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Where is my husband?

Summary:

Roier despertó…
No tenia idea de cuanto había pasado, la cama en donde despertó era cómoda.
Finalmente, un lugar cómodo para recostarse, esto sin duda era raro. ¿Por qué estaba de la nada en un lugar mínimamente decente por primera vez en días? Tal vez en semanas o incluso meses.
“Que mierda” Dijo al sentir que tenía una visión no desde el piso después de mucho tiempo. Miro sus manos instantáneamente, al notar que no era las de un roedor comenzó a llorar, estaba aliviado, de verdad lo estaba.
Necesitaba saber donde esta su esposo.

O Roier regresa en QSMP 2 como humano otra vez, después de preguntarle a todos donde estaba su esposo, Maximus le dice donde esta.
Roier ya lo sabía.

Notes:

Hola, quizás este fic no esta tan apegado al canon del dia 1 de QSMP 2, pero si he tomado muchos elementos de lo que paso. Después de ver como Maxo sacaba en la coversación a Guapoduo cada que podía y en especial el clip donde decía que sabe dónde esta djhdhjs Chicos simplemente no pude, tenia que escribir algo sobre esto. Por cierto, el titulo si esta inspirado en cierta canción sin embargo la historia no tiene nada que ver con la canción.

Quizás no sea tan bueno porque literalmente lo escribí apenas acabo el stream de Roier y he corregido la ortografía por la mañana, en fin, espero puedan encontrar algo bueno en la historia y matar un poco la saudades por estos dos casados (realmente no van a matar nada, va a empeorar kkkkk)

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Roier despertó…

No tenía idea de cuanto había pasado. La cama en donde despertó era cómoda.

Finalmente, un lugar cómodo para recostarse. Esto sin duda era raro. ¿Por qué estaba de la nada en un lugar mínimamente decente por primera vez en días? Tal vez en semanas, o incluso meses.

-Qué mierda - dijo al sentir que tenía una perspectiva y visión no desde el piso después de mucho tiempo. Miro sus manos instantáneamente, al notar que no eran las de un roedor comenzó a llorar; estaba aliviado, de verdad lo estaba.

Le costó mucho tiempo recuperar el equilibrio para poder sostenerse en sus dos piernas humanas nuevamente. Vio una carta en una pequeña mesa de noche a lado de la cama. Se quedó sin aliento al leer que era enviada por la Federación.

Querido isleño, Roier:

Le comunicamos que estamos completamente agradecidos con usted por su colaboración en nuestro ultimo experimento de transmutación y cambio de cuerpos. Hemos obtenidos los resultados deseados para la finalización del proyecto.

Nos complace anunciar que su participación ha terminado y que puede regresar a su vida rutinaria. En unos días, un representante le entregara una pequeña compensación por las molestias causadas. Le agradecemos y exigimos de la manera más cordial que no mencione a otros el proyecto en el que ha participado si no quiere experimentar las represarías.

Una vez más, le agradecemos por su participación.

 Disfrute la isla, una vez más :)

 

¿De qué represarías hablaban? Y mucho más importante… ¡¿Cómo que disfrutar la isla una vez más?!

Roier finalmente puso atención a su alrededor, en la habitación había una cama de tamaño matrimonial con mantas verdes olivo. Del lado derecho, la pequeña mesa de noche en donde anteriormente estaba la carta que leyó. Al lado de la puerta de salida había un baño, y hacia la izquierda de la cama había un ventanal que daba a el maldito mar.

¿Qué hacía en un barco? ¿Estaba muy lejos de su casa?

Tendría que descubrir luego cómo llegar ahí. Se acercó a la puerta de salida. Tuvo miedo de que al intentar abrirla estuviera bloqueada, pero para su sorpresa esta abrió sin problema.

Aún no podía confiarse de que todo había terminado.

Escuchó pasos. Estaba a punto de intentar defenderse con quienquiera que se acercara hasta que…

- ¿Roier? Oye, creo que estas en mi habitación. Deberías de buscar la tuya. - Philza le sonrió. Se veía tan despreocupado que eso lo asustó mucho más.

- Philza, ¿dónde mierda estamos? No entiendo que hacemos en un barco. - estaba desesperado, necesitaba respuestas. No sabía nada de nadie desde que era una rata. Y luego, a su mente llego su preocupación principal – Philza,,, ¿dónde está Cellbit?-

 La mirada de aquel hombre rubio cambio enseguida y Roier claro que se dio cuenta de eso.

- Roier quizás estas un poco confundido, deberías de descansar un poco más. Quédate un rato más en mi habitación, así aprovecho para ir a buscar a Missa.

Philza casi salió corriendo de ahí.

Tal parece que así de mala era la situación de su esposo.

Roier salió del cuarto unos diez minutos después, bastante confundido por toda la situación actual.

Llego a la cubierta principal. En el centro había una enorme piscina donde gente que conocía y no conocía estaba divirtiéndose.

Estaban divirtiéndose.

¿Cómo podían estar tan tranquilos?

Estaba a punto de gritar de frustración cuando vio a Foolish llegar a la cubierta, sintió alivio de ver a su “padre” y se acercó rápidamente a él

– Foolish, me alegra tanto verte. No entiendo porque estamos en este barco. – Foolish observo como su hijo estaba completamente paranoico y asustado.

- Roier pensé que habías aceptado venir… Ya sabes, con todo lo que conlleva eso.

El hombre rubio estaba algo incómodo por la propia respuesta que había dado. Roier claro que no había aceptado absolutamente nada, era su primer día como humano después de mucho tiempo, lo que menos hubiera querido era relacionarse otra vez con la asquerosa Federación.

Y después pensó en su gatinho otra vez.

¿El habrá aceptado venir? Roier esperaba que su esposo hubiera salido de la isla del purgatorio, o que por lo menos le ofrecieran la invitación a este barco. Realmente lo necesitaba.

- Foolish… ¿sabes dónde está Cellbit? Él vino, ¿Verdad? - Foolish se le quedo mirando, esperando que dijera que era una muy mala broma, pero eso nunca llego y solo obtuvo una mirada más desesperada.

- Roier ¿Te encuentras bien? – Noto la mirada de confusión en su hijo, su pregunta era genuina. – Ay Roier, quizás solo estas en uno de esos momentos. –

Uno de esos momentos. ¿Qué momentos?             

Roier estuvo a punto de cuestionarlo por eso, pero Foolish habló primero.

– Él vendrá. Lo vi antes de subir al barco. Simplemente que no vendría justo ahora. No pasa nada, tranquilízate ¿sí? De todas formas, si no viene, lo podrás ver después cuando regresemos. – Foolish le sonrió y Roier supo que el jamás le mentiría, él no podía mentirle.

Solo por eso dejó de preguntar, confiaba en Foolish. Sabía que él no le mentiría con algo tan delicado como su esposo.

Sin embargo, el pequeño presentimiento de que todo estaba mal no salía de su cuerpo, pero realmente no recordaba cómo era vivir sin sentirlo así que trato de autoconvencerse de que era pura paranoia propia. Después de la plática con su padre, estaba listo para encerrarse en el cuarto el tiempo que durara ese tonto viaje y preferiría ordenar sus ideas para cuando viera a su esposo.

Se dirigía a su habitación cuando notó cómo el barco aumentaba de velocidad. Escuchó el pánico de las demás personas y supo que algo muy malo estaba pasando.

Las luces se fueron y un gran estruendo vino acompañado de un fuerte temblor en todo el barco. Habían chocado en una isla “No otra vez” pensó Roier.

Tuvieron que bajar del barco. No era seguro según los trabajadores de la Federación y él realmente no tenía otra cosa mejor que hacer que obedecerles.

Hablo con Vegetta y Maximus, se organizarían para buscar recursos y poder hacer un refugio para los días que estuvieran varados ahí, hasta que alguien pudiera sacarlos de esa isla.

Roier odiaba la idea de tener que alargar más de lo que era necesario este viaje. Solo quería ver a su esposo y ya.

Por la tarde Vegetta comenzó a construir un refugio y Roier fue con Maximus a buscar más recursos que pudiera llegar necesitar su constructor. Fue realmente bueno. Se había unido a su viaje Pac y llevaban una plática bastante amena. Es decir, Roier se la había pasado los últimos meses encerrado en un frasco de vidrio frío dentro de un laboratorio subterráneo. Poder caminar, respirar el aire de marzo, sentir el calor del sol y poder hablar con otras personas… Sin duda era una experiencia con la que solo podía soñar cuando estaba lo bastante sedado como para dormir más de doce horas al día.

Claro que estaría feliz.

Por primera vez en meses se sentía alegre, con algo tan simple como salir a buscar recursos.

Mientras Pac y Roier estaban bastantes entretenidos con su platica, Maximus se quedó un poco atrás, observaba a Roier y no lo entendía.

 – No sé cómo puedes estar tan feliz sin tu esposo. – Susurro para casi sí mismo, obviamente los dos hombres no lo escucharon.

Maximus apreciaba a Roier, su intención no era lastimarlo, pero quería entender porque estaba tan tranquilo.

El hombre se había enterado que Roier le había preguntado a Philza por la ubicación de Cellbit. Philza no quiso tener que hablar de ese tema con Roier.

- Yo sé dónde está Cellbit.

Roier paro en seco después de escuchar lo que dijo Maximus. La conversación que tenía con Pac se cortó completamente seco. Ni si quiera se atrevió a girarse para verlo a los ojos.

- ¿Dónde está? – Fue la respuesta de Roier, su tono de voz había cambiado completamente. Paso de llevar una conversación sumamente animada con Pac a formular esa pregunta con un pequeño hilo de voz.

Ahí fue cuando Maximus lo supo. El pobre realmente no tenía idea de que había pasado con su esposo. Supuso que Roier estaba pasando por uno de esos momentos en donde no recordaba cosas importantes de su vida, o actuaba como si fuera otra persona. Era algo que había empezado a suceder muy seguido después de que desapareciera por unos días y después regresara.

 Era mejor aclararle todo de una vez.

Maximus miro al cielo y luego a un Roier completamente asustado y confundido – Roier, él está muerto. -

Roier quiso creer que Maximus bromeaba, pero claro que no lo hacía, ¿Cómo podría jugar con algo así?

Foolish le había mentido para poder mantenerlo tranquilo.

No pudo hacer más que dejar ceder a sus piernas y caer al piso. Las lágrimas empezaron a correr por su rostro.

Su esposo estaba muerto.

Esto era mucho peor que ser una estúpida rata. Hubiera preferido morir como una rata teniendo la esperanza de que su esposo estaba vivo, buscándolo.

Roier en el fondo lo sabía.

Desde el primer minuto que despertó ahí lo sabía. No lo vería nunca otra vez.

Nunca podría reclamarle por dejarlo solo, y mucho menos besarlo porque lo extrañaba más de lo que estaba molesto con él.

Después de eso, Roier empezó a decir que también era su primera vez en una isla. Nadie nunca le cuestiono eso, sabían lo mal que estaba.

Y solo querían que el lograra salir adelante aun con la falta de su esposo.

 

 

 

Notes:

PRESA DO GUAPODUO, VOLTA GUAPODUO