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CALL ME IF YOU GET LOST

Summary:

Itadori Yuuji entra en una montaña rusa de emociones cuando se da cuenta que se está enamorando de la chica que desde hace muchos años, se ha dedicado a rondar sin parar en los pensamientos de su mejor amigo, Fushiguro Megumi.

☆ Itadori Yuuji x fem!OC.

Chapter 1: La chica de la foto

Chapter Text

 

Los tres estudiantes se encontraban cenando en un restaurante barato en una zona tranquila de Tokio. Tras completar una misión en el sótano de un edificio, al salir y notar que ya había anochecido, la propuesta de Nobara acerca de ir a cenar fue difícil de rechazar. Entraron al primer restaurante que encontraron, atraídos por el exquisito aroma que lograba salir por la ventana de la cocina y por la puerta de entrada, sumando el acogedor vapor que desprendían los platos calientes y las luces cálidas que alumbraban el lugar, los adolescentes se acomodaron en sus asientos y devoraron sus platillos con rapidez.

La canción más popular de Miki Matsubara se reproducía en parlantes instalados en las partes superiores de las paredes del pequeño establecimiento, automóviles y motos se escuchaban momentáneamente en el exterior y el sonido del chef friendo tempuras en la cocina.

Conversaban de cualquier cosa y se reían ruidosamente, el humor de los tres se notaba más animado después de acabar con la tarea y de comer algo, con la idea de por fin poder ir a descansar terminando la cena.

— El profe Gojo nos dejó dinero, ¿verdad? —

La voz de Nobara resaltó en la conversación con la pregunta. Yuuji y Megumi se miraron el uno al otro mientras terminaban su plato.

— ¿Fushiguro? — El chico de pelo rosado miró fijamente a su contrario.

— Si es que no, podríamos llamar al señor Ijichi para- — Nobara se adelantó en idear una solución.

Megumi interrumpió. — Sí. — La tensión del ambiente se desapareció de inmediato, los dos soltaron un suspiro con un alivio exagerado. — Tengo guardado el dinero en mi billetera. —

Con una brillante sonrisa, Yuuji y Nobara terminaron sus bebidas y apartaron sus platos vacíos. Megumi se levantó ligeramente de su asiento para sacar su billetera de su bolsillo trasero.

— Igual tenemos que llamar al señor Ijichi para que pase por nosotros. — Kugisaki se dirigió a Itadori sin mirarlo, ocupada mirándose en un pequeño espejo de bolsillo mientras se reaplicaba su brillo labial.

— Le llamaré. — Yuuji tomó su celular y lo desbloqueó para buscar el contacto.

Mientras Itadori navegaba por su corta lista de contactos, la chica de pelo corto desvió su mirada a Megumi, juzgando de manera inmediata el ligero desgaste de su billetera. Inclinándose discretamente de su silla intentando echarle un vistazo al contenido, la chica jadea de sorpresa.

— ¡Fushiguro! — Ella lo toma del hombro e intenta poder darle otra mirada al contenido de la billetera de Megumi. — ¡Tienes una foto con una chica en tu billetera! — La enorme sonrisa en la cara de Nobara solo aumenta el nervioso sentimiento del pelinegro, quien pegó el objeto a su pecho para esconder su interior.

— ¿Qué? — Yuuji sube la mirada de su celular con una sonrisa divertida. Curioso por saber quién podría encantar tanto a Fushiguro como para que él guardará una foto suya en su billetera. — ¡A ver, déjanos ver! — Yuuji y Nobara se amontonaron en los costados de Fushiguro intentando darle un vistazo a la foto.

Megumi resopló con fuerza, avergonzado. — No es nada de su incumbencia. — Intentando parecer despreocupado, él aleja la billetera de su pecho solamente la distancia necesaria como para sacar un par de billetes y azotarlos contra la mesa con rapidez.

Yuuji tiene la oportunidad de apreciar la foto, solamente por un segundo. Dos niños, podría asumir fácilmente que uno de ellos era Fushiguro por su despeinado cabello negro y sus facciones, acompañado de una niña de un indistinguible pelo anaranjado, como el color más claro de un atardecer, y de grandes ojos de color marrón claro. Ambos están mirando a la cámara, él tiene una suave sonrisa en su rostro y ella le dedica a la cámara una sonrisa de dientes completos, como si quisiera presumir sus dos grandes dientes frontales. ¿Cuántos años tendrían en esa foto? Tal vez nueve, quién sabe, Yuuji no era muy bueno para calcular edades.

— Listo. Vámonos. — Él se paró de su asiento y guardó su billetera, en esta ocasión, en el bolsillo de su chaqueta, y metió su mano en esta solo por si a sus compañeros se les ocurría tomarla sin su permiso. — Itadori. ¿No ibas a llamar al señor Ijichi? — Él habla en un intento desesperado de cambiar de tema, pero lo rosado de sus mejillas es un recordatorio para Nobara y para Yuuji de que él guarda la foto de una niña en su billetera.