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¡YO TE AMO POR LOS SIGLOS DE LOS HUESOS!

Notes:

Buenoo! Este es el limpio del piloto de mi primer fanfic, que públique hace ya unos meses, ojala lo disfruten, espero haber logrado plasmar el carácter de los personajes. Cualquier error o cosilla por ahí que no quede clara, me lo comentan por favor!

Recién ando empezando en todo esto de la escritura pero quisiera ir mejorando poco a poco, es de las primeras cosas que público aquí en linea, bueno ya me dejo de redundancias, disfruten su lectura!

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Visita inesperada

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Es un día de verano; caluroso como de costumbre, y en la finca de las mariposas a la señorita Kochou le está empezando a pasar factura todas esas duras jornadas de trabajo. 


-Sumi, hazme el favor de buscar a Aoi, dile que necesitamos encargar más suministros, que venga de inmediato.

-Como desee Shinobu-sama!


Recientemente un grupo de cazadores de rango Kanoto llegaron desgastados, agotados y visiblemente maltratados. Aunque para Kochou esto es algo rutinario que no debería por que afectarle, ese sentimiento no hace más que solo propagarse; por sus venas y sangre corre un ferviente deseo de aniquilar a esos viles recipientes que se mueven por un mero instinto primitivo, la crueldad que enfrenta cada persona que pone sus servicios en pos de contrarrestar y aniquilar a los demonios se ve opacada por las atrocidades que realizan en masa con tanta facilidad, son seres carentes de reparo alguno en sus acciones. 

Que frustrante no solo tener que ver cada informe de bajas, sino que palpar el sufrimiento de cada paciente que llega, el único alivio que reside en ella es el apoyo que logra brindar a aquellos cazadores en apuros que no hacen más que sollozar e implorar por una muerte silenciosa. Ese es el trabajo al que se somete Shinobu Kochou.

El paso agitado resuena entre los pasillos de la posta médica, Aoi una chica pelinegra de coletas adornadas con lindas mariposas abrió de forma cortante la puerta que distanciaba los pensamientos de Kochou de la realidad.

 

-Ah, justo antes había avisado a Sum-
-SHINOBU! ¡El pilar del agua ha venido y presenta malestares inusuales!

 

Recomponiéndose rápidamente de la interrupción espeto. -¿Dónde se encuentra? Aoi la guío hasta la sala donde reposa el Hashira del agua mientras le reportaba de su informe médico.
-Comprendo bien Aoi, puedes retirarte… Asegúrate de encargar los suministros a los Kakushis. -Sí, no se preocupe.. Cerró la puerta con cuidado dejando solos a ambos Hashiras.

 


 

-Dime Tomioka-san, ¿cómo te encuentras ahora? ¿La medicina ha supuesto algún cambio significativo en tu sistema? 

-..Creo que me puedo parar sin mayor dificultad pero por el resto sigo con dificultad para mantener la respiración total. 

 -Puede deberse a algún cambio por sangre demoníaca, me sorprende que no pudieras evitarlo ¿notaste algo curioso a tu alrededor o una pista del porqué te ha afectado tanto?

-Supongo que su táctica era orillarnos a bajar la guardia y poder atacar desde un punto ciego, pero no creo recordar que utilizara alguna técnica demoniaca que se manifieste de forma física. Es un problema que aun al haber acabado con el demonio, haya dejado secuelas en mi cuerpo.

-Sí, es algo molesto pero creo que ha sido mucho escándalo el que hizo Aoi por algo así, he de suponer que se sorprendió por ver a un Hashira venir hasta la finca. Más aún siendo tú.

-¿Que insinúas Kochou?

-Solo que dejas la vara muy baja a pesar de tu nivel envidiable, el hecho de que te vea vulnerable una usuaria del agua supone un gran temor por el poder de los demonios, que no hace más que incrementar cada año. Desalentador si me lo preguntas.

-No pretendía nada de eso.

-Es por eso que todos te odian Tomioka. replico con un tono cantado.

-A mi nadie me odia Kochou.

-Claro~ pero, ¿si quiera alguien te ha venido a visitar? ¿O es que- 

-TOMIOKA-SAN! 


Aquel pelirrojo con esos ojos abiertos como platos ingreso sin importarle los regaños del Kakushi que lo seguía por detrás, tan efusivo y lleno de júbilo; desconcertaba a cualquiera una personalidad tan alegre y determinada, Tanjiro Kamado un joven de corazón cálido entra a la escena.
Giyuu anonadado por la repentina aparición del pelirrojo se encontró mirándolo mientras él no paraba de acribillarlo con sus interrogantes y alivios. ¿Cómo se encuentra? ¡No lo veo desde esa reunión con los pilares! ¿Alguna misión interesante? ¡¿Ha encontrado otra luna menguante?! En la cabeza de Giyuu todavía quedaba el recuerdo y ese resentimiento egoísta por haber perdido a su sucesor gracias al difunto pilar de la llama, ahora que venga sin reparos a verlo se sentía, ajeno. Por mero orgullo decidió guardarse las palabras. 

-Tanjiro, Tomioka-san no se encuentra muy bien ahora mismo. Levantando el dedo en señal de explicación, como el de una madre que corrige a su niño, señaló. -Lo mejor será que dejemos que guarde reposo hasta que tenga energías. Dijo con una sonrisa tranquilizadora. Tanjiro algo decepcionado comprendió el estado de Giyuu. -¡Entiendo! ¡Ojalá se recupere pronto Giyuu-san! Convalidando así su breve encuentro. 


Giyuu evitando la mirada penetrante de Shinobu que lo había sacado de aquella presunta charla incómoda, se resignó a responder las dudas que Shinobu sacó de ese breve encuentro. 


-Hasta Fugu hubiera hablado más que el deprimente suplicio que significo tu silencio. 

-¿No hasta hace poco habías defendido con tu vida a Kamado?

-A comparación tuya Kochou, actualmente carezco de un sucesor debido a que Kamado dimitió de las técnicas de mi respiración. 

-¿Resentido?

-Ya te dije suficiente. Me limitaré a responder aquellas consultas que referencien a mi salud.

-A ti se te da fatal lo de la comunicación Giyuu. 


Kochou se levantó mirando a Giyuu con escrutinio mientras se limitaba a esbozar una sonrisa conformista. Al menos hoy obtuvo una respuesta concisa en contraste de los ambiguos monosílabos que acostumbrada escuchar. -Has llegado en un horario ajustado, pero veré que puedo hacer por tu caso. Descansa Tomioka-san.

 


 

La puerta corrediza cedió ante el empuje deliberado de Kochou que se abría paso a su oficina de trabajo.

La habitación de la Hashira del insecto se tiñó de esa cálida luz del atardecer que esclareció los miles de documentos desparramados sobre su escritorio hacía un buen tiempo que no se tomaba las molestias de arreglar sus berrinches. 
Papeles que investigaban cualquier indicio de aquel demonio, él único que provocaría que sus mejillas se coloraran por la rabia e impotencia que le generaba. Ver esos papeles en blanco, solo le traía desánimos a la pequeña pilar; la hacía sentirse tan inútil, ¿por qué? ¿¡Por qué no puedo dar con aquel imbécil que mancillo el cuerpo de mi adorada hermana!? Resonaba en su cabeza. 
Aunque se seguía diciendo. -Pero que infantil me he puesto. 
Ladeo la cabeza viendo las hojas tiradas y arrugadas; algunas incluso rotas y quemadas. -Aquellos que se dejan llevar por sus sentimientos no deberían de por qué llevar este título de Hashira, compórtate Kochou. Se replico a sí misma en un flácido intento de ignorar sus inmensas ganas de sollozar, mientras recogía los papeles y reacomodaba el lugar, sí que es una fibra sensible el recordar aquellos días de duelo, que en su momento parecían interminables. Ahora ha tomado el puesto de su hermana pero realmente… -¿Merezco esto? De tener a mi hermana aquí, yo podría… 

 

Un profundo silencio la consumió y se limitó a acabar de ordenar y comenzar a preparar medicinas sin descanso alguno hasta que su cuerpo no diera para más.

 


 

Las chicas continuan atendiendo a los recién llegados de la finca, pero se está haciendo agotador, más aún teniendo que ayudar a los que se encuentran en rehabilitación. El apoyo de los Kakushis y en especial Shinobu es tranquilizador, en este momento, es en definitiva crucial. Por eso mismo la pelinegra de pequeña figura se dirige a cuidar del paciente con mayor estatus dentro de la finca, Tomioka Giyuu. 

 

-Nee- nee, Tomioka-san~  ¿Me escuchas?

-Debes de tomar estás medicinas; mañana, tarde y noche. 

-..¿Cuándo podré volver a entrenar?

-Solo tu constancia lo dirá! 

.

..

-Una semana aproximadamente.

-Bien. 

-Algo de platica ayuda con una recuperación pronta, ¿sabias?

-El descanso también es imprescindible, ¿no?

-¿Quién está a cargo de quién?

-Yo. Déjame trabajar sin oponer resistencia.

 

Shinobu comenzó examinando a Giyuu mientras intercalaba con algunas preguntas diagnósticas, ¿sientes alguna molestia? ¿puedes hacer aquello sin problema? ¿tomaste algo en especial? … Sí. No. Nada que recuerde.  

-Ahora di AAAH..  Abrió la boca sin pronunciar ningún sonido.

-..Parece que tu garganta está algo inflamada. Y fría. 

-¿Lo importante?

-Es un patrón constante, tanto en ti como en el escruadrón Kanoto. Aumentare la cantidad de glicinia en tus brebajes, normalmente funciona de manera efectiva ante las post-tecnicas demoníacas. En todo caso. Aunque mi teoría sea incorrecta, a diferencia de ellos, aguantarías con mayor facilidad los efectos secundarios.

-¿En qué momento me convertí en parte de tus experimentos?

Se levanto gracilmente, sin deterse a mantener contecto visual. Ladeando su cabeza, de forma juguetona..

-Guarda reposo, Tomioka-san~

 

Sin otro replique se retiró de la sala dejando a Giyuu consternado, en su oficina se encontraba trabajando con apuro, anotando rápidamente en su libreta las recetas para el escuadrón Kanoto y Tomioka Giyuu, todo listo para que las chicas pudieran atenderlos correctamente, ¿por qué no la pilar?
Pues le había llegado una nueva misión, una urgente.

 


 

El fiel emplumado compañero de Kochou, En. Dirigía el camino mientras explicaba los detalles de la misión; el terreno del victimario, el perfil de su comida..
Shinobu atendia a cada detalle, tomando notas mentales...Entonces, mujeres jóvenes e infantes. Quisiera haberlo controlado pero se mordió el labio de la cólera. 

 

¡CRAA! CRAA! EL ÚLTIMO PELOTÓN QUE ENVIÓ LA COFRADÍA NO DIO EL ANCHO! ¡SE REPORTAN DOLORES IDIOPÁTICOS! ¡CRAA!

 

Podrían ser relevantes de ser inducidos por el demonio en cuestión. Anotando brevemente en su libreta.

Shinobu continuó por el sendero lleno de vegetación, oportuno para quien la acecha. 

-¡CRAA!

¡Carajo! Kochou había perdido el equilibrio, y sin tiempo para reaccionar la risa tajante del demonio invadió sus oídos.
Estaba a pocos metros de degollarla, como si se tratara de una guillotina, yendo a por el finito cuello de Kochou. 

Conteniendo al demonio con el mune, declara con una sonrisilla, 

 

-Danza de Libélula. 

 

 Empuñando su katana cargada de una leve dosis, crucifica al demonio contra el árbol más cercano, con sus estocadas tratándose de un martillo que anclaba su cuerpo tal clavo insignificante. Esa criatura inhumana que devoraba los sesos y restos en el estado deplorable de putrefacción; encontró su sangre cálida de nuevo, esperando su destino fatal el cuál ya había dejado atrás. Se sintió víctima, agarrándose a sus partes sueltas por el piso, confirmó que aquella cazadora no cumplió con su amenaza, no le había decapitado. ¿¡Quién demonios es está sádica!? ¿Espera torturarme hasta el amanecer?

OYE, POR QU- 

El veneno por fin había calado.

Shinobu sin detenerse a contemplar su muerte dio por terminado el encuentro.

Al amanecer solo se encontraba un olor acre y nauseabundo, sus gritos quebradizos se ahogaron al su boca calcinar.

 


 

Sin embargo, a pesar de salir victoriosa una técnica de sangre demoníaca resultó efecto en Kochou, y a diferencia de los dolores idiopáticos que presentó el pelotón anteriormente resaltado por, En. Tanto él como Kochou habían olvidado el sendero por donde vinieron..  
Para su suerte el cuerpo médico se encontraba cerca de la zona, ayudandoles a regresar. 

Llegando a la finca mariposa. 

-Me siento apenada, es intolerable que se me pasen este tipo de detalles. Permítanme ofrecerles un tsukudani, por su apoyo.

-No hay de qué Señorita, para ello nos enlistamos, de hecho! Nos complacería echarle una mano con la rehabilitación de los jóvenes de rango Kanoto.

-¿Hmmp? No me informaron d- 

 

Aoi interrumpió bruscamente.

 

-¡SÍ! ¡Las chicas y yo apreciaremos mucho su apoyo! A lo que se dispusieron a entrar.

-No me informaste de la llegada del escuadrón. Murmuró Kochou, mientras le sonreía con cortesía a los kakushis.

Cuando se retiraron, Aoi protestó.

-Pero si usted hasta modificó los recetarios y monitoreo al pilar del agua!

-¿Tomioka-san se encuentra aquí?

-¿Me buscas Kochou?

Como si de un búho se tratara miró con asombro y preocupación a Giyuu y se regresó rápidamente a Aoi.

-¿Algo más que se supone que debería de enterarme..?

-¡SHINOBU! Aoi extendio sus brazos hacia Shinobu, usando su cuerpo de contrapeso.

Finalizando su pregunta las palabras de Kochou se ahogaron y sus piernas habían colapsado, lo siguiente que supo es que el cuerpo le pesaba y tenía sábanas encima suya. Se quedó analizando el lugar consternada, ¿estaba soñando? ¿El demonio anterior en realidad la había herido en verdad?
Hmph, un murmullo.

 

-Hasta que despiertas, casi le das un infarto a Aoi. 

-He estado soñando? Mierda, hasta respirar es un apretujón para mi cráneo...Tomioka, hazme un favor y cuéntame que he hecho.

Tomioka le explicó que colapsó luego de recibir a los Kakushis y Aoi los ha estado atendiendo a ambos.

-¿Y se supone que sabía de ti y los cazadores recién llegados?

-Sí.

-¿Surtió algún efecto las nuevas medicinas que supuestamente les administre?

-Ninguno secundario, te recuerdo que fui tu conejillo de indias..

Shinobu se limita a mirarlo con una expresión tranquila, sin la característica sonrisa cortés que desborda día con día. Tomando una de sus libretas de diagnóstico, observó anotaciones que de nuevo, no recordaba haber tomado. "En comento que los últimos cazadores que enviaron a la zona de esta misión, terminaron con dolores idiopáticos."
Creo comprender ahora, que alivio el haberlo anotado

 

-¡Shinobu! ¡Cuanto me alegra que hayas despertado! Aoi corrió hasta la camilla como si de un familiar en coma se tratara.

-No hay de que alarmarse Aoi, ahora que Tomioka me ha aclarado mejor el panorama tengo una conjetura sobre el porqué de mi dolencia.

-También me lo temía, ha sido por tu última misión, ¿verdad? 

-Al parecer, sí, ¿podrías traerme el historial clínico del pelotón anterior a mi que frecuento la zona, Aoi?

 

Mientras tanto Giyuu miraba la escena tratando de entender qué cabos había atado Kochou, hasta donde había visto y oído, solamente agarró una libreta y habló con él. Estoy literalmente a tu costado, ¿de qué te has percatado, Kochou?

 

La tarde terminó en noche, y Shinobu había estado revisando historial por historial, acompañada del silencio de su compañero. 

-¡Pues al parecer estaba en lo correcto! Dijo girándose hacía Giyuu como si él hubiera entendido la situación.

-…

-Verás! En mi última misión el demonio estratégicamente plago en mi piel la toxina de su sangre demoníaca, -por su puesto no que no le admitiría a su compañero que la atacó desprevenida- la cúal provocó una leve amnesia, en mi caso.

-¿En tú caso?

-Sí, el anterior escuadrón enviado a aniquilarlo, terminó apenas con cortes superficiales, de no haber sido por el retiro matutino del demonio. Supongo que a Oyakata-sama le hubiera sentado mal otro grupo de jovenes tumbas. Pero! Se había informado un dolor intenso, y ningún corte superficial ameritaba ese escándalo! No pudo haber sido una treta para excusarse, y el informe recibido por los kakushis, lo catalogo como dolocias idiopáticas.

-…Me he perdido.

-Osea que se desconoce la causa del dolor pero persiste en el paciente, aunque yo sugiero que fue un dolor psicógeno. Ya que los mismos cazadores que fueron enviados, antes habían pasado por una larga rehabilitación, probablemente al haber estado en mayor contacto con esa técnica demoníaca hayan olvidado todo ese proceso y recordarán el intenso dolor de su anterior batalla.

 

-..Claro, comprendo.

-En conclusión Tomioka-san?

-Las técnicas demoníacas cada vez se vuelven más enredosas..

 

 

-...Por eso todos te odian Tomioka.

Notes:

TOMEN!

Mune; dorso de la espada
En; el cuervo de Shinobu
Dolores idiopáticos; dolor cuya causa es desconocida, incluso tras evaluación médica. No se encuentra una lesión, enfermedad o explicación clara.
Dolores psicogenos; dolor que está relacionado principalmente con factores psicológicos (como estrés, ansiedad o conflictos emocionales), sin una causa física suficiente que lo explique.

(Datazo, puede que juegue un poco con el tema de que Aoi es una ex-cazadora, tiene la vaina del agua pero no ejerce ns, tal vez?)
Si hay algún tecnicismo, nombre que no se entiende y parte de la data muy quisquillosa de fans, vaya como esto de Aoi. Tengan por seguro que lo podré aquí como leyenda.

Notes:

Tengo otro fic de dos caps, si no quieren frustrarse y leer capitulos semi-episodicos estilo slice of life, pero sin una trama muy densa, vayanse por ahí. He utilizado el mismo piloto para ambos fics, pero como soy masoquista hare mitosis y a partir del siguiente cap la historia se diversificara. Ns si me he dado a entender..

Eta' vaina- Angst, sufrimiento, muerte, más lineal y densa
La otra vaina- Bonita, cursi -> encuentros breves y su interacción
Ambos con mismo piloto