Chapter Text
Changbin se encontraba junto con sus padres en la casa de sus abuelos hojeaba su álbum de fotos llamado "Back to the 70s" con detenimiento, la verdad nunca le había interesado mucho la historia de cómo se conocieron hasta que vio las imágenes y le picó la curiosidad. Había una de su abuelo Jeongin sonriendo junto a alguien que era muy parecido a... ¿a él? solo que este tenía el cabello más corto y negro, además se veía que iba al gimnasio, era el hermano del abuelo Jeongin que falleció por algo desconocido por Changbin ya que nunca se habla de su muerte y no es un tema que a su abuelo le guste tratar. En otra imagen aparecía su abuelo Felix con alguien muy parecido a... su hermano Chan... pero este tenía el cabello rubio, abajo de esta se leía "My cousin"... también sabía que falleció pero tampoco sabe de qué.
Extraño, pensó el adolescente. Aunque, ahora que lo analizaba debe admitir que sus abuelos se veían bastante diferentes cuando eran jóvenes a como están ahora...se veían muy...bad boys, pensó. Changbin pasó su mano sobre la foto de su abuelo Jeongin. Le hubiese encantado conocerlos a esa edad.
—Cariño... —la voz de su padre Hyunjin lo sacó de sus pensamientos haciendo que cerrara el álbum con rapidez.
—¿Sí? —preguntó y Hyunjin sonrió al darse cuenta de lo que tenía en sus manos.
—Sigues viendo mañana las fotos, mañana tienes escuela, Channie ya se durmió, hazlo tú también —le desordenó el cabello y Changbin se apartó avergonzado.
Ya no era un niño.
—Ya, entendí... —suspiró con frustración y dejó sobre la mesita de noche el álbum.
Se acostó y esperó que su padre le diera un beso en la frente que no tardó en llegar.
—¿Sientes curiosidad por ellos? —le preguntó con suavidad.
—Pues sí, parecían adolescentes problemáticos —eso provocó una suave risa en el doncel.
—Creo que no lo eran, según me contó una vez Sunggie, aunque dijo que abuelo Innie detestaba al abuelo Lixie —se rió por la cara que puso su hijo.
—Cuando nos dijo esa vez que lo llamaba "enemigo" pensé que era en broma —se sorprendió.
Era una broma, claramente, pero a Jeongin le encantaba hacer enfadar a su esposo.
—Ya ves que no lo era tanto. Su historia de amor debe ser muy interesante, pero mañana les preguntas, ¿sí? Ahora duerme —le volvió a besar la frente y se fue de la habitación.
Changbin miró por última vez el álbum antes de apagar su lámpara y caer profundamente dormido.
》* 。 • ˚ ˚ ˛ * 。° 。 • ˚《
A la mañana siguiente unos movimientos bruscos lo hicieron gruñir levemente.
—Ya basta, Chan. No molestes —gruñó tirando manotazos al aire.
—¿Chan? ¿Qué tiene que ver Chan aquí? —frunció el ceño aun con los ojos cerrados, esa no era la voz de su hermano menor... ni la voz de nadie conocido.
Chan ni siquiera podía formular una frase completa. Lo único que decía con seguridad es "I'm five"... bueno, exageraba... si hablaba, pero no le gustaba. Algo no estaba para nada bien. Aún sentía la mirada del rubio expectante.
—Vamos, ¿acaso tomaste algo raro anoche? —le habló.
El joven decidió abrir sus ojos y una cabellera rubia lo desconcertó y soltó un grito haciendo que esta persona... que por cierto era igual a su abuelo Jeongin en las fotos que vio anoche.
—Ay por Dios, Changbin —soltó tapando sus oídos—. ¿Qué te pasa? Casi me rompes los tímpanos.
—¿A-abuelo Innie? —el rubio lo miró como si estuviera loco.
—¿Abuelo? —preguntó soltando una suave risa—Sé que soy mayor que tu pero no te pases. Definitivamente ir a la fiesta de Bang-hyung no era buena idea. Además de que casi nos llevan a la cárcel, te pusiste estúpido.
Bang...¿quién es Bang?
—Debo seguir soñando, sí... eso debe ser —se volvió a tapar y su abuelo lo miró confundido.
—No, Binnie. Tenemos que ir al instituto —empujó las sábanas fuera del menor, pero este se aferró con más fuerza.
...Un momento... nunca había sido tan fuerte, abrió sus ojos nuevamente y soltó las colchas, haciendo que el rubio cayera al suelo.
—Te voy a matar —masculló el más alto.
Que sea un sueño, que sea un sueño... no, el golpe que le dio su abuelo no fue ningún sueño.
—Te me apuras... —soltó para salir de la habitación.
Changbin decidió sentarse en el borde de la cama y pensar qué mierda es lo que está pasando. Le dio un vistazo a la habitación que era completamente diferente a la que recordaba y donde había dejado el álbum, no había absolutamente nada. Vio un calendario que colgaba detrás de su puerta y se acercó a verlo.
—1 de agosto del... —quedó completamente helado—¡¿del 1978?!
—Changbin, ¡deja de gritar! —le gritó una voz femenina desconocida para él.
El menor se tapó la boca, procediendo a golpear su cabeza, pellizcar su brazo y pegarse una cachetada... No, definitivamente no estaba soñando.
—Vamos, niño —apareció nuevamente el rubio abriendo la puerta.
Changbin se tapó ya que solo estaba en ropa interior.
—¿En serio? ¿Te tapas? Te he visto la existencia. Apúrate y ponte el uniforme —le tiró el uniforme gris bastante feo—. No lo mires así, sé que no te gusta, pero es lo que hay.
—¿Cómo te llamas? —le preguntó vistiéndose. El rubio lo miró desconcertado.
—¿Se te zafó un tornillo o el policía te golpeó muy duro? —Changbin negó rápidamente y lo miró suplicante.
—Solo responde.
El mayor al ver que esperaba una respuesta solo suspiró sin saber qué rayos le pasaba a su hermano, pero estaba raro.
—Yang Jeongin.
Los ojos de Changbin se agrandaron. A ver... si esto no era un sueño... cómo explica que su abuelo, varios años más joven lo miraba como si estuviera loco y el golpe propinado anteriormente le había dolido horrores. Había... ¿viajado en el tiempo? Eso suena ridículo e irreal pero ahí estaba su abuelo, joven, lindo y rubio. Ah... no sabía qué pensar.
—¿Cómo me llamo yo? —le preguntó apuntando su pecho.
—¿Estás de broma? —Changbin negó—Yang Changbin.
Yang... Changbin. Se miró en el espejo que había en la habitación, era igual al hermano menor de su abuelo. O sea... técnicamente no era un viaje en el tiempo como tal... era... era... ¡Ah! No tiene idea qué es, pensó el joven.
—¿Cuántos años tienes y cuantos tengo yo?
—Binnie, me estás asustando. Te dije que no consumieras nada de lo que te daban... intenté cuidarte todo el tiempo, pero siguen intentando acercarte a ti.
¡¿Ah?! ¿Por qué se querrían acercar a él?... bueno, al hermano de su abuelo.
—No consumí nada... —cree, en realidad no tenía ni idea de a qué se refería su abuelo con consumir o si consumió o no algo.
—¿Estás seguro?
No.
—Sí—respondió firme.
—Tienes 16 años, Binnie —suspiró acariciando las mejillas del menor.
Changbin suspiró, tenía la misma edad que él.
—Ya, ¿terminaste? —Changbin asintió y el mayor lo soltó—Vístete y nos vamos, no queremos tener que saltar la reja nuevamente.
...Saltar la reja... ¡¿saltar la reja?!
Se vistió rápidamente, saliendo y encontrándose con una mujer.
—¿Te pensabas ir sin desayunar, Yang? —apuntó a la silla y el menor sin rechistar lo hizo, consumiendo lo servido en unos pocos segundos.
Su... abuelo... hermano mayor lo esperaba en la entrada con sus zapatos ya puestos. A ver, definitivamente Chan no era su hermano menor... ¿entonces aquí quién era? Jeongin caminaba rápidamente y el menor quería consultarle quién demonios era Chan.
—Eh...Jeongin-hyung... —se sentía completamente extraño tratarlo de esa manera.
—¿Sí?
—¿Quién es Chan? —preguntó y el mayor volvió a mirarlo raro como toda la mañana.
Definitivamente no tenía idea qué era lo que Chan le había dado a su hermano para que siguiera preguntando estupideces.
—Bang Chan, es mi compañero de clases y se podría decir que mejor amigo —le explicó y el menor asintió.
Tenía el mismo nombre que su hermano... ¿será que es quien vio en la foto con el abuelo Felix? Definitivamente debía verlo para comprobar si era el mismo que aparecía ahí. Estaban a punto de llegar, pero lo que parecía ser el rector, le cerró la reja en sus narices.
—Maldita sea —masculló su abuelo.
—¿De nuevo tarde, Yang? Deberías darle un mejor ejemplo a tu hermano, mira como vienes —le pasó una mirada de arriba a abajo con desprecio—¿Cuántas veces te he dicho que te tiñas el maldito pelo?
A su lado el mayor pareció hervir de rabia.
—Mi cabello no tiene nada que ver con mi aprendizaje. Tengo buenas notas... —rodó sus ojos, indignado.
—Sí, pero reprobarás por inasistencia.
—Eso ya lo veremos, señor rector. Verá que será la última vez que me ve llegar tarde —le regaló una sonrisa altanera y tomó la mano de Changbin para sacarlo de ahí.
—¿Por qué no le dijiste que te atrasaste por mí? Pudiste haber llegado mucho más temprano si me hubieses dejado —le cuestionó y Jeongin bufó hastiado.
—No quiero dejarte, Binnie. Eres mi hermano menor —le sonrió de forma brillante y Changbin pudo admirar con detalle los hoyuelos—. Prefiero que me regañen a mí.
Changbin hizo un puchero indignado.
—Además, hacemos esto siempre que nos quieren sancionar —apuntó a la muralla del establecimiento.
Changbin obviamente no lo sabía, pero esa muralla ya la había cruzado muchas veces, así que solo asintió. Jeongin ahuecó sus manos y Changbin entendió de inmediato, poniendo su pie para impulsarse. Llegó al otro lado en un salto y unos minutos más tarde apareció el rubio.
—Vamos, que las clases están a punto de comenzar —corrió y el menor lo siguió.
Tenía que admitir que su abuelo era más divertido de lo que alguna vez imaginó. Lo que sea que significaba esto, no se ve tan malo y lo disfrutaría de alguna forma.
》* 。 • ˚ ˚ ˛ * 。° 。 • ˚《
Agradeció el hecho de que Jeongin lo fuera a dejar a su salón, de lo contrario no tendría idea de a donde ir. Al parecer el hermano de su abuelo no era tan diferente a él porque Jeongin no había sospechado que, técnicamente no era él.
Prestó atención a todas las clases, en especial las matemáticas que eran su especialidad. Aunque la profesora se sorprendió bastante de que le haya respondido todo de forma correcta... tal vez Yang Changbin no era tan bueno en matemáticas como él. Cuando el timbre sonó, salí rápidamente para buscar a mi abuelo.
—Eh...hola, amigo. ¿Cómo estás? Bien y tú, Changbin-ssi —una voz burlona lo detuvo y se volteó a mirar.
—¿Yeonjun? —preguntó incrédulo y el más alto lo miró con una ceja alzada.
—Gracias por recordar mi nombre —bufó con indignación.
No podía ser, ¿Yeonjun también era el mejor amigo de Yang? Una parte de él se sintió aliviado de que encontrara a alguien familiar.
—¿Por qué me miras como si te salieran brillos de los ojos? Es raro —lo miró de arriba a abajo.
Changbin lo empujó y Yeonjun se rió.
—Ya, acompañame a comprar algo que muero de hambre —pasó su brazo por el más bajo y caminaron por los pasillos tranquilos.
—¿Vieron al chico nuevo? —susurró una chica a su amiga—. Tiene el cabello ligeramente largo y unas pecas preciosas.
Changbin prestó atención.
—Ay, sí y su sonrisa...por Dios. Parece que iluminara todo a su alrededor —la otra chica se abanicó como si tuviera calor.
Changbin se detuvo y miró de reojo a las chicas ¿Será...? Visualizó a su abuelo Jeongin salir de su salón acompañado de... alguien muy parecido a su hermano menor pero mucho más grande y maduro de cabello rubio... ese era Bang Chan. Aunque por un empujón por parte de un chico pelinegro pecoso a Chan, Yang cayó al suelo.
—Hey, ¿qué te pasa, imbécil? —el rubio platinado masculló al pelinegro que se colgaba de Bang.
—Ups, I'm sorry, honey —se disculpó sonando burlón y Jeongin lo miró con el ceño fruncido completamente.
Chan se rió y Jeongin lo miró mal también mientras se levantaba.
—Jeongin, él es Lee Felix. Mi primo que vivía en Australia —sonrió Chan mostrando sus hoyuelos.
—Ah, ya veo —el menor hizo una mueca de disgusto y Felix le guiñó un ojo intensificando la mueca de Jeongin.
—No me dijiste que tenías una lindura de amigo, primo —sonrió de forma coqueta separándose del rubio y acercándose al rubio platinado.
Jeongin levantó sus cejas en sorpresa por el descaro del pelinegro.
—Piérdete —se dio vuelta y caminó al casino rápidamente.
—Tiene carácter, I like that —sonrió el pecoso y Chan se rió negando con su cabeza.
—Suerte, Lixie. Jeongin no es fácil y te digo que ya le caíste mal —le palmeó la espalda y Felix hizo un puchero que hizo suspirar a muchas chicas.
—Es tan guapo —sonrió una tapando su boca.
Bang movió su cabeza y comenzó a caminar por donde se había ido su amigo, seguido por Felix.
Changbin se sorprendió al ver cómo fue que se conocieron directamente. Le pareció muy cliché. Cuando llegó junto con Yeonjun al casino, su hermano-abuelo le sonrió al verlo y el menor le devolvió la sonrisa. Vio como Felix continuaba coqueteando con Jeongin provocando que este se fastidiara.
Tal vez conocer la historia de sus abuelos no sería para nada aburrido.
