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Ni cuando Lilith murió junto a su no nacido, cuando Mundus fue derrotado y la barrera que separaba al limbo con el plano humano cayó.
Ni cuando él se hizo rey legítimo del mismo infierno. Kou no sintió nada por si mismo, ni pena, ni molestia, a la mayoría no le importaba.
Pero a Xiao sí, cuando se enteró que Lilith fue asesinada se le agitaron las plumas, ella había sido una demonio con todas las letras pero había crecido hasta la madurez en ese club y se había acostumbrado al molde de esa vida.
Era como una paloma mimada sabiendo que pronto todos sus lujos podían ser arrebatados olvidando que nada de esta carga terrenal de cosas eran algo que ella tuviera que poseer en sus manos.
Los Bathos y Pathos eran iguales a los estigios menores, carne de cañon, fáciles de lanzar su muerte. Pero Xiao había osado posarse superior de Kou.
Lamentablemente, Kou no pudo evitar que Xiao cayera ante la tentación del consumismo humano.
Una vez ella vió que tan lindo su disfraz humano era fue imposible no bajarla de su nube.
A él no le pareció relevante. Pero lo recuerda, como ella se aferró a sus pertenencias en su habitación dentro del club, sus collares y vestidos rebosantes en sus brazos.
Las telas caras que hizo que Kou comprará, con la llegada de Vergil al poder.
Significaba un posible adiós para la vida que Xiao había conseguido, llena de mimos, caprichos y sobretodo, deseo que le tenían.
Como la simple Bathos que era, se le escapaban los gritos y gorgojeos, el club abandonado, a la deriva sin Lilith.
Kou no era nadie para oponerse a Vergil. Él momento en que los demás demonios y el mismo Limbo empezó a hablar, el tomo sus cosas.
Miro una última vez s Xiao, su figura redonda mirando el espejo de su pared. Ella no pudo decirle adiós a ese disfraz.
" no puedo vivir esa vida, Papi! Papi tú sabes que no puedo... "Le dijo Xiao, había pena, desespero y el anhelo de siempre.
El anhelo de que él le hiciera casó, que le diera en el gusto. Pero Kou observó desde su forma monstruosa.
Tenía un mal sabor de boca. No quería ver esa expresión en su rostro. " Quédate escondida entonces... "
Era chistoso, su gorjeo fue un ladrido agresivo que ella conocía bien. La última pieza cayó, Kou se deshizo de su piel, directa al suelo, allí le dió una última mirada.
Fue cruel, dió la vuelta y se alejó escuchando sus gritos. Después de todo, los Bathos y Pathos eran muy débiles.
Siempre dependían de un grupo o de otros.
...
Lamentó dejarla sola, se mantuvo firmé junto a más de su misma especie, Vergil se posó frente a ellos.
Su presencia, asfixiante. Su sombra, gigantesca y su poder, inmenso.
Uno a uno se inclinaron ante él. Kou no podía importarle menos todo esto.
Pero se arrodilló ante su nuevo rey y se preguntó si acaso Xiao podría perdonarlo por haberla dejado sola.
Ella era demasiado mimada y pomposa para volver a alistarse bajo el reinado de un monstruo.
Pero, sí no estaba con Vergil... Ella era parte del enemigo.
Cualquier demonio que se oponía, simplemente era derrotado, cualquier demonio que se negaba a luchar, castigado por la eternidad.
Había mentido. Estaba aterrado por Xiao.
Cuando pudo correr, él corrió al club abandonado, el caos aún estaba en Limbo City y el horror se expandía como un torrente de agua desperdiciada.
Sin luces el lugar se veía miserable. Se preguntó si acaso había sido un cobarde antes.
Arrastrando su motosierra caminó perdido por toda la primera planta, sin atreverse a decir su nombre.
Temió que, quizá, algún demonio pudiera revelar que la pequeña Bao-Bao seguía aquí. La preocupación que ocultó se instaló como un malestar.
Cuando los minutos se volvieron horas de búsqueda en el lugar, sin rastros de ella siquiera en su habitación fue cuando empezó a dejar de pensar por él que si le escucharán o no.
El chirrido de las cuchillos le dió un escalofrío, soltó su motosierra y empezó a gritar. " Xiao Bao-Bao? Xiao Bao-Bao! Xiao Bao-Bao, por favor! "
Sabía que gritar y hablar era en vano para él, no tenía voz. No tenía voz en esta forma. Pero sabía que ella lo reconocería por su gorjeo característico.
No había respuesta más que el eco de su chirrido demoníaco. Sin respuesta volvió sobre sus pasos hasta la habitación de ella.
Sus garras tocaron la pila de ropa que se quedo aquí, collares, zapatos, maquillaje y otras joyas. No podía no recordar cada ocasión que ella usó cada uno de estos accesorios.
En el espejo él notó cuando levantó la vista, escrito con el labial oscuro favorito de Xiao."Estoy sola"
Típico de ella. Paso su pulgar sobre el labial en el espejo, llevaba tiempo allí, no se borró cuando lo acarició cómo si le limpiará lágrimas.
Se espacio como barro y sangre, mancho el pulgar de Kou.
. . .
Cuando volvió a la presencia de Vergil, ahora, Nelo Angelo, esperó consuelo en creer que Xiao Bao-Bao había encontrado su destino, aún que fuera la muerte.
No es que realmente fuera un pensamiento motivador simplemente dolía menos.
Su consuelo ni duro mucho. Se les llamó a todos, su formación fuerte en poder y tamaño.
Nelo Angelo se mostró frío cuando hizo acto de presencia trayendo consigo demonios "traidores" ante la mirada juzgadora de todos.
Un nudo se afirmó contra la garganta de Kou cuando vió a la pequeña Xiao Bao-Bao entre el pequeño grupo.
La única que no había soltado aún su piel humana, el rímel por sus mejillas como cascadas sin fin.
Se veía tenía miedo, el corazón ajeno del ravanger se estrujó en su pecho.
Xiao no lloró cuando Nelo le hizo hablar, ella solo dijo la verdad, aún tan altanera como siempre.
Ella exigió, bailar, ropa, su estatus, él rey demonio se quedó callado. Ella tan atrevida como siempre, ella tan brava.
Aterró que no dijera nada, Kou no temía por su reacción si no por la reacción de Xiao ante las palabras finales de Nelo.
Él se río en su cara, le corto él collar y su vestido, la dejó en la jaula flotante más bella.
Ni así, ella se sintió humillada, mantuvo el rostro en alto. Kou sabía que ella estaba loca.
...
Él tuvo un sueño.
Se observó a si mismo en el espejo, en un departamento donde se solía ir a pasar los días cuando fingían mezclarse con los humanos.
Se miró a si mismo. Su cuerpo humano, la marca que lo había dejado sin labios, los dientes expuestos.
Había una extraña normalidad en toda esa observación.
Solía no verse mucho, cubrirse el rostro. Esas cosas.
Todo eso para escuchar un sollozo. Se gira por instinto y allí su cabello corto rojo saluda.
" Xiao! " ella no duda, se acerca y lo afirma con fuerza. Le dice que es tonto con su voz chiquitita.
Le dice que lo odia. Lo acepta, el también se odia.
Sus ojos enojados, indignada. " como pudiste?! " le dice.
Kou no tienen nada que decir y ella lentamente es despojada de todo, solo un Bathos encerrado en una jaula.
Bailando con la atención de todos. Con ese rostro de porcelana es difícil verlo.
Ella debe odiarlo tanto.
...
No debería estar allí, ni siquiera tuvo que haber pensando en esto.
Se escabulló con su ser humano hasta el lugar más prohibido para ellos. La agencia Devil May Cry.
Aún no se atrevía a entrar, buscó un teléfono fijó primero, encontró uno, una cabina fría y grafiteada restregó y escondido en el bolsillo donde tenía las monedas, un bello collar se escondía, no podía con la culpa.
Observó el collar, las perlas y joyas, la parte que estaba hecha de tela olía a su perfume.
Con tan solo cerrar sus ojos, podía ver, sí, la veía a ella, tan fina y regía con este collar, eligiendo el vestido y tacones. Su perfume a juego.
Su garganta se contrajo ante el sentimiento tan antinatural. Un demonio jamás solía experimentar cosas tan extremas. Trago saliva para calmarse.
Entonces marcó el número y hablo. " Señor Damián... Se lo pido... Necesito que la rescaten... "
Sí, su voz casi se quiebra al por fin hablar. Tembló casi en aquella cabina.
" tengo dinero, se donde hay más dinero, tome lo que quiera pero.. Pero por favor, sálvela... Xiao Bao-Bao no es mala luchando simplemente... Jamás podría sobrevivir con Nelo Angelo "Admitió.
Había luchado al lado de Xiao por años. Sabía que ella no sobreviviría bajo el cuidado de Nelo. " yo quiero... Que usted la salvé, que le brinde una vida largá, que la haga fuerte... "
Hay silencio de la otra linea ahora... " trabajas para Nelo? " hay sospecha de fondo, hay seriedad.
Incredulidad.
Kou sabe que hay más gente con Damián que no se llevan para nada bien con Nelo, una vendetta y eso. Guarda silencio y suspira. " No le soy fiel a Nelo, mi lealtad yace con Xiao Bao-Bao... "
Aclara sus intenciones como un perro sacude la cola por su amo.
Una risa proviene del otro hombre. " vas a tener que contarme como sacar a tú amiguita de sus garras si quieres mi ayuda "
Era algo justo de pedir. De preguntar, de existir.
Ambos tienen un trató.
El dinero llego a su destinarío. Kou se arriesgó para poder entregar la mayor información de donde y cuando podría el grupo de Damián rescatar a su Bao-Bao.
No sería fácil pero Kou siempre fue el más razonable y cuidado de los dos. Al final y al cabo la misión de Kou siempre recayó con Xiao.
Siempre a su lado, ¿se le podía culpar?.
Sí las cosas se arreglan a él le gustaría vivir con ella.
...
Rebelarse contra Nelo para salvar a Xiao... A Kou no le pintaba ir contra alguien tan poderoso pero no solo sentía culpa.
Tenía apreció y simpatía por Xiao, por Xiao el podía sentir. Quizá no lo comprendía aún.
Pronto lo haría, el sabe que sí, algún día esto hará click.
No le importa.
Ahora, incluso dentro de la tienda del señor damián, señalando un mapa que había hecho a sabiendas de que esto contaba como traición. Él trono donde Nelo se sentaba y al lado, la jaula de Xiao.
No podía soportar verla allí, elevada como el acto mayor de burla y vergüenza.
Aún así.
Ella bailaba, ella se reía, ella gritaba " Soy más libre que todos ustedes" y Nelo, aplaudía con risas que solo se llenaban del dolor de sus víctimas.
El tirano con su pájaro cantor favorito.
Un marcador cierra el círculo en el mapa, Damián se muestra muy seguro de este plan. Es una misión más silenciosa y rápida que nada.
Que parezca que un demonio quizo comerse al ave de la jaula y simplemente ganó.
Pero hasta entonces, debían descansar. Eso dejó a Kou solo, en su apartamento.
En su piel humana.
...
Ha movido todo lo de Xiao a este pequeño espacio en donde vive. Realmente este departamento debería haber sido abandonado pero no pudo.
En vez de dormir con los demás demonios, Kou ha vivido en este lugar, acostumbrado también a la normalidad humana. Extraña el trabajo honesto en el club.
La basura humana, los demonios habían creado ese orden tan satisfactorio.
Ahora observó el espejo del tocador que Xiao tanto adoraba y en vez de bruma, en vez de tragedia por su ser, él sonrió. O bueno, lo más que se podía siento que no tenía labios.
...
Contra todo pronóstico que el imagino en el pasado, salvar a Xiao fue la misión más tensa que tuvo.
Ir contra tormenta y marea fue lo mejor que pudo hacer, huir con ella al local de Damián. Celebrar con pizza barata y verla ir desde la rabia con el hasta estar de nuevo exigiéndole cosas.
Se sintió, casi no sabe que palabra usar, tan complicado.
Simplemente se sintió contento.
Pleno, todo eso.
" Señor Damián... "Kou soltó, la bufanda siendo jalada por Xiao que se le había subido a los brazos, él se carcajeo. " necesitas algo más eh? "
Kou sacudió la cabeza. " solo, gracias " ambos hombres asistieron ligeramente.
Un entendimiento mutuo.
" Hey! No me ignoren! "Chilló la peliroja, Kou rodó los ojos. " qué es ahora? "
Ella deja sus tacones golpear el suelo cuando suelta la demanda. " bailemos! "
" oye, tú chica no le gusta otra cosa? "Se burla Damián al preguntarle al otro hombre de pelo negro.
Xiao rápidamente usa un tono mordaz y coqueto para responder." Damián, sí quieres saber lo que me gusta deberías preguntarme... A papi no le importa "
" papi? No me dijiste que te llamaba así! "Se burla pícaro y de buen humor,casi se ríe.
" era importante? " pregunto después de todo ese intercambio de palabras entre Xiao y el dueño de la tienda.
Ya mientras discutían aquello él ya estaba bailando con Xiao algo lento y poco pegado, estaba bien sin un contacto físico tan intenso.
Al final, se la pasan bien y cuando la noche llega, ambos están en él mismo apartamento.
