Work Text:
Subía por las escaleras de madera, sin prisa, su mano rozando con la baranda a paso lento y seguro. Escuchó a quien ella asumió que era su hermano arreglar su cuarto.
Se asomó un poco por el marco de la puerta decorada de su celebración favorita perteneciente a «Pump». Él había pegado un papel anaranjado con ese apodo encima de otro papel con texto tachado.
Con la curiosidad que clavó su cabeza, sesgada y pegada al marco de la puerta, sus ojos se fijaron en el menor. Éste, hace un rato, paró de ordenar juguetes para prestarle toda su atención a la limpia ventana que capturaba la visión de sus afueras, tonos de azul verde tomando el control del paisaje.
La castaña llegaba a pensar ocasionalmente en que su hermano era un poco distraído, ingenuo quizás. Pero eso no le importó, siempre lo consideraría como su hermano, «Un título digno para él» según Susie. Prefería tener de hermano a alguien con buen corazón que a alguien inteligente, aunque eso tuviera sus propias desventajas.
Era un honor para ella ser la hermana mayor de alguien como él.
—Oye —le llamó la atención. El pequeño se volteó, mirándola con una expresión neutra. Ella recompuso su postura y la cambió por una más recta, luego lo saludó con la mano, una leve sonrisa se formó en su rostro al apreciar al niño—, ¿qué haces?
—Eh… estaba arreglando el cuarto. Quiero que se vea bien para cuando lleguen papá y mamá —explicó. Seguido de esto, retomó su actividad.
Él agarraba unas cuantas figuras, peluches y otros juguetes. Los ordenaba en el estante izquierdo —desde la vista de la puerta—, clasificándolos uno por uno.
—Ellos… ¿van a venir? —se le escapó una pizca de emoción en su voz. El amante de las calabazas asintió con su cabeza.
—Pensaba que ya sabías —colocó unos peluches entre las almohadas de la cama, paró de ordenar sus objetos y contempló el orden de la escena—. Y ¿necesitas algo?…
—No, no, sólo… ¿me prestas un poco de tu tiempo, por favor? —volvió a voltearse el de rizos, sin mirarla todavía. Parecía extrañado por el comportamiento de ella— Sólo si tú quieres, claro —intentaba no incomodarlo.
Él se limitó a asentir de nuevo, ahora de una forma más lenta. Dejó los juguetes que tenía en sus manos y los posó en su escritorio, planeaba ordenarlos después.
Actuó despistada al sacar su teléfono junto a unos auriculares.
Al comprender lo que quería hacer, él se acomodó en la esquina de la cama, acompañada de una Susie con su corazón deseoso de interactuar amigablemente con él. Ella parecía haber hecho una playlist para ambos, una lista de canciones que les gustaban, para el disfrute de los dos. También incluyó algunas canciones viejas que le gustaban al abuelo, más una que otra melodía nueva para variar.
A Pump le gustaban las canciones de todo tipo, siempre y cuando tuvieran una melodía alegre combinado con un ritmo que fuese algo acelerado para mantenerlo energético. En cambio, Susie disfrutaba de instrumentales para ambientar; más específicamente, aquellos que servían por su manera de calmar cualquier clase de problema, con notas melancólicas y lentas que le permitieran pensar más a fondo.
Al comienzo Pump mantuvo silencio, pero con el paso del tiempo se empezó a relajar y conversar con su hermana.
Cuando podía, Susie le hablaba de los artistas y las historias detrás de aquellas sinfonías a Pump, y en otras veces, era Pump quien le hablaba a Susie de canciones que él conocía, ganando un gesto de asombro mezclado con felicidad por parte de ella — pues pensaba que él no recordaba o desconocía ciertas partes de la lista.
Compartían historias, anécdotas e ideas que pasaban por la carretera de sus cabezas al escuchar las canciones.
Era una de las pocas veces en las que aquellos hermanos regocijaban al estar en compañía del otro. No se llevaban bien, no como les gustaría, no como en los viejos tiempos… Pero eso no significaba que se odiaban.
Tarareaban juntos las notas que invadían sus pensamientos, ladeando sus cabezas al ritmo del momento, sonriendo juntos. El par sentía alivio, algo que no solían compartir juntos.
Últimamente se habían distanciado, pero esto se veía como un buen comienzo.
Podían intentar entenderse por medio de la música, a pesar de que la mayoría eran canciones que solo Susie conocía, había buscado canciones que también le gustaran a Pump.
La última pieza que pudieron escuchar era más emocional y melancólica, pero seguía siendo música ligera, rápida y con un toque de humor en sus letras. Los instrumentos sonaban «graciosos» según Pump, eran más que todo sintetizadores, una batería y unas muestras.
Hablaba de un tema interesante: el olvido.
Qué curioso. Al empezar a analizar aquellas oraciones, el menor no podía dejar de sentir que algo andaba mal, hasta que su cabeza lo hizo recordar.
Dio un salto y le pasó los auriculares a su hermana, desenfrenado corrió a la puerta.
—Me olvidé de algo importante, ya vuelvo. —sonaba preocupado. Dejó a la mayor confusa por la repentina decisión del niño, se encogió de hombros y apagó el celular.
Ella se quedó un rato más en el cuarto, examinaba aburrida el lugar pues no era frecuente ver el interior de esa pieza. Esperaba a que el tiempo avanzara más rápido.
Pensaba en qué más podría hacer antes de dormir. Encendió su aparato para revisar la hora, no era tan tarde. Quizás podría ir a su cuarto a dibujar, pero no quería decepcionar a su hermano cuando vuelva.
El tiempo se burlaba de ella, por la ventana se podía notar como en el lienzo del cielo se empezaba a oscurecer más, pero ella lo ignoraba. En pocos minutos, sus parpados empezaban a caer rendidos encima de sus ojos, su mente no pensaba ya en nada y así quedó dormida, todavía sentada en la cama.
Había esperado la llegada de su acompañante, pero él no regresó.
Ya era completamente de noche y la joven se había cansado de esperarlo.
Despertó anonada y se dio cuenta de que seguía ahí, sola, sin ninguna clase de esperanza en una aparición mínima de su hermano. Bostezó, se levantó de la cama y le echó una ojeada más al cuarto, «Ya fue suficiente tiempo» reflexionó.
Hacia la puerta se dirigió, notando que la casa se había quedado atrapada en la oscuridad, a excepción del cuarto de Pump.
