Actions

Work Header

I'm not (In) Afraid

Summary:

Si tuvieras la irrepetible oportunidad de colaborar en una canción junto al mismísimo guitarrista de Rammstein, Richard Kruspe, ¿Lo rechazarías? Pues parece que alguien sí, pero sabiendo lo obstinado que podía llegar a ser el alemán esa no era la respuesta correcta

Notes:

Recuerdo cuando salió la canción, me emocioné mucho porque recién me estaba metiendo en el fandom de Rammstein y Ghost, y aunque Emigrate no es mi favorito sí me gustan varias canciones, pero me da tanta risa saber que Tobias mandó alv a Richard y este casi que tuvo que llevarlo arrastrado al estudio para mostrarle la canción y convencerlo, es muy gracioso sabiendo lo mamón que puede llegar a ser Kruspe, así que bueno, decidí escribir el cómo pienso que fue ese encuentro

Work Text:

Un teléfono iba por su tercer timbre, insistente a una respuesta del destinatario. Luego de múltiples intentos el remitente al fin escuchó una voz al otro lado de la línea, una inconfundible.

 

—¿Qué quieres, Richard?
—Tardaste mucho en contestar —En su ya conocido tono pedante.
—Estaba ocupado limpiando mi estudio, ¿Entiendes? —Rodando los ojos, si no lo conociera ya lo habría mandado a la mierda— Pero ya, qué necesitas.
—Ah sí, quería preguntarte sobre tu... —Sin saber exactamente cuál etiqueta usar— Tienes "algo" con ese tal Forge, ¿No?
—Tenía... —Chasqueó la lengua, no le incomodaba el tema aunque tampoco le entusiasmaba demasiado tocarlo— Nos separamos hace unos meses...
—Oh, lo lamento... No sabía...
—¿Buscabas alguna cosa?
—Mh, es que quería reunirme con él, intenté contactarlo pero no me responde, ¿Puedes creerlo?
—No atiende números desconocidos.
—¡Soy Richard Kruspe, por dios!
—Me refiero a que no tiene tu contacto registrado, idiota.
—Ya... Bueno, no quiero ponerte al pie del cañón, ya veré cómo le hablo.
—No, espera... Lo nuestro acabó pero estamos en buenos términos... Cordiales pues, no peleados... Vendrá a Berlín en unos días para ver al pequeño, ahí aprovecho a decirle que se ponga en contacto contigo.
—¡Justo voy para allá también! Agh, de la que me salvaste, Till, gracias.
—Solo no vayas a salir con que serás su nueva pareja, eh.
—¿Otra vez ese chiste? ¡Ya pasaron años!
—Igual lo de Mutter, y sin embargo lo sigues sacando a colación cuando te conviene —En tono burlón— Solo te estoy jodiendo, ahí te aviso cuando lo vea.
—Claro... Adiós-... —Y colgó de golpe.

 


° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° ° °

 

Las mesas externas de una cafetería berlinesa fue en punto de encuentro entre los dos músicos. Kruspe ya se encontraba ahí, con pantalón y camisa negra de manga larga negros, zapatos del mismo color y su cabello perfectamente relamido con gel; a lo lejos se aproximaba el sueco con un cabello castaño oscuro igual relamido hacia atrás pero rapado al ras a los lados, vistiendo con camisa a rayas blancas y negras, cuyas mangas le llegaban hasta la mitad de los brazos, permitiendo ver uno de sus tatuajes y las pulseras que era incapaz de dejar a un lado, además de jeans azules y sus Converse. Forge le tomaba la mano a un niño de piel morena y cabello corto oscuro, de entre 6-7 añitos, que venía con sandalias, shorts gris claro y una camisa de manga corta color beige con la carita de un jaguar estampada, hasta traía unos canceladores de ruido.

 

—Discúlpame por la demora, estábamos teniendo un serio debate sobre por qué los cambios en los ingredientes de los cereales favoritos son motivo suficiente para arruinar el día de cualquiera.
—No te preocupes por eso —Apagó el cigarrillo que fumaba por respeto a la presencia del menor— Ya conozco al chiquillo y lo mucho que se inmiscuye con sus retóricas.
—Hola tío Reesh.
—Hola, Balam —Ambos chocaron un puñito— ¿Cómo te va? ¿Ya no has mordido a papá?
—Bien, porque ya estoy con papá Tobias... Y no, no he mordido a papá Till.
—Me alegro, me alegro.
—Sí, es que el año anterior tuve demasiado trabajo y no pude estar con él tanto como quisiera —Ambos tomaron asiento— Y como en unos meses entra a la escuela... Ya sabes.
—¿Tan rápido? Cómo se van volando los años, pareciera que ayer Till nos presentó a esta criaturita.
—Ni que lo digas... —Una vez se acomodó y se aseguró de que el niño estuviera igual ya pudo proseguir— Till me dijo que querías hablar conmigo, ¿De qué se trata?
—Eres afortunado, Forge, estás ppr recibir una primicia de fuente fidedigna... Rammstein pronto volverá a los escenarios.
—¿En serio? ¡Qué gran noticia!
—Todavía no hay fecha en particular, pero ya estamos con los preparativos para la elaboración de un nuevo álbum... Y eso es lo que me tiene aquí —De una mochila sacó una carpeta con unos pocos papeles con información que imprimió— Estamos buscando productor, hay tres perfiles que nos llamaron la atención, y tras revisar su historial me percaté de que comparten el haber trabajado en tu banda... Ghost, ¿Verdad?
—Correcto —Le echó un vistazo— Oh, Dalgety, es precisamente con quien me encuentro trabajando ahora, también estoy en preparación de álbum, si todo va acorde a mis planes saldrá el próximo año.
—En ese caso vendría perfecto para ambos compartir experiencias y consejos, ¿No te parece? De músico a músico.
—Ya lo creo.

 

Las siguientes tres horas transcurrieron volando, los dos adultos no paraban de charlar acerca de sus experiencias en el medio musical, tanto el de un artista consolidado como el alemán, y uno que recién se abría paso como Tobias. No se limitaron a lo laboral, pues salieron a relucir otros tópicos ligados a gustos compartidos o diferentes, crianza de los hijos, percepciones o planes de vida entre otros, esto le dio a Richard una gran respuesta a su pregunta de qué era lo que Lindemann había encontrado tan atractivo en ese joven, sus conocimientos sobre cultura pop y filosofía deslumbraban a cualquiera, complementado con su carisma y la emoción que mostraba al compartir sus saberes.

No pasaron desapercibidos dos momentos; el primero fue al pedir su café, una orden de un latte Kids-temp, lo cual lo llevó a narrar toda su travesía donde por años era incapaz de solicitar su orden correcta, pues los negocios solo tenían opciones heladas o calientes, sin ninguna opción intermedia, hasta que durante las grabaciones de Meliora en Estados Unidos un amable empleado de Starbucks le brindó ese concepto mágico que le permitió aclarar que solo quería un puto café tibio porque era en extremo sensible a las temperaturas; lo segundo se relacionaba con Balam, ese bebito que les llegó de la nada, que no tenía absolutamente ninguna similitud física con sus padres... Pero ahora que Richard observaba los movimientos, gestos, muletillas y forma de hablar de Forge, bueno, ahora entendía quién fue el responsable de heredarle el autis-...

Vaya, que aquí no aplicaba la herencia genética, pero Till siempre ha mencionado que el sueco era quien respondía mejor a las necesidades particulares del peque al entenderlas de primera mano, y quien lo llevó a consulta para empezar.

 

—Si no es muy maleducado de mi parte... ¿Por qué Till y tú rompieron? Yo recuerdo que tocamos juntos en México el año pasado en un festival, se veían a gusto. 
—Ehm... Sí... —Se aclaró la garganta— Estoy en medio de una situación... Personal... No quiero entrar en detalles, está relacionado con mi banda... Eso me tiene algo estresado y... Till y yo ya arrastrábamos problemas desde antes, cosas pequeñas que se fueron acumulando... En cuanto notamos que Balam resentía nuestras tensiones decidimos dejar lo nuestro antes de que las emociones se salieran de control, manteniendo contacto para lo necesario y compartiendo custodia, claro... Estamos bien así, nos funciona y nuestro hijo se ha ido acoplando de a poco.
—Vaya, es la primera relación de Till que no acaba en catástrofe.
—Sí me ha contado algunas cosas-...
—Pues me alegro por ustedes, digo, casi siempre los divorcios se transforman en batallas campales.
—Depende de muchos factores... Al menos yo no ocupo más estrés del requerido.
—Seguro... —Dándole un sorbo a su taza— En temas más agradables... ¿Tú sabías que tengo mi propio proyecto?
—¿De verdad? No, solo sigo a Rammstein, Lindemann no lo escucho pero naturalmente sí topo el proyecto... Del resto no.
—Se llama Emigrate, y adivina, también sacaré álbum.
—Fantástico, supongo...
—Debía estar antes, pero digamos que... Mi estudio tuvo un pequeño gran contratiempo, una inundación que destruyó todos mis avances.
—Oh, eso suena terrible.
—No te miento que sí me frustré al inicio... Después lo vi como una segunda oportunidad para hacerlo mejor, afinar detalles, corregir errores, añadir, quitar o reemplazar ideas, ya sabes.
—Es lo ideal, claro.
—Y una de esas ideas está relacionada con pequeñas colaboraciones, tendré una con Till, y luego de este rato hablando contigo me pareciste alguien muy agradable, así que quiero proponerte que te unas a mí para una canción, ¿Qué dices?
—Ahm... —Entrelazando sus manos, lo más educado posible— Te agradezco la oferta... P-pero... Me temo que debo rechazarla.
—Ja, ¿Qué? —Soltó una risa seca— Me estás jugando una broma.
—N-no... Me halaga, por supuesto, pero no acepto.
—Oye, ¿Sí te das cuenta de la situación? Yo, Richard Z. K. de RAMMSTEIN te estoy tendiendo la mano para cantar junto a mí.
—Sí pero no es para Rammstein sino Emigrate —Soltó el pequeño Balam mientras se mecía en su asiento y tamborileaba en la mesa con sus dedos.
—¡Es lo mismo!
—No, tu música no es tan pesada.
—¡Me refiero al nombre! ¡Mi nombre! Soy un guitarrista mundialmente famoso, eso te catapultará aún más, Forge.
—O te puede pasar como Lemmy que se murió un año después de colaborar con el tío Reesh.
—¿¡De qué lado estás, Balam!?
—Richard, de verdad te agradezco la consideración, pero es que yo nunca he colaborado con otro artista así... Hago covers, invito a músicos en grabación o conciertos, pero no canto con otros... No por prepotente, es que... No sé, siento que le quita algo al personaje porque ya se destaparía algo de mí como persona.
—Pero si ya todos saben quién eres porque tus músicos te demandaron.
—Balam no-... —Se llevó una mano a la cara, Richard ahogó una risa— Dejémoslo así... No es lo mío, gracias.
—¡Dale al menos una oportunidad, Tobias! —Sonreía, pero sí se notaba la desesperación del guitarrista, esto ya no se trataba de la colaboración en sí, le había golpeado en el ego.
—De verdad no estoy interesado, Richard.
—¡Mínimo dame el chance de mostrarte la canción! ¡Te juro que te va a encantar! —Se levantó de su asiento y casi que saca a Tobias del suyo— ¡Mi estudio está a una cuadra de aquí!
—¡Oye pero primero hay que pagar lo cuenta-...!

 

Como los buenos y ejemplares ciudadanos que son, dieron el dinero correspondiente a su consumo en la cafetería, por consiguiente Kruspe procedió a llevarse al de ojos verdes hacia el edificio donde se gestaba el próximo lanzamiento de Emigrate, lo iba jalando del brazo mientras el contrario se resistía, retorciéndose para zafarse de su agarre, prácticamente lo arrastraban, y todo porque el aclamado músico, caracterizado por su actitud de diva, no iba a poder sobrevivir con un rechazo como ese, era de extrema importancia salvar lo que quedaba de su dignidad luego de tal humillación. Balamcito solo caminaba tras ellos.

Entraron, subieron escaleras y llegaron a la sala con los equipos de grabación e instrumentos, Richard empujó a Tobias a un sofá para obligarlo a sentarse, mientras que el infante se quitó sus canceladores y fue directo hacia una de las guitarras acústicas para ponerse a practicar lo que su tío Paul le enseñó en lo que ños adultos continuaban con su discusión.


—¡Richard por favor! ¿¡Por qué estás tan empeñado conmigo!? ¡Seguro hay artistas más grandes que aceptarán!
—Porque cuando se engancha con algo no lo suelta, como cuando papá Till grabó el video de Mutter solo, en esa época hasta lo encerró en un baño para que se calmara porque quería sacar a papá de la banda y nadie lo apoyó. 
—¡Él sabía lo importante que era para mí! ¿¡Ok!?
—Pero ya te explicó sus razo-...
—Mejor continúa tus lecciones, Balam, ¿Sí? Quizás en poco te vuelvas mi nuevo guitarrista.
—No gracias.
—¿Por? ¿No quieres tocar en tu banda favorita? Es el sueño de todo fan.
—No soy TAN fan de Emigrate, sí me gustan tus canciones, tío Reesh, pero también tú eres muy terco y me regalas cada cosa que sacas sin preguntarme si quiero.
—¿Tienes que ser tan directo, Balam?
—Ya, ya, ya —Interrumpió el sueco, no estaban llegando a ningún lado— Ya me tienes aquí, muéstrame la canción, a ver, acabemos este lío...

 

El alemán fue a encender su computadora y a sacar una libreta, enseñándole la letra y el primer demo de la canción, que llevaba por nombre "I'm not Afraid". Forge se tomó su tiempo, repasaba cada línea, escuchó la pista múltiples veces porque quería revisar cada instrumento por separado y en conjunto, con una cara de concentración implacable, ya maquinando algunas ideas en su cabeza.

 

—Siento que... Que tiene potencial, ¿Sabes? —Admitió finalmente— Aunque... Hay cosas que no me terminan de convencer.
—Lo normal, es apenas una primera prueba, falta bastante por pulir.
—¿Tú estás completamente a cargo o será que yo también puedo hacer mis aportes?
—¡Sin duda! ¡Haré todos los cambios que tú digas!
—De ser ese el caso... —Lo pensó unos cinco segundos y asintió— Estoy dentro.
—¡SÍ! ¡Sí! ¡Sabía que ibas a entrar en razón! Eres inteligente después de todo —Le dio unas palmadas en el hombro, Tobias no estaba seguro de si eso era un halago— No te vas a arrepentir, nos quedará increíble.
—Solo te pido algo... Acredítame como Cardinal Copia, ¿Sí?
—¿Nuevo personaje?
—Considéralo una "primicia de fuente fidedigna".
—Claro que sí, Forge, claro que sí...

 

Se pusieron manos a la obra, el niño solo rodó los ojos porque esa escena le pareció tan ridícula... Pero bueno, ni cómo hacerle.

2018 llegó, y la nueva era de Ghost, pese a su inicio rodeado de polémica por la serie de cambios derivados de la lucha legal de sus viejos integrantes, tuvo un pequeño momento de resplandor al revelarse que por primera vez en la historia de la banda su protagonista se unió en voz a otro, y qué mejor que Richard Kruspe en su álbum "A Million Degrees". No es exageración decir que aquello era un sueño hecho realidad para cualquiera... Más o menos.