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Un libro y una rosa marchita

Summary:

Taiga quiere regalarle su libro y una rosa a Shion, pero... Digamos que el propio Shion es el impedimento

Un poco muy corto

Notes:

Aclaración sobre ciertos términos.
Ko'ox: Sistema de transporte público utilizado en Campeche.
Novia del mar: Es una leyenda Campechana y un monumento ubicado en el malecón de la capital del estado.
Oxxo: Sé bien que es también fuera de México pero por si alguien no lo conoce. Oxxo es una cadena de tiendas de conveniencia nacida en México pero presente en varios países de latam.
YZA: Es una cadena de farmacias exclusiva de México.
Donjuán: Dudo que alguien que hable español desconozca el término, pero por la pequeña posibilidad que el lector no lo conozca, donjuán es un hombre que es conquistador y/o mujeriego.

Work Text:

POV: Taiga
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Mañana es 23 de Abril, el día internacional del libro, aparentemente a los lectores se les regala un libro y una rosa. Me es penoso admitir mis sentimientos hacia cierto idiota que tengo como compañero de habitación, ¿Qué NO se puede decir de Shion? Es un mujeriego, alcohólico, fumador y... Bueno, creo que entienden el punto.

Estoy seguro que Kaoru sabe que se regala algo mañana y no me quería decir, sé perfectamente que a él y a Kyoya, Shion no les parece una buena influencia para mí y que bajé mis calificaciones este último bimestre, pero... No me siento capaz de alejarme de él. Su sonrisa atrevida y coqueta logra cautivarme cada vez, incluso cuando sé que Shion no es para mí y que seguramente ni tan siquiera le gustan los hombres. Aunque no me gusta conformarme con algo tan simple e inexistente, quiero seguir estando con él, quiero estar a su lado aunque no sea a mí a quien está mirando.

×××

Después de clases no tengo mucho tiempo libre por eso de los clubs, así que avisé que faltaría y me dirigí a la recepción de los dormitorios. —Disculpe señorita, me gustaría pedir un permiso para salir. —la recepcionista me miró unos segundos y luego asintió. —Por supuesto, necesito su nombre completo, grado, grupo, fecha, hora y motivo. —sacó los papeles de permisos y tomó su pluma. —Ah... Taiga Nagiri del 1C, como fecha hoy de 4:00 a 5:30, por motivos personales, compraré un regalo de "cumpleaños". —la recepcionista terminó de escribir y después revisó los expedientes digitales, en esos expedientes está el registro de todo el historial estudiantil de los alumnos, desde calificaciones hasta el más mínimo reporte de mala conducta, solo a quien tenga la fortuna de tener el historial limpio puede salir sin un permiso firmado de sus padres, prácticamente menos del 10% de alumnos en dormitorios. Toda mi vida he tenido que esforzarme para tener 10 todos los años, así fue como logré la beca completa para estudiar aquí, así que no debo preocuparme por un permiso firmado. —Muy bien. Puedes venir a firmar cuando sea hora de salir. Por otro lado, debe saber que si no lo utiliza debe sacar otro y tiene como máximo quince minutos de tolerancia para volver, de no ser así, se le levantará reporte. —dijo, firmando mi permiso. —Si señorita, gracias.

Suspiré y me fui a la habitación por mi ropa para ducharme, aunque... ¿Realmente debería dárselo? Él es popular y tiene muchas mujeres, seguro que ellas también le darán algo, solo va a ser otro libro y otra rosa más del montón, y por lo menos a ellas las ve... Yo solo soy su amigo.

Ah... No importa, solo es un regalo amistoso.

×××

Me bajé del ko'ox cerca del oxxo de la novia del mar y a partir de ahí caminé.

Entré a la plaza y subí al segundo piso, es bueno que Dante quede tan cerca de las escaleras, así no camino tanto. Entré y saqué mi teléfono, antes de venir tomé fotos a los libros que tiene, primero pensé regalarle El resplandor de Stephen King pero... Digamos que vale la mitad de mi mesada. Así que me fuí a la sección de clásicos, este hombre tiene casi la mitad de los libros del estante, ¿Cuánto dinero ha gastado en esto?

Revisé los libros de Benedetti, parece que él tiene tres, podría gustarle otro. Revisé la foto y puah... Ya tiene los que hay aquí. Que difícil es comprar un libro, si no está caro ya lo tiene. Me dirigí al mostrador y le hablé al chico que atiende. —Disculpe, ¿Qué me recomendaría comprarle a alguien que ya tiene estos libros? Y de preferencia que no pase de 400 pesos. —le mostré la imagen, se quedó viendola bastante tiempo. —Podría gustarle este. —me ofreció un libro rosa, Lolita de Nabokov. Leí el reverso y uhm... Se oye un poco cuestionable. —¿Ya lo leyó? ¿Si está bueno? —dudé un poco. —Está bien gracias, lo llevo.

Me cobraron el libro y lo guardé en la mochila, de verdad que en esta época del año hace un calor infernal, así que bajé y me compré un agua de medio en el YZA del piso de abajo. Por lo menos el ko'ox tiene clima.


Al día siguiente

Temprano en la mañana fui a buscar a Kaoru a su salón, no vi a Masumi muy contento de eso, pero ¿quién soy yo para meterme en su relación? Si Masumi quiere ser un celoso de mierda, adelante. —Kaoru, ¿Me harías un favorcito? Porfa. —Kaoru me sonrió y arrimó su mochila para salir de su asiento. —Dime, ¿En qué te ayudo? —suspiré, esto no le va a gustar... Podría decirle que es para una amiga... No, no me va a creer, ni siquiera me llevo con más de cinco mujeres y no son cercanas a mí. —Quiero regalarle algo a alguien y bueno, quiero que sea una rosa. —Kaoru me miró un poco sorprendido y luego sacó de su bolsillo unas llaves ofreciéndomlas. —¿En serio? ¡Que bueno que vienes conmigo! Ahorita no puedo acompañarte porque tengo álgebra a primera hora, pero ve al jardín y toma la que quiera, pero con cuidado para que no te pinches. ¿O querías que te ayude a elegir? ¿Para quién es? —Esa sonrisa. Kaoru siempre ha sido muy amable conmigo, somos amigos de años, no quisiera mentirle —No es nadie muy importante. Gracias por ayudarme, te devuelvo las llaves cuando te vea.

×××

Faltaban unos minutos para que empezara la clase, esperé a Shion cerca del elevador ya que casi no usa las escaleras. Cuando lo vi cerca, estaba con una chica, agarrándola de la cintura, y con su tonta sonrisa engreída. Después de verlo pasar así empiezo a arrepentirme de pensar que esto era una buena idea, que tonto soy. Guardé la rosa y el libro en la mochila, me está empezando a doler el estómago.

Solo a un imbécil se le ocurre regalarle una rosa al mayor donjuán de la maldita escuela, y todavía pendejo no pensé en que seguro llegaría acompañado de alguna de sus tantas mujeres.

×××

Para cuando salimos de clases la rosa ya estaba prácticamente muerta, horrible para regalar. Decidí no ir directo a almorzar y me dirigí a nuestra habitación, dejé el libro y la rosa, escribí una pequeña nota y la dejé sobre la tapa «te dejaron esto en la mañana después de que te fuiste» quizás debería decirle la verdad, pero... Sería raro que un amigo le diera eso, pensará que me gusta, cosa que no es mentira, pero no quiero que lo sepa.

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