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Héroe nacido del orgullo

Summary:

Durante el verano, antes de su sexto año en Hogwarts, Draco Malfoy necesita un momento de paz a solas para escapar del horror que vive en su propia casa bajo el dominio de Lord Voldemort. Pero en el bosque de la Mansión Malfoy, un antiguo símbolo aparece sobre él … y lo arrastra a otro mundo.
Uno en el que los dioses son reales.
En el Campamento, Draco descubre que es hijo de Ares, aprende a luchar como un semidiós y se ve envuelto en la guerra contra Gea.
Pero incluso en medio de profecías, batallas y monstruos, hay algo que Draco no esperaba encontrar.
A Percy Jackson.

Pd: Esto es un one shot

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

“Una vez que un objeto ha sido incorporado a una pintura, acepta un nuevo destino”

Georges Braque


La mansión Malfoy nunca había sido totalmente silenciosa si se podría nombrar de esa manera, pero sí era en pocas palabras lo que muchos describían como un lugar tranquilo, pero ese verano todo había cambiado y no precisamente para bien.

En las elegantes paredes de la mansión resonaban los gritos.

Draco Malfoy Black se encontraba caminando por los pasillos de la mansión con el corazón desbocado, con todas sus fuerzas tratando de ignorar los ecos que provenían del salón principal, porque sabía exactamente lo que ocurría ahí, lo sabía desde hacía un buen de tiempo, era imposible ser ignorante, caminaba veloz pero aún así frente a las enormes puertas de roble se filtraba la luz verde entre las grietas y también claramente los gritos de horror.

 —Por favor… piedad —suplicaba una voz desconocida.

Draco cerró los ojos con fuerza; Estaba consciente de que en la sala se encontraban todos los mortífagos. En el centro de todo, como si de un dios se tratara, se encontraba Lord Voldemort; También debería estar su serpiente, Nagini, creando aún más pánico en la víctima.

 - Crucio

El grito vino acompañado de un frío desgarrador, sintió náuseas de solo escucharlo, no sabía quién había sido la víctima, en realidad tampoco importaba mucho muggle, mestizo, sangre pura, mago acusado de traición, para el señor tenebroso la diferencia no importaba cuando estaban en su contra, ignoró todo y siguió con su camino, recuerda claramente no hace mucho su padre había comentado que pronto su señor lo llamaría para estar en sus filas, Draco quiere prolongar ese llamado lo más que pueda.

La guerra se aproximaba y sin duda se encontraba atrapado en el lado equivocado, no tenía duda sobre eso después de todo lo que había visto.

Por fin logró salir de la mansión. Se encontraba caminando entre los árboles del bosque de la mansión; a diferencia del frío que se sentía dentro de ella, percibía este como liberador e incluso cálido. La luna iluminaba el camino y, por primera vez en semanas, sintió algo de tranquilidad, algo que podría llamarse paz.

— No puedo… — Susurró

La sinceridad con la que salió ese pequeño susurro era un llamado de auxilio, no podía seguir viendo aquello, las torturas, las risas de los mortífagos, la mirada satisfecha de Voldemort, se estaba cansando… la culpa era un gran peso, de pronto escuchó voces a lo lejos

 —¡Draco! —Era la inconfundible voz de su madre

 —¡Regresa inmediatamente! — El grito de lleno de furia de su padre

Maldijo en voz baja, algunos no están ansiosos de seguir a un loco psicópata mestizo con aires de grandeza pensaba el chico, no quería volver, no todavía, solo quería un momento a solas.

Entonces ocurrió

Un dolor repentino le vino de su antebrazo derecho; cayó de rodillas ante el ardor. Un símbolo comenzó a formarse en su piel: un diseño algo antiguo. Lo observaba, tratando de descifrarlo; parecía griego.

Deslumbro a su padre aparecer entre los árboles, detuvo su andar en seco, nunca había visto a su padre con una expresión de terror puro

 —No debería …

Su madre palideció

 —Lucius … él no …

Draco se permitió observar aquel símbolo que comenzó a brillar con intensidad una luz roja y entonces el suelo tembló, el viento comenzó a girar a su alrededor

  —¡Draco! — Fue el grito desgarrador de su madre

  —¡No! — gritó su padre tratando de alcanzarlo

Pero era imposible que algo lo sacara de ahí, una fuerza invisible lo absorbía, Draco trató de extender la mano con la esperanza de que fuera tomada, pero todo fue demasiado rápido y de un momento a otro su mundo explotó, él desapareció

.

.

.

Draco cayó sobre la hierba; el cielo era de un azul tan brillante que nunca antes había visto.

  —¿Dónde…? — No era un lugar que hubiera visto con anterioridad

Grandes colinas, cabañas, un bosque extenso por lo que podía ver y lo que parecía ser un lago, además de decenas de jóvenes, algunos con armaduras y armas.

Uno de ellos lo miró sorprendido

  —Oh...

Un chico de piel bronceada y aceitunada con el cabello negro despeinado y unos ojos de color verde mar.

  —Tenemos un nuevo mestizo 

Draco frunció el ceño, podría ser muchas cosas en su vida, pero estaba claro que no era un mestizo, él provenía de las dos líneas más antiguas de sangre pura del mundo mágico

  —¿Qué has dicho?

Era claro que estaba molesto sin embargo el chico solo sonrió

  —El símbolo que brilla sobre tu cabeza es el reclamo de tu padre divino

  —No tengo padre divino

El chico sonrió y señaló por encima de su cabeza, Draco se permitió levantar la mirada y observar el símbolo, ignorando el murmullo de los otros chicos

Era de un intenso de color rojo y parecía tener forma de lanza

  —¿Alguien piensa explicarme qué está pasando?

  —Tal vez el dios de la guerra —dijo el chico sonriente.

Draco frunció el ceño; ese chico lo estaba impacientando.

  —¿Disculpa? 

El chico volvió a sonreír como el tonto que probablemente era y señaló de nuevo el símbolo

  —Tú eres su hijo, es tu padre divino –

El mundo de Draco se hacía añicos

  —Eso… eso no tiene ningún sentido

El chico negó con la cabeza

  —Créeme, aquí nada lo tiene. Bienvenido al campamento mestizo — El chico le ofreció su mano — Por cierto, soy Percy Jackson —

El recuerdo de un pequeño Harry Potter rechazando su mano lo atrapó, bueno Draco no era un mezquino o más bien no tenía ni idea de dónde estaba, así que tomó su mano

  —Draco Malfoy, un gusto – correspondió al saludo y después siguió al chico

Percy Jackson trataba de explicarle todo para empezar, se encontraba en América, bueno específicamente en la costa norte de Long Island, Nueva York, Estados Unidos, estaba procesando el hecho de que todos los chicos eran muggles (mestizos les llamaban por la sangre divina que corría por sus venas) y que las criaturas de aquí debían ser tratadas con respeto, las miradas nada disimuladas solo lograban incomodarle

  —De verdad —dijo Jackson, sacándolo de sus pensamientos— intenta no mirar a todos como si fueras a maldecirlos

Draco levantó una ceja

  —Tal vez lo estoy considerando

  —Te vas a costumbrar

Draco dudaba en lo que Jackson decía; era literalmente otro mundo, uno salido de un cuento de fantasía, y simplemente sentía que no encajaba. Debería buscar una forma de volver.

  —Esto es delirante —murmuró débilmente.

Jackson tuvo la osadía de recordarle a su padre divino; bueno, en algo tiene razón: en parte es culpa del señor de la guerra de que esté aquí. ¿Aunque por qué ahora?

  —¿Qué dices que soy exactamente?

  —Semidiós, pero solemos llamarnos mestizos

Negar fieramente con la cabeza no iba a quitar el hecho de lo que era, “lo superarás” había dicho Jackson, tenía sus dudas sobre eso, teniendo en cuenta que todo lo que conocía de su vida era que él es un mago sangre pura, solamente el heredero de la familia Malfoy, solo eso

Draco apretó los dientes, pero con determinación

  —Escucha, Jackson…

  —Percy – Lo corrigió divertido

  —Lo que sea

Draco detuvo su andar para quedar frente a Jackson, tenía que sacar ese peso que llevaba en su pecho

  —Yo soy un mago

Jackson solo parpadeó un momento, después se quedó analizándolo un breve momento, para después solo tener un leve encogimiento de hombros

  —Eso suena increíblemente útil.

Esa no es la reacción que esperaba, solo negó con la cabeza

  —Creo que no lo entiendes – suspiro cansado

  —No —soltó Jackson—, pero puedes creerme, después de todo lo que he visto, ya nada me sorprende.

Jackson siguió explicándole sobre el campamento, lo llevó a la casa grande donde se presentó con los encargados del lugar, en su camino también comentó que tal vez le ayudaría estar cerca de los hijos de Hécate por lo de ser un mago, la explicaciones del lugar, las actividades y costumbres parecía de nunca acabar, al final del recorrido lo llevo una cabaña con estructura intimidante, pintada de rojo brillante y descuidado, con alambre de púas en el techo y una cabeza de jabalí disecada sobre la puerta.

  —Hemos llegado esta es tu cabaña, aquí vivirás

  —¿Por qué está?

  —Es la de tu padre divino

El escalofrío que recorrió su cuerpo fue eclipsado con la aparición brusca de una chica, Jackson la presentó Clarisse La Rue la líder de la cabaña, la chica como los otros que habitaban la cabaña vendrían siendo sus medios hermanos, todos hijos de Ares, sus apariencias eran algo toscas, Draco parecía un enclenque a lado de ellos, se perdió de lo que platicaba Jackson con la chica hasta que esta se dirigió a él con sus ojos oscuros

  —¿Realmente eres uno de nosotros? —dijo mientras señalaba la cabaña

Su orgullo no podría haber sido más lastimado ese día, por alguna razón tenía ganas de hacerse notar

  —¿Hay algún problema?

A diferencia de lo que esperaba, la chica solo se rió; había aprobación en su mirada.

  —Me gusta

La chica echó a Jackson, mientras que a él lo jaló para la cabaña, le indicó dónde sería su cama y dejará sus cosas, le mostró su organización para limpiar y lo presentó a los otros chicos, pensaba que por fin tendría un momento para descansar, bueno no siempre uno obtiene lo que desea

  —Vienes conmigo —declaró Clarisse mientras lo arrastraba por el campamento, escuchaba los murmullos de los demás, hasta que al fin llegaron a la arena de entrenamiento

Clarisse tan dulce como parecía le lanzó una espada que la agarró por puro reflejo

  —¿Sabes usarla? —Preguntó algo curiosa

  —He tenido clases de esgrima desde que era pequeño

  —Perfecto — Agarró otra espada y sonrió peligrosamente— seré justa contigo y usaré esto en vez de mi lanza, entonces intenta no morir

No tuvo tiempo de procesar lo que quería decir ya que ella se lanzó sin previo aviso, de puro milagro puro bloquear el ataque, el choque del metal resonó en la arena

  —¡Vamos Clarisse!

  —¡Rompe al nuevo!

¿Cuándo se había llenado esto de campistas?

Clarisse atacaba con una ferocidad que le era difícil igualar, aun con todo en contra hacia su mejor esfuerzo esquivando y tratando de contratacar

Se más rápido

Más preciso

La adrenalina se apoderaba de él nunca sus clases de esgrima habían sido así, siempre era algo más elegante, esto era fuerza, agresividad e instinto, entonces en lo único que tenía un poco de ventaja gracias a su peso era en velocidad, bueno, analizar en medio de un combate no es algo que se imaginaba que estaría haciendo hoy.

Sintió cómo una energía recorría su cuerpo; sus movimientos se volvieron más rápidos.

Más agresivos.

Más instintivos.

  —Ahí está — había dicho Clarisse mientras sonreía.

Golpe, bloqueo, golpe, el sonido de metal resonaba cada vez más fuerte, el sudor en su frente era notable y empezaba a cansarse, una distracción de su parte al notar a Jackson entre el público, le valió un corte en su brazo derecho, la humillación en pensar que el idiota de Jackson lo había visto no le sentía bien, una furia y coraje lo recorrió en todo su cuerpo, un último esfuerzo, una sola oportunidad y un solo ataque, todo a un movimiento, aumentó la velocidad y por un breve instante visualizó un espacio, hizo para atacar y cuando Clarisse estaba perfecta para bloquearlo, se agacho, ella reacciono rápido tratando de bloquear, opto por girar sobre la arena, nunca en su vida se había imaginado ensuciar sus ropas, pero aquí estaba dándolo todo, se levantó con velocidad y listo para ir directo a ella, se giró con la espada para evadir el ataque de Clarisse y le sirvió porque para sorpresa de todos detuvo la espada justo apuntando a la garganta de la chica.

El breve silencio que se formó en el lugar fue reemplazado con la risa de Clarisse, cuando empujó la espada y tiró la suya, le dio un gran golpe en su espalda

  —Definitivamente eres uno de los nuestros — decía mientras le revolvía el cabello — bienvenido a la familia

Después de eso no volvió a ver Jackson se la pasó todo el tiempo con sus medios hermanos, tratando de enseñarle sobre armas y ayudándolo a entrenar para mejorar su técnica, cuando llegó el momento de comer, se sentó con los suyos y de lejos visualizo a Jackson con un sátiro y una chica,  cuando lo menciono Clarisse solo dijo que son las amistades cercanas de Jackson, contó un montón de historias, realizo su ofrenda como le enseñaron y la dio al nombre de Ares, buscando un poco de repuestas y apoyo para este nuevo camino, siguió comiendo hasta que escucho algo que capto su atención

  —¿En serio pelearon contra un titán?

  —Cronos en realidad, su ejército y la profecía atormentó al campamento durante mucho tiempo - Sherman Yang se le había adelantado a Clarisse – Perdimos a varios en esa guerra 

  —La guerra terminó hace poco en realidad —comentó Clarisse — ese idiota de ahí fue el que salvó el mundo —dijo mientras señaló a Jackson

  —También lo que hizo es la razón por la que estás, supongo – comentó Sherman antes de darle un bocado fuerte a su tarta.

  —¿Qué hizo?

  —Obligó a los dioses a hacer algo que nunca habían hecho

Draco alzo una ceja

  —¿Qué exactamente?

  —Reconocer a todos sus hijos

Draco guardó silencio. La idea de exigir algo a los poderosos evoca una fuerza increíble e incomprensible. Honor a quien honor merece. Percy Jackson era la viva imagen de un héroe.

Se dirigió a su cama, estaba muy cansado demasiadas emociones y mucha información que procesar para un solo día, necesitaba este momento de paz para él, pero no duró mucho para él, en su sueño se topó con la imagen de un hombre con pelo corto estilo militar, mejillas llenas de cicatrices, pantalones vaqueros negros, unas botas raras, chaqueta de cuero y gafas de sol rojas

  —Mira, niñato, sé que tal vez quieras regresar a tu casa, pero no debes hacerlo, no hasta que termine el año; deberás pelear como lo que eres…uno de mis hijos —había dicho el hombre extraño.

  —Si eres mi padre divino, puedes responder: «¿Por qué ahora me llamas?

  —Se perdió mucho en la última guerra y hay una profecía a tu nombre, no puedo arriesgarme

  —Solo por eso

  —Las profecías son algo serio y con todo lo que ha pasado es mejor no correr riesgos

  —¿Qué dice esa profecía?

“Cuando la guerra reclame al hijo perdido, y la sangre divina despierte en un mundo diferente, el hijo del mar y el hijo de la guerra deberán luchar. Dos mundos caerán si el destino se rompe, pero si los enemigos se vuelven aliados, la tierra antigua volverá a respirar.”

Draco no capta nada de eso, pero al parecer su padre no esperaba que lo entendiera a la primera, mencionó cómo tiene que hacerse fuerte para lo que viene, deberá entrenar hasta que se le rompan los huesos y después que cumpla su destino él personalmente lo ayudará a volver a su hogar, que aproveche todo lo que tiene ahora para volverse útil

Despertó agitado, no tenía muchas opciones y a parecer la palabra de su padre divino no tenía lugar a discusión, le comentó a Clarisse, la chica solo mencionaba lo compleja y engañosas que son algunas profecías, pero que con gusto lo entrenaría

Draco aprende con mucha rapidez, tal vez realmente Ares sí lo estaba ayudando a la distancia, Clarisse era su maestra le daba una gran paliza la mayor parte del tiempo y más ahora que ella si peleaba con su lanza, de mientras él consiguió una espada que Ares le dijo dónde podía encontrarla,  aun así también decidió ir con los hijos de Hécate para aprender a usar la magia como ellos lo hacían, tenía que buscar una manera de combatir también usando su magia sin la necesidad de una varita, un largo camino le faltaba por recorrer, pero estaba preparado para lo que vendría

Estaba preparado para todo, menos para saber que Percy Jackson tenía novia: Annabeth Chase, la chica de la cabaña de Atenea. Su molestia solo se debía a que Atenea y Ares no suelen llevarse bien, y no al hecho de que la chica ocupaba gran parte del tiempo del idiota, quien también lo ayudaba a entrenar. ¿Quién hace una propuesta de entrenamiento cuando ya tiene un compromiso? Respuesta fácil el idiota de Jackson

  —Vamos Draco, debes disculparme me olvidé que había quedado con Annabeth

  —No importa Jackson, solo prepárate para ayudarme a entrenar

  —¿Cuándo te convertiste en una versión mini de Clarisse?

  —Ojalá fuera una versión mini de ella, así no tendría la necesidad de andar pidiendo tu ayuda

  —Auch — Jackson fingió que le dolía el corazón— yo que creía que me buscabas porque soy tu amigo

  —En realidad, fuera de mis hermanos y los hijos de Hécate, Will y Nico son los que mejor me caen, pero Nico prefiere entrenar en solitario y a Will no le gusta pelear, por lo que eres la opción más segura

  —Sabes podrías mentirme un poco, me daña tu sinceridad en considerarme la tercera opción

Jackson también puede ser un dramático de primera cuando se lo propone, negué con mi cabeza y solo sonreí mientras desenvainaba mi espada

  —Jackson, si tanto quieres oírlo, eres el gran héroe que salvó al mundo —hizo una leve inclinación—. Así que, por favor, gran héroe, ayude a este simple mestizo a entrenar y ser menos patético de lo que es.

Jackson se adentró en el campo de entrenamiento. Compartieron unos buenos golpes. Percy era una bestia cuando peleaba; no daba tregua. Era igual que Clarisse: una fuerza descomunal.

  —Atácame con todo, por eso te pedí entrenar cerca del lago

  —Draco está bien que quieras ser reconocido, pero no creo que sea buena idea

  —Jackson no olvides que soy mago he estado entrenando también mi magia, quiero todo de ti

 Jackson parecía dudar, los momentos de vacilación siempre te dejan con las defensas bajas y un espacio libre, por lo que no se sorprendió cuando logró derribarlo, a diferencia del idiota pelinegro que estaba boquiabierto tendido en la arena

  —Vez Jackson no debes preocuparte, además tenemos ambrosía y tengo a mi gran amigo Will para curarme

El chico solo rio

  —Bueno yo escuché de Will que se hizo tu amigo gracias a que ibas mucho a la enfermería, pero dudo que le guste verte lastimado

  —Es mejor eso a que no vaya con él, además él adora cuando lo visito

Jackson negó con la cabeza con una linda sonrisa, después se levantó, por lo que retomaron el entrenamiento y esta vez sí lo dieron todo

Momentos más tarde ya estaba en la enfermería con Will, con un buen regaño tanto para Jackson como para él, la mirada juzgadora de Nico solo aumentó su pena

  —Está bien querer darlo todo… pero debes tener más cuidado —Will ya se había calmado

  —Percy es un idiota ¿Cómo se le ocurre entrenar así con un novato? —Nico se había unido a la conversación después de correr a Jackson de la enfermería

  —En realidad, yo le pedí que me entrenara así; no hay mucha diferencia en la intensidad de entrenamiento con Clarisse – la mirada de Nico hizo que me callara de golpe.

  —Entrenas también con Percy por el uso de la espada, ¿verdad? —Asentí a lo que decía Nico— Bueno, puedo ayudarte a entrenar, pero no a diario, y Will estaría presente en los entrenamientos; eso debería bastar para que Will no se preocupe.

  —¿No tendrás problemas con tu agenda? Eres el líder de tu cabaña y tienes muchas cosas que hacer

  —Los entrenamientos con Nico serán una vez a la semana, con eso puedo ayudarles si se exceden – Will era un sol de persona y no por ser hijo de Apolo

Ampliar mis opciones me dará una nueva perspectiva y más oportunidades para pulir mi técnica; además, el hijo de Hades le cae mucho mejor a mi padre que a Jackson. La única razón por la que lo tolera es la profecía que tengo. Hice bien en comentarle a Clarisse para evitar problemas.

Los días siguientes se basaban en que Clarisse barría el suelo con él todas las mañanas; las tardes dos veces por semana siendo humillado al entrenar con Jackson; una vez a la semana, entrenar con Nico; y todas las tardes, casi al anochecer, entrenar con los hijos de Hécate, principalmente Lou. La chica era una buena maestra.

La magia que aprendí a usar era más descomunal, no había límites, la varita siempre le dio un control sobre la magia, pero usarla sin ella se sentía más liberador, cuando volviera podría pelear incluso sin varita, duda que Ares sea tan generoso para que se lleve la espada que le obsequió a su otro mundo. Aun con todo eso, prefería los días en que entrenaba con Nico y Will. Eran buenos maestros y, aunque se ponían intensos, Will siempre sabía cuándo parar el entrenamiento para descansar. Cuidaba mucho de Nico, pero también de otros. A veces solo quería tener una amistad tan bonita como la de ellos.

Su avance era increíble. ¿Quién pensaría que Draco Malfoy disfrutaría de entrenar hasta el cansancio con ropa de muggles? Cada día, con mayor ferocidad en sus ataques, según palabras de Quirón, se volvía cada vez más alguien a temer en batalla. Le frustraba que, a pesar de todo lo que sus hermanos le enseñaron, aún no lograra aumentar su musculatura. Lo que sí sintió fueron los callos en sus manos; la pérdida de esa suavidad que tenía era una muestra de todas las horas que había entrenado.

  —Draco has mejorado — comentaba Jackson mientras descansaban en la arena.

  —Seguiré esforzándome hasta poder ser uno de ustedes –

  —No tienes que demostrar nada

Tal vez a Jackson no tenía nada que demostrar, pero Ares lo llevó ahí por una profecía y esperaba grandes cosas, que duda que con su nivel actual pueda cumplir

  —Mi padre quiere que esté al nivel de Clarisse, que sea digno de ser uno de sus hijos

  —No tienes por qué exigirte mucho por él… eres grandioso

  —Tampoco tienes que mentir para convivir, Jackson — si el comentario salió sarcástico, no puedo detenerlo.

  —Lo digo en serio; el hecho de que puedas emplear esa magia es algo genial —no cabía ninguna duda en sus palabras— Tuve problemas contigo hace un momento; sentí que me ibas a explotar —bromeó con lo último

  —Aún no lo domino a la perfección, pero nunca te haría explotar, las cosas cerca de tu área sí

  —Eres aterrador cuando dices esas cosas con tanta calma

  —Tú eres aterrador te adaptaste demasiado rápido a mi estilo de combate con magia, incluso a Clarisse con quien entreno diario tardo un poco más – no bromeaba con lo que decía, Percy Jackson realmente es demasiado fuerte

  —Oh por favor quieres hablar de aterrador, la vez que tú y Clarisse me corrieron de la cabaña 5 porque los descubrí viendo tratamiento facial que ofrecía una de las hijas de Afrodita

  —No traje nada cuando llegué aquí, todo lo que tengo me lo han dado mis hermanos, son más comprensivos y amables de lo que parecen, comenté sobre mi cuidado y buscaron en el campamento con quién podía conseguirlo.

  —Son amables contigo porque eres uno de ellos… a pesar de todo aún tienen cierta molestia conmigo

  —Me contaron la historia de tu primera misión y el enfrentamiento que tuviste con mi padre, bueno eso explica por qué no le agradas

  —¿Aun así te deja estar conmigo?

  —Bueno es una de las cosas que me permite, por eso quiero estar a la altura de los demás y cumplir con sus expectativas – la emoción fue reflejada en su voz – por eso me frustra no poder conseguir músculos como mis hermanos, quisiera ser como ellos

  —Para mí estás perfecto, siento que tu técnica se basa más en la velocidad por lo que es más beneficioso tu apariencia –

Las palabras de Jackson siempre le elevaban el ánimo y cómo no hacerlo si era el mejor con la espada del campamento

  —Supongo que tienes razón, Nico también mencionó que no debería compararme – por algún motivo hubo algo de silencio – Hablando de Nico él mencionó cómo la mayoría de los campistas se van al finalizar el verano, Will comentó sobre la mensajería de Iris y me enseñó a usarla, creo que podríamos seguir en contacto si quieres aun cuando te vayas 

  —No pensé que estabas…enterado —una expresión de culpa se reflejaba en el rostro de Jackson. ¿Pero culpa de qué?

  —Clarisse lo mencionó cuando le dije que me quedaría con ella. Mi padre comentó que lo mejor sería no salir del campamento hasta que fuera lo suficientemente fuerte — No pudo evitar que saliera un poco decepcionado con lo último — Quiero seguir en contacto … Sé que inicialmente solo nos acercamos para entrenar, pero aun así… te considero un amigo

Dolía más que cuando lo dijo con sus otros amigos, por alguna razón estaba más nervioso, si Jackson lo rechazaba podría entenderlo, pero eso no quitaba el hecho de que lo destrozaría

  —Me gustaría seguir hablando contigo, disfruto entrenar contigo eso es verdad, pero me gusta más estos momentos, donde solo charlamos, me gusta cuando me cuentas de tu mundo y me agrada que a pesar de tu actitud pomposa siempre me escuchas –

Una opresión que no sabía que tenía en el pecho se liberó; no pudo evitar sonreír como un tonto. Tal vez la estupidez de Jackson sea contagiosa. Aprovecho el momento para empujarlo juguetonamente y retomar el entrenamiento; no tendría más oportunidades durante un buen tiempo.

Cuando llegó el momento de que se fueran no se sintió tan solo como había pensado, los días se mantenía ocupado con Clarisse la mayor parte del tiempo, en sus ratos libres seguía practicando con su magia y su técnica de combate, mantenerse ocupado era una buena forma de evitar pensar en su otro mundo, también le ayudaba platicar con sus nuevas amistades por mensajería Iris, Jackson solía extenderse mucho cuando hablaban pero agradecería mucho si no fuera tan explícito en cuanto a su relación con Annabeth y su esfuerzo porque se hieran amigos, no gracias tenía cierto límite y está seguro que su padre no le agradaría la idea de que fuera cercano a una hija de Atenea.

  —No debes enamorarte de Percy — eran las primeras palabras que le dirigía Rachel 

  —No me gusta de esa manera es mi amigo – Draco no había tenido amigos hasta que llegó al campamento, ni tampoco hermanos, en Slytherin todo era con un fin, estos sentimientos que florecían eran nuevos para él

  —Sabes puedes negarlo, pero él tiene Annabeth; es la única verdad 

  —Es algo ya destinado, ¿cómo una profecía?

  —En realidad… no más bien tómalo como un consejo de una persona que cometió el error de enamorarse de alguien que su corazón siempre le perteneció a otra

Rachel era directa siempre, pero eso no quitaba que, de cierta manera, le molestara que asumiera por él sentimientos que no tenía. Es lógico que cualquiera considere a Jackson y Chase como la pareja de ensueño; todo el campamento estaba feliz con su noviazgo, después de años viéndolos enamorados. Además, según ha escuchado, Percy es heterosexual, por lo que nunca se atrevería a pensar de esa manera. Eso no evitaba que lo que Rachel había dicho lo dejara pensativo durante varios días, lo que le propinó una humillación durante los entrenamientos con Clarisse.

  —Jackson tuvo que contactarme ya que no has respondido sus llamadas —habló fastidiada Clarisse

  —Perdona que te cause estas molestias, creo que sería bueno que él les dedicara más tiempo a sus otros amigos y que se despeje un poco del campamento 

  —¿Tomaste la decisión solo? Porque el idiota ese parece que está a punto de regresarse al campamento si no le contestas – parecía divertida

  —Le contestaré para que no te vuelva a llamar; también le diré que no me llame tanto, él necesita despejarse … no necesito su lástima — lo último lo dijo en un susurro.

Parecía que Clarisse quería decir algo, pero al final solo me dio un golpe en la espalda y me dijo que me esperaría para la cena.

Hablar con Jackson fue algo difícil; estaba bien; no tenía que preocuparse por ese idiota. Debería estar disfrutando de un respiro de todo lo divino. Al final parecía que su novia coincidía conmigo, por lo que aceptó, y así las largas charlas con Percy Jackson fueron disminuyendo, pero era lo mejor para el chico.

Los días pasaban y cada día mejoraba; incluso, en ocasiones, lograba derribar a Clarisse, obviamente cuando estaba distraída, pero lo consideraba una victoria. Su espada era genial: se convertía en un brazalete, pero, a diferencia de la de Jackson, no siempre volvía a su bolsillo, por lo que el uso de su magia resultaba bastante útil; nada como un Accio para recuperarla, y más aún con solo ordenarlo en su mente. La magia no verbal era algo que iba dominando poco a poco. Si aún estuviera en Hogwarts, estaría seguro de que estaría por encima del promedio de los estudiantes. Pronto vendrían las vacaciones de invierno y, con ellas, el regreso de algunas de sus amistades. Nico había mencionado que no iría, al igual que Lou, pero aun así tendría a Will y Percy. De sus hermanos, solo Sherman regresaría, así que tendría caras conocidas; al menos, un buen tiempo. Hasta que ellos se fueran del campamento durante las fiestas, mientras él se quedaría solo con Clarisse y los otros que no abandonaban el campamento.

  —No importa si tengo que volver a pelear con Ares y humillarme con Clarisse, estarás conmigo para las fiestas —había dicho Jackson en una de sus pláticas, no había manera de corregirlo cuando mostraba tanta determinación.

El momento llegó donde todos empezaban a regresar, pero nunca vio llegar a Jackson

Jackson desapareció. Sí, recordaba no haber podido contactarlo hace unos días, pero simplemente asumió que estaba ocupado. Nadie sabía nada de él, ni siquiera Annabeth Chase, y eso ya era decir mucho. No estaba tranquilo, pero, en su defensa, nadie en el campamento parecía estarlo. La presencia de Percy siempre fue reconfortante para todos los campistas.

Algo estaba mal; lo sabía desde que conoció al chico y más aún con lo que contó su padre. El destino de Percy Jackson siempre estaba vinculado a algo más grande… La guerra apenas empezaba; pronto cambiaría el destino de todos, incluido el suyo.

  —Llegó el momento — fue el susurro de su padre en su mente

Realizó su primera misión fuera del campamento para demostrar sus habilidades. Le sirvió para tener una noción real de un combate contra un monstruo, pero eso no quitaba que estuviera preocupado por Jackson todo el tiempo. Aunque no debería preocuparse, tendría que poner todo de sí para regresar rápido a su mundo con sus padres. No sabe en qué estado se encuentra su hogar.

  —¿Encontraste algo sobre Percy? —Annabeth sonaba desesperada; con el dolor en el corazón, negó con la cabeza.

Explico sobre un posible aumento de monstruos y sobre la rareza en el ambiente, no podría ser más específico, aunque quisiera Ares no lo dejaría, pero de una u otra manera tenía que advertirles que una guerra se aproximaba, claro que fue ignorado puesto que todos estaban más preocupados con lo que podría significar la desaparición de Jackson

Annabeth hablaba con todos sobre Percy; se veía cada vez más desesperada a medida que pasaban los días, hasta el punto de salir a buscarlo. Nadie pareció refutarla. En cada mini misión que tenía, buscaba inconscientemente una pista sobre Jackson. Ares parecía ponerlo a prueba; sin embargo, sabía que dondequiera que estuviera el chico, estaría bien. El destino le tenía preparado un campo de batalla junto a él.

Entonces, cuando Annabeth regresa con tres semidioses, bueno, solo podría haber un gran caos como respuesta, mientras una voz le susurra que todo se está moviendo.

Entre los recién llegados, la chica es reconocida como hija de Afrodita, Leo como hijo de Hefesto y el otro, aún no reclamado, parece tener una conexión con Zeus. No sabe mucho cuando Rachel advierte que está comenzando la gran profecía, y él solo puede tensarse. Después, a los chicos se les asigna una misión y se van con todo, incluido un dragón de metal. Realmente no quiere pensar en cómo terminará todo esto, pero, en cierta manera, el anuncio de Rachel solo le hace creer que pronto Jackson regresará y que él podrá volver a su casa, por lo que entrena con fervor y realiza las misiones encomendadas.

Quirón a veces le recuerda a su antiguo director; parece una figura confiable, pero se ve que guarda muchos secretos. La manera en que reaccionó cuando aparecieron esos mestizos generaba incertidumbre; además, ¿esa misión de Hera secuestrada? Buen momento para generar más caos en el lugar ¿Qué estaba ocurriendo con los dioses?

  —Percy… no logro… no puedo

Debió elegir otro lugar para patrullar; de todas las cosas, no quería encontrar a Annabeth en un estado tan lamentable. No era un Hufflepuff para tratar de consolarla, pero Will le había enseñado a no ser tan malo con los demás, por lo que congenió bien con el hijo de Hefesto, a diferencia de los otros dos. Annabeth era un tema difícil: era la hija de Atenea, pero también la novia de Jackson.

  —Lo encontraremos —dijo finalmente. Draco no estaba seguro de qué lo llevó a decirlo; tal vez el sufrimiento era compartido, pero solo uno tenía derecho a demostrarlo.

La chica lo miró sorprendida, bueno era la primera vez que él se acercaba a ella

  —¿Por qué te importa?

Desde que Draco había llegado al campamento no había tenido tantas dudas como lo que le generó esa pregunta, no encontraba una respuesta clara

  —Porque…

De pronto, su mente traicionera lo llenó de todos los momentos que había pasado con Jackson: sus entrenamientos, sus discusiones, sus bromas, su primer encuentro y la guía que obtuvo de él, su sonrisa confiable, su primer amigo real.

Draco solo pudo suspirar y sonreír con discreción.

  —Alguien como él no debería desaparecer

La chica sonrió; no dijeron nada más, pero Draco podría jurar que escuchó un «gracias».

Los entrenamientos con Clarisse cada vez eran más rudos e intensos, pero le propiciaba un momento de relajación en medio de todo el caos

  —¡Más rápido! —gritó Clarisse

Se notaba cada vez más su avance al lograr bloquear bien el ataque de la lanza con su espada, la fuerza del impacto aún lo hacía vibrar

  —Estoy siendo rápido – no pudo evitar gruñir

La chica rodeó los ojos con diversión

  —Vamos sé que puedes hacerlo mejor que esto

Se lanzó nuevamente para atacar. Draco giró para esquivarlo y contraatacar. Clarisse mandó su espada a volar, pero él aprovechó para darle un buen golpe en la mandíbula mientras, gracias a la magia, recuperaba la suya y volvía a atacar. Logró empujarla un par de pasos atrás. Ella solo sonrió mientras daba por terminado el entrenamiento.

  —Eso estuvo mucho mejor

Draco le pasaba ambrosia, para que se recuperara como últimamente que entrenaban terminaban con varias heridas

  —Te estás volviendo alguien peligroso

Draco la miraba incrédulo, a lo que Clarisse solo se rió mientras le revolvía el cabello. Cuando le contó a Will cuánto había mejorado, el chico se alegró por él, pero ambos sabían que la ausencia de Nico le estaba afectando. Sin embargo, el chico siempre fue alguien reservado, como si tuviera un muro, uno que él y, sorpresivamente, Will no habían logrado superar.

Días después, los semidioses reaparecieron de la manera más llamativa posible. Draco ignoró toda la celebración que se les daba a los chicos; estaba más preocupado por un sueño en el que monstruos salían de la tierra y veía a lo lejos a Jackson. Cuando despertó, Clarisse les contó todo lo que Jason les había revelado; aparentemente, el chico había recuperado sus recuerdos.

  —Un líder por otro — susurro parecía como una sentencia, los dioses sí que tenían maneras de usarlos como fichas de ajedrez

  —Annabeth comentó que podría estar en el campamento romano – comentó Clarisse

Jackson, en la misma situación que Jason, sin recuerdos, en otro campamento. Bueno, ahora podría ver la desesperación que pasó el chico, pero era obvio que Percy estaría peor, ya que él no tenía a nadie con él.

  —Debemos ir por él 

Ninguno de sus hermanos dijo nada; solo le dedicaron miradas.

No podrá ir con los demás. Leo comentaba que era una lástima que no pudiera subirse a Argo II. Draco solo se limitaba a ayudarlo con las cosas y a felicitarlo por su progreso. El tatuaje de Jason se parecía a la marca que tenía en el brazo, con sus variaciones, pero aun así no se atrevía a acercarse a él, aunque el chico lo observara con curiosidad.

Ver a Percy en sus sueños es algo que nunca le dirá a nadie; le daba una especie de tranquilidad, a diferencia del primer sueño. En estos, lo veía con ropa extraña, pero rodeado de gente; se sentía lejano. Nunca le dijo nada; se conformaba con verlo bien desde la distancia. El chico tampoco le decía nada, pero le sonreía y eso era suficiente para Draco.

Draco dejó de interesarse por lo demás; se mantenía firme en cumplir las expectativas de su padre. Solo saldría para las misiones asignadas y protegería el campamento. Nunca sería uno de los elegidos, pero siempre estaría para apoyar en lo que pudiera y cumplir el papel que se le había asignado, por lo que, cuando los demás marcharon, él hizo lo que Ares esperaba de él.

  —Hola, Draco… recuperé la memoria. No puedo volver porque todavía tengo mucho que hacer, y tampoco le digas a Will, pero vamos a rescatar a Nico – Jackson el descarado le habla como si no acabara de soltar una bomba después de no saber nada del chico 

  —¿Qué rayos?

  —Trata de no preocuparte, cuida el campamento; confío en ti y en los otros… no creo poder contactarme contigo, pero…

  —Jackson, concéntrate, no te preocupes y céntrate en lo que debes hacer, ni te molestes en hablar por mensaje de iris conmigo porque debes estar enfocado, confío en ti tanto como tú lo haces en mí

La sonrisa de Percy podría eclipsar al mismo sol; de eso estaba seguro y, como siempre, igual de contagiosa, no pudo evitar sonreírle de vuelta.

  —Solo mándame una señal cuando te encuentres con Nico

El chico asintió y, de pronto, Draco despertó de su sueño. No vería a Jackson durante un largo rato, pero ambos tenían que enfrentar sus desafíos antes de encontrarse para combatir la guerra contra Gea, como diría una parte de su profecía: «la tierra antigua volverá a respirar». El camino para que regresara a su hogar se acercaba cada día más.

Los días pasaban y parecía haber caos en el campamento, pero Draco solo le tranquilizaba diciéndole que a Will regresara a su casa; así podía concentrarse en lo que venía. Entre una ida y otra de tensiones entre los romanos y los griegos, él prefería mantenerse al margen. Sabía que, dondequiera que fuera, los elegidos harían lo necesario, así que no presionó a Clarisse por respuestas, ni siquiera habló con Rachel cuando se encontraba alterada; solo cumplía con su papel: el de pelear cuando le correspondía.

Entonces, él tiene una pesadilla, una visión de Jackson lastimado y casi al borde de la muerte, que lo altera. Está a punto de llamarlo por mensajería Iris, pero decide confiar en el chico.

Días después aún con el aumento de monstruos por la zona, las tensiones entre los dos campamentos y el cansancio por andar luchando protegiendo el campamento, no puede evitar alegrarse con un mensaje que recibe en el lago

  —Estamos bien

El regreso de Will se ve opacado con todo lo que ocurre en el campamento, las fuerzas romanas parecen estar listas para atacar, Clarisse se mantiene firme en su decisión de tener la batalla, los demás líderes no están de acuerdo, las discusiones son inevitables, Will afirma junto con Rachel que los poderes de Apolo estaban bloqueados los que les dificulta ver el futuro, lo que solo genera más tensión, el mal humor de Clarisse es contagioso para todos sus hermanos cuando se toma la decisión de esperar a la llegada de la Atenea Partenos.

Tyson, el medio hermano de Jackson, regresa al campamento con buenas noticias y con otras personas que Draco omite; no debe involucrarse demasiado, le advierte la voz de su padre. La visión de una chica llamada Reyna del campamento Júpiter aparece. Bueno, sabe cómo terminará todo esto: la guerra comienza.

Will encuentra a Nico; Draco no puede evitar abrazarlos y dar gracias a los dioses porque está bien. Nico les explica todo de manera rápida y concisa; no hay tiempo para dudas; necesitan un plan para la pelea que se aproxima. Clarisse no acepta de primera algo resentida, como sus hermanos, por la antigua discusión. Draco se dispone a partir para cumplir su papel; se lanza a proteger el campamento.

El uso de la magia junto con Lou suele ser muy destructivo; los hechizos de ataque que lanza les permiten a sus compañeros respirar un poco. No puede evitar preocuparse por ellos, ya que hace todo lo posible por brindarles un momento. Si Percy Jackson era temido, no han visto todo lo que Draco Malfoy era capaz de hacer para cumplir su destino. Con la magia y una feroz forma de pelear, los romanos no estaban preparados para esto en su totalidad.

Cuando los demás del campamento mestizo llegan con Clarisse al frente, bueno, las cosas están por complicarse aún más, y eso confirma su teoría cuando la chica que vio en su visión aparece junto a Atenea Partenos, anunciando la paz. La voz de Gea resuena con más fuerza, captando la atención de todos: "Todos morirán juntos", es lo que había dicho. La tierra tiembla y monstruos aparecen alrededor de la colina del campamento.

  —Mantente alerta – Clarisse estaba decidida con una energía única; mis otros hermanos están con una actitud parecida — ¡Formación! — gritó Clarisse

El miedo hace que cometamos muchos errores, nunca había estado en una guerra como varios de los chicos nuevos, la mayoría ya habían luchado, pero esto era diferente era una fuerza descomunal, la tierra se había tragado a varios al abrirse momentos así es cuando los héroes nacen y los bandos se unen, papel que cumplió a la perfección Nico y Reyna, levantando la moral e incitando a pelear, hasta Will se vio super genial con ese grito.

Parar en seco a un monstruo debe ser toda una hazaña en hechicería; nunca aprendió al 100% a cambiar las formas ni a transformar seres vivos como Lou, pero sí se me dieron bien los hechizos de ataque. Aun con la enseñanza de Will, la magia sanadora no era muy eficaz, por lo que se enfocó en el ataque y los escudos. Llegó el momento de darlo todo.

La criatura se paró en seco, esa fuerza invisible parecía querer aplastarlo, la mirada sorprendida de Clarisse era digna de un cuadro

  —¿Qué demonios…?

Una energía fluía por sus venas; la magia, combinada con lo que imaginaba, era su sangre divina. No era lo suficientemente fuerte como para hacer explotar a una criatura tan antigua, pero sí para que otro lo eliminara mientras lo detenía. Detener a 5 criaturas es algo bárbaro; ni se dio cuenta de cuándo pasó, pero sabía que era útil.

  —¡Ahora! — fue el grito de Draco para que Clarisse actuara

Un movimiento rápido de Clarisse, clavando su lanza como sus hermanos, eliminando a las demás, y el polvo dorado cubría el aire.

Draco no puede pelear con su espada si usa ese tipo de hechizos, pero sirve para contener masas, por lo que una vez que terminaron con las criaturas se lanzó para pelear con su espada, al menos el Protego Maxima que uso para que rodeara el campamento mestizo estaba vigente y sin necesidad de mantener su atención, los Protego son hechizos  muy útiles y no es necesario mantener su atención total solo con la vista y recitarlo mentalmente puede crearlos para pelear con facilidad en el campo de batalla, por fin esas horas de entrenamiento estaban dando sus frutos.

Siempre fue alguien más veloz que fuerte y también hasta más estratégico, pero eso no evitaba que pareciera un loco moviéndose de un lado a otro peleando, tiraba su espada al aire para poder lanzar sus hechizos de ataque con sus manos, con un Accio la recuperaba y le daba el golpe final a los monstruos, los hechizos de Hogwarts no se compara con los que había creado, mas caótico, mas fuerte, mas agresivo pero sin llegar a lo mortal, cuando regrese a su mundo y esté en peligro podrá usar sus hechizos sin miedo a que lo metan a Azkaban.

¿Cansancio? Ni lo notaba; su cuerpo se movía con tanta naturalidad en el campo de batalla que, por primera vez, se sintió como un semidiós, un digno hijo del dios de la guerra. De reojo, lograba observar a sus hermanos dándolo todo; al igual que todos, peleaban a su máxima capacidad. Bueno, él tenía que hacerlo mejor para que los demás tuviesen un momento de descanso. Conforme más se adentraba en el campo, logró percibir terror en algunas criaturas. La sensación solo lo llenó de euforia. La idea descabellada de que era invencible le cruzó por la mente y empezó a pelear como un maniático, sin cuidado, como una fuerza natural. No escuchaba nada; estaba enfocado solo en la batalla.

De pronto sintió una fuerza descomunal, una rabia muy fuerte y peligrosa se acercaba

  —¡ALEJÁTE DE ÉL! — un grito que reconocería en cualquier lado lo sacó de su estado de concentración

Draco visualizó a la dracaenae en su espalda antes de que esta se volviera polvo dorado, ahí estaba el chico loco de Jackson, cuando lo vi a los ojos una presión que no sabía que tenía fue liberada y por un momento sintió que el mundo dejó de existir

  —Volviste — No pudo evitar sonreír, aunque me encontraba sin aliento

  —Siempre vuelvo — Sonrió Jackson

Draco mandó a volar a los legestriones que se acercaban con una bombarda máxima; no los explotó, pero sí los lastimó.

  —Te lo dije en cuanto te conocí que esto sería muy útil…tu manera de usar la magia es muy útil 

  —Eso no es todo, Jackson — Draco no pudo evitar la sonrisa burlona que se le formó cuando derribó a un gigante con un Aqua Eructo, menos mal que aprendió a hacer sus hechizos de forma no verbal.

Percy lo miro sorprendido

  —Te perdiste de muchas cosas Jackson

El chico sonrió mientras acortaba la distancia, tal vez se puso demasiado cerca

  —Planeo que me las cuentes todas — dijo sonriente.

Draco solo rió y negó con la cabeza; no había duda: la locura de Jackson era contagiosa, o de qué otra manera explicaría que en este momento se encontrara tan feliz y emocionado. Cuando Gea tomó forma física, ambos se vieron con determinación; no se necesitaron palabras: ambos pelearon coordinados, como si siempre lo hubieran hecho.

Se movía y cuando lograba crear sus hechizos para que Percy pudiera atacar usando el agua, siempre son feroces con las espadas, pero si le agregan sus habilidades son temibles, su padre le otorgo brevemente su bendición para que pudiera arrasar con todo mientras los elegidos se concentraban en derrotar a Gea, no hubo bajas tal y como dictaba la profecía que le había contado su padre su papel solo era apoyar a los héroes.

La batalla duró horas, pero finalmente los héroes cumplieron su cometido: Gea cayó, la tierra dejó de temblar, los gigantes desaparecieron… la guerra había terminado y el regreso a su mundo estaba cada vez más cerca.

Los festejos no tardaron en llegar, se sintió libre de festejar con ellos, pero la voz de su padre lo distrajo se alejó un momento del banquete y caminó donde le había indicado logró visualizar por primera vez de manera física y consciente la figura del dios de la guerra

  —Mocoso no tenía muchas expectativas, pero cumpliste 

Los golpes que recibió durante el combate debieron dejarlo mal porque el hecho de que pensara que había cierta calidez en esas palabras es para estar loco

  —Cumplí con lo que ordenaste: ninguna baja del campamento mestizo y, mucho menos, de su cabaña; apoyar a los héroes en todo lo que pudiera; no entrometerme demasiado.

Realmente debe estar loco porque ya estaba imaginando cosas, no hay manera en que el dios de la guerra esté con dudas

  —Puedes quedarte si quieres… vendrán más guerras y encajas bien aquí, Apolo se enojará por no seguir la profecía, pero está desterrado ahora así que no habrá testigos

  —“Dos mundos caerán si el destino se rompe” … Padre, eso también estaba en la profecía que me dijo. Sé muy bien que mi presencia aquí fue momentánea. Déjeme despedirme de todos antes de regresar a mi mundo y cumplir con lo que se ha escrito – tuve una leve inclinación de cabeza cuando él solo sonrió

  —Tienes como máximo tres días… y puedes conservarla; no mata a los mortales, pero sí les harás daño. ¿Quién sabe? Puede serte útil algún día.

Fue lo último que dijo el dios antes de desaparecer, dejándolo solo en el bosque

Continuo con los festejos y celebraciones hasta que termino el día, al día siguiente les platico todo a sus amistades, fue difícil de explicar para Nico pero este aceptó con la promesa que siempre que lo necesitara podría ir a verlo en Londres, Lou fue la más comprensiva, Will prometió cuidar a Nico en su ausencia, también le conto a su hermanos y aunque algunos querían ir con él sabía que eso no era posible, le desearon lo mejor para su próxima batalla, el ultimo día fue con Jackson, a pesar de que trato de pasar bien sus ultimo momentos con los demás no quería acaparar a Jackson por lo que fue el ultimo del que se despidió, no por eso era la más fácil

  —Ya lo escuché de los demás 

Si las palabras mataran Draco ya estaría 3 metros bajo tierra debido a Jackson

  —Te vas 

Draco asintió; Jackson le indicó que se sentara y, como no tenía ganas de llevarla la contraria a un chico furioso, simplemente obedeció.

  —Volverás a tu mundo … con los tuyos… los magos —Jackson parecía un poco atormentado — Dime que te quedas y dejo de existir para todo lo demás.

  —No puedo… Tengo cosas que arreglar — al ver la mirada del chico obstinado, decidió ser más directo — y tampoco puedes acompañarme no es tu mundo… no es tu guerra…mereces descansar - susurro lo último

Volvió a permitirse el pensar en su familia, en la guerra que aún existía y en el terror que debería estar ejerciendo Lord Voldemort en el mundo mágico, el hijo de Poseidón se dispuso a mirar el lago por un momento nadie dijo nada más

  —Supongo que eso significa que no volveremos a entrenar

Draco trató de bromear diciendo que tal vez era lo mejor, después de todo Jackson era imparable y él un novato, Percy rió suavemente, negaba diciendo que él era una bestia peleando, recordaron algunos de sus momentos entrenando, pero luego el silencio regresó como un recordatorio que todo estaba por acabar

  —Gracias

  —¿Por qué? — Draco lo miró con confusión

Jackson lo miró con sinceridad

  —Por luchar con nosotros

Draco no puedo evitar apartar la mirada

  —Oh vamos, no fue tan terrible

Aun con la sonrisa que daba Jackson había algo de tristeza que no se podía ocultar en su expresión

  —Voy a extrañarte

No dijo nada, ya que el tatuaje en su brazo volvió a arder. Draco se levantó al ver que el viento comenzaba a girar a su alrededor; Jackson también se levantó. Todo inicio tiene un fin; había muchas cosas que aún quería decir, pero ninguna salió. Solo pudo extender la mano, que el chico estrechó, pero no la soltó.

  —Draco

Él solo levantó una ceja

  —¿Qué Jackson? –

Había duda en su mirada, por un momento pensó que Jackson iba a decir algo más pero simplemente sonrió

  —No mueras

  —Y tú intenta no destruir el mundo mientras no estoy

La escena cuando había sido transportado se estaba repitiendo, su tiempo se acababa, el chico pareció notarlo porque soltó su mano lentamente 

  —Adiós Draco

Draco lo observó, se permitió el lujo de verlo por última vez

  —Adiós Percy

Desapareció del campamento mestizo; con ello, su tatuaje y todo lo que había vivido en ese año. Cuando volvió a abrir los ojos, estaba de nuevo en el bosque, cerca de la mansión Malfoy. Podía sentir el peligro de la guerra palpitando en el aire: una nueva lucha tendría que afrontar.

El ambiente en la mansión era tan tenso como lo recordaba. Por fortuna, el loco sin nariz estaba demasiado ocupado para fijarse en él. Sus padres estaban aliviados de que se encontrara bien, pero eso no quitaba que le debieran una larga conversación; la tendría pendiente cuando la guerra terminara.

Empezó a jugar sus cartas fingiendo estar de su lado cuando enviaba información al otro bando de manera anónima, para que, de algo, sirviera todo lo que le obligaron a saber sobre su mundo cuando era pequeño. Con una gran habilidad para lo que había aprendido de Lou, logró transmitir información a la Resistencia en Hogwarts y a la Orden del Fénix. No fue fácil, pero al final logró, como también, salvarse de obtener la Marca Tenebrosa.

Tenía que ser paciente, jugar bien sus cartas y esperar el momento justo para pelear.

La oportunidad llegó justo con la captura del trío de oro; aprovechó el caos que se desataba para mandar a sus padres lejos con un traslador que había fabricado y, a su vez, ayudar a los chicos a escapar.

  —¿Qué tramas, Malfoy? —Había arremetido Weasley contra él; podría derribarlo si quisiera, pero eso generaría más tensión.

  —Ron, suéltalo, acaba de ayudarnos —Granger trataba de calamar al pelirrojo

Volteo a ver a Potter en busca de una aprobación para hablar, después de todo el chico es el elegido en el mundo mágico el destinado a acabar con el señor tenebroso 

  —Tú eres el espía… el que mandaba las pistas anónimas — 100 puntos para Gryffindor Potter usó por fin la cabeza

Weasley lo soltó y miró asombrado, pero más confundido que nada.

  —No entiendo nada… que no eres uno de ellos

  —Weasley nadie puede disfrutar de la tortura que imparte ese loco sin Nariz – se acomodó su ropa y se plantó frente a los chicos — Sé que fui una mierda con ustedes y no pido que me perdonen solo déjenme apoyarlos para que puedan derrotar a ese loco

  —¿Por qué estás de nuestro lado?

  —Porque…— la imagen traicionera de Percy, sus hermanos y amigos del campamento se coló en su mente —porque el mundo que quiere ese loco está mal, nadie está por encima de otros, no hay supremacía en eso al final todos somos mortales y podemos perecer… y no quiero que nadie muera si puedo evitarlo

Hubo un silencio, un par de miradas intercambiaron los chicos

  —Como dije en última nota pido protección del beso del dementor para dos personas, es la única condición

  —¿Quiénes son esas dos personas? — preguntó Granger, como siempre curiosa

  —Mis padres… solo quiero salvarlos

Presentaciones incómodas, una Luna y Ollivander confirmando que él siempre los alimentaba y sanaba, al igual que los otros rehenes que iba liberando poco a poco, solo hacían que el trío de oro empezara a relajarse un poco con él.

Lo incluyeron en sus planes; ser perseguidos era una sensación de caos, pero al menos demostró serles útil, y quién diría que la magia sanadora que había aprendido con Will sí era eficaz con los magos, a diferencia de los semidioses, que apenas y lograba sanarlos.

  —En el tiempo que desapareciste aprendiste todo esto

La pregunta de Potter mientras lo curaba, lo había tomado por sorpresa

  —Pensé que nadie notaría mi ausencia en la escuela… es más, creo que soy más querido como el espía anónimo para todo Hogwarts que como Draco Malfoy —bromeo un poco, pero el chico lo miraba con intensa curiosidad

Ojos verdes, un verde bosque que jamás podría compararse con el hermoso verde mar de Percy Jackson, aunque este nunca lo eligiera.

  —Conocí a alguien… que me cambió

Si Potter iba a decir algo más fue interrumpido por Granger, los días siguientes fueron una locura total pero tolerable, por alguna extraña razón se sentía menos en peligro que cuando estaba peleando contra los monstruos, montar un dragón lo agregó a su lista de experiencias, siempre tuvo curiosidad sobre montar un Pegaso está seguro que Percy lo dejaría, extrañaba al campamento pero no podía distraerse por lo que seguía al trio de oro protegiéndolos, lo elegidos son los únicos que pueden salvar al mundo y su papel es protegerlos a ellos.

No le interesaba la vida de los demás; solo buscaba cumplir su objetivo, por lo que, cuando regresaron a Hogwarts, no le importaba la mirada de duda de algunos; él solo estaba cumpliendo su papel.  Aun así, era doloroso ver a Snape en ese estado… como un villano, se separó del trio de oro para cuidar y proteger a los demás lo más que pudiera, el castillo realmente se convirtió en un campo de batalla, mortífagos, criaturas, profesores y estudiantes, cada uno luchaba para un bando, por lo que creían que era lo correcto y para salvarse, en medio de todo ese caos nadie esperaba verlo pelear con esas habilidades y creo que mucho menos verlo pelear del lado de Potter.

La manera en que había aprendido magia gracias al Lou era muy útil, la mayoría usaba magia verbal y varita por lo que tenía cierta ventaja sobre su oponente al momento de un ágil movimiento, nada como quitarle la varita un mortífago y darle una paliza al estilo Clarisse, si de paso creo un escudo tan fuerte para proteger a un Weasley bueno su padre Lucius no puede regañarlo por eso, si estaba dando todo de si porque las cosas no iban bien, el llamado de Voldemort anunciando la muerte de Potter, fue un golpe duro ¿Quién salvaría el mundo si el elegido estaba muerto? ¿Qué pasaría con sus padres?

  —Joven Malfoy, veo que escondía sus habilidades tanto de los demás como de sus propios padres; un talento como ese no debe desperdiciarse. Júrame lealtad y los crímenes que han cometido tu familia con su traición serán perdonados –

No debería importarle el mundo él no era un héroe, nunca el elegido solo debía salvar a sus padres, porque a pesar de todo pudo crecer como un niño mimado sin preocupaciones gracias a ellos, pero el hecho de estar en el bando de un loco maniático que planeaba acabar con personas como Percy, Nico, Will, Lou, Leo, Clarisse y sus hermanos, bueno eso no le agradaba en absoluto, aun con la muerte de Potter deberá pelear para que ese loco no vaya atormentar sus amistades, ellos merecen un descanso de la locura que han vivido.

  —No, gracias, prefiero pelear en contra tuya hasta que no quede nada más que mis huesos — la arrogancia y el descaro eran notables – Aunque Potter haya caído, nosotros seguiremos peleando

Lanzarse como loco era una de las cosas que mejor se le daban cuando entraba en euforia ante la batalla. Sirvió para que los demás se movieran; el caos se reinició. En medio de la batalla, visualizó a Potter de pie. ¿Alguien puede revivir? No importa. Está seguro de que el destino de Potter es acabar con Voldemort. Como cada uno de los chicos de Gryffindor tuvo sus hazañas increíbles, como Neville peleando como un experto, vaya, quién lo diría.

Cuando Potter ganó y finalmente el señor tenebroso cayó, bueno, Draco estaba utilizando toda su magia para detener a la mayor cantidad posible de mortífagos; aun así, varios escaparon. Cuando finalmente se acercaron para arrestarlos, se permitió un respiro: Hogwarts, cubierto de polvo y en mal estado. Pero al fin, la guerra había terminado.

  —Lo escuché de Fred gracias por salvarlo –

  —No hay que agradecer, Weasley; dejemos atrás todo… e iniciemos de nuevo —con una sonrisa formal, se despidió del chico y siguió su camino en el Ministerio.

Estaba agotado, tenía mucho con lo que lidiar lo primero eran sus padres Lucius parecía cansado por todo lo que la sociedad mágica decía de la familia porque había tomado el mando de patriarca, pero eso no era lo que me tenía tan cansado, tener a cargo los negocios de la familia, la fortuna que administrar, su lugar entre los sagrados 28, limpiar la imagen del apellido no eran tan devastador como la noticia que recibí de la diosa Afrodita

  —Jamás podrás regresar a ese mundo ni contactarlos… ya has arruinado bastante mis planes — La diosa tenía un parecido físico con Jackson que era doloroso de ver — Tu padre al final me ha elegido sobre ti y no te contó la otra parte de la profecía “un héroe nacido del orgullo deberá elegir: su legado o aquello que su corazón no puede negar” —La burla en su mirada solo lo hacía ver más pequeño — Draco Malfoy yo te maldigo a que no te puedas enamorar de nadie más 

Nunca podrá llevar una vida con la persona que ama porque esa persona tiene otra y jamás podrá enamorarse. No sabe qué hizo para enojar bastante a la diosa, pero ahora podría comprender un poco más de la última plática con su padre olímpico. Detuvo su andar cuando una voz lo llamó: era Potter. Como siempre que iba al Ministerio, ambos terminaban coincidiendo, como ya era costumbre, después terminaban comiendo en la casa Black, ambos necesitando un respiro

  —Me topé a Weasley hace poco, me agradeció por salvar a su hermano — Gracias a los dioses el elfo Kreacher era muy amable con él y lo consentía con la comida más exquisita — le dije que iniciáramos de nuevo, lo sentía más cercano que cuando corríamos por nuestras vidas y luchamos lado a lado — bromeó con lo último

Potter se reía, como siempre tan amable con él ¿Cómo pudieron hacerse la vida imposible cuando eran estudiantes? Bueno era una mierda mimada y orgullosa antes, está seguro que esa versión nunca le hubiera dirigido la palabra Percy

“… me gusta cuando me cuentas de tu mundo y me agrada que a pesar de tu actitud pomposa siempre me escuchas”

Bueno tal vez el idiota de Percy Jackson sería el único loco para hacerse amigo de un Draco Malfoy joven

  —Yo aún me siento algo culpable de no poder salvar a Snape… tu padrino, tú salvaste a Remus y Tonks, yo no salvé a nadie para ti

Las palabras de Potter lo trajeron de vuelta a su realidad, una donde nunca vería a sus primeros amigos, pero tal vez pueda hacer nuevos, después de todo su maldición es sobre amor del tipo romántico

  —Nymphadora es mi prima y también abogaste para que no metieran a mis padres a Azkaban, también tú y los demás me apoyaron para que pudiera ser cabeza de la familia Malfoy, ya has hecho mucho por mí 

El chico mostró una sonrisa amable, Draco siguió platicando cuando llegaron los demás, Granger venía con muchas propuestas para cambiar el modelo del mundo mágico, apenas y pisó el ministerio y la chica ya quería hacer grandes cambios, Weasley trataba de calmarla diciéndole que la mayoría de sus ideas serían más fáciles llevarlas a cabo cuando fuera ministra, Longbottom mencionaba sobre ser profesor en Hogwarts, Lovegood mencionaba sobre viajar por el mundo para investigar más criaturas mágicas todo eso cuando terminara Hogwarts, los otros iban compartiendo sobre sus planes todos trataban de evitar hablar de la guerra, es mejor seguir adelante por eso insistía en que cada uno debe hacer sus vidas.

  —Potter, mereces ser feliz; ya has pasado por mucho — insistía mientras ayudaba al chico a terminar de acomodar; después de todo, no tenía muchos ánimos de regresar con sus padres para la conversación que tenían pendiente —Debes de regresar con la chica Weasley; toda la tarde se la pasó dándote miradas de amor— hacia sonidos de besos para molestarlo

  —No estoy seguro sobre lo que siento

Draco suspiró, no quería presionar al chico

  —Tómatelo con calma —sonrió— pero no dudes por un segundo que no mereces la felicidad. Por Merlín Potter, eres quien más se lo ha ganado.

  —¿Y tú, Draco? ¿Hay alguien que te guste? – la pregunta inocente de Potter no le pudo evitar sentirse algo miserable a recordar al único chico del que estará enamorado

  —Siempre y hasta el final de mis días estaré enamorado del mismo chico que conocí cuando estaba fuera de Hogwarts … no hay ninguna magia ni nadie que pueda cambiarlo

  —Eso suena… solitario

Los días pasaron, continuó con su vida aun con la gran revelación de sus padres, al final de cuentas era un hijo de Ares en contra de la voluntad de su madre, algo como un engaño de los dioses, el hecho que a pesar de todo su padre Lucius siempre lo amó y lo amara como si fuera su hijo de sangre, el amor de sus padres era único y más fuerte que nada, Lucius siempre busco una manera de proteger a su familia aun si eso significaba ser seguidor de un psicópata sin nariz con aires de grandeza, sin duda al final del día solo tendría a un padre y ese era Lucius Malfoy.

Draco se permitió compartir con sus padres todo lo que había pasado en ese año: desde su contacto con Ares y la profecía hasta sus hermanos, sus primeros amigos y su primer amor. También habló sobre sus entrenamientos, sus misiones, las luchas y la guerra en la que se vio involucrado, cuando platicó de todo lo que hizo una vez llegando al mundo mágico y cómo la única manera de protegerlos era mandarlos lejos … al final le contó sobre la maldición de Afrodita, ellos escucharon todo atentamente y le pidieron perdón por todo

  —Jamás pensamos que él te iba a reclamar… estábamos seguros de que mientras estuvieras en el mundo mágico la protección de Hécate lo mantendría alejado — había dicho su madre entre lágrimas

  —No importa, madre; eso está en el pasado. Aunque lamento no ver a mis hermanos ni a mis amistades del campamento… no me arrepiento de mis elecciones

Finalmente, no había nada que ocultar; trabajé como loco e incluso logré hacer negocios en el mundo muggle, pero siempre había una barrera que me impedía contactar a mis amigos del campamento. Con el paso de los días, dejé de intentarlo.

Había logrado cumplir con varios de sus objetivos, entre ellos colocar a su apellido entre los grandes, la gente a menudo también lo llama un héroe, Harry y Ron insistieron que debería ser un Auror como ellos pero nunca lo hizo, prefería seguir trabajando en los negocios de su familia, aumentando su riqueza y ayudar a los que aún estaban afectados por la guerra, motivo por el cual pasaba mucho tiempo dialogando con Hermione apoyándola en su camino para ser Ministra, veía como todos estaban cumpliendo sus sueños y metas, como todos formaban sus vidas.

Como siempre, cuando tenía tiempo, le gustaba probar cosas nuevas en el mundo muggle. Hoy se atrevería a entrar en una cafetería; siendo inglés, sería una traición total a su clase, según su padre. Podría imaginar a su padre jalándose los largos cabellos rubios mientras su madre trataba de calmarlo. Bueno, al menos esa vez que les enseñó cosas del mundo muggle, como las novelas, no parecían tan alterados.

Vio el menú y pidió lo más caro que pudiera encontrar en el local, junto con un postre que le gustó por su aspecto en la imagen promocional. Se sentó a esperar. La verdad, era un lugar pequeño pero agradable. Podría ver a varios universitarios con sus computadoras o parejas charlando.

Sintió que alguien se sentaba frente a él; al dirigir la mirada, el tiempo se detuvo. No esperaba encontrar esos hermosos ojos verde mar que tanto había tratado de olvidar.

Sentado frente a él, se encontraba Percy Jackson. El chico aún lucía un desastre en el cabello, pero seguía tan hermoso y radiante como lo recordaba.

  —Hola, Draco —dijo el chico con una sonrisa radiante.

No importaba si la diosa del amor tomara represalias en el futuro con él, solo quería permitirse ser feliz

  —Percy

  —Te dejaste crecer el cabello — lo observaba con interés —, pero aún sigues teniendo esa mirada arrogante — bromeó el chico

  —Y tú sigues pareciendo que acabas de salir apuradamente de una pelea

El chico le sonreía y ponía de cabeza todo su mundo

Estuvieron platicando durante horas, poniéndose al día, Percy le platicaba de cada una de la vida de sus amigos, de sus queridos hermanos, mientras él le confesó que había fallado en contactarlos, que tampoco recordaba cómo ir al campamento  

  —Te estuve buscando… pensé que habías muerto

No pudo evitar escalofriarse por esas palabras

  —¿Por qué lo dices? —Dijo algo curioso y nervioso.

  —Cuando desapareciste, no podía sentirte —Percy lo miró directo a los ojos— eso aterrorizó a todos y más a mí

  —Yo pensé que nunca volvería a verte … que todo lo que viví con ustedes quedaría solo en mis recuerdos… un hermoso recuerdo – se sentía al borde del llanto, una máscara que no sabía que había formado se rompió

Percy lo miraba como si fuera a eliminar a todo aquel que le hiciera daño.

  — Busqué respuestas; así es como supe lo de Afrodita… solo debes saber que ahora puedes contactar con nosotros, con cualquiera de nosotros mientras no estés en el mundo mágico – las palabras de Percy le habían provocado que esa opresión de su pecho fuera liberada— me encargué de todo lo que te impidiera regresar con nosotros… Draco, puedes hacer lo que tú desees —Percy mantenía una mirada decidida— No tienes que preocuparte por profecías ni por lo que te puedan hacer los dioses, ni por lo que te digan los demás sobre lo que debes hacer… eres libre de hacer tu voluntad.

Draco pagó la cuenta y salió corriendo con Percy junto a él, buscó el lugar más apartado, lanzó su moneda al aire y por fin el mensaje fue recibido, del otro lado pudo visualizar a Nico, Will y Lou por suerte estaban juntos en la enfermería del campamento, finalmente hablo con ellos después de un largo rato, platico con Clarisse y sus hermanos también, con el loco de Leo, Percy lo acompañaba y disfrutaba verlo reír, entre ratos se unía.  

Cuando terminó de hablar, siguió platicando con Percy mientras seguían caminando por Londres.

  —¿Realmente estás estudiando en Londres?

  — Oye, no me mires como si no me creyeras capaz de tocar un libro… ya casi termino la carrera

  — Tienes razón, después de todo eres novio de Annabeth — bromeó un poco.

  —No somos novios… y nunca fuimos novios cuando tú estabas en el campamento

Draco paro en seco su andar

  — No vengas con mentiras Jackson todo el mundo en el campamento sabían que ustedes eran la pareja de ensueño

Nunca pensó ver el hijo de Poseidón algo incómodo

  — Todo el mundo lo asumía y traté de explicarme, pero nadie me hacía caso… así que dejé de dar explicaciones… tú nunca me escuchaste decir que Annabeth era mi novia ¿o sí? – lo último parecía con temor

Hizo memoria

En realidad, Draco había asumido lo que había escuchado de los campistas, lo que le había dicho Rachel como advertencia y el tiempo que pasa Percy con la chica, pero este nunca se había referido a ella como su novia

  — Salí con Annabeth durante un tiempo, pero no funcionó…somos solo amigos -la manera algo nerviosa en la que hablo, le hacía recordar que después de todo Percy seguía siendo solo un chico — Pero cuando tu estabas nunca anduve con ella, cuando te platicaba de ella era como de mis otros amigos, tal vez un poco más cercana después de todo con ella si podía salir más seguido a diferencia de Grover, fui su novio pero tú ya no estabas en el campamento, así que no era mi novia cuando me conociste, pero te digo que no duramos nada y todo está bien no funcionamos… no es nada…

  — Jackson cálmate ya entendí, yo me equivoqué y tengo la culpa por nunca preguntarte y solo asumir de mi parte lo que escuchaba

Al fin Jackson se había relajado un poco

  — Algunos quieren imponer su voluntad a otros; yo nunca me he dejado de nadie… Afrodita quería que estuviera con Annabeth, pero yo no podía verla como pareja por más que intentara

¿Afrodita? Realmente ambos tienen muy mala suerte 

  — Al final Annabeth me dio la razón, me confronté a Afrodita y a otros que se interponían

La mirada fue tan sincera que no pudo evitar sentir que su corazón se agitara

  —Todos tenemos derecho a elegir a quién amar — el chico volvió a comportarse torpe — Cuando vine a Londres… tenía una esperanza ridícula

  — Percy

  —En realidad, tardé un poco en entenderlo y no te rías, pero me incluso Annabeth junto a Grover y mi madre me tuvieron que ayudar

  —Percy no entiendo que

  —Esperaba encontrarte… aunque fuera solo una vez

Draco se congeló, sintió que todo lo demás no existía en ese momento

  — Soy muy torpe para estas cosas y no miento cuando te digo que tardé en entenderlo — sus manos temblaban ligeramente — pero me di cuenta de que no solo te extrañaba como un amigo y que no pensaba en ti de esa manera solamente... Yo estoy enamorado de ti —el chico lo tomó de las manos con temblor— No necesito que me ames … solo no me alejes, Draco; eres muy importante para mí, pero no estás obligado a corresponderme. No importa… todo lo que he hecho es para que puedas ser feliz. Por eso, solo… no te alejes… también por los demás…yo

Draco interrumpió al chico con un simple gesto de su mano que liberó brevemente, mientras le dedicaba la sonrisa más sincera que había tenido en su vida

  — ¿Quieres saber algo curioso?

  — Dime - Percy estaba algo confundido pero atento al chico

  — Yo nunca dejé de pensar en ti

Los ojos de Jackson se iluminaron, mientras guardaba silencio

  — Durante la guerra, en los años siguientes… incluso cuando intenté olvidarte — respiro profundamente — siempre eras tú… incluso si me obligaran a amar a otra persona… yo no podría, porque siempre has sido tú… también soy torpe no me di cuenta cuando pasó pero simplemente me enamoré de ti — lágrimas corrían por sus mejillas — del chico torpe que está obsesionado con la comida azul, el que siempre valora sus amigos, el que siempre piensa en otros antes que él mismo… el tonto con el que entrenaba en el campamento… mi primer amigo que se convirtió en mi primer amor

Percy limpiaba con una dulzura y delicadeza las lágrimas en sus mejillas, acortó la distancia entre los dos, mientras sostenía sus mejillas, por primera vez a Draco lo veían con una mirada tan intensa y tan cargada de ternura

  — No huyamos entonces — había susurrado el chico juntando sus cuerpos mientras sus respiraciones se mezclaban

No había una guerra que tuvieran que enfrentar; no había dioses ni nadie más que ellos en ese momento, Draco. Se permitió rozar sus dedos en la mejilla de Percy mientras el chico le sonreía con calidez.

Finalmente se permitió ser feliz, dándole un beso suave… casi inseguro, un roce… una pregunta… dándole a Percy la oportunidad de detenerlo, pero este solo sonrió brevemente para corresponderlo con intensidad.

Las manos de Percy se deslizaron hasta el cuello de Draco, volviéndolo más profundo, un beso más intenso, más real, más íntimo, más necesario, cargado no solo de deseo sino también de alivio, de todo lo que no se habían dicho en años.

 Se separaron por falta de aire; Draco se ocultó en el hueco del cuello de Percy; ambos respiraban con dificultad.

  — ¿Por qué yo? — murmuro torpemente

  — Sabes, Draco… mi corazón no sabe rendirse; es testarudo y obstinado… y te eligió sin pedirme permiso.

Compartieron una risa tímida antes de volver a besarse, pero esta vez con más calma. Ahora tendrían todo el tiempo del mundo.

Formalizaron su relación, sus padres estaban felices por ellos, les contó a todas sus amistades de ambos mundos, por parte de la sociedad mágica Blaise y Teo le advirtieron que tendría dificultades, pero el hecho de haber trabajado junto al trío de oro durante la guerra puede que le ayude, los demás los felicitaron alegremente, fue algo incómodo al principio cuando habló con Annabeth, pero la chica realmente estaba feliz por ellos

  — El idiota es capaz de pelearse otra vez con todo el Olimpo si vuelven a decir que no puede estar contigo —dijo simplemente, y aunque trató de indagar, Percy lo distrajo cuando lo llevó con Tyson.

Sus días se habían vuelto más felices y junto a Percy planeaban su futuro juntos, justo como habían dicho la sociedad mágica hizo un show cuando se dio a conocer la noticia de su boda, la noticia en el Profeta explotó “Héroe de la guerra Draco Malfoy se casa con un misterioso muggle”. pero Draco en ningún momento retrocedió había dado tanto… que era capaz de usar toda su fuerza para acabar con cualquiera que no aceptara su relación con Percy.

  — Después de todo lo que Draco Malfoy hizo en la guerra, lo que ha hecho en el mundo mágico… él merece ser feliz — había dicho Harry Potter en una entrevista

Por lo tanto, no hubo necesidad de provocar el caos; la palabra de Harry Potter, el héroe del mundo mágico, bastó para que dejaran de hostigarlo.

Continuaron con sus aviones; la boda fue en el mundo muggle, en una de sus mansiones que había comprado en Hawái. Todos sus seres queridos habían asistido (aunque siempre aparentando ser personas normales, no semidioses, no magos, no criaturas sacadas de un cuento… solo personas, al menos en apariencia). Clarisse hizo un show cuando se emborrachó diciendo que torturaría a Percy si me hacía daño. Mis hermanos tuvieron que llevársela a la fuerza mientras su novio Chris se disculpaba. Todo el mundo estaba festejando y el ambiente era tan cálido que solo hacía que su dicha fuera mayor.

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En la mansión, junto a Percy, su esposo, el mundo se sentía tan correcto…todo lo que había enfrentado y superado ahora era un recuerdo solamente, gracias al uso de pociones mágicas, después de varios intentos, logró tener a su querido hijo.

 Scorpius Jackson Malfoy

Con tez pálida, cabello rubio platinado como el suyo, ojos grises que se parecían al mar en un día nublado, lo hacía el bebé más lindo del mundo.

Draco lo sostenía siempre con mucho amor y ternura

  —Se parece a ti — Percy sonriendo

Draco negó con la cabeza esos ojos definitivamente son de Percy y por cómo se comportaba el pequeño era claro que salió más a su padre.

  — Gracias a los dioses, no

La combinación perfecta de ambos, dos mundos, dos historias, dos guerras... Todo lo que había pasado lo había llevado a ese momento... El comienzo de algo nuevo.

La historia del legado Jackson-Malfoy apenas comienza.

Notes:

Quiero agradecer a Luka_sama por haber creado Draco Malfoy y los héroes del Olimpo, desde que conocí esa historia y con las interacciones de Percy y Draco, me quedé con ganas de más historias de ellos pero esta vez como pareja, así que espero y les gustes
Pd: Perdonen si se siente muy resumido