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Las pruebas de los tres

Summary:

Las pruebas de Apolo pero con Zeus, Hades y Poseidón.
He intentado poner el título en inglés y me da que he escrito mal tres.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter Text

Me desperté en lo que parecía un callejón oscuro. Me dolía la cabeza y, lo más preocupante de todo, no recordaba absolutamente nada. Aun así me levanté y me sacudí la ropa con dignidad… o al menos con la poca dignidad que me quedaba.

Entonces me encontré cara a cara con un joven de unos quince años que llevaba una ridícula camisa hawaiana, chanclas y pantalones cortos.

Me entraron ganas de reír.

—¿Cómo te atreves a mirarme así, simple mortal, a mí, Zeus, señor de los cielos, rey de los dioses? —dije.

Para mi sorpresa, el joven con el horrible gusto para la moda no parecía intimidado en absoluto.

—¿Acaso osas llamarme “simple mortal”, humano insignificante? —me respondió, casi riendo—. Por si no lo sabes, estás hablando con Poseidón, dios del mar. ¡Señor de los caballos!

En ese momento lo reconocí. Después de todo, no mucha gente se presenta a sí mismo con el estúpido título de “señor de los caballos”.

Me observó de arriba abajo. Estábamos pensando exactamente lo mismo.

—¿¡Hermano!? —dijimos prácticamente al mismo tiempo.

Justo después apareció otro chico. Aparentaba unos diecisiete años, aunque yo sabía que tenía muchísimos más. Llevaba unos vaqueros negros, una chaqueta de cuero también negra, unas gafas… y una camiseta de color… (¿lo adivináis?) negro.

—¿Hades? —pregunté, aunque ya sabía la respuesta.

Me contestó con esa mirada suya que podía ser perfectamente una sonrisa o una mirada de odio.

Poseidón, como siempre, no pudo callarse.

—¡No vale! —se quejó—. ¿Por qué a él le toca la ropa chula?

—¿Perdona? —dije indignado.

Hades sonrió.

—Ejem, Zeus. ¿Te has mirado en el espejo? —me preguntó con crueldad.

Me miré en un charco… y lo que vi no fue mi reflejo. La persona que me devolvía la mirada era un chaval rubio con pinta de idiota, una camiseta de Flash y un chándal.

Genial, pensé.

Estoy apañado.