y esa soltura que tiene empieza hablar.



-Buenos estamos de regreso después de esa pausa comercial, en su estación favorita 99.2, la siguiente sección es una que a muchos les gusta, donde ustedes tienen oportunidad de marcar y pedir una canción y dedicársela ya sea a un amigo, pareja, familiar. El día de hoy en la primera parte nos acompaña un chico muy talentoso, que está entrando en el mundo de la locución pero se está desenvolviendo muy bien, pido un aplauso desde su casa a Aldo de Nigris -pasan el micrófono a Aldo- todo tuyo, amigo -Aldo nervioso pero feliz habla- buen día, esto es algo nuevo ya que solo he tenido como tal prácticas, pero quiero agradecer por la oportunidad y el espacio -ajeno a eso, empezó a leer el libreto- como mencionó Dylan, el día de hoy en la sección “dedícame una canción”, en este momento las líneas están abiertas para que puedan pedir su canción y una dedicatoria a esa persona -mira al frente y le indican que hay una llamada entrante- tenemos nuestra primer llamada. Hola, buen día. Estás al aire, ¿con quién tengo el gusto? -En eso se escucha una voz temblorosa- ¿hola? Me llamo Aarón y quiero dedicar una canción.

En eso Aldo se congela y se saca de onda debido a que quien está del otro lado de la llamada es su mejor amigo. Trató de componerse y habló lo más seguro y profesionalmente posible -Hola, Aarón. Claro, ¿qué canción quieres dedicar y a quién?- en eso escucha un suspiro y habla -esta canción la vengo a cantar y es para una persona muy especial que ha estado rondando en mi mente estás últimas semanas, alguien con quien puedo ser como soy, que me hace reír, me escucha, me da consejos pero sobre todo está cuando tengo días donde me quiero rendir. Su bonita voz y su calma en cómo dice las cosas hace que me vuele la mente y el corazón, esa canción es para ti, Aldo- Aldo abre los ojos como platos y su corazón empieza a latir muy fuerte. En su mente solo puede pensar: ¿Aaron me va a dedicar una canción? ¿El mismo chico del cual está enamorado y suspira cuando piensa en él? -vuelve en sí cuando empieza a escuchar los acordes de la guitarra y se escucha su voz:

 

No llamé para pedir una canción
Pero para hablarle, no tengo otra opción
Porque él, muy probablemente está escuchando y yo de frente
No me atrevo ni a empezar esta conversación.

Yo, enamorado y él no lo ha notado
15 minutos de fama por uno a su lado.

Aldo sigue en shock, pero una sonrisa se le asoma.

Quiero que él sepa que me enamoré
Que esté escuchándome
Y le lleguen por la radio mis besos al aire (al aire)
Quiero que antes de que suene otra canción
O cambie la estación
El escuche por la radio mis besos al aire (al aire)

 

-Se escucha la voz de Aarón en una melodía preciosa que derrite el corazón de Aldo.




Gracias a un amigo yo lo conocí
Y por culpa del destino nunca más lo vi
Que esta voz de enamorado la recuerde de algún lado
Y si la escucha por la radio, se acuerde de mí- 

 

Aldo no puede más, está a punto de desmayarse, no puede creer que el chico que lo tiene como loco enamorado sienta lo mismo por él, siente que está en un sueño y si es así no quiere que nadie lo despierte.

-Quiero que él sepa que me enamoré
Que esté escuchándome
Y le lleguen por la radio mis besos al aire (al aire)
Quiero que antes de que suene otra canción
O cambie la estación
El escuche por la radio mis besos al aire (al aire)

 

Se termina la canción y todo se queda en silencio, puede ser algo incómodo, pero detrás de la línea Aarón está muriendo de nervios: ¿le habrá gustado? ¿qué pensará? ¿me mandará lejos? Lo mejor que puede hacer es cortar esa tensión -puede y sea inesperado, pero quería decírtelo por medio del medio que más amo que es la música. Me gustaría saber lo que piensas, pero personalmente, ya sabes donde encontrarme -se ríe- por último, gracias, Dylan, por darme este espacio. Bueno, te espero, Aldo -en eso se escucha que la línea corta.

 Aldo sigue procesando lo que acaba de pasar y en eso escucha la voz de Dylan -bueno que canción más bonita pero más agradable que viene dedicada con mucho cariño para alguien especial- voltea a mirarlo y sonríe -bueno, Aldo, ese chico te está esperando. Aquí seguiré con la sección -lo mira con una complicidad, Aldo le sonríe y le agradece con voz baijta- sale de la cabina y pide un uber debido a que Aarón vive más lejos, llega y se sube. En lo que va camino al departamento de Aarón no puede dejar de pensar en él. Sigue con el corazón acelerado y sin poder creérsela, pero llegando tendrá esa respuesta que tanto anhela Aarón.

 

Mientras tanto Aarón seguía nervioso pensando en la locura que hizo, jamás pensó que haría eso por alguien, pero a la vez se siente satisfecho y feliz de poder dedicarle una canción a alguien que quiere.

 

En lo que se quedaba pensando, tocan la puerta, abren y se asoma su mamá.

 

-Hijo, vino Aldo, te busca. ¿Lo hago pasar? -se le quedó viendo, esperando la respuesta -sí, ma, por favor- en eso cierra la puerta y rápido Aarón se arregla el cabello y respira hondo. En eso se abre de nuevo la puerta y aparece Aldo, dudoso en si entrar o no. Aarón habla -entra, tranquilo -dice, pero por dentro está muriéndose de los nervios- Aldo carraspea y entra, se queda en el marco de la puerta mirando a todos lados menos a Aarón, entonces es turno de él hablar.

-Bueno… -trata de hablar, pero se le quedan las palabras atoradas. Entonces Aldo decide ayudarlo -parecemos 2 tontos sin saber que decir- ambos ríen y se forma una bonita melodía que a ambos los hace sentir una bonita sensación.

Aarón se pone firme y se empieza acercar, nota como Aldo empieza a temblar, entonces con la mano y la delicadeza más pura toma la mano de Aldo y lo guía a la cama, ambos se sientan, teniendo una distancia considerada y lo mira -sé que tienes dudas y preguntas del porqué hice todo eso -Aldo asiente mirándolo -pero antes de, quiero decirte lo que yo siento- Aarón se acomodó y tomó ambas manos de Aldo.

-Sonará cliché, pero hace semanas, me he estado sintiendo extraño, desde ese suceso que pasó en esta habitación. Mi mente hizo corto circuito, me empecé a plantear que esa cercanía que tuvimos fue un sentimiento muy bonito -Aarón trata de sostener la mirada que hasta inhala fuerte- desde ahí me puse a pensar y pensar momentos que hemos vivido, del cómo me comporto contigo y me hice esa cuestión, ¿todo eso no lo hace un mejor amigo? Y llegué a la conclusión de… -se acerca un poco más y siente como a Aldo le sudan las manos y muerde su labios nervioso- que siento algo más que una amistad, que me siento bien estando contigo, me causas ese cosquilleo cuando estamos cercas, cuando me das palabras de aliento las guardo y atesoro en un lugar -a veces que soy distraído pero recuerdo varias veces que solo te miro y me empiezo a grabar en mi mente tus facciones y me digo, cómo puede haber un hombre tan hermoso- sonrió y bajó la mirada -tuve días de miedo e incertidumbre de saber si sí era algo real, dudas de si me arriesgo, pero me dije a mí mismo que no debería tener miedo y es mejor arriesgar y no quedarse en el  “hubiera”- sube la mirada y lo suelta como puede -Y sí, Aldo, frente a ti te digo que me gustas, me encantas y si me rechazas o no, yo lo aceptaré, pero sabré que me arriesgue, ya sea si gano o pierdo- al acabar de decirlo Aarón sintió un alivio.

 

El ambiente se volvió silencioso y tenso, Aarón no sabía qué respuesta le daría Aldo, esperaba una burla o un directo a la friendzone, pero lo que menos se esperaba era que Aldo se acercara, tomara su mejilla y uniera sus labios con los de él. Aarón tenía cara de sorprendido, pero al sentir que Aldo movía sus labios lentamente, le empezó a seguir el paso.

El beso era lento, dulce, sin ninguna prisa. Aarón con su mano enredó sus dedos en el cabello de Aldo. El beso era tan perfecto que no querían que acabara, pero a su pesar de ambos, se separaron. Con la respiración agitada, al mismo tiempo unieron sus frentes.

-Wow, ¿qué fue eso?- Aarón seguía procesando el beso, Aldo toma su mejilla y la acaricia suavemente -esa fue mi respuesta -se separaron y al mirarse se dan cuenta que tienen las mejillas rojas- pero si quieres que sea específico y conciso, entonces sí, tú también me gustas. Me has gustado desde el primer momento que te vi. Eres un hermoso ángel -Aldo acaricia su mejilla mientras sonríe- pero una parte de mí jamás pensó que el sentimiento era mutuo, yo con tener tu amistad y tenerte cercas era feliz -se apartó un poco para verlos a los ojos- bueno, ya que sabemos lo que sentimos uno al otro, ¿qué sigue para nosotros?

 

Aarón sonríe al saber que puede haber algo más entre ellos, entonces se inclina un poco hacia Aldo -eso lo podemos descubrir juntos, pero algo sé con certeza -toma el mentón de Aldo- que desde ahora no me quiero apartar de ti y quiero ir de la mano contigo cumpliendo nuestros sueños -y sella esas palabras con un beso lleno de un amor puro y juvenil.

Y al final entendieron que el amor no se decía: se tocaba en la misma tonalidad, como dos canciones que por fin aprenden a sonar juntas.

 

 

FIN.








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