Chapter Text
Era 1987, Metallica ya tocaba con su nuevo integrante -el bajista Jason Newsted- luego del lamentable accidente de autobus que sufrieron en Suecia durante la gira del Master Of Puppets, perdiendo a su amigo y compañero de banda - Cliff Burton - los integrantes restantes quedaron devastados por su trágica muerte, no sabían como sobrellevar lo que pasaron, la pérdida de su compañero a quién consideraban familia. Se vieron obligados a seguir lo antes posible para no ser una de esas bandas que quedan en el olvido.
Así llegaron a Jason, luego de horas de hacer entrevistas a una fila interminable de diferentes bajistas, lo eligieron a él.
Para 1987, Anthrax tuvo sus problemas, pero estaba en pie, y por fin estrenando su nuevo álbum -Among the Living-. Planeaban volver a girar con Metallica para promocionar su nuevo LP. Esperaban que esta vez las cosas salgan mejor, ya que su tour anterior se vio marcado por el fallecimiento de un amigo de toda la banda.
La gira empezaría por Estados Unidos, pasando por varios Estados, y si le iba bien, irían a Europa.
La organización que tenían era simple: primero tocaba Anthrax y luego Metallica.
Hoy los chicos tocaron en Ilinnois, y aunque en el recinto no se cruzaban demasiado, hoy les tocaba compartir hotel. Kirk y Lars compartían habitación, James y Jason compartían otra. Con Anthrax es similar, Scott con Dan, Charlie con Frank y Joey tuvo la fortuna de tener una habitación para él solo.
A veces el hotel dónde se alojaban era mucho peor, este estaba aceptable. Camas separadas y no dobles, ducha con agua caliente y shampoo gratis. Todo eso no implica que no haya quejas.
-Dios, puedo escuchar a Scott hablando a través de estas paredes! - suelta James mientras se sienta en su cama y apoya su cabeza contra la pared dónde se escucha la voz - parecen de papel, me voy a volver loco si me quedo aquí, Vamos a tomar unas cervezas al bar de la esquina? - James mira a su bajista, el cual seguía parado al final de ambas camas con su valija frente a él.
- Realmente no tengo muchas ganas, pero seguro que Lars querrá - Jason no sabía si era la respuesta que James quería escuchar - estaré por aquí, probablemente duerma temprano.
A veces Jason notaba en los ojos de James una especie de furia, no una violenta, era una especie de tristeza encubierta por capas de enojo.
Esa fue la mirada que vio en ese instante. El rubio se levantó caminando hacia la puerta - como quieras.
Estando solo en la habitación, Jason se va a dar una ducha caliente, sigue lleno de sudor del recital, y probablemente de un poco de cerveza.
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- Que bien! Esta vez tenemos camas individuales - aunque cansado, Frank sigue con su humor y su sonrisa de siempre - ya era hora - mira a su tío, quien le devuelve la sonrisa.
- Si, odio dormir contigo, siempre despierto sudado porque me abrazas - Charlie se ríe. No es que realmente le moleste dormir con Frank, lo conoce desde niño, es básicamente un hermano menor para él, pero a veces necesita espacio, más cuando hace calor y no hay aire acondicionado.
- Oye! No lo hago a propósito, mi cuerpo se mueve mientras duermo, no puedo controlarlo - suena ofendido, pero en realidad entiende a Char, él sabe que no lo dice de malas. Ambos saben y están concientes que hay impulsos del pasado que no pueden borrase tan fácilmente.
Cuando Frankie se mudó con su abuela y comenzó a convivir con Charlie, fue una época difícil. Tenía pesadillas a causa del bullying que había sufrido en la escuela, y su tío, no mucho más mayor, lo ayudaba a dormirse en esas noches turbulentas.
Por suerte hace años que no tiene esas pesadillas, y aunque regresen, ya es un hombre adulto, no puede depender de alguien.
- Creo que voy a ducharme, me siento asqueroso - en realidad era una excusa, Charlie sabía que tenían agua caliente, y no iba a desperdiciar la oportunidad.
- Bueno, yo voy al bar de la esquina, escuché hace un rato a Scott a través de las paredes hablando de que iría allí - Realmente eran finas las paredes. Frank no solo logró escuchar al guitarrista cejudo, también escuchó la risa de Kirk luego de oír algún chiste bobo con acento danés - te espero allí, seguro estarán los demás.
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El bar era pequeño, no muy iluminado y con algunas mesas. En una de esas mesas estaban sentados Frank, Dan y Kirk. Los demás jugaban una partida de pool de una manera bastante competitiva.
- Ya me debes treinta dolares ¡y espero que cumplas Scotty! - James hablaba con palabras corridas - y luego de esta me deberás diez más - dice comenzando a prepararse para golpear la bola blanca.
Mientras tanto, la mesa dónde estaba Frank era aburrida. El no había tomado tanto, no solía hacerlo. Por otro lado, Kirk se había dormido luego de decir cosas sin sentido y Dan se había puesto a leer un cómic de las Tortugas Ninjas.
- Tengo sueño - anuncia Frank sobreactuando, abriendo los brazos y bostezando de manera exagerada.
Dan deja un segundo su cómic para mirar a su amigo - hoy estuvo bueno el show, pero sí, bastante cansador.
- Por eso, me iré a dormir - Frankie se levanta del banco redondo que rodea la mesa, pero antes se acerca a Spitz - buenas noches, enano - le da un beso apresurado en la mejilla y le sacude el cabello, despeinandolo más de lo que ya estaba.
- Duerme bien, Frankie - dice el hombre de baja estatura sin mirarlo, agarrando su cómic y abriendo la página en la que se había quedado.
- Adiós chicos, me voy a descansar - saluda con un movimiento de mano de un lado a otro a todos los presentes.
- Ey! Recuerda no cerrar con llave o sino tendrás que levantarte y abrirme la puerta - Charlie le dice apuntandole con un dedo.
- Obviamente, Char - el bajista contesta dándole la espalda para salir del bar bullicioso con música de Mötorhead de fondo - amo esta canción - menciona antes de abrir la puerta y dejar el lugar.
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El ascensor se detuvo, el chico con bermudas coloridas y un cabello envidable deja que las puertas se abran y se adentra al pasillo lleno de números diferentes colgados en las puertas de madera blanca desgastada.
Bello oye una especie de quejido salir de una de las habitaciones. No seguro de cuál será, comienza a pasar una por una hasta que llega a su destino, la puerta 134, extrañamente a solo 2 puertas de la suya.
Ahora lo escucha bien, el sorbido de un sollozo.
Parado frente a la puerta, Frankie no sabe que hacer. Piensa un rato y todo lleva a una persona, la única que no estuvo con ellos compartiendo unas cervezas. Era más que obvio quién estaba dentro, así que no pudo contener sus ansias de ayudar al pobre.
¡Toc toc! - Se escucha su puño contra el pedazo de madera.
El sollozo se detiene en un instante. Frank hasta pudo sentir el temor en el movimiento apresurado que se escuchó detrás de esa puerta.
- Hey! Soy Frankie, solo quería ver cómo andabas... como no estuviste en el bar pensé en pasar un rato - grita un poco para que lo entendiera bien.
Se escucharon pasos cercanos, hasta que la puerta 134 se abrió lentamente.
La vista que tuvo Frank no fue nada esperable: Jason Newsted, el Newkid, vestido con una bata de hotel blanca, su cabello suelto y un poco humedo, los ojos llorosos y rojos.
Pero no fue solo la vista lo que sorprendió. Un dejo de humo sale cerca de la ventana de la habitación y un olor familiar le llegó a sus fozas nasales.
- Hola - El Newkid levanta su mano que no sostiene la puerta y la mueve de un lado a otro tímidamente
- ¿Fumas marihuana? - Frankie señala al fondo del cuarto - ¿te queda uno?
- Si, si quieres... pasa - se mueve a un costado para dejar entrar a su invitado y luego cierra la puerta - Aquí tengo encendedor - le extiende su mano con el fuego prendido.
El otro bajista acerca el porro que agarró de la mesita y lo acerca al fuego hasta que quema y deja salir humo. Le da una calada, pero cuando el humo llega a sus pulmones tose un poco - hace un rato no fumaba uno - comenta mientras se ríe de él mismo. "Qué situación más incómoda" era lo único que pensaba Bello - ¿qué pasó que no estuviste en el bar? Pensé que te gustaba beber - termina de decir acercandoce el cigarro a sus labios.
Frank estaba parado contra la pared frente a la cama dónde Jason se encontraba sentado de piernas cruzadas mientras se prendía su propio porro.
- Simplemente cansancio, nada raro - Parecia tratar de evitar la mirada del bajista de Anthrax mientras decía esto.
- No pareces estar durmiendo - Lo mira de arriba a abajo dudosamente - estas muy despierto... solo te ves como la mierda - Esa última parte salió sin querer, y se arrepintió de decirla al instante, cuando vio las cejas fruncidas del otro, aunque este solo bajo la cabeza y dijo:
- Un poco - sonó casi inaudible por la posición en la que se encontraba.
- Oye - la culpa lo come a Frank por haber sacado el tema del que probablemente no iba a querer hablar el hombre que se encontraba frente a él cabizbajo - se que estos meses fueron difíciles para ti, se que no es fácil ocupar su puesto. De bajista a bajista, él era el mejor, hombre, mucho más que yo probablemente - Una sonrisa genuina se formó en su rostro al pensar en su viejo amigo, el fan de Misfits, el que usaba esos pantalones acampanados - él y yo compartimos varios momentos y realmente desearía que esté aquí - Frank se despega de la pared para acercarse a la cama de Jason y se sienta en el extremo - Pero, no lo está, y tu eres un muy buen bajista, te vi tocar estas noches y lo hiciste genial, los fans ya te aceptaron totalmente.
- Pero ellos no - la melena enrulada se abre y deja ver su rostro serio - y la verdad que los entiendo, y me pagan bastante más de lo que gané tocando el bajo en estos años, no debería de quejarme de nada, soy un desagradecido - da una calada a su cigarro mirando a cualquier lado que no sean los ojos del hombre frente a él.
- Ey, no no no, no digas eso, ya te dije, estas en un puesto difícil, y Cliff fue alguien muy importante para ellos, para mí, pero más para ellos - El bajista en bermudas levanta un brazo y deja caer la mano sobre el hombro izquierdo de Jason - se como te tratan, se que no la estas pasando tan genial en estos momentos - los ojos de ambos conectan. Una mirada compasiva y otra débil, ambas convergen mientras Frank termina de hablar - solo dales tiempo.
Frank no sabe si es por el porro o de verdad se esta fijando en los labios del otro bajista, pero su mirada varía de sus ojos a su boca.
Y Jason, que no sabía que responder a lo que dijo su invitado, supuso que simplemente con dejarlo al aire sería suficiente. Pero cuando iba a despegar su vista de esos ojos avellanas, ve como estos se mueven, y puede estar casi seguro de que están sobre su boca, puede ver a Frank humedeciendo sus labios. "¿Qué está pasando?" Pasa por la cabeza de Jason.
- Si, gracias, tienes razón, seguro que más adelante las cosas mejorarán - Dice mirando con extrañeza el rostro del otro. Trantando de que la situación sea menos incómoda, sigue hablando - Realmente no son tan malos - hace una pequeña sonrisa para sacarle el peso negativo que pueda llevar esa frase.
"Esa sonrisa... es tan tierna" pensó Frankie hipnotizado con su paisaje.
Jason no puede dejar de ignorar el calor de la mano de su compañero en su hombro, ya sentía que le quemaba, pero de alguna manera, eso no le molestaba del todo - creo que ahora si ya iré a dormir, mañana salimos tempra-
Los ojos del bajista de Metallica estaban abiertos como nunca antes, cuando el bajista de Anthrax, acortó la distancia entre ellos para interrumpir sus palabras.
Los labios se movían sobre los suyos, pero de pronto las pestañas pegadas del intruso se abrieron, parecía sorprendido.
Frank se alejo rápidamente, se movió para atras arrastrándose hasta la punta de la cama, y cuando no le quedó en dónde apoyarse, se levantó - Lo siento, lo siento, ¡Dios mío! No se que hice, fue sin querer, te lo juro - se notaba en su voz cierta vergüenza y miedo que acompañaba moviendo sus manos desesperadamente.
Jason quedó anonadado. Nunca le había pasado algo similar en su corta vida; no está seguro como debería de reaccionar, solo sabe que no está enojado - no, no, está bien, estás drogado, tranquilo - bajó sus piernas del colchón para dejarlas en el suelo
- Pero esto queda aquí ¿verdad? ¿No se lo dirás a nadie? - Frankie se agarra la cabeza casi al borde del llanto. Estaba bastante drogado - ¡no, por favor, no, todos pensaran que soy un homosexual y me echaran de la banda y! - estaba soltando todo desenfrenadamente
- Te lo prometo, lo que pasó en Illinois, queda en Illinois, esto va para ambos lados, si entiendes...
- Si claro... - le calmó un poco esas palabras - realmente lo siento, fue una buena charla, de la que no diré nada a nadie - Frank se aleja hacía la puerta todavía mirándo a Jason - Buenas noches - la puerta se cierra fuerte.
- Mierda - el bajista que quedó solo en su cama, deja caer su torso y cabeza hasta que choquan contra el colchón, abre sus brazos sobre la cama, extendiendose derrotado. Exhausto, se tapa la cara con sus manos y pronuncia - ¡Mierda!
