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Español
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2026-02-22
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99 rosas y un corazón que nunca se enojó 𑁍ܓ🌹˚₊

Summary:

14 de febrero.

El día donde las personas se la pasaban con sus parejas, donde los jóvenes se declaraban y donde también la gente se reconciliaba.

Notes:

“aunque no estes enojado, no podía quedarme así” 💌
.

.

 

.

.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

14 de febrero.  

 

El día donde las personas se la pasaban con sus parejas, donde los jóvenes se declaraban y donde también la gente se reconciliaban.

 

14 de febrero

 

El camerino olía a polvo de talco, laca ya ese perfume suave que Jimmy siempre usó. Las luces blancas del espejo iluminaban su rostro mientras P'junnior le daba los últimos retoques en la base. Tenía el cabello recogido en un moñito alto con un clip negro, como siempre que se preparaba para las fotos temáticas. La sudadera gris holgada le caía un poco sobre los hombros, y sus ojos cerrados dejaban ver esas largas pestañas que Ohm decía que parecían abanicos.

 

 

—Quédate quieto, Jimmy… solo un poquito más —murmuró P'junnior frunciendo el ceño con una leve sonrisa.

 

Jimmy asintió sin abrir los ojos, pero su mente estaba en otro lado. Recordaba la fiesta de Año Nuevo de DMD. El confeti, las luces, la música demasiado alta… y el pequeño malentendido que había dejado a Ohm con cara de cachorro regañado durante tres días enteros. Jimmy le había repetido mil veces: “No estoy enojado, de verdad”. Pero Ohm, terco como siempre, solo sonreía y decía: “Ya verás”.

 

De repente, la puerta del camerino se abrió con un suave clic.

 

Jimmy abrió los ojos.

 

Y el mundo se detuvo.

 

Ahí estaba Ohm, parado bajo el marco de la puerta, con el cabello negro un poco desordenado, la camiseta blanca sin mangas que dejaba ver sus brazos tonificados y ese lazo rojo brillante atado alrededor de su cuello como si fuera un regalo. Pero lo que realmente dejó a Jimmy sin aliento fue lo que traía en las manos.

 

Un ramo enorme.  

 

99 rosas rojas perfectas, tan grandes y tan rojas que parecían brillar bajo las luces del camerino. El papel blanco que las envolvía crujía suavemente mientras Ohm caminaba hacia él.

 

—Ohm… —susurró Jimmy, incorporándose un poco en la silla.

 

P'junnior se hizo a un lado con una sonrisita cómplice y antes de salir discretamente tomo una foto, para luego retirarse cerrando la puerta.

 

Ohm se detuvo frente a él, mordiéndose el labio inferior como si estuviera nervioso por primera vez en la vida. Sus mejillas tenían un tono rosado que no era de blush.

 

—Dije en el live que tenía una sorpresa para ti —murmuró, extendiendo el ramo con las dos manos—. Pues... aquí está. 99 rosas. Una por cada día que he estado loco por ti desde que nos conocimos… y una extra porque… porque soy un idiota a veces.

 

Jimmy parpadeó, sintiendo cómo se le calentaba el pecho.

 

—Ohm, ya te dije que no estaba enojado por lo de la fiesta…

 

—Lo sé —Ohm sonoro, esa sonrisa torcida y tierna que solo le salía cuando miraba a Jimmy—. Pero yo sí estaba enojado conmigo mismo. Te dejé solo un rato, te perdí entre la gente, y cuando te encontré estabas… con cara de que te había fallado. No quiero que nunca más tengas esa cara por mi culpa.

 

Jimmy tomó el ramo con cuidado. Era tan grande que tuvo que usar las dos manos. Las rosas olían dulce, intenso, como si todo el amor de Ohm estuviera concentrado ahí. Bajó la mirada al ramo y luego la levantó hacia Ohm, que lo observaba como si Jimmy fuera lo más bonito del universo.

 

—Eres un tonto —susurró Jimmy, pero su voz salió temblorosa de emoción.

 

—Tu tonto —corrigió Ohm suavemente. Se acercó un paso más, hasta que sus rodillas rozaron las de Jimmy, que seguía sentado—. ¿Puedo…?

 

Jimmy asintió sin decir nada.

 

Ohm se inclinó, tomó el rostro de Jimmy con las dos manos (con mucho cuidado de no arruinar el maquillaje) y le dio un beso en la frente, luego en la punta de la nariz, y finalmente uno cortito en los labios. Fue tan suave, tan lleno de cariño, que Jimmy cerró los ojos y sonrió contra su boca.

 

—Feliz San Valentín, mi Jimmy —susurró Ohm, apoyando su frente contra la de él—Y felices todos los días que vengan.

 

Jimmy soltó una risita bajita, de esas que solo Ohm logró sacar.

 

—Eres demasiado cursi.

 

—Y tú estás sonrojado —Ohm le rozó la mejilla con el pulgar—. Te queda bien.

 

Jimmy bajó la mirada al ramo otra vez, acariciando uno de los pétalos con la yema del dedo.

 

—99 es mucho… ¿dónde voy a ponerlas todas?

 

—En mi corazón ya caben —respondió Ohm sin pensarlo dos veces.

 

Jimmy levantó la vista, sorprendido por la rapidez y la dulzura de la respuesta. Sus ojos se encontraron y, por un segundo, solo existieron ellos dos en el camerino.

 

—Ven aquí —susurró Jimmy.

 

Se levantó un poco de la silla y Ohm lo abrazó con cuidado, rodeándolo con los brazos mientras el ramo quedaba entre los dos como un escudo de flores. Jimmy escondió la cara en el cuello de Ohm, respirando su olor mezclado con el lazo rojo que le hacía cosquillas en la nariz.

 

—No necesito 99 rosas para saber que me quieres —murmuró contra su piel—. Pero… gracias. Son preciosas. Eres preciosa.

 

Ohm lo presionó un poquito más fuerte.

 

—Y tú eres mi persona favorita en todo el mundo. Incluso cuando me porto como un tonto en las fiestas.

 

Jimmy río bajito.

 

—Sobre todo cuando te portas como un tonto en las fiestas.

 

Se quedaron así un rato largo, abrazados en medio del camerino, con el ramo de 99 rosas rojas entre ellos y el lazo rojo de Ohm rozando la mejilla de Jimmy.

 

Fuera, alguien tocó la puerta suavemente.

 

—¡Chicos, hay que continuar el maquillaje para las fotos!

 

Ohm se separó apenas, solo lo suficiente para mirarlo a los ojos.

 

—¿Listo para sonreírle a la cámara con tu novio cursi?

 

Jimmy tomó una de las rosas del ramo, la más perfecta, y se la colocó detrás de la oreja a Ohm, justo encima del lazo rojo.

 

—Solo si mi novio cursi me da otro beso antes de volver.

 

Ohm excitante, grande, brillante, enamorado.

 

—Puedo darte 99 besos si quieres.

 

Y antes de que Jimmy pudiera responder, Ohm ya estaba besándolo otra vez, suave, lento, lleno de promesas.

 

Porque ese 14 de febrero, en un camerino lleno de luces y flores, 99 rosas no eran solo una disculpa.

 

Eran la forma en que Ohm le decía:  

 

“Te quiero para siempre… y un día más”.

.

 

 

.

 

 

 

.

 

 

.⋆.˚💐❤️‍🩹🦋༘ 

 

Notes:

Holis, aquí les dejo un poco de mi imaginación de lo que creó que pasó cuando Ohm le dió las 99 rosas a jimmy (՞⸝⸝ᵒ̴̶̷꒳ᵒ̴̶̷⸝⸝՞)💕

esperó le haya gustado la verdad

va aver segunda parte y va estar dirigido a mi amiguisima minn(me la idea para fanfic) que va estar 🫦