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Lo primero que recibió quackity al iniciar sesión en el servidor, fueron acusaciones de algo que no tenía ni idea de lo que había sucedido. Una noche antes había compartido una charla casual llena de risas entre Molly, Roier, Missa y Maxo, después se había ido a casa para poder descansar sin saber que al siguiente día tendría a Tubbo acusándolo de algo que no había hecho.
“Has reforzado todos los bloques a nombre de Luzu pero has dejado uno a nombre tuyo.” la acusación de este tenía mucha lógica, ¡pero él no lo había hecho!
Días antes los polacos le habían dejado conducir el tren, lo acompañaron y le hicieron sentir querido. Ellos mismos lo habían recibido en su cueva, le dejaban el acceso libre, lo buscaban y hacían parte de su vida. ¿por qué habría de robar el tren? ¡Ni siquiera gastaría el tiempo en mal gastar varias horas de sueño en encargarse de esconder un tren en el aire. ¿De verdad creían que tenía tanta creatividad para hacerlo?
Gracias a los cielos, los polacos dudaban demasiado de las acusaciones de tubbo, pues antes habían llenado las tierras del régimen a nombre de Ewroon, y ahora había otras personas culpadas como si él problema del tren ahora fuese problema de todo el server.
Pero para su mala suerte, Multi lo había alejado de las discusiones.
“Polski cave”.
¿Por qué para su mala suerte? Bueno, había seguido en silencio al científico mientras mascullaba entre dientes quejándose de todo lo sucedido, se dió cuenta que cruzaban el reactor y no entendía muy bien cuál era la dirección de todo. Solamente las puertas de su “experimento” se abrieron y Multi se había hecho a un lado para dejarlo pasar primero, algo que hizo, y algo de lo que se arrepintió cuado escuchó que estás se cerraban detrás suyo sin que el contrario hubiese entrado consigo.
— ¿Multi? — lo llamó en voz alta, mirando en dirección a las puertas esperando que este se uniese, pero conforme cada segundo pasaba, el otro no entraba a hacerle compañía.— ¿Qué haces? ¡Ábreme!
Dió un par de golpes contra la pared antes de desviar la mirada hacia lo alto del lugar, aquella zona que le traía bastantes recuerdos de la isla anterior y que estaba a la vista. Ahí pudo verlo entrar, mirarlo de reojo y tomando una silla para arrastrarla con él hasta lo más cercano del vidrio templado, como si de esa forma le hiciera compañía también.
Y Multi sabía que eso había hecho molestar más a Quackity por la forma en que lo estaba mirando en silencio, con el celo fruncido, casi apretando sus labios mientras trataba de comprender todo.
— ¿¡Me puedes sacar!? ¡Yo no hice nada.— gritó con todas sus fuerzas, como si de esa forma pudiera romper el vidrio.— ¡Estoy seguro que fue Aldo! ¡Tú bien sabes qué él me hizo eso antes con Jschlatt!
Ante aquel nombre mencionado, Multi hizo una leve mueca antes de ponerse de pie para acercarse al escritorio y así apretar el botón de la bocina antes de volver a tomar asiento.
Mirando hacia abajo, quackity mirando hacia arriba.
— No tienes que gritar, puedo escucharte y puedes escucharme. — dijo en un tono tranquilo y casi desinteresado mientras cruzaba sus brazos.
— ¡Sácame de aquí! — Quackity exigió.
— Lo hago para protegerte...
— ¿De qué mierda me vas a estar protegiendo? ¡No soy un niño! — Multi lo observó con más detalle solo para verlo casi dando vueltas en aquella aldea improvisada por si mismo, ya no tenía mucha secretos que ocultarle así que este era el lugar más seguro, más cuando vió que intentó usar una piedra de teletransportación para irse pero no había funcionado.
Tal cual como había configurado todo el lugar.
Quackity gritó, casi tenía los ojos rojos por el llanto, estaba entrando en pánico por alguna razón.
— Estoy seguro que este tema del tren va a continuar, si estás conmigo, si nosotros sabemos que estás aquí y te vuelven a inculpar, entonces se podrá....
— ¿Dudas de mi inocencia? ¿Crees que yo he sido capaz de hacer algo contra ustedes.— Quackity dijo en un tono lleno de sarcasmo casi haciéndole sentir mal por como lo había dicho.— ¡A nadie le he dicho de esto! ¡Nadie sabe sobre este lugar, sobre qué quieres sacar el ADN de los demás! ¿Y ese poster en esa iglesia, eh? No era por April Fools que me dijiste sobre que querías ser el dios de todos, ¿verdad? ¡A nadie le he dicho!
Multi soltó un suspiro pesado antes de ponerse de pie, y salir de aquella oficina dejando a Quackity maldiciendo. Lo que este no esperaba es que las puerta del sitio se abrieran, y de esa forma, Multi había entrado. Desaprovechó esos segundos para salir corriendo quizás, solamente lo miró, este se había acercado hasta quedar a unos pocos metros de distancia entre ambos.
De un momento a otro solamente había silencio entre ambos, Quackity había dejado de gritar y Multi no le quitaba la mirada de encima.
Muchas veces este lo miraba de aquella forma y no tenía mucho por decir, más que portarse como un tonto y esperar hasta entonces que el contrario le brindara toda su atención.
Quackity iba a romper ese silencio para poder hablar, pero Multi se había adelantado al empezar a caminar alrededor suyo en silencio. Lo estaba analizando, miraba de arriba a abajo hasta que su mirada azulada se había desviado hacia aquella iglesia antes mencionada dónde había un poster colgado dentro de ella. Pensaba que el chico no lo había visto bien, que había evitado que se diera cuenta, pero no fue así. Sin embargo, algo que le causaba alivio es que a pesar de que Quackity vió eso y llegó a sus propias conclusiones: lo seguía buscando, se mantenía siguiéndolo, y lo más importante, no le había dicho nada a nadie.
Sabía que podía confiar en él, sabía que estaba conectando completamente cuando esté le sugirió no dar a conocer la cura de la radiación si la llegaba a encontrar.
— Multi, ¿aún quieres mi ADN? — aquella pregunta hicieron que le volviera a poner atención, sonriendo de lado y asintiendo sin decir palabra alguna.
Pensar en Quackity dándole todo, poniendo toda su fé en él, adorandolo solo a él, era algo que le causaba mucha emoción.
— ¿Lo has pensado?
— Multi... — Quackity acortó aquella distancia entre ambos para poder poner sus manos sobre sus hombros y así agitarlo un poco de lo que podía.— si tú quieres que yo te vea como a mi de Dios, no es necesario que me sometas a experimentos de ADN para que te trate como tal. Puedo adorarte, puedo amarte, puedo hacer todo por ti con mi propia voluntad y no en contra. Me uniré a tu causa, te ayudaré a crear una secta solamente para ti donde todos te alaben como el único Dios...
Las palabras de Quackity se vieron interrumpidas cuando Multi había alzado sus manos para sostenerlo de las mejillas, el agarre había sido fuerte y firme, pero contrario a sus acciones físicas, la mirada que le estaba dando estaba llena de asombro y admiración, había una mezcla de emoción destellando en sus pupilas, lo miraba constantemente sin parpadear, como si de verdad hubiese encontrado un tesoro muy preciado.
Un tesoro que ahora no quería soltar. El agarra en sus mejillas se fue aligerando para empezar a acariciar con sus pulgares sobre los pómulos.
¿Cómo este chico iba a ser capaz de traicionarlo?
Notó que lo estaba poniendo nervioso por la forma en que trataba de alejarse de manera discreta pero no se lo había permitido, sus ojos no eran capaces de mantenerse fijos durante tanto tiempo que terminaba desviando la mirada hasta mirar cualquier punto en particular, incluso sus labios entreabiertos dejando salir una suave respiración agitada provocaron una destello de frenesí dentro de Multi, no podía creer que era capaz de provocar ese nivel de nerviosismo en él.
— No debí haberte traído a este lugar...— Multi mencionó, bajando una de sus manos pero no para soltarlo, está había bajado por el costado del más bajo hasta asegurarse de tomarle por la cintura con firmeza y asegurar la cercanía entre ambos.— pero es el único lugar seguro donde te puedo mantener lejos de todos ellos... ¿puedes soportar un día aquí?
— ¿Qué se supone que voy a hacer un día acá encerrado? ¡Quiero salir, tengo cosas que hacer!
— Te haré compañía, me quedaré contigo... — murmuró Multi, Quackity parpadeó un par de veces sin saber con que palabras atacar ahora.— solo será un día, la radiación no te hará mucho daño, eso espero.
Tanta cercanía, ambos están hablando tan cerca como si de verdad no estuvieran a escasos centímetros el uno del otro. Pero pareciera que a ninguno de los dos les importaba.
— Realmente soy inocente, la única persona que anda haciendo bromas e inculpando a los demás, es Aldo. Creeme...
— Te creo. — susurró, sintiéndose ligeramente tenso, pensando si debía sucumbir a sus pensamientos o simplemente alejarse un momento para ser consciente de la realidad.— pero te tengo aquí por tu propio bien y los demas sepan que no eres tú.
— Para la próxima vez que me quieras tener solo para ti, construye un lugar más acogedor y menos terrorífico... — quackity susurró, una mezcla de emoción se había marcado en las facciones de Multi al tener esa aprobación de poder “raptarlo” para si mismo.
— ¿Por qué? ¿Acaso no es acogedor aquí?
Quackity miró un poco hacia sus lados con cierto temor antes de suspirar y negar, entonces Multi accedió a ese pensamiento. Si, haría un espacio solo para Quackity a futuro.
— Por nada en especial...
Silencio, normalmente cuando estaban juntos o con otras personas bromeaban y reían todo el tiempo, no se habían dado ese “lujo” de estar tan cerca del uno al otro. Era la primera vez que estaban en un silencio con alta tensión entre ambos, quackity no reía como de costumbre, pero Multi si lo miraba fijamente como siempre lo había hecho desde que se habían hablado por primera vez.
¿En qué momento comenzó a sentirse tan atraído s Quackity? No lo sabía, quizás cuando le dió aquella foto de ellos dos juntos y después saber que no estaba más en el lugar que la había puesto, saber que había llevado a otro hombre, saber que esos dos tuvieron un pasado, saber que quackity lo seguía buscando, eso hizo que él. Semblante de Multi cambiara de inmediato, fue algo que no pasó desapercibido por Quackity. Quien le sostuvo de los brazos para impedir que se alejase cuando notó esas intenciones.
— ¿Por qué te quieres alejar cuando hemos pasado gran rato así? — cuestionó Quackity, había un ligero brillos de duda en sus ojos y una inocencia fingida que impresionó al más alto.
Multi soltó un gran suspiro, cerrando sus ojos por unos momentos.
— Porque te voy a comer la boca a besos si sigues tan cerca de mi. ¿Está claro? — abrió sus ojos para poder verle, pero solo pudo ver la cercanía de Quackity hacia su persona.
¿Qué mierda estaba haciendo? Se supone que era el momento exacto para que Quackity lo soltase y se fuese a esconder, pero no, había reído y estaba acortando esa distancia entre ambos que le hizo gruñir levemente y después fuese él mismo quien terminó aquel juego de un beso que jamás llegaba.
Sus labios se encontraron, primeramente de manera dudosa dónde ambos no sabían cómo iba a ser la reacción del contrario, pero cuando notaron que estaba yendo en la misma dirección, Multi volvió a tomarle de las mejillas con ambas manos para poder ejercer más presión contra su suave y húmeda boca, impidiéndole cualquier movimiento de alejarse o arrepentirse, era demasiado tarde para dar varios pasos atrás. El sabor del pelinegro era tan adictivo, una mezcla de dulce combinado de café recién tomado, una torpeza por parte del contrario quien parecía ser perfecto en coquetear a todo el mundo pero inexperto en besar a alguien, un virgen cualquiera que presumía tener una vida amorosa llena de éxito.
Multi le hizo abrir ligeramente los labios para ingresar con su lengua, quackity apenas y podía responderle de la misma forma por la sorpresa de la intensidad que él beso estaba tomando.
Cuando estuvo seguro que el más bajo no se iba a alejar, volvió a tomarle de la cintura solo para acercarlo lo suficiente sin ser capaz de ser el mismo quien se alejase. Mientras sentía como Quackity trataba de respirar de forma agitada entre el beso, y la manera en que trataba de morderle los labios, Multi supo que estaba perdido por completo.
¿Quién iba a ser capaz de querer alejarlos a ambos? Si Quackity decidía crear caos estaría a su lado para apoyarlo, si alguien más se atrevía en mirarlo de una forma que solamente él debería de verlo, entonces tendría mas sujetos de prueba para extraer su ADN.
— Multi... multi... — Quackity rogó entre el beso, casi derritiéndose entre sus brazos y con una súplica que le hizo darse cuenta que era capaz de convertirse en un obsesionado de ahora en adelante.— por favor, por favor déjame respirar, maldita sea, Multi.
El mencionado tuvo que alejarse un poco de aquellos labios, repartiendo pequeños besos sobre estos y poniéndole atención por completo.
Quackity no era capaz de verle a los ojos después de lo sucedido,
— Mataré a cualquiera con quien te atrevas a coquetear de ahora en adelante, a cualquiera que te vea de la forma que te veo, mataré a quién te haga mal... — Multi puso la palma de su diestra sobre una de sus mejillas.— más te vale no traicionarme, Quackity. O te encerraré para siempre donde yo solo pueda verte... ¿Entendido?
Quackity asintió un poco confundido, pero lo hizo.
Justo en el momento en qué Multi deseaba volver a juntar sus labios, el sonido del altavoz hizo que ambos saltaran un poco del susto y alzarán la mirada hacia la oficina que estaba a la vista, ahí estaba Ewroon con una sonrisa amplia y una mirada de complicidad.
— No era necesario meter a quackity ahí adentro, multi... con que no saliera de la cueva. — el polaco dijo riendo, alzando los hombros.— pero está bien, supongo solo lo querias para ti...
— ¡Cabron, me encerraste aquí por nada! — quackity se removió frustrado entre sus brazos.
— ¡Y ya ví porque te quería solo para él ahí!
Ewroon no ayudaba con su risa, Multi soltó al más bajo para solamente después voltear su mirada hacía su amigo polaco.
Si, solamente había actuado por impulso. Pero no se arrepentía de nada.
Después de todo ya tenía a su primer fiel devoto sin necesidad de obligarlo.
