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Nada de lo que sucede se olvida, incluso si ya no lo recuerdas

Summary:

Un Epilogo corto a la pelicula de "El Viaje de Chihiro"

Notes:

Hola, Este es mi primer fanfic y quise hacerlo de una de mis películas favoritas, siento que me saldría mas fácil así. Apreciaría mucho si pudieran darme criticas y comentarios constructivos para mejorar

Chapter 1: La Vida comun de una chica

Chapter Text

Habían pasado años desde que la vida de Chihiro Ogino dio un vuelco cuando inesperadamente ella y sus padres se perdieron en el camino hacia la nueva casa a la q se mudaban cuando ella tenía 10 años. Aparentemente cuando sus padres lograron comunicarse con conocidos descubrieron q los habían dado por desaparecidos al no haber recibido noticias de ellos desde hace meses y se habían imaginado lo peor, para los padres de Chihiro esto fue un shock inmenso pues para ellos solo habían parado y explorado por un rato un parque de diversiones abandonado en medio de la nada, ni una hora habían estado en ese lugar según sus memorias, en contraste al pánico de sus padres la joven Chihiro estaba sorprendentemente tranquila en el asiento trasero jugando distraídamente con una mano con la coleta para el pelo, no sabía por qué lo hacía pero le traía paz, se dio cuenta de q la coleta con la q se agarraba ahora el pelo era otra a la que tenía antes de entrar al parque, tenía una textura diferente, tampoco es que recordara realmente algo de lo que paso allí. Raro, aunque tampoco es algo q preocupara tanto a la joven de pelo castaño. Mientras seguía jugando con su pelo con su otra mano tanteaba el extenso asiento trasero. Las flores q le habían regalado el día de despedida del colegio anterior antes de la mudanza estaban podridas, aunque eso no interesaba a Chihiro, quería la nota q venia con las flores q le había dado una amiga suya, aunque no tanto por ella, era algo vago, una sensación q no podía explicar, pero era como si quisiera aferrarse a algo o alguien, aunque no sabe quién. Mientras hacía eso, su madre q estaba en pánico junto con su padre e intentaba recuperar la compostura ante la situación tan ilógica de todo el tiempo perdido tan de repente, miro a Chihiro por el espejo retrovisor y pregunto: C-Cariño, ¿se te cayo algo? ¿Necesitas algo?, Chihiro reacciono como si hubiera despertado de un trance y simplemente dijo: No mama, estoy bien.
Chihiro no quería poner más ansiosos a sus padres por una tontera, aparte por una cosa q ni ella sabe por qué la quiere. Pero… al mismo tiempo… sentía que olvidaba algo importante- Se acuerda q pensó mientras se quedaba viendo a la nada por la ventana del asiento de atrás mientras apenas sentía la ligera, casi imperceptible turbulencia del auto que finalmente los llevaría a su nueva casa

Cuando llegaron al sitio de la mudanza no hay mucho para contar, salvo q la experiencia de su extraña desaparición por meses dejo a los padres de Chihiro bien aterrados y con una fobia a lo paranormal, también, por una razón q no entienden ni pueden explicar, con un rechazo a la carne de cerdo, Chihiro no entendía porque, pero tampoco los culpaba. En cuanto a la propia Chihiro, sus propios padres se sorprendieron con su cambio de actitud, hacia menos berrinches, ayudaba en los quehaceres del hogar, tenía una confianza y seguridad que era difícil de explicar, era como si hubiera crecido de la noche a la mañana, pero seguía siendo su pequeña, y siempre había sido cariñosa, pero ahora lo era aún más diciéndoles q los amaba y abrazándolos cada vez q podía, casi casi como si tuviera miedo de que pudieran esfumarse si los perdía de vista, pero fuera de eso Chihiro era mucho más independiente y segura que antes, tanto q sus padres se sentían seguros de dejarla hacer cosas sola (siempre dentro de lo razonable claro está). La vida de Chihiro fue bastante bien, termino gustándole su nueva escuela, haciendo amigos, e inscribiéndose a actividades

Pasan los años

Un día una amiga suya, Akane, le pregunto a Chihiro de camino a casa al salir de la escuela: oye Chi, no has pensado en decorarte un poco, siempre llevas ropa simple

-No sé, a mí me parece q está bien, es cómoda- dijo Chihiro dándole poca importancia

-Siempre a lo “que me importa”, vaaaamos será divertido- suplico Akane- Al menos cámbiate el peinado, o mínimo esa colita

-Que tiene de malo?

-Siempre la usas, podrías variar un poco

-no quiero, es mi amuleto de la suerte- dijo Chihiro levantando un poco la voz

- “sigh” okay, okay, de acuerdo, pero si sigues sin preocuparte por esas cosas no vas a conseguir un novio- dijo Akane derrotada

Al llegar a la esquina se despidieron para ir a sus respectivas casas, en el camino a la suya Chihiro no pudo evitar lanzar un suspiro. Quería mucho a Akane, pero era muy pesada con esos temas, para empezar Chihiro no entendía porque tendrían q tener novios, ella y la mayoría de sus compañeras solo tienen 13, aparte no le agradaba la idea de estar con alguien que no podría estar con ella solo por cómo se viste. Aparte, ahora q lo pensaba, ninguno de sus compañeros le interesaba, nunca había visto y hablado con uno y pensado q lo que sentía por él era amor, había algunos a los q llamaría grandes amigos pero cuando reflexionaba sobre sus sentimientos no había nada fuera de lo platónico, tampoco creía q estuviese atraída a las chicas aunque el imbécil del curso la acuso de serlo, se preguntó por qué, entre lo q pensaba sin darse cuenta estaba jugando con la colita del pelo, pensativa por un segundo, la deslizo de su cabello, dejándolo suelto, y se quedó mirándola fijamente. No tenía nada fuera de lo ordinario, tenía una textura suave y un hermoso color purpura. De verdad era su amuleto, Chihiro no sabía porque, pero quería aferrarse lo más que podía a ese trozo de tela, le traía paz y serenidad cada vez que lo tenía encima, casi como magia…
-No puede ser, solo son imaginaciones mías- pensó casi riendo, se ató de vuelta el cabello y volvió a su casa

Paso un poco más de tiempo.

Chihiro estaba medio dormida acurrucada en su cama, contenta de no ir a clases, estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano por abrir los ojos y despegarse con desgana de su cómoda sabana, pues lo había prometido. cuando por fin logro levantarse y despabilarse lo suficiente para reconocer todo lo que había a su alrededor, vio lo único que iluminaba su todavía oscura habitación: la intensa luz del sol atravesar su ventana acompañada por el tan característico sonido que hacían las cigarras, que era un signo incuestionable de que ya era verano
Ya son las vacaciones de verano-pensó Chihiro deteniéndose de acomodar su cama y mirando fijamente la ventana y escuchando el sonido de las cigarras- Verano, eh?- se quedo absorta en sus pensamientos, pensar en el Verano le traía una sensación sumamente nostálgica, pero no de viajes a la playa o vacaciones familiares, era difícil de explicar pero al pensar en ello pensaba en personas a las q no reconocía el rostro, como sombras pero que por alguna razón creía conocer, la imagen de ríos, la imagen de estar acercándose a uno y….

Chihiro! - exclamo su madre sobresaltándola para sus adentros su inesperada presencia y se volteo a verla, su madre ya estaba con ropa de salir y al parecer no se dio cuenta de la reacción que Chihiro tuvo y prosiguió- no sabía que ya estabas despierta, porque estas a oscuras? - dijo extrañada y prendiendo el botón de la luz.

Perdón- dijo Chihiro- todavía estaba medio dormida

No estaba mintiendo, porque la sensación que acababa de tener antes de que la llamara su madre era demasiado fantasiosa para ser otra cosa que un sueño. ¿Qué le pasaba últimamente que se quedaba embobada mirando a la nada? Capaz tenía una imaginación demasiado activa desde ese incidente con la mudanza
La madre de Chihiro arqueo una ceja, pero aparte de eso no vio nada fuera de lo normal
-Escucha, hija, voy a estar fuera hoy durante bastante tiempo, tu padre también. Dentro de un rato tienes que ver a tu amiga Akane, habían acordado eso por las vacaciones. Te acuerdas nuestros números de Teléfono, ¿verdad? Y recuerda estar cerca y pedir que nos llamen los padres de tu amiga por cualquier cosa. Trataremos, pero creo que vamos a demorar
- Si Mama- dijo Chihiro tras ellos tratando de esconder un enorme bostezo sin éxito- no te preocupes por ello
-De acuerdo, Cariño. Confió en ti y en lo que me has demostrado. Solo te recuerdo por las dudas- tras decir eso, se fue para poder dejar q su hija se cambie
Tras cambiarse de ropa, poniéndose un vestido sencillo veraniego y sandalias, Chihiro se miró al espejo, teniendo en sus manos su ultima prenda de ropa, su amuleto de la suerte, se quedo viendo un momento y pensó: creo que el estilo de siempre está bien, a Akane le molestara, pero eso ya es tema suyo. Tras atarse el pelo en su característica colita y verse de nuevo en el espejo, podría jurar que por un momento escucho una voz, una voz de una señora mayor que no podía reconocer, pero le despertaba dolor y ternura a la vez la forma tan suave en que decía: “Nada de lo que sucede se olvida, incluso si ya no lo recuerdas”
Chihiro no sabia porque, pero esas palabras calaban en lo mas profundo de su ser.
Era como escuchar a alguien cantar en un idioma que no conoces, podrías no entender la letra y significado pero la emoción que despierta la canción puedes sentirla de todas formas
Lagrimas caían sin cesar. Y Chihiro no sabía por qué.
¿Qué me pasa hoy?
Chihiro fue al baño a lavarse la cara, pues no quería que Akane ni sus padres pensaran que algo le había pasado al venir a buscarla. Tenia suerte de que su madre ya se había ido, no se quería imaginar la mar de preocupación que se hubiera visto si la veía así. Tras eso fue a tomar un vaso de agua fría y a esperar a que llegaran a buscarla.
Chihiro se sintió aliviada de que cuando por fin llego Akane, ella ni sus padres notaran que ella había llorado
Tras las formalidades, se dirigieron todos juntos al centro comercial

Chihiro no lo sabía, pero ese iba a ser un día muy especial para ella