Chapter Text
Finalmente todo había acabado, todo había vuelto a la normalidad, las calles estaban llenas de gente y la luz del sol parecía más brillante que de costumbre, no del tipo que te quema la piel, sino del tipo que hace dilatar tus pupilas por la belleza del paisaje, mientras los hermanos veían como Jack se desvanecía en este.
Después de eso, lo primero que penso Sam fue hacerle una videollamada a Eileen, después de todo, Jack acababa de revivir a todos los que fueron pulverizados por Chuck, lo que significaba que su amada estaba por ahí preocupada por el tanto como el lo estaba por ella.
—¡Eileen!¡Dean! Eileen debe estar con vida, vo-voy a llamarla—Dijo mientras se alejaba de su hermano para tener más privacidad, a pesar de que amaba a su hermano, Sam se avergonzaba de ser cariñoso con Eileen frente a él.
—Claro, ve por ella tigre—Respondió Dean sonriendo por la felicidad que emanaban los ojos de su hermano, sin embargo Sam parecía no haberlo escuchado.
Mientras tanto Dean veía a su hermano hablando con tanta delicadeza y emoción al mismo tiempo, como si temiera que Eileen se esfumara otra vez si hacía un mal movimiento, entonces decidió buscar un lugar para sentarse, después de todo estaba parado en medio del camino, fue entonces que lo vio, siendo iluminado por aquel sol tan bello, aquella gabardina color beige, ese cabello negro y esos ojos azules en los que no había podido dejar de pensar desde su partida, sintió como su corazón paraba por un segundo, y a su vez como se llenaba de vida, era Castiel, su Castiel, o al menos eso esperaba que fuera y no cualquier otra variante de el, como lucifer engañándolo de nuevo o alguna versión trastornada de su ángel, por un momento Dean se congeló ante esa idea, sin embargo toda su lógica se desvaneció al escuchar esa voz y esas palabras que lo hacían sentir como en casa.
—Hola Dean—Dos palabras tan simples pero tan poderosas en el que simplemente hicieron que Dean corriera a abrazarlo, no eran las palabras, o su significado, sino como las pronunciaba Cas, con ese tono tan característico de el, como si se apropiara de su nombre y solo sus labios mereciera pronunciarlo.
—¡Cas!— Dijo Dean casi gritando, con tanto anhelo y dolor, aferrándose al cuerpo del ángel como si este fuera a ser arrebatado de sus brazos, no pudo evitar pensar en cómo Sam le hablaba a Eileen antes, ese miedo tan profundo que Dean a pesar de haber perdido a Cas tantas veces, todavía sentía como si fuera la primera vez. Por supuesto, Cas recibe el abrazo y responde de la misma forma, no podía creer que tuviera la oportunidad de tocarlo otra vez despues de ser arrastrado por el vacío, después de haberle confesado su amor a Dean.
El cazador, o mejor dicho, ex-cazador sentía como sus lagrimas empezaban a desbordar de sus ojos, intentando que Cas no lo note, sin embargo este último conocía cada partícula de su ser. —Estoy aquí…Y no me iré a ninguna parte—Dijo Castiel. Y con el nudo en la garganta Dean respondió —No vuelvas a hacer eso—Apenas audible, sin embargo el ángel lo escuchó claramente, abrazándolo más fuerte en consecuencia.
