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Bride

Summary:

Las novias no deberían ser tan pequeñas, las novias no deberían tener todavía grasa de bebé en las mejillas.

Las novias no deberían ser un Omega recién presentado de 14 años .

 

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Zanka quien acaba de huir de su propia procesión nupcial le pide ayuda a dos extraños (Enjin y Riyo) sin saber que estaba por conseguir una familia de verdad

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter Text

Enjin tenía 25 años cuando conoció a Zanka de 14. Ese día iba con Riyo y estaban en la ciudad (francamente haciendo nada de provecho); estaban saliendo de una tienda de ropa cuando alguien le tocó el hombro.

Al mirar, vio a una persona con un shiromoku; su rostro estaba pintado de blanco y sus labios de rojo, y en sus manos había un bastón de madera. ¿Por qué una novia de familia rica estaba ahí?

¿Se escapó de su boda?

La novia se quitó un brazalete de oro y se lo extendió a Enjin.

—¿Puedes sacarme de esta ciudad? —le dijo con la voz baja.

Enjin sonrió, le parecía muy divertido todo el asunto, empujó la mano de la novia ligeramente en señal de que no aceptaba el pago.

—Te saco de aquí, pero me cuentas qué te pasó en el camino. ¿Trato?

Enjin siempre quiso saber qué pasaba si una novia huía de su boda; piensa que será una historia divertida (para él), tal vez el prometido la engañó o algo así de dramático.

La novia asiente y Enjin le abre las puertas del auto, sube y se sienta con la espalda recta en el asiento.

Ahí le llega la primera señal de alerta a Enjin; esta novia era muy pequeña, al punto que el cinturón de seguridad le quedaba más cerca del cuello de lo que debería.

"Le queda como a Riyo", piensa mirando a la niña a su lado, que también se está por subir al coche, pero lo descarta; hay adultos que se quedan en una estatura pequeña.

Riyo sube al auto y se sienta al lado de la novia.

—Soy Riyo. ¿Y tú? —pregunta ella con una sonrisa amable.

—Zanka —responde la novia.

Riyo acerca una mano y toca la tela del vestido.

—Es muy bonito, pero ¿no te da calor?

Zanka mira sus piernas un momento antes de responder.

—Un poco, pero es soportable.

El auto comienza a avanzar; a los minutos, Zanka se quita el tsunokakushi y, desde el espejo, Enjin nota la siguiente señal de alerta; al quitarse el tocado, pudo verlo con claridad.

Los hombros de Zanka son pequeños y su cabeza es grande, evidenciando que no ha terminado de crecer. Niega con la cabeza mientras conduce; debe estar imaginando cosas.

—Yo me llamo Enjin —dice el adulto con una falsa calma—. Un gusto conocerte, Zanka.

—Un gusto —responde el menor.

Riyo mira la cara maquillada.

—¿Por qué te pintaron así? —pregunta Riyo, curiosa.

Zanka niega con la cabeza.

—Mi madre eligió el maquillaje, entonces no lo sé, no tuve que decidir muchas cosas —responde Zanka—. Aunque me dejaron elegir los detalles del bordado del irochikake.

Dice Zanka acariciando con su mano libre la tela del abrigo rojo; Riyo se acerca y ve los hilos dorados que tienen formas curiosas.

—¿Por qué elegiste esa forma?

—Son los detalles que tiene Lovely Assistaf cuando la activo —responde Zanka mirando su bastón.

—Wow, ¿eres un giver?

Zanka asiente con una pequeña sonrisa en sus labios rojos.

Se quedan en silencio un rato porque no le preguntan nada más a Zanka; a los minutos, comienza a limpiarse el maquillaje con las mangas de su Irouchikake sin importarle manchar la tela roja.

Entonces la totalidad del horror le es revelada a Enjin.

Un maquillaje tan pesado lo disimulo bien, pero el rostro de Zanka (incluso con el maquillaje a medio quitar) es completamente infantil.

Sus mejillas tan redondas en un cuerpo tan delgado solo significan que aún no ha perdido toda la grasa de infante de la cara; sus ojos son grandes por naturaleza y no un efecto del maquillaje; toda su armonía facial cambia por completo.

Con el maquillaje se veía de unos sólidos 20 años; ahora mismo no cree que tenga más de 15.

¿Qué diablos intentaban hacerle a ese niño?

—Oye, Zanka —dice Enjin intentando sonar casual, fingiendo que sus manos no le tiemblan, agarrando el volante tan fuerte que bien podría romperlo. —¿Qué edad tienes? Te ves joven para casarte.

Enjin reza a cualquiera que lo quiera escuchar que sea una equivocación, que Zanka sea realmente un adulto, pero se ve joven, que no es lo que piensa que está pasando, que solo está exagerando.

—Catorce años —responde Zanka con simpleza, como si esas palabras no hicieran que Enjin sintiera la bilis en la garganta.

"Es un maldito niño", piensa sintiendo ira, tristeza y náuseas.

—¿Y tu prometido? —cuestiona; su única esperanza es que le responda que su prometido también es un niño; sería malo, pero al menos no sería lo peor.

Zanka mira por la ventana.

—Es joven —dice y eso calma a Enjin—. Tiene 25.

Enjin frena el auto; ese número le causó náuseas. Enjin se muerde el labio para contener la ira, respira profundo apretando el volante, cuenta hasta 10 y luego hasta 20, pero nada funciona, la ira no desaparece.

—... Esos son 11 años de diferencia, Zanka.

Enjin tiene 25 años, Enjin tiene malditos 25 años y JAMÁS se podría ver casado con un niño, mucho menos sentir la más remota atracción por un niño.

—Las otras opciones tenían más de 30, entonces era joven.

¿Por qué cada que Zanka abría la boca todo se volvía peor?

Enjin respira profundo un par de veces. Tiene que seguir preguntando, ver la totalidad del daño.

—¿Y cómo es tu prometido?

—Dicen que es un buen hombre, amable y educado —dice Zanka—. Pude hablar con él un par de veces durante las visitas para organizar la boda.

—¿Y qué te pareció? ¿Sí era amable? —Enjin tiene ganas de vomitar solo de decir esas palabras.

¿Cómo puede un hombre que quiere casarse con un niño ser bueno? Es más, ¿cómo puede ser humano?

—Me dijo que puedo conservar a Lovely —dice—. También me dijo que si quiero, podría volver a la guardia del infierno luego de darle un par de hijos, mientras sean alfas.

Riyo, que había estado muy callada durante toda esta conversación, habla por fin.

—Ibas a ser una niña novia. ¿Por qué estás tan tranquilo? —Riyo parece ya no mantener su personalidad despreocupada; se ve enojada, shokeada y alterada.

Zanka parpadea lentamente.

—No soy un niño, ya tuve mi primer periodo —responde Zanka con normalidad. —Y es mi deber, soy el primer omega que nació de la familia Nijiku en 200 años; los omegas somos en extremo fértiles, entonces es mi d... —Riyo lo interrumpe.

—¿Entonces por qué huiste? Si piensas que es tu deber, si eres un adulto, ¿por qué huiste?

Zanka se queda en silencio sin saber qué responder.

Ella tiene razón. ¿Por qué la ansiedad se lo lleva comiendo desde que tuvo su primer período? ¿Por qué lloró hasta quedarse dormido cuando le dijeron que se casaría y que tenía que dejar la academia? ¿Por qué escapó en la primera oportunidad que tuvo? ¿Por qué le pidió ayuda a Enjin?

Si todo esto era un honor, un deber, ¿por qué se siente tan mal?

—No lo sé —dice Zanka.

Enjin, por su lado, no sabe qué decir sin que su enojo se note; no quiere asustar a Zanka, pero siente que debe decir algo.

Zanka cierra los ojos con fuerza, intentando pensar en qué pensó cuando bajó de su palanquín y corrió.

Riyo lo observa apretar a Lovely con fuerza.

—Zanka— lo llama Enjin y Zanka abre los ojos. —No importa por qué corriste, lo que importa es que lo hiciste y fue lo correcto.

"Fue lo correcto", piensa Zanka. "¿Lo fue?"