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Un cuento para dormir

Summary:

-¡No me dormiré hasta que me cuentes un cuento!

-¡Bien! ¿Quieres un cuento? ¡Te contaré uno!

O bien

Lloyd le cuenta un cuento a MK para que por fin duerma y lo deje en paz.
La cosa estaba de que no era un cuento cualquiera.

¡Primera vez que se conocen!

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Lloyd no esperaba esto.

 

No esperaba que después de estar en paz, comenzara una de las peores castastrofes, la fusión llegó. Haciendo que se separe de su familia.

 

Otra vez.

 

Pensó que comeba solo de nuevo, pero después de algunas veces de volver a ver a Kai y que este al final se fuera a explorar más islas, el lugar comenzó a temblar. Al principio pensé que era uno de los fusisismos, pero al salir, no encontró nada en el cielo, si no en el suelo del monasterio. Un chico con bandada roja, vestia de una chaqueta naranja con una remera blanca, pantalones rojos y zapatos negros, se veia inconciente, parecia ser un tipo de creatura que desconocia completamente.

 

La verdad es que odiaba su corazón, que se compadeció al ver al chico, estaba erido y necesitaba atención médica de inmediato.

 

Como se iba a arrepentir después de esto.

 

El chico despertó, algo agitado, tal vez por una pesadilla, Lloyd trató de calmarlo, mientrad le acariciaba el brazo para ayudarle a volver, cosa que al final funciono.

 

-¿En donde estoy?¿Que és este lugar?- el chico se encontraba muy perdido.

 

-Esta bien, estas a salva- explicó el rubio -estas en el monasterio del spinjitzu.

 

-¿Monasterio del que..?- preguntó confundido-nunca había escuchado sobre eso.

 

Debia ser de otro reino, a Lloyd simplemente no le sorprende si ese chico no sabia que era.

 

-¿Qué pasó? Lo último que recuerdo son las grietas en el cielo y la destrucción de mi hogar- preguntó nuevamente, agarrandose la cabeza.

 

-Ah, si, pasaste por la fusión- explicó -los 16 reinos se unieron en uno.

 

Eso dejó sorprendido al de bandada roja, teniendo muchas más preguntas. Lloyd le explicó con calma sobre la existencia de otros reinos, y como pasó la fusión, ahora habían muchas criaturas tratando de convivir y sobrevivir ante la situación presentada.

 

-A todo esto, ¿Como te llamas?- preguntó el Ninja.

 

-Ah, si, lamento no presentarme antes, soy MK- respondió.

 

Raro , esa fue la palabra que le pasó por la cabeza. Aunque no sabía porque se sorprendía, si ya estaba acostumbrado a lo anormal.

 

-Soy Lloyd Garmadon, el ninja verde- se presentó-puedes quedarte aquí hasta que te recuperes, necesitas descansar.

 

Asi, Lloyd intentó cuidar de un chico-mono, aunque no tenia conocimiento en la cocina, utilizaba las antiguas recetas de Zane para hacer por lo menos sopa para el otro.

 

MK se adaptó rapidamente, era literalmente un libro abierto, habia veces que decia lo que pensaba, o contaba muchas anecdotas graciosas e interesantes. Por su parte, el ninja no reveló demasiado de si mismo, tal vez algunos gustos, pero no tantos reveladores, cosa que siempte hacia fruncir el ceño a MK.

 

El azabache le habia contado sobre sus amigos, como los perdió, y como llegó a ser un sucesor de alguien muy poderoso, pero sus poderes al parecer se encuentran inestables al mostar que hizo un gran desastre en el monasterio con ellos.

 

Lloyd intentó entrenarlo para que no se descontralara, era simple, no tenia que usar sus poderes, en cambio, que utilize un arma, llegando a ser suficiente para defenderse.

 

MK también sufria de pesadillas, lo que hacia que Lloyd tratara de tranquilizarlo y que no entrara en panico, auque al final, el mono no lograba dormir.

 

Pasaron las semanas, el chico cada vez se sentia mejor, pero Lloyd se dió cuenta que el joven utilizaba excusas para no irse del monasterio.

 

Parecia que siempre necesitaba atención, interrumpiendo el intento de investigación del rubio de saber como pasó la fusión. El chico se aburria facilmente en el silencio y tranquilidad.

 

Lloyd hizo de todo, intentó enseñarle a como aprovechar los momentos de calma, con un tipo de reflexión o meditación, tal vez con algo con que se pueda entrener en silencio. Pero no, MK era un torbellino en movimiento, necesitaba ruido o habalar con alguien, según él, eran "cosas de ser un extrovertido" pero nunca salia del monasterio para habalr, concluyó que podria ser por miedo de lo que puede haber afuera.

 

Trató de echarlo, tanto directa, como indirectamente, pero parecia que el chico seguiria quedandose, ¡Ni en las noches se salvaba! Tenia tanta energia que era dificil que tuviera sueño o estuviera cansado.

 

¡Oh, por su abuelo! A veces Lloyd se preguntaba como es que tenia tanta pacencia. Pero haria lo posible solo para que el simio lo dejara estar en paz y tranquilo.

 

Una noche, MK estaba acostado en la cama de Lloyd, aburrido de ver el techo, mientras le ninja estaba sentado en su escritorio, con algunos pergaminos deparramados. La habitación ya era aburrido de por sí, ¡No habia nada, ni una pequeña decoración! Solo una cama, un armario y un escritorio, resopló con evidente frustracióm.

 

Hace unos minutos, el verde lo regañó por hacer ruido, se quedó por el echo de que él le pidio que lo hiciera, ¡Pero no podia evitarlo! Quedarse en silencio y estar quieto no era propio de él, ¡Ni siquiera ese ninja lo dejaba tocar nada en el monasterio! ¿Como no iba a tener energia en las noches si no se mueve durante todo el día?

 

Además asi, no se sentia tan solo.

 

No estaba acostumbrado a esto, era cierto que su vida salió de lo normal desde que agarró el bastón, la diferencia era que tenia a sus seres queridos con él para apoyarlo. Ahora estaba atrapado en un mundo que desconocia totalmente, odia los cambios y lo desconocido, deseaba que no pasaran más catastrofes pero aún asi, sucedian.

 

Hasta que conoció a Lloyd, sabia que no era un chico malo, pero era una faceta incluso más fria de lo que alguna vez llegó a conocer, era alguien tan cerrado pero a la vez tan misterioso, no mentiria que le gustaba molestarlo, era gracioso ver como refunfuña todo el tiempo.

 

Ahora entendia completamente a Macaque.

 

MK estaba aburrido mirando el techo, para luego hacer sonidos con la boca o con sus manos, más por molestar al otro que por tratar de estar entretenido. Claramente que el rubio que estaba a su lado lo escuchó.

 

-¿Cuantas veces tengo que repetirte que hagas silencio?-replicó, ya harto de la situación.

 

-No puedo dormir, hago lo posible para entretenerme-ambos quedaron en silencio, hasta que abrió la boca nuevamente-¿Me cuentas un cuento?-se ganó un gemido de molestia por parte del rubio.

 

-¿Un cuento? ¿Para alguien de casi 30 años?-preguntó con increduilidad.

 

-¡Hey! Tengo 25, y para tu información, aún es ser joven-MK hizo un puchero molesto, mientras se cruzaba los brazos, lo cual hizo que el contrario pusiera los ojos en blanco.

 

-Solo cierra los ojos y no pienses en nada-fue lo que dijo, intentando concentrarse en los pergaminos.

 

-Es facil decirlo que hacerlo-notó el silencio del otro, como una forma de ignorarlo, alzó la voz-¡No dormiré hasta que me cuentes un cuento!

 

-¡Bien! ¿Quieres un cuento? ¡Te contaré uno!-dejó los pergaminos a un lado, y llevó la silla junto a su cama, en donde MK ya se puso cómodo-Con tal de te calles.

 

La verdad era que nunca en su vida le contaron un cuento, claro que una vez su tio le contó uno, pero era infantil y con una moraleja que al final, carecia de sentido. Solo se sabia una historia, y esperaba que fuera suficiente.

 

-Hace muchos siglos, antes de que el tiempo ni siquiera tuviera nombre- comenzó a narrar- existia un reino, custodiado por los dragones y por los onis. Los dragones eran seres divinos y majestuosos, eran la luz y la vida, tenían el poder de la creación, suficiente como para crear un reino entero. Por otro lado, los onis eran todo lo contrario, seres horribles y demoníacos, eran la oscuridad y la muerte, tenían el poder de destruir cualquier cosa. Ambos estaban en guerra por mucho tiempo, hasta que un día, el amor cruzó las fronteras, un dragón y un oni se enamoraron, y de ese amor salió un huevo, en donde nació un niño, mitad dragón y mitad oni, querian ocultarlo de los demás, para estar fuera del camino del peligro, pero no mucho. Los clanes se dieron cuenta, y condenaron a la pareja, para luego ir tras el niño, para obtener su poder, el niño no se dejó y escapó, fue la última vez que se le vio en ese reino.

 

-¿Y que le pasó después?- se le notaba con sueño.

 

-El niño creció y encontró un nuevo hogar, tuvo una familia y vivió feliz- no mentia del todo, su abuelo vivió feliz durante algunos años con sus hijos, si no fuera por esa maldita serpiente.

 

-Lloyd- sus pensamientos fueron interrumpidos, el chico hacia lo posible para abrir sus pesados ​​parpados para verlo -Gracias, por todo.

 

Y con eso, se durmió. Lloyd por un momento sintió que su corazón se aceleró un poco, tal vez por no estar acostumbrado a que alguien le agradeciera por ayudar, además de sus hermanos, claro.

 

Súspiró y arropó cuidadosamente a MK, empezaba a hacer frío, y no queria que el mono se resfriara, para luego, retirarse del lugar y seguir investigando más, además de encontrar una manera para que el simio se cansara lo suficiente como para tener sueño en las noches.

 

En medio del silencio, reflexionó.

 

Las veces que el chico lo abrazaba, las veces que hablaba sin parar sobre sus aventuras, las veces que lo encontró llorando por las pesadillas, las veces que el chico se expresaba fácilmente e incluso, quiso dar su compañía al ninja. De alguna manera, lo hacia sentir bien, menos solo.

 

Ahora que lo pensaba, no era tan molesto tener a alguien con quien convensar y escuchar. Suponia que se acostumbró a su presencia.

 

Ya no era tan molesto como antes.

 

Notes:

LG: Nos vamos a dividir las tareas del hogar.

MK: ¡¿Que?! ¡¿Por qué?!

¡Hola!

Mi segundo fanfic con esta dinamica que intento construir.

Hay veces que se soportan y otras veces que no.

El cuento tendrá un peso narrativo para más adelante, por ahora se queda asi.

Va ser como una serie de desarrollo romantico de estos personajes.

Prefiero ir a lo lento.

Lloyd:22 años.
MK:25 años.

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