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Te protegeré

Summary:

Ult prometió que protegería a Roy, cueste lo que cueste.

Notes:

Es mi primera vez subiendo aquí así que mil disculpas si me confundí en algo, aún estoy aprendiendo a usar la interfaz.

Personalmente, me gusta mucho como quedó, así que espero que ustedes también lo hagan.

La parte en inglés saldrá después.

Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

Friede estaba muerto.

Roy se culpaba por ello, lo que lo llevó a buscar formas de hacerse más fuerte, no quería ni podía decepcionarlo, mucho menos con Capitán Pikachu a su cuidado. Sin embargo, el ratón eléctrico llevaba siempre consigo las gafas de aviador de quien fue alguna vez la figura paterna de Roy y cada vez que observaba su reflejo en los lentes agrietados, veía a un idiota débil que no pudo hacer nada para salvar a sus seres queridos, sentía asco de sí mismo. Y al no poder deshacerse de ellas, a pesar de sus pensamientos intrusivos de lanzarlas lo más lejos que podía para poder acabar con la tortura que lo consumía lentamente, tienen enorme valor para el capitán.

Aquella búsqueda de poder lo llevó a Kalos, específicamente, a ciudad Luminalia, en donde, interesado por unos gritos provenientes de una batalla, pasó por una esquina de la torre Prisma y chocó con un chico de baja estatura, cabello verde, actitud violenta y acompañado por un Sableye. Sin embargo, luego de una pequeña discusión, su interés se fijó nuevamente en la batalla cercana, haciéndose paso entre la multitud para conocer el fenómeno de la megaevolución, deslumbrado con la luz multicolor que desprendía la transformación, sus ojos brillaron de emoción por primera vez desde el accidente, concluyendo en que era lo que necesitaba para dejar de ser débil.

Una vez decidido que debía tener aquel poder, encontró, junto a Ult, el cual al parecer buscaba lo mismo, a un hombre extravagante llamado Mayonnaise, quien se ofreció a enseñarles acerca de la megaevolución. Les dio la ubicación de una extraña casa de estilo asiático escondida entre los callejones, ahí se encontraron con Explosión Amarilla, un Lucario shiny solitario que buscaba algún entrenador que lo pueda comprender. Ambos fueron derrotados con suma facilidad, siendo obligados a retirarse.

Gracias a Ult, Roy consiguió un lugar en el cual pasar la noche junto a Emma, una amable joven que había rescatado a Ult cuando era un pequeño niño muriendo de hambre y escarbaba entre la basura de los callejones.

En aquellas épocas, Ult no se sentía humano y estaba extremadamente solo, contaba la compañía de Sableye, pero su pobre mente infantil en desarrollo necesitaba urgentemente con quien socializar. Él se consideraba basura, un desecho de la sociedad que debía ser excluido, de no ser así ¿Por qué lo habían abandonado? ¿Por qué nadie se dignaba a siquiera tratarlo como un igual? ¿Por qué tenía que usar basura para calentarse en invierno mientras sentía que sus dedos se caían por el intenso frío? ¿Por qué, a pesar de sus gritos de agonía, nadie le dirigía la mirada?

Todo ello cambió un día, Emma le ofreció un paraguas mientras estaba acurrucado en un sillón mohoso y vistiendo un impermeable haraposo que apenas le quedaba en un intento para protegerse de la lluvia. Lo llevó a casa, regalándole un techo sobre el cual dormir y sábanas reales con las que cubrirse, le enseñó a leer y escribir, regalándole la oportunidad de poder comunicarse de otras formas, le brindó amor, regalándole lo que por tanto tiempo se le había negado, lo atesoró como si fuera parte de su familia tal y como alguien más hizo con ella en el pasado, regalándole la oportunidad de poder sentirse humano por primera vez en su vida.

A pesar de que Ult no sepa como dar a conocer sus sentimientos y que su hogar carecía de muchos recursos, era uno real a fin de cuentas, estando eternamente agradecido con ella por permitirle vivir como una persona normal.

Por su parte, Roy, al inicio no lo soportaba, era maleducado, agresivo y ruidoso incluso durmiendo, tenía que soportar sus ronquidos todas las noches, ya que tenían que dormir en la misma habitación. Sin embargo, una parte de él lo apreciaba, hacía mucho que no entrenaba con alguien más y su insistencia constante en superarlo le parecía graciosa. Le recordó su verdadera pasión por los combates, estaba tan enfocado en volverse más fuerte que había olvidado la alegría que le daba estar en el campo de batalla.

Luego de tres días de intenso entrenamiento, decidieron luchar contra Lucario nuevamente. Ult, sin embargo, se sentía frustrado al no alcanzar la megaevolución aún con todo lo necesario, la piedra activadora, un Pokemón que pueda megaevolucionar y su mega piedra correspondiente, pero no contaba con lo más importante, el vínculo con su compañero. Él no comprendía, pasaron años solo teniéndose el uno al otro, su vínculo debería ser perfecto. Pero él no podía ver que, en realidad, su confianza en Sableye flaqueaba, a pesar de que ambos querían lo mejor para el otro, Ult no se daba el tiempo para escuchar lo que pensaba, creyendo que él, al ser su entrenador, debía dar las órdenes siempre, frustrando al duende cada vez que quería comunicarle sus ideas.

Ult se dio cuenta de ello en una batalla contra dos entrenadores de Accelgor y Escavalier, mientras que Roy luchaba contra ambos al mismo tiempo, no podía seguirles el ritmo y pensó “¿Que tienen ellos que yo no?”. Fue entonces que finalmente escuchó a su compañero, a pesar de que no podía comprender sus palabras, si podía entender lo que quería decirle, Sableye está determinado a acompañarlo siempre, pero no debería precipitarse y tenía que escucharlo, empezando a reír a carcajadas por la solución tan simple que siempre estuvo bajo sus narices, pero era muy terco como para verla. Concluyendo en su victoria gracias a una idea de Sableye.

Luego de unos minutos, ya peleando contra el Lucario amarillo nuevamente, Ult logró acceder a la megaevolución, dandole a Sableye una nueva forma que lamentablemente no fue suficiente para derrotar al shiny. Mientras tanto, Roy conectó con él, finalmente le dio lo que por tanto tiempo estaba esperando, una batalla divertida contra un entrenador fuerte que lo entiende, ocasionando un milagro. A pesar de ser su oponente, sus personalidades e ideales concordaban tan perfectamente que la piedra activadora reaccionó junto a la Lucarita, megaevolucionandolo y terminando el enfrentamiento en un choque Lanzallamas por parte del Crocalor de Roy y Cañón Resplandor, del cual el cocodrilo salió victorioso.

Con Lucario capturado, Roy decidió que era tiempo de dejar Kalos, sin embargo, al despertar al siguiente día se encontró con que Ult ya no estaba ahí, confundido salió a preguntarle a Emma acerca de su paradero, la chica respondió que ya se había ido para tener su propia aventura, dejando la ciudad también luego de despedirse y dejar su gorra como recuerdo de los buenos momentos que pasaron los tres y símbolo de su crecimiento.

Sin embargo, poco tiempo después, se encontró nuevamente con Ult, quien empezó a acompañarlo.

Lo consideraba una molestia insistente que lo seguía a todas partes. Sin importar que se escondiera en los rincones más inhóspitos o viajara kilómetros, absolutamente siempre lo encontraba. Aunque en el fondo, muy, muy en el fondo, sabía que lo apreciaba muchísimo y solo lo alejaba por su enorme terror de perder a alguien más. Bajo su lógica, encariñarse era lo peor que podía hacer.

Todo cambió cuando, ya siendo Ult parte de la Tacleada de Voltionautas, discutió con Roy, amenazando con echarlo de la tripulación si es que no ordenaba el desorden que había en su intento de habitación que en realidad era el puesto de observación del dirigible.

—¡Inténtalo si te atreves! —respondió herido.

El pobre kalosiano no sabía cómo reaccionar ante este tipo de situaciones, la vida en las calles le enseñó a ser agresivo para poder sobrevivir, por lo que no tenía idea de cómo decirle que las piedras esparcidas por el lugar eran preciadas para él, por lo que decidió abandonar la nave. Mientras que Roy, cegado por su ignorancia, no lo notó.

Y para cuando lo hizo, ya era demasiado tarde.

Roy, intentando despertarlo para que coma luego de un día completo sin hablar con él, quitó las sábanas para descubrir lo que él pensaba era un Ult dormido, cuando en realidad era una simple almohada, dándose cuenta, horrorizado, que realmente se fue y el peso que sus palabras tuvieron en él, estando a punto de echarse a llorar como un niño pequeño, pero decidió no hacerlo. En su lugar, extremadamente preocupado, salió corriendo en su búsqueda.

Exceed ya lo conocía y Roy, conociendo la impulsividad de Ult y las atrocidades de las que era capaz de cometer Spinel, no podía evitar pensar en lo peor.

No fue instantáneo, pero se dio cuenta lo mucho que le importaba, de no ser así ¿Por qué estaba tan desesperado para encontrarlo? Gritaba su nombre por las calles sin importar el enorme dolor en la garganta que le ocasionaba.

Al cabo de unos minutos, con la guía de Sableye, encontró la base enemiga en la que Ult se encontraba preso y decidió irrumpir. Derribó la puerta de la habitación en la que estaba encerrado y finalmente pudo respirar aliviado al ver que estaba sano y salvo.

***

Finalmente, luego de una ardua batalla que ganaron gracias a la ayuda del Pokémon que Ult heredó de su padre, Dragonite, lograron salir.

Mientras caminaban, el joven kalosiano, quien se veía serio, empezó a reflexionar. Se dio cuenta de su verdadero objetivo y la razón por la que el Dragonite de su padre optó por fin revelarse ante él, debía ser fuerte y eso significaba tener el poder para proteger a sus seres queridos.

—¡También te protegeré a ti! ¡Roy! —juró eufóricamente a la luz anaranjada del atardecer.

Esas palabras resonaron en la mente Roy en medio de la batalla, cuando vio a Ult caer al suelo tras de recibir el ataque Salación del Garganacl de Sidian potenciado por el poder de la Superesfera Fuerte. El Pokémon halita se había descontrolado por los efectos secundarios del Laquium, atacando indiscriminadamente mientras su propio cuerpo se destruía, siendo aquel ataque, apuntado originalmente hacia Roy, pero Ult, en su imprudencia, saltó para recibirlo por él y así, cumplir su promesa.