Actions

Work Header

Richard x lectora x Kurt

Summary:

La vida sigue aunque Richard le cueste procesarlo.

En donde Richard se entera de la relación secreta de su, ahora desaparecido, hermano gemelo Konrad de una manera... no muy tranqui.

Notes:

No puedo evitar imaginar este capitulo como ese meme.
Robert, claramente desepcionado: Ese es tu marido? *Apunta con su dedo a un Richard claramente traumatizado*
La prota, extremadamente orgullosa: Sip! Mi marido <3.

Chapter 1: Capítulo 1: Negación

Chapter Text

Bajé corriendo las escaleras desesperado al ver el incendio provocado por el explosivo que el enemigo había lanzado a la kommandantur. Respiraba adolorido, con dificultad y ni siquiera pensé en ponerme en posición para disparar a la resistencia, solo quería ponerme a salvo en el segundo piso. El ascenso se me hizo eterno y sentí que podía desmayarse en cualquier momento, pues el aire que inhalaba era el pesado humo que se elevaba del incendio. ¿Así es como muero? ¿Volveré a ver a mamá? Estoy seguro que el mayor error de mi vida fue no haberla abrazado como último adiós cuando me llamaron al servicio, si tan solo pudiera decirle que la amaba una vez más... Al llegar al segundo piso, no podía visualizar mucho, o... bueno, más bien me negaba a ver más de lo que estaba sucediendo en cuanto vio la imagen de Friedrich sangrando en una esquina, gritando de dolor. Me estremeció el sonido fuerte de una detonación que sacudió el lugar por segunda vez. Desesperado, agarré mi arma con más fuerza, intentando sentir algo de estabilidad. Las pisadas de la resistencia se sentían cada vez más fuerte, se acercaban cada vez más. Apunté mi arma desesperado pero, al mirarlos, nos acorralaron en el balcón, sus armas apuntándonos.

 

Parpadeé, lo primero que vi fue los rayos del sol y el hermoso césped verde, es un día bonito... Parpadeó de nuevo, la escena frente a mi es bastante tranquila. ¿Estoy soñando? No... estuve prácticamente despierto todo este tiempo... Bajó cansadamente la mirada intentando calmarme un poco de todos esos recuerdos que me hacían sentir vivo de la peor manera posible. Entonces me doy cuenta, estoy aquí, rehen de la resistencia... bueno, por lo menos ahora se que voy a vivir.

 

Mientras volvía a la realidad, me di cuenta de la tensión que tenía en mi cuerpo... Que dolor... Gruñí de la molestia, quise moverme pero, en cuanto intenté desestresar mi cuerpo, sentí un peso impidiéndolo y me giré, la joven de ayer seguía conmigo, dormía plácidamente a mi lado. ¿Acaso no tiene otro lugar en el que estar en vez de aquí, jodiendome? La observé descansar derrotado, todos los prisioneros que podía ver, una pequeña fracción de las personas con las cual conviví durante estos años, seguían durmiendo, por lo que deduje que todavía era muy temprano. Decidí aprovechar el momento, un instante en el que el mundo pareció detenerse, para procesar la bomba de información que me había lanzado esta chica ayer.

Primero, me dijo que era su marido; segundo (Seguramente insatisfecha con tirarme eso a la cara) añadió que tenía un hijo de ambos. Llámenme tonto, pero no conecté los puntos hasta que ella empezó a los gritos con un joven pelirrojo miembro de la resistencia.

-¿DE VERDAD TUVISTE UNA AVENTURA CON UN FRITZ?- -¡SE LLAMA KURT BAUMER Y ES MI MARIDO!-

 

La seguía observando, ella dormía con una respiracion tranquila, así que… ¿Esta joven es la esposa de mi hermano? ¿Esta mujer era REALMENTE la madre de mi sobrino? ¿Por qué nunca lo supe? La ultima vez que chequeé mi hermano era un hombre soltero y NO TENÍA HIJOS… ¡¡¡¿¿¿POR QUÉ MI HERMANO NUNCA ME CONTÓ NADA DE ESTO???!!!

 

Oí unos pasos acercándose, eran los franceses.

-¿Entonces lo dejaran libre tan fácil?- Cotilleo unos de los franceses.

 

-Si, su esposa es la hija de Robert- Respondió en susurro el mayor.

 

-¡¿Robert Bonhoure?!- Soltó el de pecas sorprendido -Ese mismo-

 

Robert Bonhoure... Ese nombre ¿No era el delincuente que escapó? ¿esta chica era de su familia? Y para mi sorpresa el hombre estaba caminando hacia nosotros.

 

 

 

-Pequeña- Llamó a la chica, quien aún seguía descansando. Sin apuro abrió los ojos.

 

Robert miró a "Konrad" y se entristeció un poco. El muchacho era de la edad de su hija y ya habia sufrido de la guerra de primera mano. El chico lo miraba extremadamente cansado, las ojeras delataban que no había dormido en toda la noche y él no pudo lamentar pensar en que no podía ver, por lo menos por ahora, más allá de un soldado demacrado por la guerra y no podía distinguir (por lo menos a primera instancia) a el joven que enamoró a su hija.

 

-Realmente y cuando digo realmente es REALMENTE tienes fe en él?- Le preguntó aún no muy seguro de lo que iba a hacer, ella sonrió algo cansada pero dulcemente.

-Totalmente- Respondió suavemente pero con una convicción enorme. Robert asintió, aunque todavía no muy convencido.

 

-Ven, vamos- Dijo suavemente, tomando su brazo para irse del lugar.

Los demás franceses lo veían con miradas asesinas, lo estaban denigrando sin soltar una sola palabra ni mover un dedo y é estaba tan asustado que se hubiera congelado en su sitio de no ser que la chica lo guiaba como si fuese un niño pequeño (Y es que no lo admitiría pero seguía sintiéndose como un niño, un niño arrancado de su hogar y familia).

 

La luz del Sol ardía y se dio que todo le estaba afectaba de sobremanera

 

Era libre, después de todos estos días… libre del ejército, libre de la resistencia (O algo así, supongo) y libre de la guerra. Debería ser feliz, pero no puede. Han pasado tantas cosas en estos pocos días. Lo mejor sería descansar, si... descansar...

 

Espera...

 

¿A donde íbamos?

 

 

---

Miro al suelo... y me quedo mirando y mirando. Sentía la mirada preocupada de la joven, cuyo nombre ni siquiera intenté recordar, sus ojos estaban marcadamente ojerosas; se notaba que no había dormido en toda la noche. Estaba tan absorto en mis pensamientos que no me dio cuenta de que ella terminó de cortar las patatas y empezó a caminar hacia mi.

-¿Todo bien?- preguntó dulcemente, agachándose para mirarme a la cara; ni me molesté en mirarla. La joven esbozó una leve sonrisa triste ante la escena; aunque sabía que la batalla lo marcaría, que esto le sucedería de alguna manera al final de la guerra, aún le dolía verlo así.

-Todo ha quedado atrás... ¿Lo sabes, verdad?- lo tranquilizó con un tono casi maternal, pero pareció haber pulsado el botón equivocado al verlo respirar con dificultad.

-Amor... mírame- lo llamó con demasiada suavidad. Él la miró y sus ojos cristalinos fueron lo último que vio antes de volver a perderse en sus pensamientos. En su mente, Richards seguía en la entrada principal del komandantur, oyendo los fuertes disparos; jura que aún distinguía los gritos de Bruno pidiendo refuerzos en medio de todo ese caos y a Friedrich llorando de dolor al ser alcanzado por una bala. Ella notó que, aunque la miraba, había perdido la vista. Le tomó la cara entre las manos, acariciándolas suavemente. "Superaremos esto juntos, te lo prometo".