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♡ UNHAPPY VALENTINE ♡

Summary:

◌⠀: las primeras citas siempre son un poco complicadas.

Work Text:

absolutamente nadie en el planeta tierra entendía cómo es que el mismísimo william alan dickey obtuvo pareja, y sobre todas las cosas era aún más extraño verlo de la mano con alguien en san valentín. pero ahí estaban. will y lloyd. la mítica pareja que sabía ganarse la mirada de transeúntes curiosos ante la apariencia tan peculiar del dúo, compuesta por un joven de cabellos rosas y atuendos increíbles que sabía destacar solo con su ropa, y bueno, a su lado estaba bill.

la misión del día radicaba en algo muy simple. a muchas personas de su entorno aún les costaba aceptar el simple hecho de que bill fuese amado por alguien porque, digamos que, todos los demás entendían su existencia como una mera molestia en el mundo. claro que los comentarios de los demás le importaban una mierda, pero lloyd tenía un corazón mucho más blando para asuntos del amor y decidió que lo mejor que podía hacer era presumir a su chico en una cita de san valentín.

ahora, la intención era dulce de su parte ¿verdad? pero tomando en cuenta que cada uno era la primera pareja del otro había otro impedimento en el medio que complicaba aún más la situación. resulta que ninguno de los dos sabía cómo comportarse en una ocasión tan especial. 

por eso estaban ahora mismo en una cafetería, sentados el uno junto al otro en un mueble de color rosa en frente de una pequeña mesita donde reposaba la malteada de fresa de lloyd y el licuado de banana de bill. dada la ocasión las paredes blancas del establecimiento estaban decoradas con globos en forma de corazón, posters con ridículos querubines de cupido y diversos cuadros de parejas enamoradas. lo llevaron tan lejos que cerca de su asiento estaba presente un violinista tocando baladas con su instrumento.

la situación no era distinta con respecto al resto de comensales. la mayoría de mesas (que estaban cubiertas con manteles de cuadros rojos) tenían frente a sí a diversas parejas de todos los colores, tamaños y géneros. cada una de estas estaba sumida en su burbuja del amor, ya sea compartiendo batidos, dándose la mano sobre la superficie y algunos besándose de forma desagradable. tanto que bill pretendió tener una arcada mientras el rostro de lloyd se fundía en el color rojizo por culpa de la incomodad.

—y…¿cómo la estás pasando?—bill fue el primero en intentar romper el hielo. por favor compréndanlo. una fina capa de sudor empezaba a generarse en su frente a consecuencia de sus nervios. lloyd trataba de fingir indiferencia (¡lo estaba dando todo!) pero el exceso de romance y cursilería a su alrededor le generaba náuseas. ¿sería correcto lo que quería intentar? en realidad no estaba del todo seguro, así que suspiró y rezó un padre nuestro para sus adentros ante lo que quería hacer. intentando sumirse bajo el ambiente romántico que le rodeaba. ¿saldría bien? no lo sabía.

siendo víctima de los nervios intentó con rapidez tirar la cabeza hacia el lado izquierdo para recostarla en el hombro de bill, pero fue tan brusco que terminó chocándose contra el hueso de su novio, generando un golpe entre ambos.—¡auch! ¿qué crees que haces?—tal fue la vergüenza que aquel joven de cabellos rosas solo atinó a ejercer un pequeño puchero junto a una mueca de tristeza.

—perdón…—susurró por lo bajo sumiéndose en tal estado de pena que tomó algo de distancia en el asiento, mientras deseaba que la tierra lo tragase y lo escupiese en el escondite más recóndito que pudiese existir. 

sin embargo bill no era tan tonto para notar cómo ellos eran los únicos que no encajaban en el perfil de “pareja dulce/empalagosa/tan tierna que te dará ganas de vomitar”. así que esta vez lo dio todo de sí para al menos cumplir parte de su perfil. su mano temblorosa se dirigió hacia la de lloyd, en un vago intento de tantear el terreno. de manera extraña la diestra de bill ¿masajeaba? el dorso de la zurda de lloyd. la textura de la palma sudorosa de bill generó tal incomodidad en su novio que este último solo pudo atinar a mantener una línea recta en sus labios mientras sus ojos permanecían inmóviles, no sabía si del shock o de lo extraña de la sensación. 

llegado un punto de desesperación bill divisó en una mesa cercana la pareja de dos chicos cerca de plantarse un beso. la escena llenaba a ternura a cualquiera que los viera porque uno agarraba al otro de sus mejillas y acunaba la cara de su pareja con una delicadeza propia del amor, algo que quizás bill no podría imitar pero sí lo podría inspirar.

el agarre brusco de bill hacia la carita de lloyd le tomó por sorpresa. aquellas conductas eran impropias de su chico. ¡qué les estaba pasando a ambos! la situación era extraña. la mirada incómoda de lloyd se complementa con el torpe coqueteo de bill provocando las risas del violinista cerca del lugar. ni siquiera alcanzaron a ver los labios del otro cuando el empleado tosió llamando la atención de ambos.

—por dios. en serio. les tengo lástima chicos. esta es la peor escena romántica que he visto.—bill estuvo a punto de levantar su mano para hacer un gesto grosero con el dedo medio. menos mal lloyd sabía leer sus movimientos y lo detuvo a tiempo.—se nota que son nuevos en esto así que les doy un humilde consejo. hagan lo que les guste. no pierdan el tiempo intentando imitar a los demás.

—viejo hijo de…

—de hecho tiene un punto.—la respuesta de su novio cerró los labios de bill quien observó perplejo a su acompañante. cuando compartieron una mirada cómplice la sonrisa dulce no tardó en llegar hacia los labios de lloyd, y eso fue más que suficiente para entender sus intenciones. un jalón de su mano, un gesto con la cabeza, y posterior a ello el crujir de sus rodillas al levantarse del asiento.—¡gracias!—fue lo último que dijo lloyd antes de llevarse consigo a bill hacia aquel lugar que ambos tanto disfrutaban. la tienda de cómics a dos cuadras de aquella cárcel del amor a la que había asistido.

—¡chicos, no olviden sus malteadas!—los vasos sobre la mesa fueron lo que menos importó en ese momento. ellos tenían una misión en mente.