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El pasado no se olvida

Summary:

Una noche tranquila en el Sunny se rompe cuando una extraña criatura roba el sombrero de Luffy… y lo hace desaparecer frente a los ojos de Zoro.

Pero lo que encuentran al otro lado no es un enemigo.
Es el pasado.

Y esta vez… no están listos para enfrentarlo.

Notes:

ESPERO QUE LES GUSTEE, luffy angst porque sí, why not?

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

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La noche era tranquila.

Demasiado tranquila.

El Thousand Sunny avanzaba suave sobre el mar, con el sonido de las olas rompiendo contra el casco y el viento moviendo apenas las velas. La tripulación dormía, o al menos eso parecía.

Zoro no.

Estaba despierto, recostado contra la pared, con un ojo apenas entreabierto. Su haki de observación estaba activo, como siempre en esas noches donde el silencio se sentía… raro.

Y entonces lo sintió.

Algo.

Una presencia ligera. Rápida. Extraña.

No humana.

Zoro no se movió. Solo esperó.

 

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Dentro del cuarto del capitán, Luffy dormía profundamente, boca arriba, con una mano colgando fuera de la cama.

Su sombrero estaba a su lado.

O al menos lo estaba.

Una sombra se deslizó por la habitación sin hacer ruido. Ligera. Ágil. Casi invisible.

Se acercó a la cama.

Y con un movimiento rápido—

Tomó el sombrero.

Luffy frunció el ceño en sueños.

La sombra salió por la ventana, perdiéndose en la oscuridad.

Silencio.

Un segundo.

Dos.

Luffy abrió los ojos.

No fue brusco. Fue… automático. Como si algo dentro de él hubiera notado la ausencia antes que su mente.

Parpadeó.

Miró a su lado.

Vacío.

Se incorporó de golpe.

—…¿Eh?

Miró alrededor.

—Mi sombrero…

Se levantó sin pensar demasiado y salió del cuarto.

 

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Zoro ya estaba de pie.

Lo vio pasar.

No dijo nada.

Solo lo siguió.

En silencio.

 

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Luffy salió a cubierta.

El aire de la noche le pegó de golpe, pero no le importó.

Lo vio.

Ahí.

Sobre la baranda.

Un… pájaro.

Un pájaro negro, de ojos brillantes, sosteniendo su sombrero como si fuera lo más normal del mundo.

Luffy inclinó la cabeza.

—Eh… ese es mío.

El pájaro lo miró.

Y, sorprendentemente, se lo devolvió.

Así de fácil.

Luffy lo tomó, acomodándoselo en la cabeza con una sonrisa.

—Gracias—

No terminó la frase.

El pájaro desapareció.

No voló.

No se movió.

Simplemente—

Se deshizo en humo rosa.

Los ojos de Luffy se abrieron apenas.

—…¿Eh?

El aire se volvió pesado por un segundo.

Y entonces—

Luffy desapareció.

En el mismo humo rosa.

 

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—¡LUFFY! —gruñó Zoro, saliendo de su escondite.

El pájaro volvió a aparecer unos metros más allá, posado tranquilamente, como si nada hubiera pasado.

Zoro desenvainó.

—¿Qué hiciste?

El pájaro inclinó la cabeza… y rió.

No como un animal.

Como alguien.

—El pasado siempre cobra lo que se le debe.

Zoro atacó.

El corte atravesó el aire—

Pero no al pájaro.

Se desvaneció en humo rosa.

Silencio.

Zoro se quedó quieto.

El pecho le pesaba.

Algo estaba muy mal.

 

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En otro lugar…

Viento.

Caída.

Luffy no era consciente de nada.

Solo oscuridad… y después, golpe.

Su cuerpo impactó contra una cubierta de madera.

Inmóvil.

Silencio.

—…¿Quién es ese tipo? —murmuró una voz.

—¿Cayó del cielo? —dijo otra.

—¿Está muerto? —preguntó alguien más.

—…¿Por qué tiene MI sombrero? —dijo una voz, tensa.

Ese fue el sonido que lo trajo de vuelta.

Luffy abrió los ojos de golpe.

Se sentó de inmediato.

—Nami… tu pelo… —murmuró confundido—. Y Usopp… ¿qué…?

Se detuvo.

Respiración.

Mirada.

Y entonces—

Lo vio.

Ace.

De pie.

Vivo.

Real.

El mundo se rompió.

—…No —susurró.

Se puso de pie, retrocediendo.

—No, no, no… —la voz empezó a temblarle—. Esto no es real.

Su respiración se aceleró.

—Es un sueño —dijo—. Tiene que ser un sueño—

El pecho le dolía.

—No puede ser—

Entonces—

THUD.

Dos cuerpos cayeron del cielo detrás de él.

Zoro y Sanji.

—Tch… —gruñó Sanji, levantándose—. ¿Qué carajo fue eso?

Zoro ya estaba de pie.

—Luffy —dijo—. ¿Qué pasó?

Luffy no respondió.

Solo levantó una mano temblorosa.

Señalando.

—…Es él.

Zoro siguió la dirección.

Y se quedó quieto.

Sanji también.

Porque ahí estaba.

Ace.

Y no solo eso—

Había otro Zoro.

Otro Sanji.

Otro Luffy.

Más jóvenes.

Confundidos.

Mirándolos como si fueran extraños.

El silencio cayó pesado sobre la cubierta.

Nadie entendía nada.

Pero todos sabían una cosa.

Esto… no estaba bien.

 

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