Chapter Text
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Capitulo 1
El silencio entre la nieve.
21:15
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-Farfadox, ¿No?, Ya hemos llegado a su destino.
Levantó la mirada al chofer del uber, sonriendo amablemente.- Dale, muchas gracias.
Cuando cerró la puerta del auto y este se alejó por el rocoso y polvoriento camino de tierra, acomodó su mochila en su hombro, sintiendo el frío aire de la cordillera congelarle las fosas nasales. Miró frente a él un imponente portón semi abierto, recordando las instrucciones de su amigo Cris, quien había logrado (después de mucho esfuerzo) que un tío le prestase su casa de veraneo, el panorama ideal para poder hacer una joda piola, hacer un asado, mucho alcohol y bueno, ¿Quién sabe si esta es la oportunidad de oro para que su viejo amigo se le declare a su Crush, Killer?
Pasar, dejar el portón semi abierto para que todos puedan llegar, caminar recto por el camino con nieve hasta el cartel, ir a la izquierda hasta encontrar un camino con luces que lleva a la casa. Heh, su amigo Omega estaría contento con aquella ultima dirección...
Prendió la linterna de su teléfono y caminó en silencio, escuchando el crujir de la nieve bajo sus grandes zapatos, cuidando de pisar con bastante precaución. No había logrado conseguirse unas botas de nieve, por lo que había empacado unos zapatos grandes y gruesos para la lluvia, con el pensamiento que al ser tan gruesos no se le enfriarían mucho los pies al andar. Claro, el tema de estar en constante peligro de resbalar y caer seguía ahí...
Cuando se encontró con un gran cartel pintado de blanco, se detuvo para corroborar los dos caminos.
-Bue, siempre la izquierda, ¿No, Omega? -Siguió caminando, escuchando el soplido del viento colarse entre las copas de los arboles, el suave olor a madera recién cortada le acariciaba la nariz, aunque la oscuridad de la noche seguía siendo algo tenebrosa.
Un crujido detrás de él le alertó lo suficiente como para girar enseguida, apuntó con la linterna al camino, a los costados, entre los arboles, nada...
-¿Hola?... -Se mantuvo en silencio, no se escuchaba nada además del soplido del viento.
Cris les había advertido la presencia de animales en la zona, y quiso creer ciegamente en que aquel sonido había sido eso, quizá un animal asustadizo escuchando sus pisadas y huyendo rápidamente. No quería creer que uno de sus pelotudos amigos le estaban haciendo una broma, porque después el se vengaría, y probablemente peor. Su sangre se volvió a congelar cuando sintió otro crujido a sus espaldas, se volteó mucho más rápido que la primera vez, algo ofuscado.
-Ya está pelotudos, ¿Sos vos Conter? Furro culiado.- Apuntó a todos lados, sin encontrar nada.- Ay dios, no no, yo me estoy volviendo loco acá.
Apresuró el paso, preguntándose mientras tanto si un animal salvaje estaría tan cerca de la casa, siendo que a unos pasos de su ultima interrupción estaban aquellas luces que Cris había expresado en su explicación. Según él, y su poco conocimiento del mundo real al ser la persona que menos tocaba pasto del planeta tierra, no creía que unos animales salvajes estuvieran 'tan cerca' de una casa. Aunque bueno, en teoría la casa ha estado vacía por un tiempo. Quizá se alejen un poco más cuando las luces de la casa estén encendidas junto a la musica y POR FAVOR, algo de fuego.
Al llegar al camino iluminado apagó la linterna de su teléfono, deteniéndose unos segundos para ver el mensaje de whatsapp que le había enviado su amigo de la infancia Vector, quien se había quedado con su perro Walter mientras el se iba unos días con los chicos. Un mensaje que decía 'Hora de dormir' y una foto de Walter acurrucado cerca de una estufa, le reaccionó con un corazón mientras tanto, luego le respondería cuando estuviese más cómodo.
En la entrada de la casa ya se veían un par de siluetas, a lo lejos pudo distinguir a duras penas a Silithur y Amilcar platicando un poco mas apartados, mientras Shadoune y Conter hablaban al lado de la puerta de entrada. Saludó con la mano a Sili y Amilcar y se acercó a sus otros dos amigos.
-Buenas, Che, ¿No les pinta entrar y no sé, no estar acá en el frío?
-Pero el puto Cris es el que tiene las llaves y aún no llega.- Conter se quejó, mientras Shadoune se inclinaba para mirar la cerradura de la puerta.
-Difícilmente podremos entrar sin una llave, y Sili y Amilcar ya rodearon la casa y no hay ventanas abiertas.- Dijo Shad, quien se enderezó al hablar.
-No te lo puedo creer loco...- Miró su teléfono, eran las nueve de la noche, ¿Por qué aún no había llegado?- Supongo que ya lo llamaron.
-Si, y no ha contestado.- Suspiró Shad, alzando la vista.- ¡Vandal, Kaky!
Conter y Farfa se giraron, viendo como los antes mencionados por Shadoune llegaban, agitando sus manos de forma energética, saludando con la emoción de un niño pequeño.
-¡Hey! Cuanto tiempo, ¿No? ¿Qué tal estáis chicos? -Saludó Vandal, con una calma que parecía renovadora para los que ya estaban hace unos minutos algo estresados con el tema de Cris y la llave.
-¿Aún no entráis? -Kaky preguntó, haciendo un gesto para referirse a la casa, Farfa negó con la cabeza.
-Cris no ha llegado, el debería tener la llave.- Comenta Conter nuevamente, algo molesto.
Silithur y Amilcar se integran al grupo, el mayor del bigote pronunciado con un semblante mucho más serio y duro que los demás, como si hubiese algo que le estuviese perturbando pero no quisiera decirlo por arruinar la vibra del grupo. Amilcar por su parte se veía más relajado que nadie, sonriendo de esa forma 'canchera' que le caracterizaba.
-Che, yo propongo algo.- Amilcar llamó la atención del grupo.- Apenas llegue el puto de Cris, lo tiramos a la parilla loco, ya fue.
-Yo apoyo eh.- Asintió Farfa, uniéndose a la contagiosa sonrisa de Amilcar.
-Bueno, si vosotros decís que ya lleva tiempo sin aparecer, probablemente quede menos para que llegue.- Intentó alivianar Kaky, Farfa no pasó por alto la expresión de Sili, que pareció mostrar una pequeña mueca incómoda. ¿Qué? ¿Se estará cagando el pobre?
Unas voces comenzaron a escucharse a lo lejos, dos siluetas que caminaban en dirección a ellos.
-¡Heeeey! ¡Ya llegaroooooon! -Gritó animado Vandal, agitando la mano sobre su cabeza.
Cuando la luz de la entrada les favoreció, vieron a Rich y Killer caminando hacia ellos.
-Buenas, chicos.- Saludó Killer mientras metía sus manos en sus bolsillos, se le veía tan calmado como siempre.
-¿Que tal? -Rich habló, mirando a todo el grupo con una sonrisa, deteniéndose un segundo extra para mirar al Farfano, gesto que pasó desapercibido para todos, menos para el mismo Farfa, que sintió su corazón brincar.
-¿Que onda Rich? de casualidad ¿No se encontraron al boludo de Cris de camino? -Preguntó, aunque de antemano ya sabía la respuesta.
-No, ¿Aún no llega? -Preguntó incrédulo el hibrido de esqueleto, repasando con la mirada el panorama actual.
-No boludo, y es el único que tiene la llave...
-Joer... -El hibrido de esqueleto sacó su teléfono, sin señal.
-Cuando estábamos en el camino antes de entrar a la propiedad le he enviado un mensaje, pero no lo ha contestado...- Habló Vandal.
-Quizá se perdió.- Kaky murmuró, algunos rieron por lo absurdo del comentario.
-Quizá no queria venir...- Sili hablo en voz baja, Amilcar fue el primero en reírse, pero la expresión del bigotudo era de todo menos cómica. Farfa frunció el ceño levemente, sin entender muy bien el comportamiento de su amigo.
El grupo se dispersó lentamente mientras todos buscaban alguna forma de forzar la puerta o de simplemente matar el tiempo mientras llegaba Cris. Farfa se acercó a una pequeña silla de madera que reposaba en el supuesto jardín de la casa, la cual tenía tanta nieve por encima que apenas se veía.
Una silueta le hizo girar la cabeza al bosque, una mancha difusa y traicionera, de esas que se te aparecen desde el rabillo del ojo y son tan rápidas que no tienes una segunda oportunidad para analizarlas. Un escalofrío se le cruzó por la espalda, sentía que en la oscuridad de un bosque nevado estaba perdiendo la cordura poco a poco.
-Farfa.- Le llamó Silithur que caminaba hasta el, giro su cabeza hacia su amigo, con la expresión perturbada.- ¿Que ocurre?
-Vi una sombra en el bosque.- ambos miraron a los árboles, el silencio entre ambos fue ensordecedor.
-Este lugar no me gusta nada, pero cuando se lo he dicho a Amilcar no me ha creído...- Susurró Sili.
-Y es el pelotudo de Amilcar, ¿Cuándo te iba a tomar en serio? -Le miró con una leve sonrisa, lo que hizo que el mayor sonriera un poco por primera vez en toda la noche.
-Es verdad. Pero Farfa, de verdad, este bosque tiene algo extraño, no se que es, pero tengo un muy mal cuerpo desde que llegue acá.
Farfa le miró, en el fondo quería tranquilizar a su amigo, pero tenía en su interior una sensación parecida, después de sentir sonidos a sus espaldas cuando aún no llegaba a la casa, estaba algo paranoico.
Era extraño, como si la ausencia del bosque fuera en realidad una constante sensación de estar siendo observado desde todas las direcciones, sin descanso.
