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Algún día...

Summary:

(Post T2 - Ep68: La Pegatina)
Después de la ceremonia de pegatinas medalla, Bello se siente decepcionado de sí mismo por haber fallado como explorador y por haber mentido. Se va del castillo rumbo a la roca de la tristeza, pero no se da cuenta de que Mina fue tras él.

Notes:

Holis. Voy a ser honesta, es la primera vez que escribo algo en mi vida en un arranque de inspiración, y sí, fue con este show de niños que se ha convertido en mi serie de confort y mi hiperfijación. Este es mi aporte a este terreno muerto que es el fandom de Jelly Jamm y acepto toda crítica y comentario. Disfruten!!

Work Text:

La noche terminó de caer después de la ceremonia de pegatinas medalla, los dodos ya empezaban a anidarse para pasar la noche y la flora de Jammbo empezaba a brillar dándole un toque tranquilo a la noche, mientras un niño de piel rojiza caminaba con la cabeza agachada y muy callado, de camino a la piedra de la tristeza.

Mientras caminaba pensaba en la historia que había contado, en cuanto le gustaría que fuese cierta, pero al ver cómo sus amigos tenían sus medallas, por sus propios logros, se vio pequeño en el espejo aunque tuviese muchas más que los demás. Se sintió como un gran tonto al ver que algunos se lastimaron tratando de ganarse sus medallas, mientras que él solo se golpeó al volar por la ventana del castillo.

Al sentarse junto al lago donde se encontraba la roca de la tristeza lo único que pasaba por su mente era cómo sus amigos eran los más geniales por haberse ganado sus medallas, en que había fracasado como explorador y que probablemente no lo dejarían en paz después de haber fallado y dicho una historia tan absurda. Pero había una frase que le carcomía por dentro más que cualquier otra cosa, "Mentiroso, eres un gran mentiroso", no solo por haber dicho una gran mentira, sino por haber hecho que le creyeran y hasta lo felicitaran por ello.

Miraba el lago con una expresión apagada, sintiendo un gran vacío en el pecho y pensando en que nadie le creería de nuevo por ser un mentiroso. Estaba tan absorto en sus pensamientos que no notó que no muy lejos lo siguió una niña de piel azulada y muy escéptica, quien al ver que no había notado su presencia, se aclaró la garganta para llamar su atención, que hizo que el chico pegara un grito y diera un salto a qué casi lo hace caer en el lago de cabeza.

- ¡Ahh!!... Ahg, ¡Mina! ¡Casi me matas del susto! - Dijo tras asustarse. Mina puso los ojos en blanco y se sentó junto a él en el suelo - Deja de exagerar Bello, te vengo siguiendo desde hace un rato ¿En serio no me notaste? - Bello solo se cruzó de brazos y apartó la mirada -Si estás aquí para molestarme o burlarte, no estoy de humor...- Ella lo miró por un momento y respondió en un tono casual -Mira, solo vine porque Goomo estaba preocupado después de que te fuiste. Le hubiese gustado estar aquí pero, como viste, está vendado hasta el casco y no está en condiciones para seguirte.- Vio que se quedó muy callado ante eso. -Descuida, sabes que él se lastima bastante y se recupera rápido. Tengo la teoría que es de goma...-.

Se dio cuenta de que probablemente lo estaba aburriendo. A pesar de haber leído cientos de libros sobre psicología, sentía que era la que más problemas tenía al tratarse de conectar con otros, pero viendo a su amigo afligido, lo único que podía hacer era intentarlo. Se rascó la cabeza, insegura de como cambiar el enfoque. -Oye... ¿Por qué te fuiste después de la ceremonia?- Bello se tensó casi de inmediato, esto hizo que Mina se pusiera nerviosa - D-digo, no tienes que hablarlo si no quieres, mucho menos conmigo, pero... La verdad sí fue extraño verte así y... (Rayos, no sé hacer esto) Pensaba si quisieras hablar... Sobre eso-

Bello la volteó a ver curioso, no era común ver a la chica más lista de Jammbo dudar o estar nerviosa, a excepción de que las cosas estuvieran fuera de su control. Era como si realmente no supiera cómo hablarle al verlo así de callado, y todos saben cuánto odia no saber algo. De repente Mina se levantó -Sabes qué, no sé cómo hacer esto. No soy Goomo, no soy buena en esto y- Suspiró un momento -Me gustaría saber cómo ayudarte, y como nadie puede hacer que te calles normalmente pensé que quizás querrías hablar...- Empezó a alejarse lentamente -Pe-ero si no quieres y prefieres estar solo, será mejor qu-. - Espera - Dijo Bello sin moverse, tomándola por sorpresa - Preferiría no estar solo ahora mismo...- Mina se devolvió a donde se había sentado, lo miro y preguntó lo único que pensó que era natural -... ¿Estás bien?...-

Bello se quedó pensando un poco, no le gustaba no ser el chico alegre y enérgico que se la pasaba de aventuras, pero en ese instante no podía ser eso. -No... No sólo perdí un día entero preparándome para una aventura que jamás tuve, sino que después tuve el descaro de inventarlo todo solo para que me dieran una medalla...- Miró al suelo con el ceño fruncido - Pero al ver que todos ya tenían sus medallas tuve miedo de que cuando les dijera que no descubrí nada... Se burlarían de mí por no ser un buen explorador - Levantó la mirada, con los ojos brillosos - Y ahora se podrán burlar de mí, por ser un payaso mentiroso, al que nunca podrán tomar en serio...- Mina lo miró con tristeza - ¿Es por eso pensaste que venía a molestarte? ¿O a burlarme de ti? - Él asintió con la cabeza y puso su cabeza entre sus brazos para ocultarla -No tienes que negarlo, ambos sabemos que soy un mentiroso de primera - Levanto un poco la mirada y se quedó pensando - Hasta espanté al dodo azul y te mentí para no admitirlo, así que, si alguien quisiera molestarme por ser mentiroso eres tú -

Eso sí le dolió, no solo el saber que su amigo pensara que venía a mofarse, sino que también él mismo se estaba atormentando. - Bello, yo no...- Se detuvo un momento para pensar - Ok. Admito que tiendo a no creerte muchas veces... Y sí, admito que eso es en parte por lo del dodo azul. Sabía que sólo estabas mintiendo para no asumir la culpa, pero me dolió porque era algo importante para mí y aunque fuese un error tú me lo quitaste... Y que no lo aceptaras, sentí que para ti era más importante cubrirte la espalda que aceptar que te equivocaste... Que me lastimaste...-. - Lo siento mucho - respondió Bello, con voz temblorosa, ocultando su rostro entre sus brazos y tratando de abrazarse - Debí habértelo dicho. Debí habe-, sintió una mano en su hombro - Ya, Bello... Está bien, yo ya te perdoné... Lo siento, no quis- Él la abraza con fuerza, interrumpiéndola en seco- No te disculpes... Yo me equivoqué y debí haber sido un buen amigo, de verdad lo siento...- Mina se congeló un momento antes de devolver el abrazo, no se lo esperaba, pero se alivió al sentir que esto quedaría en el pasado.

Se quedaron en silencio un buen rato antes de separarse, hasta que Mina lo interrumpió - Lo que quería decir era que, incluso después de mentir y flotar todo el día como un loco - Bello se rió un poco con eso - Dijiste la verdad, y que te hayas disculpado al final fue lo más sincero que dijiste, por eso tocaste el suelo. Por eso pude perdonarte - Él se la quedó viendo un poco, antes de suspirar y mirar al lago - Sí bueno, parece que no aprendí la lección porque volví a mentir, y no fue algo pequeño - Mina respondió rápido - Si, pero no te tardaste todo un día en admitirlo. Dijiste la verdad al final e incluso renunciaste a las medallas - Bello la miró con molestia - Sí, gracias por recordármelo - Mina se levantó y lo golpeó en la nuca - No, cabeza hueca! - Tomó aire por un momento- Me refiero a que pudiste haber mentido y haberte quedado con las medallas pero no lo hiciste... Y sí, yo sabía que estabas mintiendo, pero nunca me esperé que fueses a decir la verdad. Es cierto que no siempre puedo confiar en tu palabra, pero un mentiroso no habría confesado algo así.- Bello se quedó pensando un poco, Mina se sentó junto a él y continuó - Mira, entiendo no querer verse como un tonto y fingir para que no se burlen de ti... Cuando tuve que aceptar que no sabía cómo jugar, yo... Estaba segura de que se burlarían de mí, o peor, que había fallado en mi meta de ser como Eldoro el Sabio... Pero debí haber sabido que ustedes no harían algo así y que aún me falta mucho por saber. - Mina se levantó y le extendió la mano - Y no vas a fallar por no haberlo logrado en tu primer día - Bello se dió cuenta de algo y desvío la mirada - Claro... Ningún buen explorador se rinde en su primer día... - Devolvió la mirada a Mina, aceptó su mano para levantarse y volvió a darle un abrazo - Gracias Mina -, - No hay problema Bello - dijo ella mientras aceptaba el abrazo. 

 

Después de separarse Mina le contó del experimento que estuvo haciendo durante el día para obtener su medalla, y aunque no entendía la mitad de las cosas que decía él siempre estaba contento de escuchar los desvaríos de la científica loca, aunque después de que hablara por un rato Bello notó que Mina necesitaba carraspear y rascarse el cuello, el cual parecía tener un tono más oscuro, -Oye ¿Estás enferma? Has estado tosiendo desde hace un buen rato- A lo que ella trató de desviar la pregunta -Solo tuve un par de errores en el experimento, no te preocupes, no es nada grave.- Él la miró escéptico - Mina, te han caído libros gigantes en la cabeza, te haz caído de tu repisa de libros, has hecho explotar tu laboratorio con tus experimentos más veces de las que puedo contar, y tienes químicos peligrosos sobre tu escritorio todo el tiempo ¡Y todo eso es una semana tranquila! Así que, no, no te creo.- Mina se rascó la cabeza un poco avergonzada - Ok, tienes razón, el trabajo de un científico es peligroso. Y puede que mi experimento me haya explotado un par de veces en la cara... No le cuentes a la Reina.- Él la miró fingiendo confusión -¿Contarle qué?- Mina le extendió la mano y se dieron un apretón -Bien. Ahora, sí es cierto que fue difícil, pero combinando un sustrato de magnesio con una pizca de zinc y calentándolo a 140 grados-, -¡Aburrido!- Interrumpió el chico, a lo que ella respondió con una cara de molestia y un gesto de querer golpearlo, a lo que él se cubrió la cabeza, pero riéndose de la reacción de la científica. Mina soltó un suspiro agotado y continuó -Como decía, de no haber sufrido un par de quemaduras de primer grado, nunca habría logrado terminar mi experimento- Hizo una pausa -Te lo mostraría, pero como según tú es "aburrido"- Dijo imitándolo con esto último, a lo que él se rio de nuevo y respondió fingiendo desinterés-Bueno, si con ese experimento "aburrido" lograste ganarte la medalla de científica, supongo que vale la pena ver de qué se trata-.

 

Mina puso los ojos en blanco antes de sacar un matraz y un tubo de ensayo, los cuales combinó y agitó con preciso cuidado hasta que el tomó un tono anaranjado y empezó a evaporarse, formando un espiral que se bifurcaba en varias direcciones, cada rama del espiral parecía cambiar de color, casi parecía... -Espera... Eso parece- A lo que ella terminó de responderle -¿La aurora musical?- Él la miró sorprendido y ella tenía una expresión de satisfacción en su rostro -Logré crear un químico capaz de imitar las propiedades de la aurora. Tomé la idea después de que Goomo se enfermara de sarampión. Ahora podemos tener auroras musicales cuando queramos.- Él la miró con asombro -¡Es increíble!- Pero al mirarla con atención se dio cuenta de lo que lo que el experimento le había causado, tenía un par de manchas naranjas que parecían haber sido curadas con rapidez. Al ver esto Bello se sintió pequeño otra vez, pero esta vez se paró con decisión y habló en su clásico tono dramático-Tú y los demás se esforzaron mucho por ganar sus medallas ¡Y juro que seré el mejor explorador, y viajaré hasta el centro de Jammbo!- Ella se rio, pero lo miró con cariño y se levantó -Como digas, Hombre Jalea- Dijo en un tono burlón, a lo que él se volteó fingiendo enojo -¡Es Hombre Jammbo para tí, científica loca!-, esto rápidamente escaló a un juego de atrapadas en medio de la noche, para luego pasar la noche juntos soñando en lo que se convertirían algún día.