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Promesas

Summary:

—¿Me prometes algo?— Sus sollozos ahogados aún se oían a través de la tela. —No te olvides de mi cuando estés allá afuera—

El circo se caía a pedazos. Pomni decide quedarse de última para que los demás puedan volver. Tiempo después se rencuentran.

Notes:

Omg ya tenía esta idea guardada desde hace tiempo. Créditos al artista del que debí ver el cómic en el que me inspiré.

Espero lo disfruten ^_^

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

El circo se desmoronaba a pedazos, había parches huecos que daban hacia el vacío inmenso. Lo único que quedaban eran pocos bloques coloridos y pedasos de lo que solía ser el circo.

 

Jax y Pomni brincaban por lo que solía ser el circo mientras Ragatha iba corriendo delante de ellos. Ragatha exhausta, con la respiración agitada apenas y pudo hablarle a Pomni —¡vamos Pomni ya casi llegamos! — Ragatha y probablemente gangle que iba mucho por delante de ella seguían corriendo y brincando entre los escombros mientras Pomni seguía muy atrás con Jax por delante suyo. Los demás ya deberían haber llegado con kinger.

 

Recorrían todo el espacio que solía ser su hogar si así se le podía llamar a esta cárcel que los ah atrapado durante tanto tiempo y donde habian perdido a tantos compañeros y amigos. Pomni se estaba cansando los pulmones le quemaban, parecía que le faltaba el aire cuando en realidad no hacia falta respirar.

 

Jax volteaba de vez en cuando a ver a Pomni para ver si seguía ahi o ya se había caído después de todo no la dejaría atrás luego de todo lo que pasaron juntos era obvio que no la dejaría así como así. Jax tomó a Pomni del brazo y la cargó sobre sus hombros. Pomni se aferró a él de sus largas orejas sin decir una sola palabra. —Eres demasiado lenta— bufó Jax en una situación tan seria seguía igual de odioso. Otra razón para seguir corriendo.

 

Pomni estaba segura de que podrían salir del circo después de la muerte de Caine podría afirmar que esta podría ser su última salida después de todo no pensaba en pasar toda su vida dentro de este asqueroso circo. Jax seguía arrastrándose por debajo de unas maderas y formas geométricas le costaba pasar con Pomni en sus hombros. Cuando el suelo debajo de él desapareció. —oh, ¡Mierda!— gritó Jax. Al final de cuentas el filtro ya no existía no había ninguna restricción o algo que los frenara de decir alguna que otra grosería.

 

Pomni salió volando de los hombros de Jax y cayó en lo que parecía ser un PNG de algún cuadro extraño que tenía Caine esparcido por el circo. Pomni se aferró a este con todas sus fuerzas aunque el peso de Jax en su pierna era lo que la mantenía tambaleándose.

 

—¡Pomni ayúdame a subir! — Pomni asintió y empezó a mover su brazo de un lado a otro para que Jax pudiera tomar impulso. Jax captó rápidamente a Pomni y empezó a balancearse de igual forma y de un brinco apoyándose de la nada llegó hasta el PNG del cual se agarraba Pomni.

 

Le extendió la mano y la volvió a subir esta vez tomándola de la mano para apresurarla. Normalmente esto hubiera ruborizado a Pomni. Ella notó su mano sobre la suya y sacudió la cabeza. No era su prioridad ahora. Aunque aceptaba que le gustaba.

 

Encontraron con la mirada a Ragatha  seguía corriendo pero tomaba pausas desde lo lejos, ella quería decirles algo pero no se le entendía nada en lo absoluto. Parecía apuntar a algo o alguien en a lo lejano, hasta que la silueta de Ragatha desapareció. Probablemente ya había salido.

 

Jax y Pomni subieron la última parte que era lo que solía ser las escaleras de gusano que daban hacia la parte superior del circo pero ahora solo eran unas distorsionadas, rotas y bizarras. Desde que Caine se fue el circo perdió su color y esa esencia inquietante que lo caracterizaba, aunque si lo notas mejor ahora se veía mucho más creepy que antes.

 

Al final de la escalera estaba kinger enfrente de una computadora antigua parecía ser de los años 1900 y algo en la pantalla estaba un programa abierto con un código escrito:

print("Exit")
nombre: _

 

Kinger habló la cubeta cubriendo sus ojos de la poca luz que había. —Entonces, ¿Quién va primero?—Expresó kinger con seriedad.

 

—Deberías ir tú primero Jax— Pomni empezó a jugar con los pompones de su traje. —¡Eres el que lleva más tiempo de los dos así que deberías ser el primero!— Argumento.

 

—Pf, vamos enana no seas cursi, yo iré después de kinger para asegúrame de que no haga una locura— dijo mientras giraba su dedo índice al costado de su cabeza mostrando que kinger efectivamente estaba loco.

 

Kinger soltó una risa irónica —Bueno… hablando de eso…— Pomni y Jax voltearon a ver al mismo tiempo a kinger. —Yo, no podré salir de este circo… alguien tiene que escribir sus nombres en la computadora y el único que sabe hacerlo soy yo— Pomni y Jax se miraron cómplices como si los dos pensaran lo mismo.

 

—kinger no te preocupes yo me puedo quedar— Pomni fue la primera en hablar. Jax la miro confundido. El sabía muchas cosas de ella tantas como ella sabía de él, pero no sabía que sabía programar o siquiera usar una computadora correctamente.

 

Pomni vio a su alrededor. Todos la estaban viendo —eh, En mi trabajo solía aburrirme a sí que tuve varios hobbies durante ese tiempo— movía las manos de un lado a otro.

— había tomado varios cursos de python y Java pero nunca había profundizado en eso más que solamente aprender los conceptos básicos de cada uno.— apartó la mirada y vio hacia el piso.

 

Jax apretó los puños su respiración se aceleró y su mirada se veía perdida —¡No! No puedes quedarte —grito jax interponiéndose entre Pomni y la computadora.

 

—Jax, por favor, kinger puede sacarme desde afuera cuando el salga— pomni habló con esa voz practicada para que Jax callera en cualquiera de sus caprichos.

 

Jax volteó los ojos y cruzo los brazos se acercó de Pomni muy cerca de se cara —Y como piensas que el loco te saque de aquí?— su voz era retadora.

 

Pomni se inderezo para poder ver a los ojos a Jax. Parecía que iban a discutir. Pero kinger interrumpió —De echo yo puedo poner el programa desde cualquier computadora, solo necesito recordar varios datos de Pomni pero eso no sería un problema— la mirada que Jax le dio a kinger lo pudo haber matado.

 

Finalmente Jax dio un gran suspiro y relajó los hombros —Agh, está bien pero saca a kinger ya de aqui— kinger asintió y escribió su propio nombre, con esos ojos dulces que habían consolado en la oscuridad tantas veces miro a Pomni alzó su mano y se despidió. Kinger desapareció probablemente ya está en el mundo real con los otros. Una pequeña lágrima salió de Pomni, no estaba triste.

 

Pomni y Jax se quedaron en un silencio incómodo o tal vez lo incómodo era aceptar que todo lo que habían vivido aquí era real y que iban a tener que aceptarlo. Jax nunca pensó en salir de aquí su plan era divertirse lo más que pudiera, molestar a gangle, repetir y algún día tal vez, solo tal vez abstraerse. Pero llegó Pomni, nerviosa e insegura, tal como él en su primer día tal vez eso fue lo que lo hizo empatizar tan rápido con ella. Penso que sería otra del montón que algún día se abstraería, por que así funciona aquí ¿no? Todos se rompen tarde o temprano. Pero no pasó ella se fue acercando cada vez más a él no tanto como le gustaría, y para cuando se dio cuenta eran tan cercanos que el pensamiento de estar lejos era algo imposible.

 

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de las teclas escribiendo. Era Pomni escribiendo el nombre de Jax junto a más código. —¡¿Qué carajos intentas hacer?!— Gritó  agitando los brazos y lanzó las manos de Pomni del teclado.

 

Pomni se enderezó de golpe como si estuviera lista para una discusión, claro que lo estaba. Era común que Pomni y Jax discutieran por cosas tontas, siempre lo hacían, si se pusieran a contar las veces que discutieron y lo resolvieron besándose a escondidas probablemente no le alcanzarían los dedos las manos. Era su cosa, era una de las pocas cosas que extrañaría de aquí, la simpleza de las cosas, el como podían despreocuparse de todo por qué no había nada más que perder, solo el uno al otro. Solo estaban ellos y su amor.

 

Las lágrimas empezaron a recorrer las mejillas ruborizadas de Jax.¿Estaba apenado?  Jax se puso sobre sus rodillas y comenzó a llorar en el suelo destrozado ¿por qué? Pomni no lo sabía realmente pero era mejor dejar lo así.

 

Pomni se sentó a su costado tomando su rostro con la delicadeza de una pluma cayendo sobre el pavimento. Jax lloró aún más fuerte sabía que podría ser la última vez que la vería. El sabía que se rencontrarían, No sabía cómo iba ser allá fuera ni se iban a volver a ver era una corazonada más que nada.

 

—Pomni…—Jax ocultó su cara en las piernas de pomni. Apenas y se le escuchaba. —¿Me prometes algo?— Sus sollozos ahogados aún se oían a través de la tela.

 

Pomni no esperó un segundo —¿Qué?—Jax se levantó pero aún de rodillas junto a Pomni apretó los puños. No era muy suyo ser tan cursi ni cariñoso pero la ocasión lo ameritaba. —No…— suspiró  —No te olvides de mi cuando estés allá afuera— Pomni estaba aliviada estaba casi segura de que sería algo más serio aunque realmente nunca podría olvidar nada de esto ni mucho menos a él.

 

Pomni soltó una risita nerviosa y acarició la mano de Jax —¡Claro que no te olvidaré tonto! Como podría olvidarte…— le dio un golpecito en el hombro — nunca olvidaría lo odioso que eres— río y apartó la mirada hacia su alrededor. Era solo un fondo blanco brillante, frío, no recordaba que en el circo hubiera clima simplemente era agradable todo el tiempo pero ahora todo lo que fue el circo ya había sido consumido por el vacío y solo  quedaban ellos y recuerdos vagos.

 

Pomni se levantó y extendió su mano hacia donde estaba Jax —Nos encontraremos allá afuera. Lo sé— sus ojos brillaron con tanta esperanza que lo hizo sonreír.Solo eso era suficiente.

 

Jax se limpió las lágrimas que aún quedaban en sus ojos —pf, claro nunca olvidaré tu enorme cabezota — aparto el gorro de Pomni y despeino su pelo. Acepto su mano y se paró junto a ella

 

—Te veo allá afuera— le dio una de esas pequeñas sonrisas que el amaba tanto y Pomni le dio ‘Enter’ y así como en un abrir de ojos Jax o mejor dicho Félix ya estaba fuera.

 

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Realmente no recuerda cómo llegó ahí ni dónde estuvo antes de esto pero al parecer estaba en una sala de hospital conectado a máquinas ruidosas y con una migraña espantosa, lo único que pasaba por su cabeza eran recuerdos borrosos de algo que estaba soñando antes de despertarse.

 

Un grupo de policías entró al cuarto en donde Félix se encontraban con papel y pluma en mano —¿Donde estuviste? — decía un policía —¿Te secuestraron? — decía el otro realmente no pudo contestar muchas de sus preguntas seguía con tanta migraña que le impedía pensar.

 

Los policías no parecían tan contentos con las respuestas de Félix al parecer esperaban respuestas más elaboradas o una descripción. Antes de irse Félix los alcanzó contentos la voz —¡Esperen!— los policías se detuvieron —¿Puedo saber que me pasó?— Al parecer el y otras 5 personas estuvieron desaparecidos durante un largo periodo de tiempo a excepción de una ultima que apareció unos meses después que el. No recuerda mucho de lo que estuvo haciendo antes de desparecer ni durante ese tiempo.

 

Realmente el coma hace olvidar cosas a la gente.

 

Las del hospital lo dieron de alta muy rápido más de lo que esperaba pero loq je más lo aterrorizaba era Volver a “casa” o al menos así lo llamo una persona que al igual se hacía llamar su madre pero no tiene certezas para asegurar que es real o no. Solo tiene fragmentos de recuerdos de su “madre” gritándole y golpeándolo de vez en cuando. No sabe que le espera en esa casa.

 

Ya sentado en la cocina de su “casa” los mismos policías del hospital los vuelven a interrogar pero no obtuvieron respuestas muy diferentes a las que les dio cuando estaba internado —No recuerdo nada— era todo lo que decía no había nada más que decir.

 

El tiempo desde que salio del hospital le ah pasó muy rápido ni siquiera sabe cómo llegó ahí, ahora acostado sobre una cama sin base esta mirando al techo intenta recordar con todas sus fuerzas algo que sea útil tan siquiera algo que le pueda decir quién es el. Lo único que puede recordar son borrones y manchas de algún lugar. Parece ser en una pequeña cima de una montaña bajo un cielo estrellado y a lado suyo una ¿bufona? Cierra los ojos con fuerza y sacude la cabeza rechazando la idea.

 

Todo se le hace tan familiar pero nada de esto tiene sentido pero será mejor que duerma un poco y deje todo esto para mañana porque mañana será un día agitado.

 

Félix despertó con frío en los huesos y con el cerebro echo un desastre, tiene un extraño sentimiento en el corazón, lo siente vacío sin palpitar. Probablemente le esté dando un ataque al corazón. Su madre le grita desde abajo para que baje, obediente baja al comedor.

 

Y ahora Félix se encuentra en camino hacia la estación de policía de la ciudad. Ya se le hizo un problema esto de que se esté disociando a cada rato, cada vez son lapsos de tiempo más largos y más seguido.

 

‘La policía me dijo que había más personas en una situación similar a la mía parece extraño pero los encontraron en lapsos similares a mí y en lugares cercanos a la oficina en donde me encontraron.’ Mete la manos en los bolsillos de su sudadera y camina sin preocupación. Normalmente no le interesarían estas cosas pero sería algo bueno saber que le pasó exactamente.

 

—Ahg, cuidado— salió de su boca sin pensar al mínimo rose con algo o alguien.

 

Un celular salió del bolsillo de la persona que iba caminando por enfrente suyo. Parecía ser nuevo —¡Ey tu!, la del pelo corto— gritó lo suficientemente fuerte como para que la mujer de delante volteara.

 

Se agachó al piso y recogió el celular —Se te cayo el celular—

 

—¡Oh!, gracias es que estoy apurada, una disculpa— toma el teléfono y rápidamente se voltea para continuar con su camino.

 

La mujer se le hacía familiar talvez era el tono de la voz o el color de sus ojos pero había algo que el hacía bruma en su cabeza. —Ah? ¡Espera!— Las palabras salieron d ella boca de Félix sin que el lo hubiera planeado.

 

—¿Em?— La mujer paró pero solo volteó la cabeza.

 

Félix la analizó con la mirada lo más notable eran sus enormes ojos marrones aunque los mechones de su pelo taparan su cara. Tampoco era tan alta podría recargar su brazo sobre su cabeza si se lo propusiera. Nunca había sido tan fijado en estos detalles pero ahora esta mujer tenía algo, algo que le hacía tener un gran sentimiento de nostalgia, si así se le puede llamar.

 

—Ah, es tan solo que…¿ te conozco de alguna parte?— Félix entrecerró los ojos intentando recordar con más fuerza mientras la mujer ya no tan extraña lo miraba con aún más confusión que antes.

 

-¿Eh? ¿No…?— Su cara de confución era penosa incluso para el.

 

—claro… lo siento— fue lo último que planeaba decir antes de que esto fuera más vergonzoso para ambos.

 

—Por cierto ¡gracias por devolverme mi celular!— Expresó la amable mujer con una sonrisa en la cara. Esa sonrisa estaba casi segura de que la recordaba de alguna lado. —debería irme una disculpa— la mujer emprendió una vez más su camino.

 

Verla alejarse se sentía mal, Félix sentía que si la dejaba ir era como dejar ir una parte de sus recuerdos ¿porque? Que tenía esta mujer que la hacía tan especial. Su cuerpo reaccionó antes que su mente y para cuando se dio cuanta se dirigía hacia ella de nuevo —¡Espera!— Esta vez la tomó del brazo siendo más insistente. —¿Puedo saber tu nombre? ¡Quizás me ayude un poco a recordar! Es que realmente me eres muy familiar—

 

Ahora si parecía incomoda entre más lo miraba más se le notaba la incomodidad —¿claro? Mi nombre es ¿Christine?—Con la mano que no estaba siendo sostenida por Félix la extendió y la dirigió hacia el.

 

—Mi nombre es Félix— se presentó a él mismo con tanto entusiasmo como el de un niño pequeño. Tomó la mano de ahora Christine para saludarla adecuadamente.

 

Ese calor era familiar sentía que ya había vivido este momento pero ¿cuando? La volvió a recorrer de arriba hacia  abajo, recordó cada palabra que él dijo, el tono de voz. El recuerdo llegó tan rápido como un rayo. Era ella. Era Pomni. Sus ojos se iluminaron y finalmente lo soltó —¿Pomni?— Christine  se quedó quieta no respiraba y sus grandes ojos cafés se quedaron fijos en Félix. Pareciera como si pudiera ver a través de ellos.

 

Se quedó paralizada pero si la respuesta era tan obvia pero pareciera que le intentaba dar algún tipo de sentido —¿Jax?— Ahora todo tenía sentido caine, el circo, donde había estado y con quién. Sus ojos se humedecieron como nunca antes al igual que los de ella. Tanto pasó por sus cabezas de ambos que si pudieran leerse las mentes probablemente estarían en el mismo recuerdo.

 

Pomni ahora Cristine lo recordaba a él y a todos ya no veía solo un extraño ahora veía a ese conejo indefenso a punto de abstraerse que ya la conocido hace tanto tiempo aunque realmente se sentía como si hubiera sido ayer. Y Félix vio a esa chica que le dio la esperanza de una salida la chica

 

No perdió tiempo, Félix se abalanzó sobre ella, rodeando su cuello con sus brazos apretándola contra su pecho con tanta fuerza como si temiera perderla de nuevo. Ella correspondío el abrazo y escondió su cara en cuerpo.

 

Ambos llorando a la mitad de la acera probablemente Christine más fuerte que Félix —Te dije que no te olvidaría —susurró él la, hundiendo el rostro en su hombro, ambos estaban finalmente en casa.

Notes:

Extra

Caminar por la ciudad era un martirio, después del circo todos estos ruidos les resultaban molestos y hasta abrumadores pues en el circo cuando no estaban en una aventura de Caine la mayor parte de las veces era silencio total. Félix y Christine caminaban juntos hombro a hombro

juntos

otra vez.

—Sigo pensando que eres un fraude—rompió el hielo Félix, metiendo las manos en los bolsillos de su sudadera.

—Esperaba que, al salir de aquí fueras una mujer de un metro ochenta con apariencia godin pero sigues siendo igual de enana Christine— Félix sacudió el pelo de Christine dejándolo más desacomodado de lo que ya estaba.

Ella soltó una risita, una mucho más suave que la de Pomni, pero con la misma voz —Y yo esperaba que sin esas ridículas orejas, fueras un tipo serio y educado— Christine arremedó su voz.

—mm touché— Félix la observó de reojo. Era raro verla sin la skin que Caine les había puesto, ahora Christine se veía... humana. Tenía algunas pecas cafés alrededor de su cara y unas ojeras marcadas. Iba vestida con un chaleco rojo demasiado grande y un disquete colgando de su mochila.

—¿Programación, eh?— preguntó Félix señalando el llavero.

—Es lo único que me mantenía cuerda antes de... bueno, de todo esto —respondió ella, acomodándose un mechón de pelo detrás de la oreja.

—¿Y tú? No creo que te dedicaras a joder vidas profesionalmente— rio.

Félix soltó un suspiro pesado, mirando hacia el cielo. —Antes de entrar al circo, trabajaba en una tienda de música de segunda mano. Pasaba el día rodeado de vinilos de Jazz y Rock viejo. Supongo que por eso me gustaba molestar a los demás en el circo el silencio absoluto me daba repeluz. Necesitaba que algo pasara, aunque fuera un grito de Gangle— acaricio la parte trasera de su pelo.

Christine lo miró con sorpresa. No se imaginaba que un tipo como Jax escuchará jazz .—Te ves diferente— admitió ella.

—Tú también te ves diferente — contestó él, deteniéndose un segundo frente a un escaparate para ver sus reflejos.

—Ya no tienes esa mirada de "voy a colapsar en cualquier segundo". — hizo comillas imaginarias con las manos. —Bueno, la tienes un poco pero ahora se siente real. Y admito que el cabello corto te queda mejor que ese gorro estúpido—.

Félix extendió la mano hacia su frente y como siempre le dio un golpe en la cabeza —Aunque sigo pudiendo usar tu cabeza como apoyabrazos. Hay cosas que nunca cambian—. Félix rio a carcajadas.

Christine le dio un codazo no tan amistoso en las costillas. —No te acostumbres conejo—.