Chapter Text
Panoramix había por fin vuelto a la normalidad, aquel extraño alcohol que le dio aquel aún más extraño y misterioso druida galo Ceroceroseix lo había hecho reaccionar, pero lo había dejado eufórico. Cuando por fin recobró por completo los sentidos pudo contar aquello que tanto lo había preocupado — El aceite de roca forma parte de los múltiples ingredientes que componen la poción mágica— Admitió con aun más preocupación— solo se requiere una gota, pero ya no me queda nada— Estuvo esperando que los fenicios lo trajeran, pero Espigademaíz lo olvido por completo.
El jefe se preocupó pues de la poción mágica dependía toda la seguridad de la aldea ante cualquier ataque romana.
Hemos salido de cosas peores— Asterix admitió con optimismo, sabiendo Panoramix dijo que el aceite de roca solo se consigue en Mesopotamia— Si nuestro jefe lo permite yo puedo ir por el aceite de roca de…
Apenas iba a terminar la frase cuando Obelix decidió hablar— Y yo ¿qué? — No quería que lo dejaran fuera de esta aventura simplemente esperando en la aldea, con esa pregunta fue cuando el jefe lo interrumpió— Obelix tu debes quedarte, necesitamos que alguien proteja la aldea en caso que ataquen los romanos— Decreto Abraracurcix.
La evidente molestia no se hizo esperar— Ah no no, también quiero ir a Metopo Mesoto, donde la roca brota del aceite— Aunque se confuso se hizo entender. La última palabra la tuvo su druida quien se quedó pensativo, analizó los riesgos y por fin habló— Obelix tienes que quedarte los romanos pueden atacar que cualquier momento. Asterix confio en tu astucia e ingenio que podrás traer el aceite— la reacción del extraño druida no se hizo esperar, tuvo una expresión satisfecha como si aquello que esperara una oportunidad, se propuso para acompañar en esta travesía sospechosamente insistente.
Obelix se molestó inmediatamente fue a protestar cuando Abraracurcix habló – No se diga más, Obelix te quedaras a proteger la aldea— Decreto su jefe de manera más autoritaria e inflexible— el jefe ha hablado.
Saliendo de la cabaña del jefe y rumbo a preparar el viaje a la playa, Obelix se acercó a su amigo— Asterix por favor diles algo, no puedes irte sin mí— quería acompañar a Asterix, quería conocer Mesopotamia, quería ir de aventura como siempre lo hacían.
Asterix le devolvió una mirada seguro de sí mismo— Ya escuchaste al jefe y Panoramix confía en que consiga el aceite— Obelix se molestó aún más hasta que sintió como tomaban su mano— Confió en que los protegerás, ahora eres el único que puede— Por más que intento de convencerlos no cedieron en ningún momento a su suplica. Convencieron al mercader fenicio para partir en este momento, prometieron vender sus mercancías por el camino, vio a Panoramix susurrarle algo a Asterix y darle una cantimplora que posiblemente guardó en caso de emergencias, no le gustaba ver que no podría ir con él, no le gustaba quedarse.
Obelix apenas podía concentrarse en lo que sentía pues lo había obligado a quedarse mientras Asterix se tendría que ir a quien sabe dónde, un pequeño toque volvió a llamar su atención— Obelix, volveré más pronto de lo que te imaginas— se sintió molesto nuevamente, pero Asterix solo puso una expresión comprensiva— También quisiera que vengas, pero enserio necesitamos que cuides la aldea— Apenas pudo terminar la frase en un tono casi melancólico— Si prometes proteger la aldea yo prometo volver pronto— Extendió su mano a modo de pactar aquella promesa.
Hare lo mejor que pueda, solo cuídate mucho— Obelix no sostuvo la mano, sino que prefirió levantar a su amigo en un abrazo, un gesto que siempre los había caracterizado— Los proteger a todos por ti— se concentró en aquella promesa para mantenerse fuerte. Lo vio partir con una sonrisa algo preocupada, al ver a su derecha aun desconfiaba de Ceroceroseix, pero solo le quedo confiar en el ingenio y astucia de Asterix.
En aquella misma tarde Ideafix acompañaba a su amo mientras patrullaban la aldea, ayudaban en lo que podían con algunos pedidos pequeños a modo de respetar la promesa que le hizo a su amigo, se tomaba muy enserio su palabra— Panoramix ¿Necesitas algo?— Extrañado por su nueva actitud frente a la ausencia el druida solo pido que ayudara a bajar una pesada marmita que tenía en una estantería, después solo dio una vuelta a los alrededores de la aldea por actividad romana por si se acercaban más de lo que debían. Prolongo sus actividades un poco hasta que volvió a la playa antes del anochecer, vio al horizonte del mar— Por favor, vuelve pronto Asterix— Ideafix ladro como si eso fuera una confirmación de que confiaba en su amigo regresaría pronto.
Con el pasar de los días se había vuelto rutinario para Obelix, se levantaba para ir al bosque encontrando de vez en cuando pequeñas patrullas romana como de costumbre y aprovechaba para traer dos jabalíes para empezar el día y a pesar de lo extraño que le resultaba caminar, cazar y comer solo causándole un sentimiento que desconocía ya que nunca lo sentía de manera prolongada— Si proteges la aldea yo prometo regresar pronto— Apenas había pasado once días, cuando le preguntó a Panoramix cuanto se tarda en llegar a Mesopotamia, este solo le dijo que debían ir a mitad de camino al primer puerto de la región y aun que entendía que el viaje sería largo le resultaba eterna la espera, por costumbre pasaba por la playa con la esperanza de que Asterix ya hubiera vuelto— ha pasado tan poco tiempo Ideafix y siento que se fue hace mucho tiempo— Acarició una vez más a la pequeña mascota quien seguía con lealtad durante toda su rutina— Por favor vuelve pronto.
