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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-03-07
Words:
1,541
Chapters:
1/1
Kudos:
3
Hits:
38

Promesa.

Summary:

Entre las luces de la ciudad y silencios que hablan más que mil palabras, Sasuke debe despedirse de Naruto una vez más. Sin embargo, esta vez, ha revindicado su promesa.

Work Text:

— ¿Ya te vas?

Naruto mantiene sus ojos firmes en la espalda de Sasuke, quien detiene sus pasos hacia la puerta al oírlo.

— Sí. —Su respuesta es firme y rápida. — ¿Necesitas algo más? —Pregunta, lanzándole una mirada por encima de su hombro derecho.

Las luces de la ciudad de Konoha a espaldas de quien él consideraba su salvador proyectan ante los ojos de Sasuke una imagen que solo podría describir como mística. Naruto, sentado detrás de su escritorio, ladea la cabeza con una leve sonrisa, aunque la tristeza se escapa del brillo de su mirada.

— No, supongo que no. —Suspira, estirando ambos brazos sobre la mesa.

— Eres terrible mintiendo.

Sasuke se acerca a él. Ambos se miran fijamente y la conexión crea un espacio íntimo dentro del universo, uno donde solo existen ellos dos. Naruto sonríe nerviosamente, sus ojos se cierran por completo y sus mejillas se tiñen de un suave rubor carmesí. El pelinegro estira su brazo derecho, buscando la mano de su compañero.

— ¿Necesitas algo más? —Pregunta nuevamente.

Entran en contacto. Sasuke sostiene la mano de Naruto con delicadeza, acariciando con su pulgar el dorso de su piel. Esa pequeña caricia se había convertido en algo propio de ellos con el paso de los años, un gesto íntimo que provocaba un ritmo melódico en los latidos de ambos corazones. Naruto nunca se atrevió a pedirle que lo tocara, sin importar cuánto lo necesitara. Pero esa noche, fue Sasuke quien leyó su silencioso deseo.

— Quédate un tiempo más.

Naruto sentencia su petición sin mirarlo. Sus ojos están fijos en la forma en que Sasuke juega con sus dedos, en el calor que irradia su mano y en la suavidad de su piel, que lo arrastran hacia un calmado océano en lo más profundo de sus pensamientos. Se pregunta a sí mismo si Sasuke siente lo mismo cada vez que vuelven a tocarse después de tanto tiempo.

— No te escuché bien. ¿Podrías repetirlo?

Sasuke inclina su cuerpo sobre el escritorio, buscando encontrarse con la mirada del hombre frente a él. Naruto suspira y se limita a cerrar los ojos, girando la cabeza hacia un lado.

— Que tengas un lindo viaje. —Murmura entre dientes.

— Eso no fue lo que escuché.

Otra vez ese juego. Ambos se entendían lo suficiente como para saber exactamente lo que estaba ocurriendo. Sasuke disfrutaba de molestarlo siempre que podía, sobre todo cuando Naruto no tenía la valentía de detenerlo. Conocía a la perfección sus puntos débiles y se aprovechaba de ellos. A veces, la idea de que el hombre frente a él lo conociera tan bien lo abrumaba y, a la vez, lo emocionaba.

— Dije que tengas...

Abre los ojos al sentir una respiración cerca de sus labios. Los dos se miran fijamente a apenas unos centímetros de distancia. Sasuke suelta la mano de Naruto y asciende por su brazo, acariciándolo con la yema de sus dedos por encima de la chaqueta naranja.

— ¿Qué necesitas?

Al llegar a su hombro, la mano de Sasuke salta directamente hacia su rostro. Sostiene su barbilla y con el pulgar acaricia el labio inferior del rubio, quien comienza a sentir un intenso calor recorriéndole el cuerpo. Está paralizado y perdido en los ojos negros que lo observan tan profundamente. Los Uchiha eran conocidos por su Sharingan, su rasgo más distintivo y poderoso. Pero Naruto pensaba diferente. Los ojos de Sasuke eran mucho más atractivos cuando su poder no estaba activado. Los prefería así, como en ese momento, tan cerca que lo invitaban a perderse en ellos.

— Naruto, si no hablas ahora se me hará demasiado tarde. Tengo que irme. —Sasuke intenta buscar sin éxito la respuesta dentro de los ojos de Naruto. Los dedos de su mano derecha acarician suavemente la mejilla del rubio, subiendo hacia su oreja y jugueteando con ella apretándola levemente. — ¿Naruto?

— No quiero que te vayas.

La sentencia fue expulsada rápida y claramente desde sus labios. Sasuke detiene el movimiento de sus dedos para centrar toda su atención en la situación.

— Tengo que hacerlo. —Responde mientras endereza su postura, alejándose de él. — Ya lo discutimos. Nada de lo que digas podrá cambiar mi decisión. —Continúa mientras vuelve a dirigirse hacia la puerta.

Naruto sentía demasiadas palabras atoradas en lo profundo de su garganta. No era capaz de manejarlas ni de expresarlas. Sus latidos eran tan rápidos y fuertes que parecía que su corazón podía escaparse de su pecho.

Conocía el sabor de ese sentimiento: se ahogaba en un vacío consciente, temeroso de comprometer a Sasuke con recuerdos amargos y agrios. Cada vez que lo veía partir volvía a ese lugar. No quería verlo alejarse otra vez. No quería sentir la ansiedad acechante de no saber cómo estaba. No quería perderlo. Tras la guerra, recostado junto a él, ambos moribundos, Naruto se dio cuenta de que ese era su lugar en el mundo. Se juró a sí mismo no volver a separarse de Sasuke.

— Te avisaré cuando vuelva.

— Necesito tu ayuda. —Confesó. Sasuke se volteó al escucharlo, encontrándose con Naruto cabizbajo y con el labio inferior sobresaliendo de su boca. Su tono de voz es apagado y quebradizo.

— Si necesitabas ayuda, ¿por qué no lo dijiste antes? —Preocupado, da unos pasos hacia el escritorio nuevamente apoyando su mano sobre su cintura. — ¿Qué sucede?

Naruto sin dirigirle la mirada se levanta de su silla y camina hacia el ventanal que da a la ciudad. La noche ha inundado Konoha, el avance tecnológico le otorgaba un aspecto futurista a la aldea, ahora convertida en una gran ciudad. Los años y el trabajo duro habían dado el fruto más dulce para el mundo entero, el amor ganó y el sacrificio de todos aquellos que perdieron en el camino no fue en vano. El panorama frente a sus ojos le llenaba el corazón de esperanza. Verlo era un recordatorio de todo lo que había vivido.
Respira hondo, soltando el aire por sus labios entreabiertos. Está a punto de hablar cuando siente una mano rodear su cintura. Sasuke apoya la barbilla en su hombro izquierdo y lo sujeta con firmeza. Naruto lo mira. El pelinegro tiene los ojos cerrados y la expresión de su rostro es pacífica. Puede sentir sus latidos contra su espalda, y está seguro de que él también escucha los suyos. Era la única persona en el mundo que podía provocarle esa mezcla de nerviosismo y seguridad al mismo tiempo.

— Sasuke... —Murmuró mientras escapaba suavemente de su agarre, entrelazando los dedos de su mano izquierda con la derecha del pelinegro.

Se gira sobre sí mismo para quedar frente a frente. Sasuke rara vez exteriorizaba sus emociones. Su rostro siempre expresaba serenidad. No perdía la compostura, no se alteraba con facilidad. A diferencia de Naruto, quien al imaginar la cara de idiota que debía tener en ese momento se arrepintía de haberse girado. Sus ojos bajaron hacia sus manos, ambos sostienen el agarre con firmeza, sin permitir que el otro se separe.

— ¿Por qué te atormenta tanto que me vaya? —Sasuke se acerca mucho más a él, juntando sus frentes y rozando levemente la punta de sus narices. Logra ver cómo el rubio aprieta sus labios. — ¿Qué te asusta tanto?

— No estar a tu lado.

La respuesta fue tan rápida que Naruto ni siquiera lo había pensado. No quería obligarlo a quedarse junto a él, ambos eran dos adultos, libres de tomar las decisiones que creyeran mejor para cada uno. El puesto de Hokage era lo suficientemente fuerte para obligarlo a quedarse, pero no podía hacerlo.
Sus pensamientos se dispersaron cuando sintió los labios de Sasuke sobre los suyos. La calidez de su boca terminó de llevarse toda la angustia en las palabras de Naruto. El pelinegro se abrió paso con su lengua, buscando la de su compañero, queriendo transmitir todo lo que sentía por él. Sus manos se sueltan del agarre, Sasuke dirige su brazo derecho hacia la cintura de Naruto, quien parece querer unirse más a él al agarrar su rostro con ambas manos.

En un intento de tomar aire, ambos se apartan levemente, mirándose fijamente sus respiraciones se mezclan en una sola.

— Siempre estás a mi lado. —Murmuró, plantándole un tímido beso sobre la comisura derecha de sus labios. — Si mi corazón sigue latiendo, es porque estás conmigo. — Naruto cierra los ojos antes de enterrar su rostro en el cuello de Sasuke. Sus manos están apoyadas en el pecho de su compañero, puede sentir como el brazo que rodea su cintura presiona más firmemente su cuerpo. La distancia entre los dos es nula, pero el deseo de ser uno solo se apoderaba de ambos. Dos corazones destinados a encontrarse, una y otra vez. — Sé que lo sabes. —Le susurró al oído.

— Sí. —Respondió apenas audible.

Sasuke le da pequeños besos en la oreja y detrás de ella, el olor dulce de Naruto lo envuelve por completo y su cabello le provoca cosquillas en la nariz. Se separa un poco, buscando su mirada. Se encuentra con esos brillantes ojos azules llenos de lágrimas. Teniéndolo así, tan indefenso entre sus brazos, Sasuke graba cada detalle del hombre frente a él. Una fotografía mental, una imagen eterna de su razón de existir. Le regala una tímida sonrisa, buscando brindarle tranquilidad.

— Te amo más que a nada en este mundo, Naruto.

x: @Sunaphine