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La puerta está abierta, unos pasos derrotados entran en aquel hogar oscuro por la noche y silencioso por la carente existencia de personas que viven allí. Un lindo chico de ojos rasgados es quien llega a estas horas. Agotado por la larga jornada laboral, sin mencionar su nueva manía de quedarse horas extras ensayando las mismas coreografías una y otra vez. El mes de comeback era complicado, más aún cuando se involucraban las presentaciones en premiaciones, eventos y en el extranjero. Le gustaba tener todo en orden, hábito que recolectó de sus dos mayores y guías. Chan y Minho.
Era invierno, por lo que llevaba puesto varias capas de ropa las cuales, Jeongin, iba dejando por ahí sin importarle si al día siguiente sería molestias. Solo quería acostarse.
Mientras masajeaba su cuello, solo grababa las palabras de su compañero de cuarto, "No debes esforzarte demasiado, cuando ya lo haces perfecto. Debes descansar ", riendo al ver como se encontraba solo en una casa compartida. Bang Chan no era muy fiel a sus palabras para aplicarlas a él mismo. Ya que se había quedado en el estudio trabajando en detalles en canciones que estaban a meses de ser lanzadas.
Analizó la sala unos segundos, no había nada para comer y no tenía ganas de perder el tiempo con eso. El cansancio estaba en su nivel más alto. Por lo que sin darle muchas vueltas al asunto, caminó en dirección a su habitación. Sin encender la luz, comenzó a quitarse el resto de su ropa para ir por su pijama, la cual siempre era guardada debajo de su almohada. Pero cuando levanta las mantas que la cubrían, encuentra un pequeño regalo entre las telas.
— ¿Otra vez aquí?
— No podía dormir, y Seungmin salió con sus amigos. — Sonrisamente pícaramente mientras intentaba despertarse de su corta siesta.
— Ambos sabemos que estaríamos en la misma situación si Seungmin hubiera estado en tu casa. — dijo tomando su pantalón parte del conjunto color azul que Minho le regaló en navidad, muy parecido al que usamos en aquel código donde la prenda no dejaba nada al imaginación con un agujero del tamaño de su espalda. Una vez cambiado, se acostó junto a Félix. — ¿Qué te interrumpió el sueño?
— Nada, solo estoy ansioso, y vos me calmas mucho.
Jeongin lo observó por unos minutos. Felix había tenido este comportamiento por algunas semanas. Siempre pegado a él, hasta en los momentos más extraños como ahora. Pero a él no le molestaba, porque a diferencia de sus otros mayores, Lee era el que más respetaba sus límites y eso le agradaba.
— ¿Quieres hablarlo? —Félix neg. Quedando con la vista al frente con dirección hacia el techo. Su mente divagaba con naturalidad. Siempre pensando en demasiadas cosas a la vez, lo abrumaba. Era sabido que de los ocho, él tenía más carga laboral. Y no es queja, lo amaba. Pero a veces envidiaba que chicos como Jeongin pudieran llegar a su casa a dormir luego de un entrenamiento con la banda. Porque un día normal para Felix, era solo dormir un par de horas antes de salir de nuevo a alguna sesión de fotos o campaña publicitaria. Y por eso le gustaba estar con Jeongin, era el más tranquilo de todos y se conformaba con cosas simples de la vida. Podía estar en silencio sin que pareciera extraño estarlo. — ¿Qué hiciste luego del ensayo?
— Según mi agenda, tuve algunas entrevistas para la revista nueva que estoy haciendo, sumando un par de videos para la marca, después media hora para quitarme todo el gel que pusieron en mi cabello. — suspiro. — Yo no entiendo para que me piden el pelo largo, si después me hacen peinados recogidos. En fin, luego de todo eso, huí a tu habitación donde nadie me iba a encontrar. — dijo girando un poco su rostro para mirarlo — Porque con el olor a culo que hay acá, no se van a animar a venir a buscarme. —bromeó.
— Tal vez te confundiste hyung, esa es la habitación de Chris...
—Sí, tal vez. O me confundí con la de Seungmin. Dios mío, ese cristiano si que está desordenado.
— Y bueno, vos elegiste dormir con él. Yo te propuse compartir departamento. — se acomodó mejor casi rozando el cuerpo contrario, girando su cuerpo en dirección al rubio. Teniendo a centímetros su rostro brillante de cansancio.
— Chan me insistió que me quedara con Seung, viste todo lo que pasó entre ellos. Quería asegurarse de que tuviera alguien que lo cuidara bien. Y que lo mantuviera lejos a Changbin.
— Pero él se la pasó en la casa de Changbin...
— No por las razones que cree. Hyunjin me ha contado cosas y te seguro que nada pasa entre Chris y Bin.
—Entonces. — dijo recapitulando la información reciente. — Chan y Seungmin salieron hace pocos meses pero Seungmin terminó la relación, por el poco tiempo libre que Chan tenía. Y Chan, no sólo no le dijo lo que sentía sino que ahora no quiere que esté con Changbin ¿Pero para empeorar un poco la situación, a escondidas venta con Hyunjin...?
—Básicamente. — dice el rubio. — Es todo un lío, creo que los únicos que están tranquilos son Minho y Han que, pese a sus malos momentos, se comunican bastante bien. Y bueno, nosotros que estamos bastantes solos.
Ambos rieron antes de quedarse en silencio nuevamente. Sin notarlo, Jeongin estaba jugando con los dedos del mayor debajo de las mantas. Era un pequeño hábito que tenía cuando se permitía estar tranquilo con alguien. Aunque no pareciera, era un chico bastante cariñoso y pegajoso. Pero que no se nivelaba para nada con sus hyungs.
— ¿Nunca pensaste en salir con alguien?
— Tengo una agenda muy ocupada, seguramente terminará con el mismo destino que Chris. — río. — ¿Por?
—Solo tenía la duda. Nunca te había visto romántico con alguien. Bueno...—se interrumpió. — No desde tu pequeño flechazo con Changbin. Aunque bueno, no se si llamarlo pequeño por todo lo que eso significa en tu vida.
— Es que la verdad no se si quiero realmente eso. Es complicado, creo que no estoy hecho para amar a alguien.
— Lo entiendo.
— ¿También te pasó? — preguntó con notable sorpresa.
— No, estoy seguro de que puedo amar a alguien. El problema es que la otra persona me ame de la misma manera. En cierto punto es igual de complicado...
Félix suspira pesadamente. — Espero que encuentres a esa persona, Innie, sos un chico que vale tenerlo cerca. — dijo y se acercó hacia el rostro del menor. Podía sentir el rico olor de su perfume recorrer su cuello. Dejando un corto beso en su mejilla. —Buenas noches.
— Buenas noches Lix.
Sonrió antes de ver al contrario darse vuelta para dormir. Lo miré con cierta nostalgia. Por un lado le aliviaba saber que aquel chico no tenía a nadie en mente, porque eso significaba, al menos en lo más profundo de su corazón, que podía tener una oportunidad para poder ocupar ese lugar.
Pero por otro, le entristecía el hecho que la última vez que Felix se dió el espacio de amar a alguien salió con el corazón lastimado. Cerrándose por completo con la idea del amor y las relaciones románticas. Aquel pequeño flechazo que Jeongin había mencionado, ocurrió cuando Felix tenía unos veinte años de edad. En la misma época en la que vivía pegado a Hyunjin, ambos, estaban enamorados de la idea del amor. Hasta que ocurre lo de Changbin.
En aquel entonces las cosas eran diferentes. La sexualidad de todos era confusa, un regalo de la adolescencia. Felix se había declarado bisexual el día que conoció a Seo Changbin, siendo el único chico que le atraía de todas las formas existentes. Por lo que el flechazo fue instantáneo. ¿El problema? Heterosexual de la era Changbin. Lo que ocasiónó, luego de que Felix tomara mucho valor para confesarse, en ser rechazado brutalmente por el alcalde. Dañando un poco su amistad, otro poco la autoestima, y otro poco, pero muy importante, la idea del amor que tenía el joven rubio.
Con el tiempo, ambos pudieron sanar lo que tenían. Changbin volvió a hablar de aquel día luego del cumpleaños de número 23 de Felix. Pidiendo perdón por cómo había reaccionado en el pasado. Y siendo la primera persona con la que el mayor, pudo abrirse sobre su sexualidad. Seo Changbin estaba comenzando a tener sentimientos hacia un chico, chico que no era Felix, en más, era uno de sus amigos más cercanos. Kim Seungmin. Desde entonces, decidió cerrar por completo sus sentimientos en general. Para así dejar de sentir, dejar de envidiar a Seungmin por tener el amor de su único amor, por resentir a Changbin por no amarlo a él, y para dejar de odiar la idea de sus dos amigos juntos.
Pero Jeongin anhelaba una sola cosa, quería ser ese alguien con el que Felix volviera a apostar al amor. Quien volviera loco al rubio. Ser quien provoca todas sus sonrisas y limpia sus lágrimas. Quien proporcionara ese calor que le hacía falta en su vida.
