Work Text:
Ya no recuerdo cuándo fue la última vez que fui al reino, ya sabes que recordar cosas nunca fue de mi estilo.
Pero recuerdo ese día como si hubiese sido ayer, bueno, o más bien como si hubiese sido antier, tú entiendes.
Tu cuerpo ya no dio más, tu corazón se detuvo lentamente y cerraste los ojos para no volver a abrirlos. A todos les pasa, y a los que no les ha pasado solo es cuestión de tiempo, incluso a mí me va a pasar. Aunque es más probable que me maten violentamente por destruir uno que otro reino, pero de seguro me voy a divertir en mi última pelea.
No como tú qué pasaste tus últimos días tranquilo porque te retiraste, aunque he de admirar que te hayas retirado mucho tiempo después del que se suponía que lo hicieras, y solo lo hiciste porque te destrozaron una pierna por completo en una misión; y aún así te tuvieron que convencer por semanas porque no querías dejar de hacer lo que amabas, no querías ser una carga.
Nunca lo fuiste, pesa más tu recuerdo que lo que tú hayas llegado a pesar. Aunque para mí nunca pesaste nada, era como cargar a un gato; un gato que fingía que no le gustaba pero se quejaba cuando lo bajaba.
Ya olvide que te quería decir, siempre me distraes del tema, uuuuh, ah cierto ya recordé.
Tú, tú eras el tema, has sido el único tema por tantos años que nunca conté, porque de seguro perdería la cuenta, mmmmh de hecho creo que si llevaba la cuenta los primeros años y luego lo deje, no es que no me importe, es solo que no quiero saber que cada año va a seguir igual, que cada año voy a seguir sin ti, el reino va a seguir creciendo, el mundo va a seguir girando, y tú vas a seguir debajo de la tierra; de seguro solo quedan tus huesos, ni idea cuantos años se tarden en desaparecer pero ya han pasado bastantes.
No sé ni porque estoy haciendo esto.
Solo quería recordarte un rato.
Realmente detenerme y tratar de recordarte un rato.
Recordar el sonido de tu risa.
Las armaduras que siempre usabas, y las que nunca querías usar porque no te gustaban.
La posición en la que dormías, las veces que roncabas, y cuando te lo decía por la mañana siempre te disculpabas como si fuera el peor crimen del mundo.
La receta que sabías hacer de memoria y presumías que quedaba deliciosa, toda la comida que hacías era deliciosa para mí, aún cuando quemabas las cosas por estar distraído hablando no me importaba; tal vez en el fondo quería aprovechar todas las veces que pudiera comer algo hecho por ti, siempre supe que un día dejarías de existir y aún así caí como idiota.
Las veces que peleábamos eran mis favoritas, pasaste de ser aplastado en segundos a ser capaz de seguirme el ritmo y derrotarme en varias ocasiones. Tuviste 7 victorias en las que use casi toda mi fuerza, las recuerdo porque me dejaste cicatrices, aunque la primera ya se está borrando. Por más que la quiera seguir teniendo no tiene sentido que yo la haga, solo es importante porque la hiciste tú con tu espada. Recuerdo que estuviste días festejando y presumiendole a cualquiera.
También amaba los momentos tranquilos contigo, a veces ni me daba cuenta de lo aburrido que era recostarse en el pasto a ver las estrellas, o quedarse en cama un rato más sin hacer nada. Pero contigo al lado me parecía lo más interesante del mundo.
Escuchar tu respiración, el latido de tu corazón, tus estornudos, y las veces que te ahogabas con tu saliva sin razón alguna.
Bajar la mirada del cielo para ver tus hermosos ojos azules y tu cabello dorado.
Toda mi pila de tesoros ahora son cosas hechas de oro y gemas azules, ni me di cuenta cuando paso, Cada que veo cualquier gema de color azul no puedo evitar robarla, me recuerda a tus ojos.
Ya sé que no te gustaba que robará y siempre ponías la misma cara molesta cuando te contaba que robe algo, pero a veces espero voltear y ver tu cara.
…
…
…
Ya no recuerdo tu cara
